Etiqueta: original

  • Valme volverá al ‘Camino de la Ermita’

    La calle de Bellavista que da acceso a la Ermita de Cuarto recupera su denominación original

    El Ayuntamiento de Sevilla aprobó en pleno el pasado día 30 de marzo que la calle Camino de la Ermita de la Virgen de Valme recupere su denominación original. Este rótulo fue parcialmente eliminado en el año 2009, quedándose sólo en Camino de la Ermita.

    Una decisión del consistorio sevillano que provocó la reclamación de la junta de gobierno de la hermandad, quien solicitó su restitución en base a razones históricas y devocionales.

    Es previsible, según ha anunciado la hermandad, que la nueva denominación pueda inaugurarse coincidiendo con el paso de la carreta de la Virgen por esta calle.

     

  • Innecesaria nueva versión

    Una vez más, y ya hemos perdido la cuenta, los estudios de Hollywood se embarcan en el proyecto de versionar una película que ellos mismos hicieron hace un par de décadas (no sabemos cuál será la próxima, pero seguro que será muy pronto). Posiblemente debamos la existencia de esta Desafio total a que va dirigida a un público que desconoce la original y que sólo sabe de Schwarzenegger como ex-gobernador de California metido ahora a actor con la saga Los mercenarios.
    Pero los que ya tenemos una edad y vimos hace mucho la original, esta historia no nos pilla de nuevas. A pesar de los cambios (algunos de embergadura) realizados en la historia, cambiando el lugar de la acción (pasando de Marte a Londres); fundiendo personajes, haciendo desaparecer a algunos y que otros cobren mayor protagonismo; dando más importancia aún a las escenas de pelea y persecución…
    En un futuro en el que casi todo el planeta ha desaparecido y sólo permanecen la Unión Federal Británica y la Colonia (la actual Australia), unidas por la Catarata (un transporte que las conecta atravesando el núcleo terrestre), Doug Quaid es un obrero felizmente casado pero aburrido de su monótona vida, que decide acudir a Rekall, una empresa que inserta recuerdos en la memoria, para crearse una ‘vida’ que le satisfaga. Pero en pleno procedimiento algo sale mal y se ve perseguido por la policía, confundiendo fantasía y realidad, y luchando junto a la fugitiva Melina contra el canciller Coohagen.
    Las comparaciones son odiosas, aunque necesarias a veces. Si bien es cierto que en este Desafío total que ha dirigido Les Wiseman hay un mayor empaque visual, más potencia en las acciones de lucha y persecuciones, y que Colin Farrell es mejor actor (y resulta más creíble en el papel ) que Arnold Schwarzenegger, tenía la difícil tarea de superar (o igualar, al menos) la mítica cinta que creó Verhoeven hace veintidós años. Y no lo logra. De aquella, incluso años después, había imágenes, momentos, extravagancias que seguían en la mente (el líder de la resistencia alojado en el vientre de un seguidor, la transformación de la señora en la cola de seguridad, la enana del prostíbulo…). En esta, en cambio, no existe una imagen que vaya a perdurar en la memoria, ni un sólo momento capaz de convertirse en mítico para los fans del género.
    Aunque Wiseman tiene la suerte de contar con buenos actores (Farrell y Beckinsale, con quien está casado, doble suerte), y de partir de una historia, la que pergeñó Philip K. Dick y sobre la que se inspiraron las dos versiones de Desafío total, basada en identidades que se escurren, paranoias y realidades virtuales, que es aún más vigente hoy día que cuando Verhoeven dirigió la primera. Acción que se ve con facilidad, pero que no quedará en la memoria por mucho tiempo.

    1501TOTAL RECALL (DESAFÍO TOTAL)

    Una vez más, y ya hemos perdido la cuenta, los estudios de Hollywood se embarcan en el proyecto de versionar una película que ellos mismos hicieron hace un par de décadas (no sabemos cuál será la próxima, pero seguro que será muy pronto). Posiblemente debamos la existencia de esta Desafio total a que va dirigida a un público que desconoce la original y que sólo sabe de Schwarzenegger como ex-gobernador de California metido ahora a actor con la saga Los mercenarios.

    {xtypo_code} Estados Unidos-Canadá, 2012, (118′)

    Director: Len Wiseman.

    Producción: Toby Jaffe, Neal H.Moritz.

    Guión:  Kurt Wimmer, Mark Bomback, basado en el relato de Philip K. Dick.

    Fotografía: Paul Cameron.

    Música: Harry Gregson-Wagner.

    Montaje:  Christian Wagner.

    Intérpretes: Colin Farrell (Douglas Quaid / Hauser), Kate Beckinsale (Lori Quaid), Jessica Biel (Melina), Bryan Cranston (Coohagen), Bokeem Woodbine (Harry), Bill Nighy (Matthias), John Cho (McClane), Will Yun Lee (Marek).{/xtypo_code}

    Pero los que ya tenemos una edad y vimos hace mucho la original, esta historia no nos pilla de nuevas. A pesar de los cambios (algunos de embergadura) realizados en la historia, cambiando el lugar de la acción (pasando de Marte a Londres); fundiendo personajes, haciendo desaparecer a algunos y que otros cobren mayor protagonismo; dando más importancia aún a las escenas de pelea y persecución…En un futuro en el que casi todo el planeta ha desaparecido y sólo permanecen la Unión Federal Británica y la Colonia (la actual Australia), unidas por la Catarata (un transporte que las conecta atravesando el núcleo terrestre), Doug Quaid es un obrero felizmente casado pero aburrido de su monótona vida, que decide acudir a Rekall, una empresa que inserta recuerdos en la memoria, para crearse una ‘vida’ que le satisfaga. Pero en pleno procedimiento algo sale mal y se ve perseguido por la policía, confundiendo fantasía y realidad, y luchando junto a la fugitiva Melina contra el canciller Coohagen.

     

    Las comparaciones son odiosas, aunque necesarias a veces. Si bien es cierto que en este Desafío total que ha dirigido Les Wiseman hay un mayor empaque visual, más potencia en las acciones de lucha y persecuciones, y que Colin Farrell es mejor actor (y resulta más creíble en el papel ) que Arnold Schwarzenegger, tenía la difícil tarea de superar (o igualar, al menos) la mítica cinta que creó Verhoeven hace veintidós años. Y no lo logra. De aquella, incluso años después, había imágenes, momentos, extravagancias que seguían en la mente (el líder de la resistencia alojado en el vientre de un seguidor, la transformación de la señora en la cola de seguridad, la enana del prostíbulo…).

    En esta, en cambio, no existe una imagen que vaya a perdurar en la memoria, ni un sólo momento capaz de convertirse en mítico para los fans del género.Aunque Wiseman tiene la suerte de contar con buenos actores (Farrell y Beckinsale, con quien está casado, doble suerte), y de partir de una historia, la que pergeñó Philip K. Dick y sobre la que se inspiraron las dos versiones de Desafío total, basada en identidades que se escurren, paranoias y realidades virtuales, que es aún más vigente hoy día que cuando Verhoeven dirigió la primera. Acción que se ve con facilidad, pero que no quedará en la memoria por mucho tiempo.

  • Realismo a gran tamaño en el Belén de Santo Entierro

    2001La Hermandad apuesta por un original Belén con figuras a tamaño real

    Original es la estampa que presenta en estos días la casa hermandad de Santo Entierro, donde se ha montado un Belén con figuras de tamaño natural. Una iniciativa de Manuel Ángel Jurado y Antonio Aparicio, quienes han recopilado imágenes y enseres entre hermandades y particulares.

    El resultado es un nacimiento en el que la Virgen María es una talla del imaginero de Benacazón, ya fallecido, Pedro de la Rosa; San José de Juan Manuel Martín, un escultor de los Palacios; una pastora del escultor de Castilblanco de los Arroyos, Jesús Manuel Romero; completando la escena dos pastores que son dos de los apóstoles de la Hermandad de la Cena. También han donado algunos enseres la hermandad de Gran Poder y la de la Divina Pastora de la parroquia de Santa Marina en Sevilla, así como el párroco del Amparo, Francisco Moreno.

    Las figuras van en un decorado ambientado como un antiguo pabellón de guerra fernandino, con alguna vegetación. Colaborando en el vestuario de las imágenes las camareras de la Virgen de la Soledad y el Cristo Yacente, Ana María Martínez Montaño y Virtudes Junguito, respectivamente.

     

  • La Fundación Abracadabra visita Aspace

    0803Ha presentado entre sus usuarios su Taller para Gente Mágica

    La tercera edición de los Talleres para gente mágica de la Fundación Abracadabra realizó ayer martes una parada en el centro de personas con discapacidad Aspase. Los usarios de esta asociación tuvieron la oportunidad de convertirse en aprendices gracias a esta original escuela de magia  encabezada por el mago Juanky.

    Aspace será uno de los cinco centros sevillanos que visitará la Fundación Abracadabra durante esta edición y uno de los 14 en toda Andalucía. Siendo 70 los centros visitados en toda España.

     

  • Después del aniversario el Cristo de la Esperanza será restaurado

    2202Tras los actos conmemorativos del XXV Aniversario, el escultor Juan Antonio González García restaurará al Cristo de la Esperanza. La imagen se someterá a una limpieza profunda, a un cambio completo de la policromía, además de retocar sus ojos para devolverle su aspecto original.

     

  • Premio Europa Nostra al proyecto de restauración de Los Molinos de Maestre

    0601La hacienda ha recibido una mención especial en estos premios europeos de patrimonio cultural

    La restauración de la Hacienda de los Molinos de Maestre ha recibido una mención especial en la última convocatoria de los premios Unión Europea de patrimonio cultural Europa Nostra.

    Mari Cruz Aguilar, quien ha proyectado y dirigido la restauración, fue la encargada de recibir la distinción de manos de la reina Sofia, en un acto en el que España ha obtenido tres medallas y siete menciones especiales.

    Los objetivos principales del proyecto de restauración de la hacienda ha sido restablecer la solidez y estructura del inmueble, recuperar en su totalidad la tipología original mediante la recuperación de las formas y espacios que la definen, así como la consolidación de los sistemas arquitectónicos. Lo que se ha pretendido es que sin interferir en el tipo, se permita un uso actualizado de sus instalaciones.  Mari Cruz Aguilar, según recoge la web de la hacienda,  ha llevado a cabo“una interesante obra de recuperación del patrimonio mediante la rehabilitación del señorío para residencia familiar y de la almazara, que  mantiene íntegramente la configuración barroca, para la organización de eventos.

    Recuperar la tipología original

    Estas obras incluyen la consolidación y recuperación de los elementos constructivos (cubiertas, muros de carga, forjados de vigas y tablazón de madera) y la redistribución para recuperar la tipoligía original. También se ha contemplado la consolidación de los recubrimientos que manifiestan la calidad compositiva del edificio, mediante la recuperacion de  los dibujos decorativos y simbólicos, con absoluta fidelidad al original, una vez realizada la limpieza y eliminación de capas de cal protectora que escondían los esgrafiados, bajorrelieves y pinturas.

    Aguilar ha realizado este proyecto con la colaboración estrecha de una de las propietarias de la hacienda, también restauradora, Almudena Maestre, quien se encargó de los elementos ornamentales.

    {xtypo_code}Un monumento en sentido amplio
    La Hacienda Los Molinos de Maestre, en el término municipal de Dos Hermanas, junto a la barriada de Las Portadas, puede considerarse un monumento en el sentido amplio, donde coinciden la historia, la tradición y la arquitectura. Desde sus orígenes se ha conservado siempre ligada durante casi cuatro siglos a la familia Maestre, comerciantes nobles flamencos, que se establecen entre Sevilla y Dos Hermanas en la segunda mitad del siglo XVII.{/xtypo_code}

     

  • Una chica aventurera

    1501ADÈLE Y EL MISTERIO DE LA MOMIA

    El director, guionista, productor y hombre-orquesta en general del cine francés, Luc Besson, comentó en sus comienzos que su pretensión era dirigir diez películas de muy alta calidad y después retirarse. Y lo cierto es que, salvo contadísimas excepciones, el resultado obtenido  ha sido más que satisfactorio.

    {xtypo_code}Francia, 2010 (105′).
    Título original:  Les aventures extraordinaires d’Adèle Blanc-Sec.
    Dirección: Luc Besson.
    Producción: Luc Besson, basado en los comics de Jacques Tardi.
    Fotografía: Thierry Arbogast.
    Música: Eric Serra.
    Montaje: Julien Rey.
    Intérpretes: Louise Bourgoin (Adèle Blanc-Sec), Mathieu Amalric (Dieuleveult), Gilles Lellouche (Inspector Caponi), Jean Paul Rouve (Justin de Saint-Huber), Jacky Nercessian (Marie-Joseph), Philippe Nahon (Profesor Ménard), Nicolas Giraud (Andrej Zborowski), Laure de Clermont (Agathe Blanc-Sec).{/xtypo_code}

    Sea como sea, hay un hecho indudable, y es que Besson sabe lo que hace, tiene talento y una visión acertada con sus proyectos, que lleva a buen puerto, sin importar que se trate de un drama sobre un sicario (León. El profesional), la vida de una guerrera mística (Juana de Arco) o una cinta infantil con seres diminutos que viven en los jardines (Arthur y los Minimoys). Aunque, la otra verdad, es que ésta es su película (no incluimos los dos documentales que ha rodado, ni la tercera parte de las aventuras de Arthur, aún en postproducción) número trece.

    En ésta, su última obra. Besson logra llevar a la gran pantalla un proyecto tras el que llevaba casi una década: la adaptación de los cómics (nueve álbumes hasta el momento) de Jacques Tardi, publicados desde 1976, y protagonizados por una intrépida y aventurera periodista del París de principios de siglo XX. Y lo hace con el acierto al que nos tiene (normalmente) acostumbrados.

    Adèle y el misterio de la momia utiliza dos de los primeros libros de Tardi sobre el personaje, para presentarnos (a pocos se les escapa que ésta no será la única película que Besson rodará sobre ella) a una periodista aventurera, valiente, que viaja al viejo Egipto en busca de una momia con ciertos poderes. Mientras, en París, de algún modo desconocido, un pterodáctilo ha nacido de un huevo de más de 135 millones de años, y está sembrando el pánico mientras sobrevuela la ciudad en busca de alimento.

    Aunque la cinta tiene un arranque que recuerda demasiado a la Amelie de Jeunet, poco tarda en desviarse, en abandonar la sensación de copia, y crear una cinta original y divertida, con un personaje femenino de carácter, osada, atrevida, y con un sentido del humor rayano al sarcasmo. Por el contrario, los personajes masculinos son una caterva de timoratos y torpes de escasos recursos y limitadas capacidades, y que aparecen incluso afeados, sobre todo frente a la belleza de la protagonista total y absoluta de la cinta.

    Louise Bourgoin, que antes de dar el salto al cine se hizo popular como la chica del tiempo de Canal+ Francia, se presenta mucho más sexual y atrevida (si cabe) que la Adèle de las viñetas, pero conserva el mismo sentido del humor del original.
    Besson ha creado una película que tiene ritmo, humor (tiene al menos un par de secuencias de gran nivel), dos historias (que a veces encajan con dificultad), pero que finalizan del mejor modo posible visto los intereses de la protagonista e instigadora de toda la historia, y nos descubre a una actriz de talento a la que a partir de ahora vamos a ver mucho más. Una película que ofrece bastante más de lo que en un primer visionado se aprecia.

     

  • Cuatro premios para ‘Patera’ en Villa de Herrera

    1402El grupo de teatro del Colegio María Zambrano sigue en buena racha. En la tercera edición del Certamen Infantil-Juvenil Villa de Herrera ha logrado con la obra Patera cuatro premios. Este montaje dirigido por Cristo Muñoz sobre un guión de Antonio Morillas se ha llevado el premio a la mejor actriz secundaria (Ana del Val de los Santos), al mejor montaje, al mejor guión original y el segundo premio, Herrera de Plata, a la mejor obra.

  • Y después se quejarán…

    EEn un intento de explotar el filón y de exprimir al máximo a Flipy, el científico loco, ese personaje que ha encumbrado el programa de Cuatro, El hormiguero, o quizás en un desesperado intento de reflotar un programa que cada vez está un poco más hundido en las audiencias, se estrena esta insufrible e insoportable película, que intenta ser divertida y provocar carcajadas, pero que aburre a las piedras, con chistes sin gracia, mil veces vistos ya, y una caterva de intérpretes que (sin excepción) han tenido mejores ocasiones para lucir su trabajo.
    Flipy es un niño de doce años torpe y canijo, enamorado de su profesora, Violeta. Después de tomar unas píldoras ideadas por su padre (un científico alocado, Pedro Reyes retomando el personaje del propio Flipy en el programa de TV) despierta  con cuerpo de adulto. Tras la sorpresa inicial, se marcha con sus compañeros de clase (salvo su mejor amigo, Jeremías, que ha repetido seis veces el mismo curso, ninguno parece darse cuenta del cambio, ¿tan invisible resultaba antes?) a un campamento de verano, dirigido por Don Carcajón, para convertirse en un cómico de éxito. Allí tratará de conquistar a su amada, aunque tenga que enfrentarse al malvado Carcajón.
    Campamento Flipy es la demostración empírica de por qué el cine español no obtiene las mismas cuotas de pantalla que las películas americanas. El argumento no es más que una sucesión de momentos de otras películas, situaciones ya vistas, y concatenadas aquí, sin mucho acierto en la mayoría de ocasiones: desde el niño que quiere crecer y (por el motivo que sea) despierta un día convertido en adulto (Big es uno de los numerosos ejemplos), a ese plano final (copia descarada, hasta en los diálogos -”hay un problema con tus hijos”, o “donde vamos no necesitamos carreteras”) con el que también se cierra Regreso al futuro. Ello sin entrar a considerar el tema de que la profesora se sienta atraída por un crío de doce años (independientemente de su aspecto, ella sabe que es alumno suyo, sabe la edad que tiene, y con las múltiples noticias que nos inundan últimamente con casos de pederastia no parece lo más adecuado).
    No hay ni una sola idea original, hay secuencias (el duelo de chistes, por ejemplo) que se hacen larguísimas (sobre todo porque ninguno de los que se cuentan tiene la más mínima gracia); incluso hay momentos en los que falla la parte técnica (desigualdades lumínicas en varias escenas)… Ni siquiera los chicos de Muchachada Nui consiguen levantar esta película, que es lo peor que se ha visto desde Pepperminta, la cinta que cerró el pasado Sevilla Festival de Cine (con la que también comparte diversos momentos escatológicos). Con la diferencia de que aquella era al menos original, aunque sólo fuera en el aspecto visual.
    Y después se quejarán de que el cine español baja en su audiencia. Con cosas como ésta no es extraño.

    1901CAMPAMENTO FLIPY

    En un intento de explotar el filón y de exprimir al máximo a Flipy, el científico loco, ese personaje que ha encumbrado el programa de Cuatro, El hormiguero, o quizás en un desesperado intento de reflotar un programa que cada vez está un poco más hundido en las audiencias, se estrena esta insufrible e insoportable película, que intenta ser divertida y provocar carcajadas, pero que aburre a las piedras, con chistes sin gracia, mil veces vistos ya, y una caterva de intérpretes que (sin excepción) han tenido mejores ocasiones para lucir su trabajo.

    {xtypo_code} España, 2010 (80′)Director: Rafa Parbus.Producción: Sergio Ruiz.Guión: Alfredo Díaz, Flipy, Luis Gamboa, Antonio Trashorras.Fotografía:  Javier Cerdá.Música: Jorge Magaz.Montaje: Rafa Parbus.Intérpretes: Flipy (Flipy), Carlos Areces (Jeremías), Eloi Yebra (Lorenzo), Pablo Carbonell (Don Carcajón), Marta Belmonte (Violeta), Ernesto Sevilla (Cirilo), Raúl Cimas (Galarza), Omar Muñoz (Flipy, niño), Pedro Reyes (Padre de Flipy), Rosario Pardo (Madre de Flipy).{/xtypo_code}

    Flipy es un niño de doce años torpe y canijo, enamorado de su profesora, Violeta. Después de tomar unas píldoras ideadas por su padre (un científico alocado, Pedro Reyes retomando el personaje del propio Flipy en el programa de TV) despierta  con cuerpo de adulto. Tras la sorpresa inicial, se marcha con sus compañeros de clase (salvo su mejor amigo, Jeremías, que ha repetido seis veces el mismo curso, ninguno parece darse cuenta del cambio, ¿tan invisible resultaba antes?) a un campamento de verano, dirigido por Don Carcajón, para convertirse en un cómico de éxito. Allí tratará de conquistar a su amada, aunque tenga que enfrentarse al malvado Carcajón.Campamento Flipy es la demostración empírica de por qué el cine español no obtiene las mismas cuotas de pantalla que las películas americanas.

    El argumento no es más que una sucesión de momentos de otras películas, situaciones ya vistas, y concatenadas aquí, sin mucho acierto en la mayoría de ocasiones: desde el niño que quiere crecer y (por el motivo que sea) despierta un día convertido en adulto (Big es uno de los numerosos ejemplos), a ese plano final (copia descarada, hasta en los diálogos -”hay un problema con tus hijos”, o “donde vamos no necesitamos carreteras”) con el que también se cierra Regreso al futuro. 

    Ello sin entrar a considerar el tema de que la profesora se sienta atraída por un crío de doce años (independientemente de su aspecto, ella sabe que es alumno suyo, sabe la edad que tiene, y con las múltiples noticias que nos inundan últimamente con casos de pederastia no parece lo más adecuado). No hay ni una sola idea original, hay secuencias (el duelo de chistes, por ejemplo) que se hacen larguísimas (sobre todo porque ninguno de los que se cuentan tiene la más mínima gracia); incluso hay momentos en los que falla la parte técnica (desigualdades lumínicas en varias escenas)… Ni siquiera los chicos de Muchachada Nui consiguen levantar esta película, que es lo peor que se ha visto desde Pepperminta, la cinta que cerró el pasado Sevilla Festival de Cine (con la que también comparte diversos momentos escatológicos). Con la diferencia de que aquella era al menos original, aunque sólo fuera en el aspecto visual. Y después se quejarán de que el cine español baja en su audiencia. Con cosas como ésta no es extraño.

  • Y después se quejarán…

    EEn un intento de explotar el filón y de exprimir al máximo a Flipy, el científico loco, ese personaje que ha encumbrado el programa de Cuatro, El hormiguero, o quizás en un desesperado intento de reflotar un programa que cada vez está un poco más hundido en las audiencias, se estrena esta insufrible e insoportable película, que intenta ser divertida y provocar carcajadas, pero que aburre a las piedras, con chistes sin gracia, mil veces vistos ya, y una caterva de intérpretes que (sin excepción) han tenido mejores ocasiones para lucir su trabajo.
    Flipy es un niño de doce años torpe y canijo, enamorado de su profesora, Violeta. Después de tomar unas píldoras ideadas por su padre (un científico alocado, Pedro Reyes retomando el personaje del propio Flipy en el programa de TV) despierta  con cuerpo de adulto. Tras la sorpresa inicial, se marcha con sus compañeros de clase (salvo su mejor amigo, Jeremías, que ha repetido seis veces el mismo curso, ninguno parece darse cuenta del cambio, ¿tan invisible resultaba antes?) a un campamento de verano, dirigido por Don Carcajón, para convertirse en un cómico de éxito. Allí tratará de conquistar a su amada, aunque tenga que enfrentarse al malvado Carcajón.
    Campamento Flipy es la demostración empírica de por qué el cine español no obtiene las mismas cuotas de pantalla que las películas americanas. El argumento no es más que una sucesión de momentos de otras películas, situaciones ya vistas, y concatenadas aquí, sin mucho acierto en la mayoría de ocasiones: desde el niño que quiere crecer y (por el motivo que sea) despierta un día convertido en adulto (Big es uno de los numerosos ejemplos), a ese plano final (copia descarada, hasta en los diálogos -”hay un problema con tus hijos”, o “donde vamos no necesitamos carreteras”) con el que también se cierra Regreso al futuro. Ello sin entrar a considerar el tema de que la profesora se sienta atraída por un crío de doce años (independientemente de su aspecto, ella sabe que es alumno suyo, sabe la edad que tiene, y con las múltiples noticias que nos inundan últimamente con casos de pederastia no parece lo más adecuado).
    No hay ni una sola idea original, hay secuencias (el duelo de chistes, por ejemplo) que se hacen larguísimas (sobre todo porque ninguno de los que se cuentan tiene la más mínima gracia); incluso hay momentos en los que falla la parte técnica (desigualdades lumínicas en varias escenas)… Ni siquiera los chicos de Muchachada Nui consiguen levantar esta película, que es lo peor que se ha visto desde Pepperminta, la cinta que cerró el pasado Sevilla Festival de Cine (con la que también comparte diversos momentos escatológicos). Con la diferencia de que aquella era al menos original, aunque sólo fuera en el aspecto visual.
    Y después se quejarán de que el cine español baja en su audiencia. Con cosas como ésta no es extraño.

    1901CAMPAMENTO FLIPY

    En un intento de explotar el filón y de exprimir al máximo a Flipy, el científico loco, ese personaje que ha encumbrado el programa de Cuatro, El hormiguero, o quizás en un desesperado intento de reflotar un programa que cada vez está un poco más hundido en las audiencias, se estrena esta insufrible e insoportable película, que intenta ser divertida y provocar carcajadas, pero que aburre a las piedras, con chistes sin gracia, mil veces vistos ya, y una caterva de intérpretes que (sin excepción) han tenido mejores ocasiones para lucir su trabajo.

    {xtypo_code} España, 2010 (80′)Director: Rafa Parbus.Producción: Sergio Ruiz.Guión: Alfredo Díaz, Flipy, Luis Gamboa, Antonio Trashorras.Fotografía:  Javier Cerdá.Música: Jorge Magaz.Montaje: Rafa Parbus.Intérpretes: Flipy (Flipy), Carlos Areces (Jeremías), Eloi Yebra (Lorenzo), Pablo Carbonell (Don Carcajón), Marta Belmonte (Violeta), Ernesto Sevilla (Cirilo), Raúl Cimas (Galarza), Omar Muñoz (Flipy, niño), Pedro Reyes (Padre de Flipy), Rosario Pardo (Madre de Flipy).{/xtypo_code}

    Flipy es un niño de doce años torpe y canijo, enamorado de su profesora, Violeta. Después de tomar unas píldoras ideadas por su padre (un científico alocado, Pedro Reyes retomando el personaje del propio Flipy en el programa de TV) despierta  con cuerpo de adulto. Tras la sorpresa inicial, se marcha con sus compañeros de clase (salvo su mejor amigo, Jeremías, que ha repetido seis veces el mismo curso, ninguno parece darse cuenta del cambio, ¿tan invisible resultaba antes?) a un campamento de verano, dirigido por Don Carcajón, para convertirse en un cómico de éxito. Allí tratará de conquistar a su amada, aunque tenga que enfrentarse al malvado Carcajón.Campamento Flipy es la demostración empírica de por qué el cine español no obtiene las mismas cuotas de pantalla que las películas americanas.

    El argumento no es más que una sucesión de momentos de otras películas, situaciones ya vistas, y concatenadas aquí, sin mucho acierto en la mayoría de ocasiones: desde el niño que quiere crecer y (por el motivo que sea) despierta un día convertido en adulto (Big es uno de los numerosos ejemplos), a ese plano final (copia descarada, hasta en los diálogos -”hay un problema con tus hijos”, o “donde vamos no necesitamos carreteras”) con el que también se cierra Regreso al futuro. 

    Ello sin entrar a considerar el tema de que la profesora se sienta atraída por un crío de doce años (independientemente de su aspecto, ella sabe que es alumno suyo, sabe la edad que tiene, y con las múltiples noticias que nos inundan últimamente con casos de pederastia no parece lo más adecuado). No hay ni una sola idea original, hay secuencias (el duelo de chistes, por ejemplo) que se hacen larguísimas (sobre todo porque ninguno de los que se cuentan tiene la más mínima gracia); incluso hay momentos en los que falla la parte técnica (desigualdades lumínicas en varias escenas)… Ni siquiera los chicos de Muchachada Nui consiguen levantar esta película, que es lo peor que se ha visto desde Pepperminta, la cinta que cerró el pasado Sevilla Festival de Cine (con la que también comparte diversos momentos escatológicos). Con la diferencia de que aquella era al menos original, aunque sólo fuera en el aspecto visual. Y después se quejarán de que el cine español baja en su audiencia. Con cosas como ésta no es extraño.