Etiqueta: murió

  • 1956. Una baronesa nazi escapa de los rusos y llega a Dos Hermanas

    Pocos de los asistentes ayer al cine conocen la increíble historia de la baronesa Von Schleicher, una venerable anciana que en el día de ayer, invitada por el párroco, se dirigió a los nazarenos con un breve discurso en castellano durante los actos de homenaje al Papa. Ella y su marido han llegado a España buscando refugio tras huir de un campo de concentración ruso en Rumanía, pasando después a Yugoslavia, Italia y después a Francia.

    Su privilegiada vida en Munich (ella catedrática, él ingeniero aeronáutico) cambió de forma radical cuando Alemania invadió Rusia. Su hijo murió en la batalla de Stalingrado. Acusados de apoyar a Hitler, fueron deportados a un campo de concentración en Rusia y más tarde a otro en Rumanía, de donde lograron fugarse tras una novelesca persecución policial con perros. Actualmenten buscan ayuda en el consulado de Holanda (nacionalidad del barón) que les ha desposeído de su pasaporte.

  • 1845. Fallece una niña por ingerir fósforos

    Una niña de corta edad ha fallecido en una hacienda cercana a Dos Hermanas tras ingerir varios fósforos, según cuenta hoy el periódico “El Español”. Según la misma fuente, a la niña “se le incendiaron los fósforos inmediatamente en el estómago y murió en el acto, arrojando humo por su boca y narices.” A la espera de confirmar tan horroroso suceso, enviamos desde aquí nuestro pésame.

  • 1907. HAllado un cadáver a las afueras deL pueblo

    El fiscal de la Audiencia de Sevilla ha informado del hallazgo del cadáver de un hombre en un descampado a las afueras de nuestro pueblo. Se trata de un individuo, todavía no identificado, que al parecer murió de forma violenta, ya que presentaba tres heridas y señales de varias quemaduras. La Guardia Civil ya investiga los hechos para esclarecer este turbio asunto.

  • Muerte en primavera

    Se murió Miguel Delibes:
    superador del lenguaje;
    pintor de tiempo y paisaje;
    equilibrista de huellas.
    Cantor de sinceridades;
    de sencillas mezquindades
    que sublimara su estrella.

    Nos murió de voz madura.
    De la luz irresistible
    que se yergue, inconfundible,
    sobre palabras sin peso,
    y que envueltas en verdad
    repelen mediocridad
    siempre prestas al regreso.

    Se nos fue para, curioso,
    ser, por fin, redescubierto
    por el lector —ese incierto
    chubasco desorientado—
    que habrá de volver a él,
    con su muerte por dintel,
    victorioso del pasado.

    Apenas se apagara el agua
    nos abrió la primavera
    dejando a la flor primera
    como aldaba de su muerte,
    dejando el olor a jara
    siempre unida —entreverada—
    a su vida y su suerte.

    Paso a un grande de las letras.
    Se marchó sin estridencias
    aprendida la conciencia
    de las letras y sus cuitas,
    en un vuelo alborotado
    —hoy por él, más enlutado—
    de una “milana bonita”…