Etiqueta: Otra cinta del ‘ojo por ojo’

  • Vuelve el hombre del látigo

    indiana jonesINDIANA JONES Y EL REINO DE LA CALAVERA DE CRISTAL

    Muchos años se ha hecho esperar la cuarta película del aventurero del látigo, el profesor que enamoraba a todas sus alumnas, Indiana Jones. Y a lo largo de todo este tiempo numerosos rumores han ido naciendo y cayéndose poco después. Muchos nombres se han dado como posibles guionistas, directores e intérpretes (Natalie Portman y Scarlett Johansson fueron serias candidatas a participar en el proyecto durante bastante tiempo, pero finalmente se quedaron fuera). Después de todo, fue el mismo Spielberg el que se ha encargado de dirigir, como en las anteriores ocasiones, las aventuras de un Indy ya entrado en años, al que ya le cuesta hacer lo que antes no le costaba, aunque sigue saliendo (casi) indemne de los líos en los que se mete (y, a veces, le meten).

    Estados Unidos, 2008. (124')
    Título original: Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull.
    Director: Steven Spielberg.
    Producción: Frank Marshall.
    Guión: David Koepp.
    Fotografía: Janusz Kaminski
    Música: John Williams.
    Montaje: Michael Kahn.
    Intérpretes: Harrison Ford (Indiana Jones), Kate Blanchett (Irina Spalko), Karen Allen (Marion Ravenwood), Shia LaBeouf (Mutt Williams), Ray Winstone (‘Mac’ George McHale), John Hurt (Profesor ‘Ox’ Oxley), Jim Broadbent (Decano Charles Stanforth), Igor Jijikine (Dovchenko).

    El resultado del film es, básicamente, lo que se esperaba. El director (no estamos hablando de un cualquiera) es un maestro en estas lides, y sabe perfectamente qué hacer y cómo hacerlo (salvo contadísimas ocasiones, como aquella cinta de infame recuerdo titulada Amistad) para entusiasmar al público. Aunque a veces, también es de rigor reconocerlo, se le va la mano. Y bastante.

    La acción se sitúa en el desierto norteamericano de Nevada en 1957. En plena Guerra Fría, Indiana Jones es secuestrado por un grupo de militares rusos que le obligan a ayudarle a encontrar un misterioso objeto oculto en una base secreta. Indy consigue escapar y, poco después, descubre que el FBI le investiga por colaborar con el enemigo,siendo expulsado de la universidad en la que da clases. A punto de irse, conoce a un joven rebelde llamado Mutt, que le pide ayuda para salvar a su madre y a un amigo común, el profesor Ox. Si accede, Indiana podrá hacer el mayor descubrimiento de su vida, la legendaria y misteriosa calavera de cristal de Akator. El aventurero y el joven viajan a un rincón perdido de Perú, pero no tardan en descubrir que no están sólos, ya que los militares rusos, comandados por la fría científica Irina Spalko, le siguen los talones con la intención de hacerse con la calavera para descubir su secreto y dominar el mundo.

    La cuarta entraga de la saga (muy posiblemente la última), da exactamente lo que se espera de ella: aventuras y humor. Sigue los derroteros que ya marcaban las tres anteriores, y recupera el viejo y mítico temor de Indy por las serpientes y a personajes que ya aparecieron y a los que había perdido de vista (como Marion, que aparecía en la primera entrega).

    El Reino de la Calavera de Cristal se ve con facilidad, divierte bastante, pero en su última parte toma un giro inesperado, demasado cercano a la ciencia-ficción, que hace que la historia resulte extraña, que pierda la intensidad que tenía hasta entonces (se van dando datos durante todo el metraje, pero no llega a chocar tanto como con las últimas secuencias).

    No obstante, cumple a la perfección su propósito, que no es poco, está bien interpretada, es divertida y hace difrutar prácticamente a todo el mundo. Y con eso, para una cinta de este género, es suficiente.

     

  • Otra cinta del ‘ojo por ojo’

    Película Sentencia de muerteSENTENCIA DE MUERTE

    Basado en una novela de relativo éxito, Sentencia de muerte, cinta que se produjo el pasado año pero que se estrena ahora, tiene mucho en común con otra película del 2007, que sí se estrenó cuando debía, dirigida por Neil Jordan y protagonizada por Jodie Foster, que (por cierto) también comentamos en estas páginas: La extraña que hay en ti. de hecho, tiene tanto en común como que son cintas prácticamente paralelas, que cuentan casi lo mismo, con las mismas problemáticas sociales y (casi) las mismas consecuencias. La diferencia estriba en que el protagonista es un hombre (Kevin Bacon) en vez de una mujer, aunque con el policía que investiga ocurre lo opuesto, pasa de ser un hombre en el filme de Jordan, a una mujer en ésta, aunque en ambos casos (otra coincidencia) sea de raza negra.
     

    Estados Unidos, 2007. (106')
    Título original: Death sentence.
    Director: James Wan.
    Producción: Ashok Amritraj, Howard Baldwin, Karen Elise Baldwin.
    Guión: Ian Jeffers, basadoe n la novela de Brian Garfield.
    Fotografía: John R. Leonetti
    Música: Charlie Clouser.
    Montaje: Michael N Knue.
    Intérpretes: Kevin Bacon (Nick Hume), Garrett Hedlund (BillyDarley), Kelly Preston (Helen Hume), Jordan Garrett (Lucas Hume), Stuart Lafferty (Brendan Hume), Aisha Tyler (Detective Jessica Wallis), John Goodman (Bones Darley), Matt O’Leary (Joe Darley), Edi Gathegi (Bodie), Héctor Atreyu Ruiz (Heco), Kanin J. Howell (Baggy), Elizabeth Keener (Amy).

    Nick Hume es gerente de una compañía de seguros. Tiene la familia perfecta. Cada noche regresa a casa, donde le esperan su bella esposa Helen y sus dos hijos adolescentes, Brendan y Lucas. Un día, Nick y Brendan regresan a casa de un partido de hockey que éste ha disputado y paran en una gasolinera. Poco después llegan unos pandilleros enmascarados. No es un robo más, sino un rito de iniciación para uno de ellos, que debe matar a alguien: el elegido es Brendan. Nick consigue desenmascarar al asesino, Joe Darley, que es detenido. Pero en el juicio, Nick no declara en su contra. En ese momento, decide tomarse, muy a su pesar, la justicia por su mano, y salir en busca del asesino. Entonces comenzará su verdadera pesadilla: se verá con sangre en las manos y con Billy, el jefe de la pandilla y hermano de Joe, siguiéndole los talones. Nick se verá abocado a hacer todo lo posible por salvar a su familia.

    Pese a algunas buenas secuencias, visualmente muy logradas (la persecución en el parking, por ejemplo), Sentencia de muerte no deja de tener en ningún momento ese tufillo a serie B, que sólo es bueno cuando la película es consciente de ello, pero aquí se toma a sí misma demasiado en serio.

    La novela en la que está basada la cinta, publicada hace treinta años, es la segunda parte de El justiciero de la ciudad, que ya fue llevada al cine con Charles Bronson como protagonista. Aquí, Kevin Bacon hace (intenta hacer) lo mismo, aunque con más cara de  miedo que de vengador y llegando a la misma conclusión que en la cinta que mencionábamos al principio (la de la Foster), el temor a que, en su afán justiciero y vengativo, se convierta en parte de aquello contra lo que creía luchar.