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  • Agradecimiento

    El hermano mayor y Junta de Gobierno de la Real Hermandad del Santísimo Sacramento, Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima de la Esperanza, a través de su Bolsa de Caridad y en virtud del éxito obtenido, una edición más, en la salida del Cartero Real que tuvo lugar el pasado martes, 4 de enero de 2011, quiere dejar su testimonio de agradecimiento a cuantos han colaborado en hacer realidad el mencionado evento.

    En primer lugar a nuestro Barrio, por su eficiente, clara y fiel respuesta en todos y en cada uno de los actos que su Hermandad organiza. De igual manera al Excmo. Ayuntamiento de Dos Hermanas y a su vez al Cuerpo de la Policía Local, por velar del buen discurrir y la seguridad de la comitiva.

    En segundo lugar, extender la gratitud a nuestro hermano José García Cebador, por haber encarnado al Cartero Real, y por sus constantes e importantes contribuciones para con la cabalgata, sin duda de vital importancia.

    En tercer lugar, a la Agrupación Musical de Nuestra Señora de Valme por impregnar de colorido musical este desfile dedicado a los niños, que a modo de caramelo, estuvo envuelto en cada momento de su recorrido por un papel fabricado de Ilusiones y Esperanzas.

    No podíamos pasar por alto, a los medios de comunicación por la difusión y propagación de este acontecimiento, y por supuesto a todos los hermanos y personas que han contribuido y participado desinteresadamente. Por todo ello, Gracias.

     

  • Preguntas sobre el pecado

    (Juan 1, 29-34) Siempre me sorprendo cuando alguien me pregunta: “¿Porqué la Iglesia sigue insistiendo en eso del pecado?”. Y me sorprende porque el mal es una realidad, por desgracia, cotidiana y palpable en nuestro mundo.

    ¿Será que no queremos aceptar humildemente nuestras limitaciones para pedir ayuda a quién puede cambiar nuestro corazón? Pero es tan palpable, también, nuestra responsabilidad diaria ante el sufrimiento de los otros, y tan constante ante nuestro propio sufrimiento, que no me termino de explicar la pregunta.

    ¿Será que estamos confundidos, y pensamos que pecado es transgredir unas normas que no comprendemos, en vez de todo lo que deshumaniza nuestras vidas y le quita trascendencia? ¿Será que nos han presentado el pecado desde una auto-perfección inalcanzable y frustrante, en vez de asumirlo como falta de amor, como una ofensa a Quién es todo amor?

    Quizás es que hemos olvidado ir al Evangelio para preguntarle a Jesucristo qué piensa él qué es el pecado, qué es lo que rompe nuestra comunión con los hermanos, con nosotros mismos y con el Padre. Quizás es que le hemos dado más importancia a lo que nuestra cultura definía como debilidades, que a lo que Jesucristo considera como lo esencial.

    No lo dudes ve al Evangelio, allí te encontrarás con Jesucristo, él te explicará qué te está destruyendo; y con su perdón y su cariño te mostrará el camino nuevo, no para que seas “impecable”, sino para que vivas como hijo.

     

  • Gran Rey

    La enfermedad puede llegar a hundir a las personas ante la incertidumbre del futuro o engrandecerlas cuando su alma es generosa. Nuestro Rey pasó un trago difícil el verano pasado, felizmente superado. Nunca, en sus 35 años de reinado, había visto a Su Majestad —con mayúsculas— tan firme, tan convincente, tan seguro de sí mismo impartiendo vigor y confianza ante el reto de las turbias aguas en las que navegamos, como la noche de Navidad. A su lado, el belén cristiano, el belén de una familia judía refugiándose de la injusticia, era el símbolo más evidente de dónde estamos. Europa, y por supuesto España, o es fiel a sus raíces -raíces que no son excluyentes- y a sus tradiciones, o no será. Pues, como decía el sabio, todo lo que no es tradición es plagio.

    Hace poco fui haber una representacio Navideña en un colegio y me quede maravillado por los niños y por lo que fueron capaces de hacer con la escasez de medios pero con inteligencia e ilusion.

    Y esto es lo que necesitamos los españoles: ilusión, inteligencia y firmeza para salir adelante, tirando del carro los que podemos, y sabiendo que somos capaces de salir, como lo hemos hecho en otras épocas de nuestra historia más reciente.

    Ese viernes conocimos que, más que nunca, al frente de la nave del Estado seguirá estando, mientras Dios le ayude, Don Juan Carlos, el Rey de todos los españoles y de todos aquellos que han venido a nuestro suelo en busca de bienestar. Cuando comenzaron los primeros compases del himno nacional, al finalizar la navideña alocución, sentí una enorme tranquilidad frente a un futuro difícil pero esperanzador.

     

  • Pregón de Reyes Magos 2011

    Con la venia.

     

    Alcalde, autoridades, majestades, Estrella de la Ilusión, Cartero Real, señoras y señores. Buenas tardes.

    Las ciencias del comportamiento han establecido que las personas somos capaces de mantener la máxima atención durante tan sólo 21 minutos.

    Lo que yo vengo a anunciar -tan importante para todos nosotros, como es la ilusión- necesita contar con toda vuestra atención. Así que…

    (Clara entra al escenario por el lado contrario del atril, seria y con la mochila del cole. Me interrumpe)

    Clara: – Hola mamá, ya estoy aquí.

    Ana: – ¡Hola mi niña! ¿Qué tal el cole?

    Clara: Bueno…

    Ana: Clara, te veo muy seria. ¿Ha pasado algo?

    Clara: Mamá ¿si te hago una pregunta… prometes decirme la verdad?

    Ana: Pues claro,

    Clara: (Dubitativa) Es que…

    Ana: (Mientras me siento junto a ella). ¿Qué te ocurre? Ya sabes que yo nunca miento.

    Clara: ¿Mamá, existen los Reyes Magos…?

    Ana: (Sorprendida) ¿Cómo…?

    Clara: (Dubitativa). Es que mis amigas del cole me han dicho que… que son los padres…

    Ana: (Comprensiva) ¿Sabes, Clara? Cuando yo tenía tu edad, más o menos, yo tenía una muñeca muy especial. Realmente era especial porque, a diferencia del resto, yo jugaba a ponerle sus vestiditos: tenía camisas, faldas, jeseys, pantalones, gorros, abriguitos. La carta de los Reyes Magos era la mejor ocasión que tenía, en todo el año, para conseguir nuevos conjuntos para ella. Cada mañana de Reyes me encontraba al pie de mi cama una gran caja llena de pequeños vestiditos.

    Hasta aquí todo normal ¿a que sí? (Clara asiente sonriendo)

    Bueno pues lo sorprendente de la historia era que los vestidos que los Reyes Magos me traían eran iguales a los míos, ¡iguales a los que yo me ponía! Yo no podía entender cómo sabían lo que había en mi armario…

    Hasta que un día, en el colegio, me puse malita. Llegué a casa antes de lo previsto y me encontré a la abuelita cosiendo los vestiditos ¡los vestiditos de mi muñeca! mientras chapurreaba, feliz, un villancico.

    Entonces le hice la misma pregunta que tú me has hecho hoy a mí.

    Y ella me contó esta historia.

    Verás: tú ya sabes que cuando el niño Jesús nació, los tres Reyes Magos llegaron hasta el portal guiados por una estrella. (Clara asiente, sin perderse un detalle). Allí pudieron adorarle y entregarle regalos como muestra de su amor y respeto.

    Jesús se puso tan contento y parecía tan feliz que Melchor, el más anciano, dijo:

    ¡Qué bonito es hacer feliz a un niño! Si pudiéramos llevar regalos a todos los niños del mundo y así hacerlos felices… a todos…

    Gaspar lo miró sonriendo. ¡Oh, sí, qué buena idea! – le dijo- Pero ¿cómo podríamos llevar nuestros regalos a tantos niños como hay?

    Baltasar, el rey negro, dudaba:

    – Es verdad que somos magos, pero nos resultaría muy difícil conseguir tantos regalos. Y más difícil aún, recorrer el mundo entero para entregarlos a todos los niños.

    ¡Pero qué idea tan bonita!

    Los tres Reyes Magos se quedaron algo tristes porque era un precioso deseo pero imposible de hacer realidad.

    Desde su cunita de paja, Jesús fijó su mirada en los tres ancianos y les sonrió con expresión de calma e infinito amor. Los tres reyes quedaron prendados. Comenzaron entonces a escuchar en su interior una melodía de suma belleza, una música que pareciera hecha por ángeles.

    – Sois muy buenos, mis queridos Reyes Magos – escucharon sus majestades entre deliciosos sones- Vuestro anhelo es bello y noble. Digno de verse hecho realidad.

    – Para poder llevar vuestros regalos, al mismo tiempo, a todos los niños del mundo necesitaréis muchos pajes, miles, millones de pajes.

    – Esos pajes serán las personas que más querrán a los niños, quienes mejor conocerán sus anhelos y méritos.

    – Pero no tendréis uno, sino dos pajes por cada niño que nazca en la Tierra.

    Los tres Reyes se miraron. Comenzaban a comprender lo que el niño Dios planeaba.

    – Puesto que así lo habéis deseado, y para que en nombre de los Reyes Magos de Oriente todos los niños reciban un regalo, cada Navidad los padres de todo el mundo serán vuestros pajes. Os ayudarán a realizar esta hermosa labor y cumplir así vuestro deseo de hacer felices a los niños por los siglos de los siglos.

    – Además, para rememorar vuestra llegada a Belén, vuestros pajes prepararán una hermosa Cabalga que recorrerá todos los pueblos y ciudades. Cada año os encarnarán y os ayudarán a derramar alegría e ilusión entre niños y mayores para que en el mundo siempre prevalezca la paz y el amor.

    Y así es, Clara, como los Reyes Magos, con la ayuda del Niño Jesús y la de millones de pajes consiguen cada noche de Reyes llegar a todos los hogares y llevar sus regalos a los niños del mundo.

    Clara: Ya lo entiendo. Entonces ¡Sí existen los Reyes Magos! Y los padres son sus pajes. Y les ayudan a repartir los regalos.

    Pues tengo un regalo para ti, mamá-paje.

    Ana: ¡Ah! ¡Tu gorro del disfraz de paje del cole!

    Clara: Es para ti, mamá, mi paje preferida.

    Ana: Gracias, cariño.

    Clara: Me voy a a jugar.

     

    ¡Qué dulce inocencia la de los niños!

    Fue así como Jesús comenzó su misión en la Tierra; Su primera semilla de Amor sembrada en el alma de hombres y mujeres. Y los corazones de tres sabios buenos sirvieron de manto abonado para que la simiente fructificara. El Amor, a través de su viaje a lomos de incansables camellos, se fue derramando en los corazones de los papás y mamás del mundo. Así, cándidamente -sigilosamente-, los niños fueron recibiendo en gotitas de inocencia la buena nueva.

    El Misterio de la noche de Reyes quedó así instaurado, impregnándose de tradición; transmitiéndose de generación en generación.

    Y cada Navidad, todo aquel que ha sido bendecido con un hijo, siente en lo más profundo de su corazón la llamada de los tres Reyes Magos. Sueñan y se desvelan para poder hacer realidad los anhelos de sus pequeños, haciendo fructificar la ilusión y la esperanza.

    Y así, durante siglos. Y así, para siempre.

    Pero… ¿y los pajes? ¡Qué gran responsabilidad!

    Ayudar a los Reyes Magos a derramar esa misma ilusión, esa misma esperanza: transmitir la prevalencia del Amor, la indiscutible soberanía del bien.

    Para ello deben elegir bien los obsequios que habrán de recibir sus hijos.

    Regalos que les ayuden a desarrollarse como personas.

    Que les diviertan, claro, pero que también les enseñen algo bueno, positivo.

    Que les trasmitan nuestro cariño, nuestra entrega incondicional, para así conseguir que se sientan seguros y queridos.

    La mayoría de nuestros niños son afortunados: cuentan con sus padres, que son sus pajes.

    Y con sus abuelos, que son sus pajes suplentes… los pajes senior.

    Padres y madres, abuelos y abuelas, pajes y suplentes, cuentan con el impulso de la magia de Sus Majestades los Reyes de Oriente para cumplir su misión de amor.

    Y con tanto ayudante… el éxito de su misión está garantizado.

     

    ¿Y los niños que no tienen paje?

    ¿Que pasa con los inocentes que no tienen quién les sirva de cauce de esa corriente de protección y amor, manada de aquellos tres Magos inolvidables? ¿Se puede mantener el hilo de la magia en los que se encuentran indefensos, sin nadie en quien apoyarse; en los que están solos y marginados?

    En nuestra sociedad, desafortunadamente, hay muchos inocentes sin paje.

    Nuestro moderno y avanzado mundo, alberga en sus rincones más oscuros- y más cercanos de lo que podríamos imaginar- a millones de niños que pasan hambre y mueren de inhanición.

    Que viven en condiciones infrahumanas. Que son obligados a ir a la guerra. Que se entregan a la edad adulta del trabajo. Que sufren vejaciones degradantes.

    Aquí no, en nuestra ciudad los niños no sufren estas calamidades…

    Pero…están los niños de la crisis; de esta tremenda crisis que a tantos hogares sin trabajo ha lastrado, de hipotecas imposibles, con el desencanto como rutina; con la frustración de no poder llegar a final de mes. ¡Ay, si no fuera por la ayuda de los abuelos! Y es que los abuelos, en muchos hogares, han tenido que emplearse bien como pajes suplentes.

    ¿Y nuestros mayores, nuestros niños grandes? Solitarios, enfermos… muchos de ellos tampoco tienen ya pajes.

    Están también nuestros niños discapacitados, físicos o psíquicos, cuyos pajes necesitan una ayuda extra para cumplir su función de facilitadores, de rompedores de barreras, para sus hijos.

    Los enfermos, son como niños indefensos que soportan el sufrimiento. Sus pajes no dan abasto y en muchas ocasiones necesitan nuestro apoyo para hacer llevadera la pesada carga. Las familias con enfermos de Alzheimer, por ejemplo, también son familias sin pajes.

    No nos olvidemos de los excluidos, los sin techo, que también los tenemos. La vida, las circunstancias, su condición… qué más da… les ha llevado a la amargura de la soledad incomprendida; despreciada a veces. Son -quien lo duda- verdaderos niños sin paje.

    ¿Y los inmigrantes? que vinieron a nuestra tierra huyendo de la miseria, de la guerra, del hambre… que han aportado su ilusión, sus ganas de vivir, su trabajo. Y que con esta dichosa crisis se han visto abocados al fracaso del regreso, en el mejor de los casos, con las manos vacías; en el peor, con una hipoteca que les ahoga la esperanza.

    Las mujeres maltratadas… las mujeres maltratadas son niñas sin pajes.

    Su indefensión, su sufrimiento, su convivencia en el precipicio de la muerte a son de puñetazos, hace sangre en nuestros corazones.

     

    Como veis, mi lista de personas inocentes sin pajes, podría ser, desgraciadamente, muy, muy larga…

    En este ambiente navideño que anima al encuentro, a reconocernos en los demás, a compartir lo que tenemos y lo que somos, que despierta en nosotros la llama de la solidaridad y el amor, yo quiero haceros una propuesta.

    ¿Por qué no ampliamos nuestro contrato con Sus Majestades?

    Al fin y al cabo ser los pajes que acercan la alegría de los Reyes Magos a nuestros hijos es algo que hacemos habitualmente y que no nos supone un gran esfuerzo. Además, tenemos la ayuda de los pajes suplentes.

    Estoy convencida de que nos sobra energía. Siempre podemos sacar un fleco de tiempo. Seguro que habrá algún recurso que podamos destinar a esta noble tarea.

    Mi propuesta es que ayudemos a los Reyes Magos a llegar a todas estas personas sin paje, convirtiéndonos en los suyos. Durante todo el año.

    Regalando la seguridad que da un techo y un plato caliente de comida, la esperanza que reporta un puesto de trabajo, la ilusión que provoca contar con un proyecto personal de vida…

    O simplemente comprometiéndonos a ayudarles a hacer más llevadera su carga…

     

    Porque, ¿quién no ha tenido alguna vez un mal día? o se le ha complicado la vida y se ha encontrado en un callejón sin salida, superado por las circunstancias o los errores cometidos.

    Al final, antes o después, a todos nos llega ese momento en el que nos sentimos impotentes, indefensos, desvalidos.

    Qué bien nos vendría en ese momento tener cerca de nosotros un paje de nuestros queridos Reyes Magos; un ser que derrame sobre nosotros su fuerza, su energía, su aliento…

     

    Pero, ¿cómo?

    ¿Cómo podemos nosotros ser pajes y cumplir esta misión tan inmensa y tan noble?

    Es tan fácil…

    Volver a levantar el vuelo en ocasiones sólo depende de una palabra amable; de un sincero apretón de manos que otorgue confianza verdadera; de un cariñoso abrazo; de un pequeño préstamo, de una nueva oportunidad que abra una puerta que estaba cerrada…

    Es tan fácil… y a la vez tan difícil…

    Vivimos en un mundo de competencia descarnada que nos pone a los unos contra los otros. Que nos fuerza a ser tremendamente egoístas, nos aisla y nos convierte en seres obsesivos de la autoperpetuación, el consumo y la acumulación.

    No es fácil, no.

     

    Os propongo, en este día de anunciación de la Epifanía, que nos preparemos para recibir esa hermosa Cabalgata de Reyes Magos con el corazón limpio.

    Preparémonos para que la alegría, la ilusión y el amor que traen Sus Majestades de lo más alto nos cale en lo más hondo de nuestro ser.

    Que ese torrente de bondad que es la Cabalgata de Reyes inunde nuestros corazones y nos ayude a ser mejores personas.

    Que seamos capaces de ver en Melchor la mirada de amor del Niño Jesús.

    Que podamos recibir de Gaspar esa ola de sosiego y paz.

    Que seamos dignos de esa bondad infinita que Baltasar derrocha sobre nosotros.

    Y así la Estrella de la Ilusión será, desde la tarde del próximo día 5, nuestra guía en esta misión. Nos ayudará a que nuestros pensamientos sean siempre positivos, que nuestras palabras sean siempre amables, que nuestras obras sean siempre dignas de Sus Majestades.

    Que el Cartero Real haga llegar este mensaje a todos y que esta gran misión se propague, contagie a todos nuestros vecinos y se convierta en una gran pandemia de amor.

     

    Estoy convencida de que no es tan difícil.

    No en vano, ser pajes de nuestros semejantes es un rasgo del carácter de nuestra gente.

    Andalucía siempre ha sido una tierra alegre y solidaria.

    Que los Reyes Magos no permitan que ese tinte inconfundible, esa impronta, esa grandeza se nos quede en el camino del necesario progreso.

     

    Así pues, majestades, en esta mágica tarde, en la que como cada año en nuestra ciudad se produce la encarnación de los Reyes Magos y aprovechando mi privilegiada posición de pregonera de vuestra llegada. Quiero haceros mi petición de Reyes.

    Quiero pediros una sola cosa.

    Que nos ayudéis a ser personas dignas de ser vuestros pajes.

    Que nos concedáis los dones que atesoran las personas verdaderas, generosas, sensibles a las necesidades de los demás, dispuestas a echar una mano, comprometidas con las causas nobles, valientes frente a la injusticia…

    Para así llegar a ser buenas hijas, buenos hermanos, buenas madres, buenos amigos, buenas vecinas, buenos compañeros de trabajo… en definitiva, buenas personas.

    Y por fin la semilla que hace 20 siglos sembrasteis en nuestros corazones germinará en todo su esplendor. Y haremos, de verdad, realidad vuestro hermoso deseo de hacer felices a las personas que nos rodean.

    Y este empuje de amor y tradición perfumará a nuestros hijos, los hijos de nuestros vecinos, los niños de nuestra ciudad, los niños del mundo, los niños grandes, nuestras mujeres niñas, los enfermos, los desprotegidos…

    Y no durante una noche, sino cada día, y para siempre.

    Así podremos, con vuestra mágica intervención, construir entre todos un mundo mejor: más humano, un lugar justo y solidario, un lugar más habitable.

     

    Llegar a ser anunciadora de Sus Majestades es para mi un gran honor.

    Aunque ya he pregonado, con todo detalle, vuestra llegada durante los últimos quince años desde las páginas del periódico La Semana.

    Pero está claro que este año es especial…

    Así que… me pongo el gorro que me ha regalado Clara para convertirme en mamá-paje.

    Y tomando prestado un poquito de vuestra magia vamos a dar un pequeño salto al futuro.

    Nos transportamos al próximo miércoles día 5 de enero, ya hemos estrenado 2011, es el día de vuestra llegada oficial a nuestra ciudad.

    (Todas las luces, las del escenario y las del público, parpadean y se apagan. Aparece en un atril la portada de La Semana)

    Y aquí tenéis la portada del periódico de La Semana de hoy miércoles.

     

    Más de 100.000 pajes ayudarán esta noche a los Reyes Magos a llevar sus regalos a los inocentes de Dos Hermanas.

    Para conseguir realizar su hermosa labor de llevar su alegría y los regalos a los más pequeños y a todos los inocentes de Dos Hermanas, sus Majestades cuentan desde este año, en nuestra ciudad, con la ayuda de sus más de 100,000 pajes. Ya está todo preparado para que a las seis de la tarde, la Cabalgata inicie su andadura recorriendo las principales calles de la ciudad. Este año, sus pajes han querido inspirarse en los medios de transporte para diseñar sus carrozas. Más tarde, a lo largo de esta mágica noche, los Reyes Magos, con la colaboración de sus miles de ayudantes, repartirán sus regalos por todos los hogares.

     

    No quiero terminar sin resaltar antes el abnegado trabajo que hacen en nuestra ciudad unos pajes muy especiales.

    A ellos quiero regalar los versos de mi amigo y poeta José María García.

     

    Pasa la cabalgata:

    ilusión, escaparate,

    un cajón, un arriate

    donde los sueños despiertos

    se apelmazan, se acumulan;

    y tantos son que rezuman

    de entre el cajón entreabierto.

     

    Pasa la cabalgata

    desenterrando a la infancia;

    perfumando en su fragancia

    nuestro tiempo —enmarañado—

    al tiempo que nuestros hijos

    desenredan entresijos

    que pensábamos pasados.

     

    Y todo gira a su ritmo.

    Todo mantiene querencias

    de memorias en esencias

    depositadas, discretas,

    sobre un halo de disfraces,

    mil caramelos fugaces

    y un puñado de carretas.

     

    No es mágico el celofán.

    Ni es el tractor, o la nieve,

    lo que arrulla y que conmueve

    al que disfruta perplejo:

    que el motor —bien lo sabéis—

    es el trabajo que hacéis

    los que movéis el cortejo.

     

    Que vosotros, los currantes,

    los que antes que los fríos

    se presenten a advertiros

    cuán poco queda al detalle,

    sois la razón, la simiente,

    de cada belén viviente

    que se ve por nuestras calles.

     

    ¿O no se ha prendado nadie

    por la imagen de un abuelo

    cogiéndole un caramelo

    a un niño medio extasiado,

    que acaba de ver pasar

    a su gran Rey Baltasar

    justo justo por su lado?

     

    ¿O es que nadie se hace niño

    al divisar a la estrella?

    ¿O es que no nos hacen mella

    los recuerdos de otras vidas

    que, al son de la cabalgata,

    se nos deslizan a gatas

    de entre el alma sorprendida?

     

    Y todos, recuerdos niños,

    —los recuerdos importantes—

    vuelven porque, meses antes,

    existe quién se desvive

    por arrancarle ilusión

    a cien kilos de cartón

    y además, va, y lo consigue.

     

    Yo también fui de los vuestros.

    También yo viví entre nervios

    cada esfuerzo, cada arreglo,

    cada adorno de hojalata

    de los que, en tiempos, fui mano

    para abrir a mis paisanos

    el son de su cabalgata.

     

    Y así, en todos los pueblos;

    e igual, todas las ciudades,

    aunque les disten caudales,

    las cifras, las poblaciones,

    los colores, las riquezas,

    los honores o flaquezas,

    todas sentirán sus sones.

     

    Y será igual, sin que importen

    pasados viejos, presentes,

    los futuros, los ausentes,

    los débiles, poderosos,

    los honrados o truhanes:

    que todos posarán sus planes

    bajo un raso esplendoroso.

     

    Es parte de nuestro paso;

    nuestro vaso medio lleno.

    El optimismo sincero,

    infantil y recordado,

    que entre luces y cartones

    nos traspasa en sensaciones

    de ilusión por los costados.

     

    A todos los hombres y mujeres de la Asociación Nazarena Pro-Cabalgata de Reyes Magos “Estrella de la ilusión”.

    ¡Al esfuerzo y constancia de unos pajes muy grandes!

    He dicho.

  • ¡Felicidades, Óscar!

    0202
    Esperamos que cumplas muchos más a nuestro lado. Te queremos. Tu mujer y tus hijos.
  • Comunicado del Coro de Santa Cruz

    El Coro de la Hermandad de la Santa Cruz informa que en ningún momento existe, ni se prevee, la disolucion del mismo. Todos los componentes del coro manifiestan su contento y satisfacción con cantar a la Navidad, en nombre de su Hermandad, y pese a las desavenencias que puedan surgir entre los miembros, como en cualquier otra corporación donde el trabajo diario crea disparidad de opiniones, consideramos nuestro Coro como un grupo de amigos que nos reunimos cada semana para compartir momentos de amistad y hermandad.

    Por todo ello reiteramos la unidad de nuestra corporación a fin de poner fin a la rumorología que circula en nuestra ciudad sobre la disolución presente o próxima de nuestro grupo. Y manifestamos que seguimos cantando a la Navidad, actuando en nuestra ciudad y fuera de ella, llevando el mensaje de la Navidad con cariño y fervor, mientras nuestros sagrados titulares nos den fuerza para continuar con nuestro cometido.

    Feliz Navidad.

     

  • Primera visita pastoral del arzobispo a Las Portadas

    2002
    El arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo realizó el pasado domingo su primera visita pastoral a la Parroquia de Nuestro Padre Jesús de la Pasión en la barriada de Las Portadas. El arzobispo presidió la confirmación de 21 feligreses y terminó su visita con la bendición del nacimiento instalado en la parroquia.

  • In Memoriam. A mi gran amigo Mariano Moreno Soto

    Estando de viaje, me llega una llamada comunicándome: «Mariano ha muerto». Me quedé hecho un trapo. Días antes estuve visitándole en el Hospital «Virgen del Rocío» por una recaída de gravedad que había. No puedo olvidar, estando a los pies de su cama, que al saludarlo le di la mano y un beso, cogiendo mis manos, me apretaba queriéndome decir algo, pero no le entendía, y con una pequeña sonrisa, me mantuvo cogido hasta que me despedí de él. Esta vez fue la última que lo vi.

    Durante su larga enfermedad lo visitaba en su casa, y cuando tardaba en volverlo a visitar, me reñía cariñosamente. Hablábamos de futbol, especialmente de nuestro Betis, de Hermandades y de Iglesia. Recordábamos los tiempos de juventud, y nuestras pequeñas «batallitas», nos hacía reírnos. Lo pasábamos muy bien.

    Yo me imagino cómo estarás en el Cielo. Se acabó el dolor, tus limitaciones físicas, y tus sufrimientos, que llevaste como un auténtico hombre y mejor cristiano. Hoy estarás con tus Cristos de La Borriquita, Oración en el Huerto y Gran Poder, acompañados de la Virgen de la Estrella, del Mayor Dolor, Mayor Dolor y Traspaso y  tu Virgen de Valme. ¿Cabe mayor alegría? En esos momentos de felicidad, intercede por nosotros, especialmente por tu ejemplar compañera Dolores, y el regalo de tu hijo Mariano, que te quisieron a pleno corazón, sin limitaciones.

    Cuando estés reunido con tus amigos, especialmente con tu padre, dales un abrazo en nuestro nombre, y cuéntales cómo les recordamos de siempre. Amigo Mariano, un fuerte abrazo y un ¡adiós! hasta que nos encontremos.

     

  • Tiempo de Esperanza

    (Mateo 24,37-44) ¿Qué esperanza mantener cuando la rutina de la vida nos arrastra? ¿Cómo tener esperanza cuando el peso de nuestra mediocridad una vez y otra nos impide avanzar? ¿Qué esperanza tener que no sea humo que el tiempo disipa sin dejar rastro?

    Y esperar ¿qué?: ¿Un poco más de dinero? ¿Qué los que nos rodean nos traigan alguna dificultad menos? ¿Vivir con un poco más de serenidad los problemas, que siempre vamos a tener?… ¿Qué es lo que podemos esperar?

    Nuestro corazón no se conforma con ninguna de esas expectativas pequeñas, necesarias si quieres, que llamamos esperanzas. Nuestro corazón de personas sólo se conforma con la plenitud de la entrega. No descansarás hasta entregarte por entero, hasta  acoger a quien se entrega por ti.

    La esperanza que necesita nuestra alma se escribe siempre con las mayúsculas de nuestro anhelo más hondo y con las minúsculas de nuestro caminar cotidiano. Sólo es viejo el corazón que ha dejado de esperar. Sólo es viejo quien desesperó de entregarse y de acoger a quien se le entrega. No importan tus pecados, no importan tus limitaciones, no importa que te equivoques una y mil veces. Lo que cuenta es que tu corazón se mueva a latidos de entrega. Latidos que siempre serán gestos concretos de amor y generosidad, gestos de fe, solidaridad y ternura. Gestos que abren nuestra vida a lo que intuimos sin conocer.

    La pregunta no es qué esperamos, sino en Quién esperamos.

  • Ayudemos al Dos Hermanas CF

    Cada vez que pienso en la situación que se encuentra nuestro Club, me entristece enormemente, porque Dos Hermanas, nuestra Ciudad, no merece esta falta de ayuda y, especialmente, de desinterés masivo sobre la realidad y situación que venimos padeciendo hace unos años.

    Nuestra Ciudad tiene la suficiente importancia histórica para contar con un Equipo en categorías superiores a la que milita actualmente de Primera Andaluza. No nos podemos conformar ni resignarnos a esta realidad que se vive. Dos Hermanas, como Ciudad, no merece vivir estos malos momentos futbolísticos, que nos privan de nuestra categoría ciudadana, en razón a nuestra personalidad como colectivo importante, y por nuestro censo de población.  

    Esta temporada nuestro objetivo sería salvar la categoría, y, a ser posible, intentar recuperar la tercera división, ya que nos encontramos en los comienzos de la competición. Sólo habría que buscar dos delanteros, ya que el Equipo me gustó mucho, con una actitud y responsabilidad digna de todo elogio. En el Equipo hay buenos jugadores que van a más, y los resultados ya mejorarán de inmediato. Hay que confiar en la plantilla y en el cuerpo de Técnicos. Respecto a la actual directiva hay que felicitarlos, tanto en lo personal como en su complicación, aunque son pocos para tanta responsabilidad. Son unos valientes en los que tenemos que confiar, y, a ser posible, ayudarles en esta digna dedicación por nuestro Club el Dos Hermanas, C.F.

    Planteándonos poder conseguir una economía suficiente para cubrir los objetivos de futuro, debemos implicarnos en este compromiso. Esta entrega debe ser de trabajo y proyectos para poder conseguir el lugar que merece nuestro Dos Hermanas, C.F. ¡Lo podremos  lograr!
    Al fútbol en nuestra Ciudad debíamos de darle otro enfoque para lograr un Dos Hermanas, C.F. grande y único representante de la Ciudad en categorías superiores. Recuerdo aquellos comienzos de unificación del fútbol local, cuando D. Felix Monedero (q.e.p.d.) fue nombrado Presidente, se entrevistó con los Equipos que había, logrando, por acuerdo unánime, una unificación de los Club de entonces. Félix fue un buen presidente, financiando esta nueva idea de unidad. Le costó mucho dinero, ya que montó unas gradas metálicas, que se llenaban al completo, con una afición entregada al Club. Aquí tenemos este reto para copiarlo y hacerlo una realidad. Los otros equipos competían en una liga local, en calidad de cantera, con el principal y único objetivo, de aportar jugadores que destacaban, a fortalecer la plantilla y llegar a lograr un Dos Hermanas grande y representativo de nuestra querida Ciudad Nazarena. ¿Se podría hacer hoy lo que, entre todos los aficionados, se consiguió entonces? Es cuestión de estudiarlo y poderlo llevar a ser un Club grande, con mejores objetivos, renunciando cada uno su protagonismo, por un objetivo mayor, en pro del futbol local con mayores objetivos. ¿Lo estudiamos y nos comprometemos? Dos Hermanas, como Ciudad, lo merece, y todos los Colectivos actuales deben dar un paso adelante y, entre todos, conseguirlo.

    El primer paso, antes de reunirnos para tratar sobre la unidad del futbol local, y con el objetivo de salvar la situación de hoy, sería hacer la siguiente planificación para lo que queda de campeonato.

    Para que este primer proyecto pueda ser una realidad, me atrevería a exponer que estudiásemos las formas y manera de lograrlo. Para ello me permito hacer un presupuesto, con trabajo, constancia y unión de cuantos quieran embarcarse en hacer del Dos Hermanas, C.F. un equipo grande en respuesta a la importancia de nuestra Ciudad. Es el siguiente:

    Lograr 1.000 socios a 65 euros: 65.000 euros.
    100 Empresas a 500 euros (en dos pagos): 50.000 euros.
    500 Comercios a 100 euros: 50.000 euros.
    Aportación del Ayuntamiento: 50.000 euros.
    Presupuesto total: 215.000 euros.

    Para este primer paso, que yo lo llamaría hacer los cimientos del gran proyecto, tendríamos un año para realizar un estudio de unidad y objetivos, implicando a todos los que mantienen el fútbol base de hoy.

    Mis saludos para todos los que quieran «complicarse la vida» renunciando al hoy y solo pensemos en el futuro de un mañana, que nos llevará a mayores objetivos de unidad y trabajo. Un abrazo a todos.