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  • Ocho cumbres, un año, ocho historias

    ESPECIAL SEGUNDO ANIVERSARIO DE ‘VIAJES Y AVENTURAS’ (y II) 

    El Chullo10/06/07 El Chullo, Almería. La incertidumbre.
    Chullo, entre Almería y Granada, entre las montañas y el llano, entre el frío y el so. No sé de dónde, de dónde eres. Aunque presiento, pienso y creo que eres de esos lugares difíciles de apreciar.

    Te visitan, sí. Te llegan, sí. Te suben, también. Pero creo, pienso y presiento que simplemente te suben porque te tienen que subir, no porque aprecien tu belleza.
    Parte de Granada, parte de Almería, sí, aunque para significar algo, te dejaron en Almería.
    Maldición la tuya, o mejor la del destino, si en Granada hubieras quedado.
    Pero el destino es sabio, sabio para ti, orgulloso tienes que estar, mirando a esos picos, altos picos nevados, pero también, algo cae en ti, cuando el frío invernal asoma.
    ¡Claro que sí! Aprende del destino, de tu destino, y enhorabuena, Chullo, por dejarme subir, por conocerte, y que digan lo que digan, tú eres El Chullo, El Chullo hasta el final.
    Esta ruta fue organizada por Rafael, que junto con Alfonso, subimos respectivamente a El Chullo con el primero y al día siguiente El Veleta con el segundo.
    La subida a El Chullo es un simple paseo, que sobre una gran loma descansa a la espera de sus visitantes.

    El Mulhacén23/06/07 El Mulhacén, Granada. La aventura.
    Me acerco al techo de la península, a la cumbre más alta, al corazón de Sierra Nevada. Esta cima es codiciada por montañeros venidos de todos lo puntos de la geografía nacional, incluso de más allá de nuestras  fronteras.
    Era un día soleado del mes de junio, cuando con mi amiga Rosa  y yo nos dispusimos a emprender  nuestra marcha y coronar este monte, el pico Mulhacén.
    Esta subida, por el refugio de Poqueira, fue una verdadera odisea. Tras una larga caminata por el sendero de las acequias, por fin alcanzamos el Mulhacén, después de disfrutar de unas hermosas vistas en el lago de La Caldera.
    “Ya vemos el poste geodésico, impresionante cumbre, salpicada de grandes rocas de color marrón, cobrizo.
    El sol brilla sobre algunas capas de nieve, el contraste es aún más bello.”
    Aquí arriba uno se pregunta tantas cosas, y pienso: estamos en lo más alto de esta península, de la nuestra, y tan lejos de aquellas altas cumbres asiáticas y americanas. ¿Cómo tendrán que ser si ahora estoy a sólo 3.482 metros y este lugar es impresionante?
    A la vuelta el camino era largo, muy largo, mucho tiempo y, como era de esperar, la noche no nos dio tregua alguna.
    Sin casi ver y perdidos durante dos horas, subiendo y bajando, atravesando bosques, por fin dimos con nuestro coche… Ya corrían las doce de la noche y, realmente destrozado, agradecí a la luna por este final feliz.  

    La Maroma27/10/07 La Maroma, Málaga. El sacrificio.
    Desde la localidad granadina de Zafarraya se accede a través de una pista hasta el cortijo de El Robledal. Estamos a 1.100 metros de altura e intentamos realizar la subida por la cara norte de la maroma. En esta ocasión somos 17 compañeros del club los que emprendemos la ruta, coordinados por Manolo Ortega, de los cuales, la mitad aproximadamente, ya la habían coronado; para el resto la primera vez.  
    Son las once de la mañana y el día se presenta inseguro, inestable, en cuanto a la climatología se refiere.
    La niebla se apodera de nosotros y el transitar se hace una misión casi imposible. Todos reagrupados, casi codo con codo, empezamos a subir por esta gran loma.
    Intentamos no perdernos, no despistarnos, pero es difícil, no se ve absolutamente nada, a pesar de que el camino está perfectamente señalizado por pequeños postes.
    La humedad de esta densa niebla descarga sobre nosotros en una pequeña llovizna. Ya hemos llegado, pero no vemos el gran torreón que corona la cumbre. Son las 14:15 horas y durante tres cuartos de hora buscamos desesperadamente su cima
    Manolo, con su brújula, intenta orientarse. Rafael hace lo mismo con la suya, y los otros compañeros que ya estuvieron, especulan con un fugaz recuerdo el camino correcto.
    Lo cierto es que los 17, como peonzas circundantes buscamos la cumbre sin dar con ella. Incluso barajamos la posibilidad de volver. Pero Manolo se retira varios metros y guiado por su orientación, intuición y recuerdo, desde lejos nos da un grito: “Aquí está, ya lo veo”.
    Satisfecho ahora, aunque con una fuerte fiebre en los días posteriores. Pero la montaña es así, a veces buena, otras mala y otras vete a saber… Pero es el encanto de la vida, de la montaña, y “del por qué estamos aquí”.

    La Tiñosa17/11/07 La Tiñosa, Córdoba. La plenitud.
    Mi última cumbre, la Tiñosa. Se preveía un día frío, pero contrariamente un sol radiante nos iluminó y calentó en todo el recorrido.
    En esta ocasión, Rafael hace de coordinador y 15 compañeros avanzamos desde La Lagunilla, pequeña aldea entre Rute y Priego de Córdoba.
    No es una ruta difícil, aunque en algunos tramos la subida hay que hacerla con precaución, ya no sólo por el desnivel sino por el terreno pedregoso y algunos cortados curiosos.
    Poco antes de llegar al pico, al abrigo de grandes rocas, una inmensa cueva hace de cobijo para las muchas cabras que por allí corretean. Ya en la parte final un pequeño cresteo hasta la cima. Enfrente se va viendo la gran mole de Sierra Nevada, Sierra Almijara y otras tantas sierras. Este lugar tiene el gran privilegio de encontrarse prácticamente en el centro del territorio andaluz y, a su vez, rodeada de hermosas sierras.
    Aquí arriba, en la cumbre, el poste geodésico, una banderola de Andalucía y un enorme cofre cargado de varios libros de firmas, dedicatorias, donde cada montañero escribe sus comentarios, sus experiencias, sus aventuras, sus vivencias. Porque en definitiva la vida ¿qué es? ¿Es solo esto o es mucho más?Pues francamente llegado a este punto, a esta cumbre, no lo sé. Lo que sí sé seguro es que hay tantas historias como personas, tantas como cumbres, tantas como… ¿qué?
    Mi agradecimiento al Club de Senderismo y Montañismo Señal y Camino y a todos sus miembros. Gracias.

     

  • Ocho cumbres, un año, ocho historias

    ESPECIAL SEGUNDO ANIVERSARIO DE ‘VIAJES Y AVENTURAS’ (I)

    Todo empezó un frío día 3 de diciembre del año 2006.  Por esas fechas, yo seguía viajando, hacia casi de todo, pero eso de subir cumbres, la verdad es que nunca me lo plantee; aunque durante años subí montañas, pero solo para alcanzar lagos, estanys e ibones, nunca cumbres.
    Ahora mi vida ha dado un giro, ha sido un año difícil, de nuevas metas, quiero subir, descubrir, subir cumbres, da igual de donde: andaluzas, españolas, internacionales, pero siempre subir. Seguir viajando, conocer …
    He aquí mis ocho historias, cargadas de sensaciones, de experiencias, de sentimientos, de…

    El Torreón, Cádiz3/12/06. El Torreón, Cádiz. El despegue.
    Ubicado en Grazalema, yo había oído hablar del Pinsapo, pero del Torreón, ni idea. Manolo y Josefa organizaron esta subida, corta en distancia, pero de un buen desnivel. Fue un grupo muy numeroso, había de todo, expertos y primerizos. El camino era un rosario de senderistas, cada uno a su ritmo, pero todos subiendo. Ya casi en la cima, las vistas eran espectaculares, la paz me invadió, presentía que mi vida cambiaría. Abajo,  bellos pueblos salpicados en un verde intenso. En la bajada, mantuve conversación con algunos de los compañeros del club.  La gente, sana, sin contaminar, gente a la que le gusta lo que hace. Buenos compañeros.
    Enfrente el salto del cabrero destaca con gran belleza entre unas siluetas picudas y alomadas de la sierra del pinar.
    La tarde cae y el silbido de los pájaros sustituye a un enorme silencio, silencio que se apodera de forma  tímida, gélida, en este hermoso paraje de la Sierra de Grazalema.

    Los Bonares, Huelva11/2/07 Los Bonares, Huelva. El inicio.
    Ea un día de  Niebla, bruma, llovizna, los caminos empapados, calados. Es un día gris, apagado y cubierto de nubes, nubes densas que tímidamente dejan caer su lluvia. Lluvia suave, que casi sin notar, te empapa. En los caminos las telarañas brillan entre las plantas mojadas, empapadas, todas abandonadas por sus dueñas, que huyen tras la fuerte llovizna.
    En esta ocasión, Alfonso fue el coordinador, que por cierto fue profesor mío, muchos años atrás.
    Fue una ruta con mucha afluencia, cómoda, sin ninguna dificultad, y solo era andar. Desde arriba, que realmente no es una cumbre, la niebla nos impidió disfrutar de las vistas, pero aun así fue un día bonito, de estos que te dejan marcados para siempre. Empecé a conocer mejor a la gente, a mis compañeros, y poco a poco fui formando parte de este club.

    Mágina, Jaén24/3/07. Mágina, Jaén.
    El deseo.
    Multitud  de olivos alineados en los campos de Jaén,  ciento de sendas decoran el paisaje,  olivos por todas partes. De pronto un gran relieve emerge de la tierra, una gran elevación del terreno, hasta alcanzar la cima más alta de la provincia de Jaén, el pico Mágina.
    Peña de Jaén, Aznaitín, Almadén, serrezuela de Bedmar y, cómo no, el pico Mágina, que desde lo alto se sienten orgullosos de contemplar estas vistas. Vistas cargadas de olivos, de peñas y de hermosos pueblos.
    Fue mi primera salida con estancia. Rafael fue el coordinador en esta ocasión y en total fuimos 24 compañeros del club.
    El Mágina es una cumbre con una larga aproximación, tiene un desnivel considerable, y  un cresteo espectacular desde el Mágina hasta la peña de Jaén, incluso poco antes de llegar.
    A la vuelta, tras más de nueve horas de camino, la noche se apoderó de nosotros.
    A lo lejos, como luces fantasmales andantes por los caminos, nuestros compañeros con frontales en sus cabezas, iluminaban la pista de bajada.
    Ya de vuelta en el coche, una suculenta comida nos esperaba y que a su vez serviría de antesala de una  larga noche.

    Terril, Sevilla24/5/07. Terril, Sevilla. La decisión.
    Un sol tímido, apagado, medio oculto entre las nubes, se quiere imponer. La niebla, el viento y la llovizna ganan su batalla. En poco tiempo, el cielo se vuelve totalmente gris y las nubes corretean jugando entre los montes, dejando ver vagamente el blanco de los pueblos y el verde de los campos.
    Subimos al Terril, suave, en un bello paseo. Cuando el viento sopla y el azar lo permite, las nubes se apartan y nuestra vista mira al horizonte, hacia abajo y en un juego de líneas, contornos y colores; los prados, los montes y los valles dibujan una bella estampa, estampa para admirar y disfrutar.
    En esta ocasión Rosa, Juan y yo inauguramos nuestra primera cumbre en solitario. Teníamos que probar con ésta, que sin dificultad alguna se puede subir fácilmente.
    Terril, techo de Sevilla, son muchos los caminos que llegan a él. Algámitas debajo, orgullosa de estos montes, el Terril y el peñón, miran desde lo alto a estos valles, a esta sierra. A la sierra del Tablón.