Etiqueta: necesitado

  • Al amigo y compañero Paco Sánchez

    Andrés, Bartolomé, Carlos, Desiderio, Hipólito, etc…, cualquiera de estos nombres te podían haber puesto tus padres cuando naciste, pero no, te pusieron Francisco (o Paco que es lo mismo.)

    Después de 60 años, o más, no es cuestión de entrar a investigar si está bien puesto o no.

    Lo cierto es que con el devenir de los años y los hechos, los que hemos tenido el honor de trabajar contigo y conocerte, pensamos que te tendrías que llamar ÁNGEL.
    Porque eso es lo que has sido durante tu vida, una persona entrañable, buena, amable, cariñosa, que nunca has tenido un no en la boca a la hora de ayudar y hacer el bien a tus amigos, familiares, pacientes y a todo aquel que te ha necesitado.

    En definitiva, eres un ÁNGEL.

    Te deseamos que a partir de ahora, una vez jubilado, pienses un poco en ti, sin descuidar a los demás, y puedas tener una vida placentera, relativamente tranquila y llena de felicidad.

    Enhorabuena y un abrazo muy fuerte (Ángel) digo Paco.

    Tu compañera y amiga Rosa

     

  • Fin de curso del taller de música de la A.VV. Quintillos

    En esta edición han participado unos 80 alumnos
    W El auditorio del colegio Calasancio Hispalense de la barriada de Montequinto acogió el pasado viernes el fin de curso del taller de música que se imparte en los salones de la A.VV. Quintillos.
    Tras siete años de historia, el taller de música, impartido por la profesora Adriana Murga Ascate, ha tomado el vuelo y en la última edición han sido unos 80 los alumnos que han participado en las clases de música y baile latino. Prueba de ello es que han necesitado unas instalaciones amplias, como las del Calasancio, para llevar a cabo el espectáculo final de cierre de curso.
    Tras el verano, Adriana, su monitora, volverá a poner en marcha esta iniciativa que, ante todo, persigue una integración cultural a través de la música.

    1002En esta edición han participado unos 80 alumnos

    El auditorio del colegio Calasancio Hispalense de la barriada de Montequinto acogió el pasado viernes el fin de curso del taller de música que se imparte en los salones de la A.VV. Quintillos.

    Tras siete años de historia, el taller de música, impartido por la profesora Adriana Murga Ascate, ha tomado el vuelo y en la última edición han sido unos 80 los alumnos que han participado en las clases de música y baile latino.

    Prueba de ello es que han necesitado unas instalaciones amplias, como las del Calasancio, para llevar a cabo el espectáculo final de cierre de curso.Tras el verano, Adriana, su monitora, volverá a poner en marcha esta iniciativa que, ante todo, persigue una integración cultural a través de la música.

     

  • Fin de curso del taller de música de la A.VV. Quintillos

    En esta edición han participado unos 80 alumnos
    W El auditorio del colegio Calasancio Hispalense de la barriada de Montequinto acogió el pasado viernes el fin de curso del taller de música que se imparte en los salones de la A.VV. Quintillos.
    Tras siete años de historia, el taller de música, impartido por la profesora Adriana Murga Ascate, ha tomado el vuelo y en la última edición han sido unos 80 los alumnos que han participado en las clases de música y baile latino. Prueba de ello es que han necesitado unas instalaciones amplias, como las del Calasancio, para llevar a cabo el espectáculo final de cierre de curso.
    Tras el verano, Adriana, su monitora, volverá a poner en marcha esta iniciativa que, ante todo, persigue una integración cultural a través de la música.

    1002En esta edición han participado unos 80 alumnos

    El auditorio del colegio Calasancio Hispalense de la barriada de Montequinto acogió el pasado viernes el fin de curso del taller de música que se imparte en los salones de la A.VV. Quintillos.

    Tras siete años de historia, el taller de música, impartido por la profesora Adriana Murga Ascate, ha tomado el vuelo y en la última edición han sido unos 80 los alumnos que han participado en las clases de música y baile latino.

    Prueba de ello es que han necesitado unas instalaciones amplias, como las del Calasancio, para llevar a cabo el espectáculo final de cierre de curso.Tras el verano, Adriana, su monitora, volverá a poner en marcha esta iniciativa que, ante todo, persigue una integración cultural a través de la música.