Etiqueta: normal

  • Justicia o injusticia. ¿Hasta cuándo?

    El día 30 de marzo, hace 2 años, le pegó un empleado de una empresa de alquiler de vehículos a mi hijo, aquí en Dos Hermanas, en la calle Cañalejos, por romper el cristal de uno de los coches de esta empresa. Este empleado persiguió a mi hijo, que entonces tenía 12 años, su agresor 40 y pico, humillándolo, pegándole, lo insultó, lo retuvo y se acordó de mi y de su madre, cosa que no entiendo pues no nos conoce de nada, por desgracia nosotros lo hemos conocido por sus actos y violencia hacia mi hijo, ya digo un niño de 12 años.

    Pensamos que se sintió valiente por haber defendido los intereses del que le paga, espero que su dueño se lo habrá agradecido como se merece, pero despúes de esto no pasa nada, nos vamos a la capilla de nuestra hermandad, nos damos golpes de pecho, diciendo perdóname Señor, nos vamos al rocío, sombrero de ala ancha, cara de pena y dolor, piel de cordero, cuerpo de lobo y lágrimas de cocodrilo. Cómo eres capaz de mirar a tu Cristo o tu Virgen del Rocío después de lo que has hecho. Nosotros sí y le damos gracias a Dios por habernos dado fuerzas para tragarnos toda la injusticia que ha habido en este caso.

    Caso que fue a juicio donde no se tuvo en cuenta la diferencia de edad, peso, altura y maldad. Juicio que no se respetó lo acordado en el Tribunal de la Haya en defensa del menor. La supuestamente ley de la defensa del menor, que se puede leer no retención, no humillación, no coacción ni amenaza y está claro no agredir. Para esta ley de protección del menor, no se consideró ni agresión, ni lesión. Solo se considera lesión si tiene más de tres puntos de sutura, haber algún hueso roto o estar más de 15 días de convalecencia.

    Esto creemos que está escrito en los artículos 601 y 602 del código penal pero en el libro no se recogen estos apuntes, no dice nada de las noches y noches que su madre y yo, su padre, hemos pasado sin dormir. Justicia o injusticia, hubo algunas cosas que nosotros no podemos entender:

    1º ¿Es normal que el juicio se celebre sin un testigo que estaba citado?

    2º¿Es normal que los niños declaren con el agresor a menos de un metro sin separador de por medio?

    3º Y por último, ¿un juicio de agresión a menores por un mayor de edad se celebre de igual manera que si de personas mayores hubiese sido la pelea?
    A la persona que hizo el comentario sobre que si mi hijo estaba criándose en Los Monecillo era normal que hiciese eso y que a saber cómo serán sus padres, decirle que en Los Montecillos vivimos personas que tenemos los mismos derechos a ser respetados como los de otros barrios, y en todos los barrios hay buenas y malas personas. El pertenecer a un barrio de nuestra ciudad no te convierte en un tipo de persona o te da una moralidad distinta.

    Para finalizar quiero dar las gracias a mis amigos y a todas aquellas personas que nos han apoyado en todo momento y aprovecho para decirles que ya hemos cobrado la agresión a mi hijo, sin estar de acuerdo, nosotros no queríamos dinero si no una sanción más significativa como realizar trabajos sociales o que durante seis meses, cada 15 días tuviese que ir a firmar a la comisaría.

     

  • La justicia más injusta

    Soy un chico de 25 años de esta ciudad, que hace un año casi y medio, se separó de su pareja, la cual, tuvo fruto de la relación, una hija que nació el 4 de junio de 2006. A raíz de la separación, la madre tomó una actitud radical, hasta tal punto de no dejarme ver con regularidad a nuestra hija y así poder manipularla con mayor facilidad (solamente la veía en periodos quincenales una noche).

    Viendo que no podía hacer nada legalmente, más que denunciarla, intenté dialogar con ella por medio de profesionales (mediadores, la tutora de la niña, psicólogos, la policía…) sin tener respuesta, interpuse una demanda, pidiendo una custodia compartida, (cosa que me parecía y me parece lo más normal en esta situación, mirando por la niña, ya que ni ha habido denuncias por malos tratos, ni de ningún tipo).

    Pasó un año, hasta que llegó el juicio, el 16 de junio de 2011, un año aguantando a una mujer despechada que a día de hoy sigue, y si esta ley no cambia seguirá, “haciendo lo que le dé la gana”, porque no sabe separar el amor que se debe tener con una hija, a el odio por una ruptura inminente por mejorar una vida que no tiene culpa de la inmadurez de unos padres prematuros.

    Un año viendo como una hija quiere ver a su padre y un padre que se queda sin palabras y excusas cuando la deja en casa de su madre llorando queriendo más de su cariño, por no dañarla psicológicamente y decirle que es su madre la que no quiere que pasemos más tiempo juntos.

    Porque todo es gracias a estos tiempos que pasamos tan sensibilizados y esta ley de favoritismo político decantada claramente a la mujer. «Somos ceros a la izquierda», pero debe darse cuenta sola, porque la ley no me respalda, pero al amor, respeto, admiración y devoción que siento por esa criatura, sí.

    Una vez dictada la sentencia, en ésta se cometió una pequeña errata a la hora de redactarla, que decía que del 15 de agosto al 31 de julio sería el tiempo que estaría con ella, un error que a ojos de una persona normal y corriente no tendría mayor importancia, pero sabiendo ya de sus mañas y su estado mental no me equivoque… pasé por su casa a las 20:00 del 15 de agosto, sabiendo que se había llevado a mi hija a otro lugar. Lo hizo con premeditación y con un único fin, el de provocar más situaciones tensas entre nosotros (ya que presentó una modificación el 27 de julio para arreglar dicho mal entendido).

    No contenta, el 4 de Octubre de 2011, voy a el colegio a recoger a mi hija y para mí sorpresa, habló con el director, con el fin de que nadie recogiera a mi hija a parte de mi ¿qué objetivo busca con esta actuación? Es absurdo, y es que prefiere que la policía a las 16:00 recoja a nuestra hija del colegio (debido a que es el protocolo de éste, para casos en los que ninguno de los padres se presenten), porque ella legalmente no puede recogerla… siniestro. Lo alarmante es que ni siquiera la gente que la rodea quiere a su sobrina, ni nieta, ni prima… a mi hija. ¿Cómo parar el maltrato y abusos de una madre sin escrúpulos?

    Quiero aclarar que hablo siempre desde mi experiencia vivida. Que no critico todas las mujeres, es a una en especial y al sistema que hace que mujeres como ella (no muy cuerda) aprovechen esta situación, también felicitarlas en parte porque no tienen culpa de que le den tantos privilegios, muchas saben dosificarlos y utilizarlos para bien, otras desgraciadamente no…

    Unámonos todos, hombres y  mujeres, creemos un mundo donde no existan extorsiones, manipulaciones, abandonos, malos tratos, insultos… y sí racionalidad, cariño, comprensión… y donde los niños sean los protagonistas de nuestras vidas: un beso cuando llegas a casa, una noche durmiendo abrazado a tu hijo/a no tiene precio, sólo por eso deberíamos de cambiar esta ley y esta situación…

    A ti mi vida, hija mía, solo quiero que sepas que aunque haya muchos días que no esté a tu lado, te llevo dentro, eres mi sangre, mi alma… y seguiré luchando, por que me basta con cerrar los ojos para sentirte cerca… siempre te voy a proteger aunque sea en la distacia.

    Te quiero.

     

  • La cizaña no es trigo

    (Mateo 13, 24-43) UN SEMBRADOR descubrió que un enemigo suyo le había sembrado cizaña, donde él, antes, había sembrado trigo; donde crecía la cizaña no podía prosperar el trigo. Pero ya estaban crecidos cuando se pudo dar cuenta, y no podía arrancar la cizaña sin perjudicar las espigas de trigo. Tenía que esperar a la cosecha; ese era el momento de separar cizaña, quemarla, y recoger el trigo de la cosecha.

    Muchas enseñanzas tiene esta parábola, pero una de ellas, muy importante para nuestro tiempo, es la importancia del discernir en la vida lo que perjudica y daña a las personas. Vivimos una época en que hay tantos que se aprovechan injustamente de su cargo y su posición de poder, que parece que quien no abusa de su cargo es un ingenuo y un extraño puritano. “Todo el mundo lo hace”…, pues aunque todo el mundo lo haga no puede ser normal. Porque la norma es el camino que se sigue para hacer bien algo. Quien abusa de su poder, quien peca de amigismo, quien en vez de trabajar honradamente se dedica a escurrir el bulto y a “que otro ya lo haga”, es cizaña que envenena nuestro campo.

    Nos hemos acostumbrado a que lo que muchas personas hacen, aunque sea poco educado, poco honrado o poco ético, es lo normal. Y no es así. No puede ser normal la corrupción; no puede ser normal la falta de moral en el trabajo; no puede ser normal el que en las relaciones de pareja se vaya a aprovecharse en vez de a enamorarse; no puede ser normal que lo primero en la vida sea el dinero y después lo que con dinero se consigue…Por no señalar la cizaña como cizaña, está invadiendo todo el campo.

    La norma de nuestra vida, a lo que Dios en su Hijo Jesucristo, nos llama es vivir mirándolo a Él, contemplando cómo ayudaba a los demás olvidándose de sí mismo, cómo se ganaba el pan necesario con sus manos trabajadoras, cómo vivió escuchando lo que el Padre le pedía y poniéndolo por obra, amando a los demás, alegrándose en ese amor verdadero a todos, a los pobres y sencillos.

     

  • Otra vez

    El pasado mes de diciembre de 2009 envié un correo al Patronato Municipal de Deportes felicitándoles por la organización de la exhibición de gimnasia rítmica que se había celebrado en el Pabellón de Montequinto, a la vez que les indicaba tres cuestiones relativas a la seguridad de todos los asistentes y de las mismas niñas que actuaban, que en mi humilde opinión deberían de subsanarse.

    Hoy martes 25 de mayo de 2010 se ha vuelto a celebrar otra edición de este evento, lo deportivo nuevamente chapó, las niñas no han decepcionado y han vuelto a emocionar a padres y abuelos en ese «minuto de gloria», pero la seguridad sigue suspendiendo.

    Un gran número de vehículos estacionados en la puerta principal del pabellón en la zona habilitada para que los autobuses dejen o recojan a los niños que vienen a la competición, no sólo ha vuelto a dificultar y añadir un peligro innecesario al acceso normal, teniendo los autobuses que estacionar en otros lugares apartados o en sitios prohibidos, sino que llegado el caso de una evacuación o una intervención de los servicios de urgencia, esta vía principal de acceso hubiera estado seriamente comprometida por estos vehículos mal estacionados.

    La cancela que hay en la c/ Tahormina por la que se accede hasta el nivel de la pista polideportiva sigue sin señalizarse como salida de emergencia, pudiendo aparcar cualquier vehículo en la misma. En este lugar debería de haber una ambulancia o servicio sanitario durante las dos horas que duran estos eventos, no sólo por la cantidad de personas que se concentran en el pabellón, sino por el riesgo en la actividad deportiva que las mismas niñas realizan. (Los caballos en el hipódromo llevan una ambulancia detrás durante cada carrera).

    Y por último, indiqué también al Patronato la peligrosa situación de unas máquinas expendedoras de bebidas y otros productos en el mismo pasillo de acceso a la grada que reduce considerablemente este espacio, no sólo dificultando el normal acceso, sino comprometiendo también la seguridad al estrecharse ese lugar que se convertirá en vía de evacuación en caso de declararse una emergencia en el recinto.

    Y bueno, esta es la «participación ciudadana» que he intentado ejercitar sin éxito a través de la web del PMD, a ver si con esta carta al director tenemos más suerte y conseguimos tener una instalación municipal más segura.

     

  • Otra vez

    El pasado mes de diciembre de 2009 envié un correo al Patronato Municipal de Deportes felicitándoles por la organización de la exhibición de gimnasia rítmica que se había celebrado en el Pabellón de Montequinto, a la vez que les indicaba tres cuestiones relativas a la seguridad de todos los asistentes y de las mismas niñas que actuaban, que en mi humilde opinión deberían de subsanarse.

    Hoy martes 25 de mayo de 2010 se ha vuelto a celebrar otra edición de este evento, lo deportivo nuevamente chapó, las niñas no han decepcionado y han vuelto a emocionar a padres y abuelos en ese «minuto de gloria», pero la seguridad sigue suspendiendo.

    Un gran número de vehículos estacionados en la puerta principal del pabellón en la zona habilitada para que los autobuses dejen o recojan a los niños que vienen a la competición, no sólo ha vuelto a dificultar y añadir un peligro innecesario al acceso normal, teniendo los autobuses que estacionar en otros lugares apartados o en sitios prohibidos, sino que llegado el caso de una evacuación o una intervención de los servicios de urgencia, esta vía principal de acceso hubiera estado seriamente comprometida por estos vehículos mal estacionados.

    La cancela que hay en la c/ Tahormina por la que se accede hasta el nivel de la pista polideportiva sigue sin señalizarse como salida de emergencia, pudiendo aparcar cualquier vehículo en la misma. En este lugar debería de haber una ambulancia o servicio sanitario durante las dos horas que duran estos eventos, no sólo por la cantidad de personas que se concentran en el pabellón, sino por el riesgo en la actividad deportiva que las mismas niñas realizan. (Los caballos en el hipódromo llevan una ambulancia detrás durante cada carrera).

    Y por último, indiqué también al Patronato la peligrosa situación de unas máquinas expendedoras de bebidas y otros productos en el mismo pasillo de acceso a la grada que reduce considerablemente este espacio, no sólo dificultando el normal acceso, sino comprometiendo también la seguridad al estrecharse ese lugar que se convertirá en vía de evacuación en caso de declararse una emergencia en el recinto.

    Y bueno, esta es la «participación ciudadana» que he intentado ejercitar sin éxito a través de la web del PMD, a ver si con esta carta al director tenemos más suerte y conseguimos tener una instalación municipal más segura.

     

  • Otra vez

    El pasado mes de diciembre de 2009 envié un correo al Patronato Municipal de Deportes felicitándoles por la organización de la exhibición de gimnasia rítmica que se había celebrado en el Pabellón de Montequinto, a la vez que les indicaba tres cuestiones relativas a la seguridad de todos los asistentes y de las mismas niñas que actuaban, que en mi humilde opinión deberían de subsanarse.

    Hoy martes 25 de mayo de 2010 se ha vuelto a celebrar otra edición de este evento, lo deportivo nuevamente chapó, las niñas no han decepcionado y han vuelto a emocionar a padres y abuelos en ese «minuto de gloria», pero la seguridad sigue suspendiendo.

    Un gran número de vehículos estacionados en la puerta principal del pabellón en la zona habilitada para que los autobuses dejen o recojan a los niños que vienen a la competición, no sólo ha vuelto a dificultar y añadir un peligro innecesario al acceso normal, teniendo los autobuses que estacionar en otros lugares apartados o en sitios prohibidos, sino que llegado el caso de una evacuación o una intervención de los servicios de urgencia, esta vía principal de acceso hubiera estado seriamente comprometida por estos vehículos mal estacionados.

    La cancela que hay en la c/ Tahormina por la que se accede hasta el nivel de la pista polideportiva sigue sin señalizarse como salida de emergencia, pudiendo aparcar cualquier vehículo en la misma. En este lugar debería de haber una ambulancia o servicio sanitario durante las dos horas que duran estos eventos, no sólo por la cantidad de personas que se concentran en el pabellón, sino por el riesgo en la actividad deportiva que las mismas niñas realizan. (Los caballos en el hipódromo llevan una ambulancia detrás durante cada carrera).

    Y por último, indiqué también al Patronato la peligrosa situación de unas máquinas expendedoras de bebidas y otros productos en el mismo pasillo de acceso a la grada que reduce considerablemente este espacio, no sólo dificultando el normal acceso, sino comprometiendo también la seguridad al estrecharse ese lugar que se convertirá en vía de evacuación en caso de declararse una emergencia en el recinto.

    Y bueno, esta es la «participación ciudadana» que he intentado ejercitar sin éxito a través de la web del PMD, a ver si con esta carta al director tenemos más suerte y conseguimos tener una instalación municipal más segura.

     

  • Otra vez

    El pasado mes de diciembre de 2009 envié un correo al Patronato Municipal de Deportes felicitándoles por la organización de la exhibición de gimnasia rítmica que se había celebrado en el Pabellón de Montequinto, a la vez que les indicaba tres cuestiones relativas a la seguridad de todos los asistentes y de las mismas niñas que actuaban, que en mi humilde opinión deberían de subsanarse.

    Hoy martes 25 de mayo de 2010 se ha vuelto a celebrar otra edición de este evento, lo deportivo nuevamente chapó, las niñas no han decepcionado y han vuelto a emocionar a padres y abuelos en ese «minuto de gloria», pero la seguridad sigue suspendiendo.

    Un gran número de vehículos estacionados en la puerta principal del pabellón en la zona habilitada para que los autobuses dejen o recojan a los niños que vienen a la competición, no sólo ha vuelto a dificultar y añadir un peligro innecesario al acceso normal, teniendo los autobuses que estacionar en otros lugares apartados o en sitios prohibidos, sino que llegado el caso de una evacuación o una intervención de los servicios de urgencia, esta vía principal de acceso hubiera estado seriamente comprometida por estos vehículos mal estacionados.

    La cancela que hay en la c/ Tahormina por la que se accede hasta el nivel de la pista polideportiva sigue sin señalizarse como salida de emergencia, pudiendo aparcar cualquier vehículo en la misma. En este lugar debería de haber una ambulancia o servicio sanitario durante las dos horas que duran estos eventos, no sólo por la cantidad de personas que se concentran en el pabellón, sino por el riesgo en la actividad deportiva que las mismas niñas realizan. (Los caballos en el hipódromo llevan una ambulancia detrás durante cada carrera).

    Y por último, indiqué también al Patronato la peligrosa situación de unas máquinas expendedoras de bebidas y otros productos en el mismo pasillo de acceso a la grada que reduce considerablemente este espacio, no sólo dificultando el normal acceso, sino comprometiendo también la seguridad al estrecharse ese lugar que se convertirá en vía de evacuación en caso de declararse una emergencia en el recinto.

    Y bueno, esta es la «participación ciudadana» que he intentado ejercitar sin éxito a través de la web del PMD, a ver si con esta carta al director tenemos más suerte y conseguimos tener una instalación municipal más segura.