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  • 1968. Una oreja para el nazareno Manuel Sánchez el día de su alternativa

    1968. Una oreja para el nazareno Manuel Sánchez el día de su alternativa

    En la plaza metálica instalada en la Avenida Reyes Católicos (Huerta de Joselito Díaz) tuvo lugar ayer la primera de las tres corridas previstas para las fiestas de Santiago. Los precios, desde las 300 pesetas en primera fila en sombra, hasta las 125 en tendido de sol. Aunque estuvo mejor Emilio Oliva, que cortó dos orejas y rabo en el primero y dos orejas en el segundo (más discreta la actuación de José Rivera ‘Riverita’), lo más esperado de la tarde fue la presencia en el cartel del nazareno Manuel Sánchez (foto superior), que ayer tomó la alternativa a sus 28 años.

    Con el primer toro (de la afamada ganadería de Clemente Tassara) obtuvo oración, oreja y vuelta, y con el segundo, aplausos. Ya corre como la pólvora por Dos Hermanas la siguiente coplilla en honor a su debut. Dice así: “En una feria de Sevilla/ y el patrón de Caballería/ en el pueblo de Dos Hermanas/ se ha celebrao una corría./Con los toros de Tassara/ y la mano de Emilio Oliva,/el diestro Manuel Sánchez/ ha tomao la alternativa./ Al día siguiente,/ que apenas era de día,/ aquel hombre sonriente/ estas palabras decía:/ Ya tenemos un torero/ de máxima calidad/ el mejor del mundo entero,/así se le puede llamar./ Es un torero elegante,/ con mucha capacidad,/ sabiendo lo que tiene delante/ a la hora de matar”.

    Mañana, sábado 27, se celebrará una grandiosa novillada con picadores con 5 novillos: el primero para el gran rejoneador Juan A. Vargas, y el resto un sensacional mano a mano entre Tobalo Vargas y ‘El Yiyo’. Las entradas, entre 75 y 200 pesetas. Para finalizar, el domingo, último día de feria, grandioso espectáculo taurino cómico-musical. Ambos espectáculos darán comienzo a las 6,30 de la tarde.

  • La Película del año

    1501THE ARTIST

    A estas alturas que alguien tenga la ocurrencia, el atrevimiento, la osadía, la locura, de realizar una película en blanco y negro es de aplaudir. Pero si además es una película muda, en el más estricto sentido de la palabra, como veíamos las películas mudas antes de que el cine adquiriese el don de la palabra (esto es, acompañada exclusivamente de música, y con intertítulos que explican la situación o nos muestran lo que los personajes dicen) estamos ya ante algo que roza la demencia.

    {xtypo_code}Francia-Bélgica, 2011. (100′)
    Título original:  The artist.
    Escrita y dirigida:  Michel Hazanavicius.
    Producción: Thomas Langmann, Emmanuel Montamat.
    Fotografía: Guillaume Schiffman.
    Música: Ludovic Bource.
    Montaje: Anne-Sophie Bion, Michel Hazanavicius.

    Intérpretes: Jean Dujardin (George Valentin), Bérénice Bejo (Peppy Miller), John Goodman (Al Zimmer), James Cromwell (Clifton), Penelope Ann Miller (Doris), Missi Pyle (Constance), Beth Grant (Dama de Peppy), Ed Lauter (Mayordomo), Bitsie Tulloch (Norma), Malcolm McDowell (Mayordomo).{/xtypo_code}

    El riesgo es grande, enorme, y mucho más que por la propuesta en sí, por los prejuicios que la mayoría tiene ante propuestas que se salgan de la norma del cine espectáculo americano, con historias basadas en multitud de efectos especiales.

    Pero no se engañen. The artist es pura magia. Es una película que lo tiene todo: tragedia, amor, comedia, emoción… Una película que nos muestra una profunda historia de amor por el cine mientras nos cuenta otra historia de amor. Nada nuevo en realidad. Pero Hazanavicius consigue que no te importe, incluso que te suene a nuevo.

    La historia es sencilla: George Valentin es una estrella del cine de los años veinte. Todas sus películas son éxitos. Él es un galán, seductor, aventurero, que hechiza a todos con su simple mirada y sonrisa. Pero los tiempos cambian, y el sonoro empieza a hacer acto de presencia. Él no cree que tenga futuro, el público está acostumbrado al cine como es y desestima las posibilidades de éxito. Y cuando la realidad se impone, él sucumbe, y cae en el olvido, mientras nuevas estrellas ocupan su lugar.

    La cinta, clarísimo homenaje a una época de la historia del cine que muchos ya han olvidado, está cautivando a todos, recogiendo premios allá donde va, y es una de las claras favoritas para los Globos de Oro (tiene seis candidaturas) y los Oscar. Y se merece todos los premios que le den. Es una historia fantástica, te enamoras de ella irremediablemente, y consigue lo que no consiguen muchas: que entres de lleno, que te emociones, que rías, que llores, y que salgas de la sala con una sonrisa de oreja a oreja.

    Todo encaja y todo funciona como un reloj en esta fantástica obra. La gran dirección de Hazanaviciua, el magnífico guión del mismo director, la estupendísima banda sonora de Ludovic Bource, la soberbia puesta en escena, la increíble fotografía de Guillaume Schiffman, y el talento interpretativo de un grupo de estrellas (John Goodman, James Cromwell, Penelope Ann Miller, Malcolm McDowell o Missi Pyle) comandados por unos espectaculares Berénice Bejo y Jean Dujardin. Una película recomendabilísima, una de las mejores cintas del año, por no decir directamente la mejor. Dejen los prejuicios en casa, olviden que es una película muda; la verdad, cuando estén inmersos en ella, ni se darán cuenta.