Etiqueta: óxido

  • La odontología sin dolor llega por fin a la ciudad de la mano de Centro Sobrinos

    Clínica Sobrino nueva técnica odontológica

    Se trata de una nueva técnica de sedación consciente que elimina la ansiedad y el estrés

    Y  es que según los estudios realizados en odontología, el 65 % de los pacientes dentales experimentan ansiedad a la hora de acudir al dentista. Estos niveles de ansiedad se multiplican en aquellos que, al final, deciden no acudir a la consulta.

    Esta novedosa técnica se usa habitualmente en numerosos países, entre ellos Estados Unidos, Dinamarca, Australia y Francia, desde hace muchos años con gran éxito. Países donde el desarrollo de la Odontología es extremadamente especializado y en los cuales se trabaja conjuntamente con la Anestesiología de forma habitual.

    Con la técnica de Sedacción Consciente,  el paciente respira una mezcla de óxido nitroso y oxígeno (un gas denominado gas de la risa) entrando en un estado de bienestar Clínica Sobrino nueva técnica odontológicacontrolado, que le permite estar relajado durante toda la sesión. Por supuesto, en todo momento permanece consciente, pero se consigue eliminar la ansiedad y el miedo que todos sentimos al entrar en la consulta.

    {xtypo_rounded_left3}12 años
    de experiencia avalan el trabajo de este equipo multidisciplinar {/xtypo_rounded_left3}

    Todo ello repercute, también, en el profesional que le atiende, ya que le permite trabajar más relajado, aplicando unos tratamientos más rápidos y seguros.

    Su administración
    Días previos a la intervención se realiza al paciente una prueba para ver cuáles son sus niveles óptimos de tratamiento. Poco a poco se va subiendo el nivel de óxido nitroso hasta que el paciente verbaliza sentirse “muy agusto”, consciente pero muy relajado. A partir de ahí, el trabajo de odontología se realiza de manera ordinaria sin provocar ninguna molestia, ni siquiera la administración de anestesia local por el suave efecto de analgesia que también provoca la sedacción.
    Sus indicaciones son múltiples: pacientes estresados, las primeras visitas de los niños, pacientes con alteraciones físicas o psíquicas, tratamientos de larga duración y molestos, implantología…

    Acabar con el estres al dentista ya es una realidad de forma fácil y segura y nos permitirá a todos lucir nuestra mejor sonrisa.

    {xtypo_code}Servicios
    PRÓTESIS: para sustituir piezas dentales.
    BLANQUEAMIENTO: De última generación.
    CIRUGÍA: Maxilofacial, oral u ortognática.
    ESTÉTICA DENTAL: Para diseñar y construir una buena sonrisa.
    IMPLANTOLOGÍA: De última tecnología.
    ORTODONCIA: Para lograr la mejor estética con un encaje perfecto.
    PERIODONCIA: Para cuidar de los tejidos que soportan los dientes.
    ENDODONCIA: Para tratar la parte interna de los dientes.
    ODONTOPEDIATRÍA: Para un trato más delicado a los niños.
    ODONTOGERIATRÍA: Para una atención especializada de los mayores.
    RADIOLOGÍA DIGITAL: Nuevo sistema más avanzado y preciso.
    OCLUSIÓN Y ATM: Sistema complejo para solucionar los desajustes dentales.
    MEDICINA ESTÉTICA: Mesoterapia facial, peeling facial, toxina botulínica, ácido hialurónico y rejuvenecimiento facial. {/xtypo_code}

    CENTROS SOBRINOS & Co
    C/ Isaac Peral 45
    Teléfono: 955 66 92 54
    Mail: info@centro-sobrinos.com
    www.centrosobrinos.es

  • Carne bella, carne bestia

    1301DE ÓXIDO Y HUESO

    Al igual que la semana pasada, hoy hablamos de una película francesa. Pero las diferencias no pueden ser más radicales, en el estilo, en el género, en los modos, en las intenciones, en los logros… Dirigida por Jacques Audiard (del que ya hemos visto por aquí películas como De latir mi corazón se ha parado o Un profeta), llega esta fantástica y poderosa De óxido y hueso, nominada a los Globos de Oro a la mejor película de habla no inglesa y a la mejor actriz (por el tremendo papel, ayudada por la tecnología, de Marion Cotillard.

    {xtypo_code}Francia 2012 (120′)
    Título original: De rouille et d’os.
    Dirección:  Jacques Audiard.
    Producción: Jacques Audiard, Martine Cassinelli, Pascal Caucheteux.
    Guión: Jacques Audiard y Thomas Bidegain, basado en la novela de Craig Davison.
    Fotografía: Stephane Fontaine.
    Música: Alexandre Desplat.
    Montaje:  Juliette Welfling.
    Intérpretes: Marion Cotillard (Stephanie), Matthias Schonenaerts (Ali), Armand Verdure (Sam), Céline Salette (Louise), Corinne Masiero (Anna), Bouli Lanners (Martial), Jean-Michel Correia (Richard).{/xtypo_code}

    La película tiene ecos de La Bella y la Bestia, historia de amores imposibles, seres desgarrados que se encuentran, o a los que el destino une. Esto no es nuevo ni en el cine francés (recordemos por ejemplo Mis noches son más hermosas que tus días, que Andrzej Zulawski dirigió a finales de los ochenta), ni en el mismo Audiard (Lee mis labios es su ejemplo más claro).

    Audiard se centra en los cuerpos, en la carne. Es una historia corpórea, más que otras. Stéphanie trabaja amaestrando orcas en Marineland. Alain es guarda de seguridad y ocasionalmente pelea en luchas clandestinas por un poco de pasta. Ella no tiene familia. Él, un hijo de cinco años al que apenas sabe cómo cuidar. Su primer encuentro es a la salida de una discoteca, en la que él trabaja y ella está en medio de una pelea. Después, ella tiene un accidente y le amputan las dos piernas. Y entonces se reencuentran.

    A pesar de que la trama se mete de lleno en el melodrama, no hay efecto lacrimógeno, huye de lo sensiblero, de la lágrima fácil. Es una historia de amor sin romance. No hay historias de superación (nada más lejos de la sobrevalorada Intocable). No hay metáforas. Solo dos seres reducidos (para la sociedad) a meros trozos de carne. Y Audiard nos muestra sin ambages la carne, la piel, las heridas (de él tras las peleas), las costuras (de las piernas ausentes de ella) que uno no puede dejar de mirar (aunque sólo sea para tratar de averiguar dónde ha metido el director las piernas amputadas de la actriz).

    De óxido y hueso tiene una primera hora que te atrapa, un desarrollo que te sumerge en el dolor de los personajes, y un desenlace pobre, única concesión a la sensiblería, y que hace que el resultado final no sea tan bueno.

    A pesar de que Matthias Schoneaerts nos regala un gran trabajo, es Marion Cotillard la que destaca (una vez más). La actriz se entrega en cuerpo (nunca mejor dicho) y alma a este papel. Está sencillamente sublime. Y no sería descabellado verla con opciones de lograr su segundo Oscar.