Etiqueta: momentos

  • Cine, tiempo, vida

    Película Boyhood( Momento de una vida)

    BOYHOOD (MOMENTOS DE UNA VIDA)

    Estamos posiblemente ante la que es la película del año. Richard Linklater ha realizado su obra magna, la que será la obra por la que será recordado dentro de unas décadas. Y eso que también es el responsable de la trilogía Antes de… que, por cierto, tiene bastante más en común con esta Boyhood de lo que podría parecer en un principio. Y es que, de hecho, aquí da un paso más allá del ya dado a lo largo de los casi veinte años que tardó en rodar las tres cintas mencionadas.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2014 (165′)
    Escrita y dirigida: Richard Linklater.
    Producción: Richard Linklater, Cathleen Sutherland.
    Fotografía: Lee Daniel, Shane Kelly.
    Música: Varios.
    Montaje: Sandra Adair.
    Intérpretes: Ellar Coltrane, Patricia Arquette, Ethan Hawke, Lorelei Linklater, Jordan Howard, Tamara Jolaine, Zoe Graham, Tyler Strother, Evie Thompson, Tess Allen, Megan Devine, Fernando Lara, Elijah Smith, Steven Chester Prince, Bonnie Cross, Libby Villari, Marco Perella, Jamie Howard, Andrew Villarreal, Shane Graham, Ryan Power, Sharee Fowler. {/xtypo_code}

    Es posible que la trama no sea la más original (en el fondo, lo que tenemos aquí es el paso por la adolescencia de un niño de cinco años hasta los dieciocho), pero lo que da todo su poder a la obra de Linklater es su concepto, la idea. Y es que el director de Houston rodó con los mismos intérpretes (una familia ficticia compuesta por una madre divorciada, Patricia Arquette, y sus hijos (Ellan Coltrane y Lorelei Linklater, hija del director en la vida real), y el padre de ambos, un tarambana, Ethan Hawke) a lo largo de doce años, desde 2002 hasta octubre del 2014. Cada año rodaban solo durante unos tres días un fragmento más de la historia.

    Boyhood no busca los grandes momentos (el primer beso, el primer amor…) de la vida del niño protagonista. Al contrario, es la suma de momentos elegidos (casi) al azar. Lo que se pretende es ver el paso del tiempo, como se nos escapa de las manos. Es una suma de instantes, lo que en realidad es la vida. Es eso lo que la hace grande. A pesar de que esté desprovista de grandilocuencia,  el resultado final es fastuoso.

    Linklater mezcla ficción y realidad en esta maravillosa historia. Introduciendo, por ejemplo, lo que les estaba ocurriendo a los protagonistas en la vida real con el paso de los años (por ejemplo, el interés por la fotografía del chico protagonista).

    El director ha creado un acto de fe, formalmente sencillo (ni siquiera en los cambios temporales hay señal evidente de la elipsis), que pasará a la historia.

    Mención aparte merece la magnifica, soberbia, colección de canciones que componen la banda sonora, y que también ayudan a ubicar la acción en el tiempo.

     

  • Tarde te amé

    (Mateo 20,1-16)  “Tarde te amé, Hermosura tan antigua y siempre nueva”, decía San Agustín en sus Confesiones, haciendo una oración sentida y llena de verdad.

    “Me llamaste y clamaste, y se rompió mi sordera; brillaste y resplandeciste, y me curaste de mi ceguera; exhalaste tu perfume y respiré, y suspiro por ti; gusté de ti, y siento hambre y sed; me tocaste, y me abraso en tu paz”.
    Los creyentes tenemos la tentación de comprender nuestra respuesta de fe, en lo concreto de nuestra vida, como un compromiso hecho desde nosotros mismos. Y cuando vienen dificultades y problemas, cuando las fuerzas nos faltan para afrontar aquello que decidimos, nos asalta una pregunta: ¿para qué me habré metido yo en este asunto?

    Otras veces vivimos ciertos aspectos de nuestra rectitud moral como exigencias exteriores a nosotros mismos, como leyes que se nos imponen desde lo alto. Y nos cansamos de cumplirlas, y nos sentimos atados y esclavos de algo que no tenemos asumido del todo.  En esos momentos nos muerde un sentimiento sordo: si no fuera cristiana tendría una vida más feliz. En vez de vivir la fe como encuentro y como amor, la vivimos como ley y compromiso. No es extraño que queramos renegar de ella en muchos momentos. La grandeza y la hermosura de Jesucristo son un océano que rodea al creyente. Que nada te robe esa experiencia honda de vivir respondiendo al Amor, con amor; a la Paz, con bondad; a la Bondad, trabajando humildemente por los pobres y los que sufren allí donde estés.

  • En memoria de nuestra compañera Mar García

    ¡A por todas, Mar!
    Como soy consciente que te disgustaría una prolongada ceremonia de despedida, por tu pudor en pasar siempre desapercibida y ser tan discreta con tu vida, en mi cabeza sólo habita la duda del proyecto que tendrás ahora entre manos, de aquello que estés diseñando en tu febril y siempre inquieta imaginación, por no saber incluso ni estarte quieta bajo una sombrilla de playa haciendo punto… Tu lema ‘A por todas, Mar!
    ¡Mira cómo te ríes…! ¿acaso exagero un ápice?

    El mar, aquel mar que siempre viajó en las alforjas de tu propio nombre, será ahora el mejor huésped de las imborrables huellas que aún dejaste marcadas en la orilla de tu risa, una risa alocada a veces y pueril otras, que siempre soñó con crear y darle forma a unos trazos a los que sólo tú eres capaz de imprimirles vida propia. Vida. Una energía que tú generas por los meandros caprichosos de la memoria, en un mapa de sonidos, en un viaje que retorna al compás de noviembres y eneros, de mayos y diciembres.

    Siempre tú, con la pirotecnia de emociones, con las ganas de luchar fuera de tu Andalucía y de ganar esa última apuesta que hiciste con tu padre. Siempre fuego y dulzura, amor y llanto. Jaén y Sevilla. Mar y olivos. Todo rojo, como tu color favorito. Siempre Luna y fugaz estrella del mediodía. Malosa y linda, tímida y valiente…
    Yo también elevo mi beso al viento que abrazará sin rimas tu despedida. | Antonio Jesús Jiménez.

    Coincidí poco tiempo con María del Mar, durante su última etapa en el periódico, pero guardo un buen recuerdo de ella y de los momentos compartidos en la redacción de El Llano. Una relación que se ha prolongado en el tiempo gracias a las redes sociales, a través de las cuales compartí mis últimos momentos con ella el pasado mes de diciembre. Me habló de su vida en Madrid y me mostró fotografías de su niño. Guardo un buen sabor de boca de aquella charla en la distancia, no como el que me ha dejado enterarme de su marcha tan pronto y con toda una vida por delante. | Fran Ricardo.

    Dulce y gentil, una artista innata con mucha ganas de aprender. Recuerdo, como si fuese ayer, aquellos cierres de publicidad llenos de una creatividad cada vez más madura. Verla trabajar era todo un placer. Llegó siendo una niña y nos dejó para embarcarse en su gran aventura profesional en la gran ciudad. Madrid fue testigo de sus éxitos y el escenario donde forjó su vida. María del Mar, siempre te tendré presente en el pequeño pájaro que Jaime sostiene en sus manos, en aquel precioso cuadro en el que plasmastes con dulzura a un niño de dos añitos. Gracias y hasta siempre, compañera. | Ana Jalón.

    Siempre silenciosa, concentrada e intentando domar un verdadero carrusel de creatividad; así recuerdo yo a María del Mar, frente a su ordenador, en Cantely, y en el Llano. Pero también era una persona afable, serena, con ganas de descubrir cosas nuevas, cosas que le inspiraran y seguir así creando canales que le permitieran sacar fuera las inquietudes que tenía en su cabeza. Descanse en paz. | José Antonio García Andrés.

    Ha sido un golpe duro. Muy duro. Hablábamos sólo de vez en cuando, pero cada vez que lo hacíamos era como si la última vez hubiese sido ayer.  Tenía talento para repartir y lo demostraba en todo lo que hacía. Su hueco será imposible de rellenar.  | Juan Antonio Hidalgo.

    Pequeño Rubén, quiero contarte algo. Sé que echarás en falta el abrazo de tu madre a lo largo de tu vida, sé que añorarás ese cariño que sólo ella pudo brindarte, pero cuando mires al cielo, la estrella más brillante de todas será ella, que cuidará de ti siempre. Y cuando mires al mar con tus ojos claros, la brisa y el murmullo de las olas podrán traerte su voz suave. Porque así era ella, dulce y serena como una noche despejada, y afectuosa y cálida como una tarde de verano en la playa.

    Llegamos a la redacción de La Semana ambas muy jovencitas, y trabajamos juntas durante siete años que curtieron una amistad verdadera. Tremendamente reservada y tímida, pude conocer sus aspiraciones, sus sueños, sus heridas y anhelos. Sensible y con una mirada curiosa y muy perspicaz, fuimos compartiendo cafés intercalados con muchas horas de trabajo, cierres interminables y risas entre la edición de una página y otra. Crecimos a la par que el periódico, nos mudamos desde la redacción de Cantely al Llano y llegó un momento en que este mundo nazareno se nos quedaba pequeño. Compartimos otro trabajo en Sevilla, más cafés y confidencias, hasta que ella necesitó volar, cambiar de aires, y labrarse una nueva vida en Madrid.

    La chica de pueblo que llegó a la capital ya no era la misma, afrontó sus miedos, dejó atrás sus lastres y quiso valerse por sí misma. Había decidido para entonces que no iba a ser señora de, pese a que cuando amaba, se entregaba hasta tal punto que casi se olvidaba de si misma.

    En Madrid pudo desarrollar su amplio talento creativo en varias empresas. Mar plasmaba su arte al óleo, con lápices o con Photoshop siempre con la misma destreza y pasión que ponía en todo cuanto hacía. Daba igual la herramienta que usase, su mirada y su expresión eran genuinas, únicas y especiales. En esa ciudad conoció a tu padre, pequeño Rubén, y fue entonces cuando encontró el verdadero compañero con el que iniciar un camino juntos. Y así, fruto de esa unión, llegaste tú al mundo, pequeño. Eres el mejor legado que ella ha podido dejar, la mejor de sus creaciones. Pero te digo algo más, ella siempre vivirá en los corazones de quienes la quisimos. María del Mar, o Mar a secas como te llamábamos, descansa en paz, amiga. | Montse Sánchez.

    Con la tristeza de  una compañera y amiga que ha vivido momentos tan bonitos contigo en el trabajo. Jamás me atendiste mal, me aguantabas mi charlas y mis nervios. Siempre me sonreíste por muy tostón que fuera. Por tu honradez, tu sencillez y saber estar. Que Dios te bendiga y descansa en paz. Un beso para tu familia. Yo te llevaré en mi corazón siempre. | Margari Rubio.

    Amiga María del Mar, siempre te recordaré. Qué momentos vivimos en nuestro periódico La Semana por las tardes entre bromas y risas compartidas. Siempre estarás en nuestros corazones, amiga, amiga del alma. Descanse en paz. | José Antonio G. Quintano.

    Quería amiga, quiero dejar escrito que en el espacio de mis recuerdos siempre estarás en un lugar muy especial. Tengo muy presentes aquellas tardes que junto a ti descubrí que aparte de una vida materialista, existía una bonita historia para cada cosa. Agradezco al universo haberme cruzado en tu vida para conocer cosas que sin ti jamás hubiera sabido. Eternamente gracias, María del Mar. Sé perfectamente que donde estés enseñarás de buena mano cómo permanecer para siempre en la memoria de las personas. | Francisco Alés.

    Eran los últimos  años 90 cuando te trajo a nosotros Evaristo. Llegaste en silencio. Con tu arte y oficio te pusiste al frente del diseño de La Semana, primero en la ‘redacción’ de Cantely, después en El Llano. Siempre en silencio, sin prisa, pero sin pausa, creciste y y nos abriste tu corazón. Tu corazón se abrió como una flor y nos embriagó con sus aromas: el silencio era el fondo del que emanabas, inmensa Mar. Al final de la singladura, tras la tempestad, la mar te recoge en su calma para siempre, querida Mar, nuestra primera ausencia. | José Luis del Moral.

  • Un verano para recordar

    Un verano para recordar por siempre
    La vida está hecha de pequeños momentos llenos de felicidad, disfrutarlos a vuestro lado es muy fácil. Gracias y feliz otoño.

  • Coixet se pasa al terror

    Película Mi otro yo

    Cuando se supo que una directora con un estilo tan personal como Isabel Coixet iba a dirigir una cinta de un género tan marcado como el thriller psicológico (incluso con tintes de terror adolescente), uno no podía pensar otra cosa que ¿qué le ha pasado por la cabeza a la catalana? Lo cierto es que, una vez vista la película, aunque es evidente que Coixet se ha dejado llevar por los clichés del género (son muchos los que se presencian con claridad), también se nota la personal mano de la directora en determinados momentos de la historia.
    Protagonizada por la joven Sophie Turner (en su primer papel protagonista en cine, y a la que muchos conocen por su papel de Sansa Stark en la serie Juego de tronos), Mi otro yo se centra en la vida de Fay, una chica que parece llevar una vida sin problemas, a pesar de la enfermedad de su padre y de su desorientada madre. Todo cambia un día en apariencia normal, en el que Fay empieza a tener la sensación de que alguien la sigue, alguien que tiene su mismo aspecto, que se parece terriblemente a ella. Su angustia va a más al estar cada vez más segura de que esa persona no quiere sólo parecerse a ella, sino que pretende apropiarse de su vida.
    El del doppleganger, o doble    tenebroso, es un tema que no es nuevo (de hecho, esta temporada ya se ha estrenado Enemy, que también trata de este recurrente tema), y ello sin contar con las más que evidentes referencias a  Cisne negro. No hay mucha novedad en torno al tema en la cinta de Coixet, que se deja llevar por las convenciones visuales-sonoras-estéticas del género, aunque sin perder sus formas personales.
    Coixet coquetea con el tema de la locura, o si se quiere con el lado oscuro que todos tenemos en esta cinta, inesperada por venir de quien viene, y que mejora ostensiblemente su anterior cinta Ayer no termina nunca, cosa que tampoco era complicado, pero que se queda muy lejos de sus grandes obras hasta la fecha: Cosas que nunca te dije, Mi vida sin mí y La vida secreta de las palabras.
    Lo cierto es que hay muchos momentos en los que no se sabe qué demonios está pasando, porque a pesar de que la historia juega al engaño, hay situaciones contradictorias en la trama. Pero lo peor llega al final, con una conclusión sin pies ni cabeza que termina por hundir por completo una película que no había logrado levantar el vuelo en ningún momento.

    MI OTRO YO

    Cuando se supo que una directora con un estilo tan personal como Isabel Coixet iba a dirigir una cinta de un género tan marcado como el thriller psicológico (incluso con tintes de terror adolescente), uno no podía pensar otra cosa que ¿qué le ha pasado por la cabeza a la catalana? Lo cierto es que, una vez vista la película, aunque es evidente que Coixet se ha dejado llevar por los clichés del género (son muchos los que se presencian con claridad), también se nota la personal mano de la directora en determinados momentos de la historia.

    {xtypo_code} España-Reino Unido, 2013. (86′)

    Título original: Another me.
    Escrita y dirigida: Isabel Coixet,  basada en la novela de Cathy MacPhail.
    Producción: Mariela Besuievski, Nicole Carmen-Davis, Rebekah Gilbertson.
    Fotografía: Jean-Claude Larrieu.
    Música: Michael Price.
    Montaje: Elena Ruiz.
    Intérpretes: Sophie Turner (Fay), Jonathan Rhys Meyers (John), Claire Forlani (Ann), Gregg Sulkin (Drew), Rhys Ifans (Don), Ivana Baquero (Kaylie), Geraldine Chaplin (Sra. Brennan), Charlotte Vega (Monica), Priyanka Patel (Dawn), Leonor Watling. {/xtypo_code}

    Protagonizada por la joven Sophie Turner (en su primer papel protagonista en cine, y a la que muchos conocen por su papel de Sansa Stark en la serie Juego de tronos), Mi otro yo se centra en la vida de Fay, una chica que parece llevar una vida sin problemas, a pesar de la enfermedad de su padre y de su desorientada madre. Todo cambia un día en apariencia normal, en el que Fay empieza a tener la sensación de que alguien la sigue, alguien que tiene su mismo aspecto, que se parece terriblemente a ella. Su angustia va a más al estar cada vez más segura de que esa persona no quiere sólo parecerse a ella, sino que pretende apropiarse de su vida.

    El del doppleganger, o doble    tenebroso, es un tema que no es nuevo (de hecho, esta temporada ya se ha estrenado Enemy, que también trata de este recurrente tema), y ello sin contar con las más que evidentes referencias a  Cisne negro. No hay mucha novedad en torno al tema en la cinta de Coixet, que se deja llevar por las convenciones visuales-sonoras-estéticas del género, aunque sin perder sus formas personales.

    Coixet coquetea con el tema de la locura, o si se quiere con el lado oscuro que todos tenemos en esta cinta, inesperada por venir de quien viene, y que mejora ostensiblemente su anterior cinta Ayer no termina nunca, cosa que tampoco era complicado, pero que se queda muy lejos de sus grandes obras hasta la fecha: Cosas que nunca te dije, Mi vida sin mí y La vida secreta de las palabras.

    Lo cierto es que hay muchos momentos en los que no se sabe qué demonios está pasando, porque a pesar de que la historia juega al engaño, hay situaciones contradictorias en la trama. Pero lo peor llega al final, con una conclusión sin pies ni cabeza que termina por hundir por completo una película que no había logrado levantar el vuelo en ningún momento.

  • ¡A mis compis!

    ¡A mis compis!

    Mil gracias por vivir conmigo estos momentos tan felices para mí. Os quiero muchísimo.

  • Agradecimiento

    Leoncio Alba Carballido, ex-Presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de esta Ciudad, tras la grave enfermedad que recientemente ha sufrido y de la que se encuentra en largo periodo de recuperación, pide a este periódico, transmita el siguiente comunicado de gratitud:

    En mi nombre y en el de mi familia, doy las gracias a las Hermandades, que han venido ofreciendo oraciones a sus amantísimos Titulares por mi recuperación en los momentos difíciles que he sufrido.

    Igualmente, gracias a mis amigos y amigas, que a través de mi familia se han venido interesando por mi estado, así como a todas las personas que continuamente han solicitado información sobre mi enfermedad.

    A todos muchas gracias.

     

  • Más de 40 años de historia en una muestra fotográfica

    Exposición fotográfica del Colegio San Fernando

    El Colegio San Fernando acoge esta exposición hasta el día 23

    Desde el año 1972 y hasta el presente 2014, más de 40 años de historia la ha recopilado el colegio San Fernando de Fuente del Rey en una muestra de fotografías que ha instalado en su centro.

    En esta muestra se quiere mostrar a toda la comunidad educativa y vecinos del barrio momentos cotidianos del día a día de este colegio.

    {xtypo_rounded_left2}+300 FOTOGRAFÍAS
    de los 40 años de vida de este colegio integran esta exposición.{/xtypo_rounded_left2}

    La exposición se puede visitar hasta el próximo lunes, día 23, de 13:30 a 14:30 horas, así como el jueves, en horario de tarde, 18:30 a 20:30 horas.

  • La copla inundó la sede de la AECC

    El cantante Álvaro Díaz visita la AECCEl pasado jueves por la tarde el cantante Álvaro Díaz y ex concursante del programa de televisión Se llama Copla visitó la sede de la junta local de la Asociación Española contra el Cáncer. Allí compartió momentos de convivencia con sus asociadas.

  • Aquellas juergas universitarias

    Película Malditos Vecinos

    MALDITOS VECINOS

    Hay ocasiones en que una película te sorprende. Este es uno de esos casos. El título no invitaba a mucho optimismo, y el género tampoco, la verdad. Esa mezcla de dos subgéneros, o de dos categorías dentro del género que es la comedia, como las películas de juergas universitarias y las de vecinos indeseables, podía sonar a ya visto. Y aunque lo cierto es que no hay ninguna gran sorpresa en el argumento, sí la hay en el tratamiento, en las interpretaciones.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2014 (96′)
    Título original: Neighbors.
    Dirección: Nicholas Stoller.
    Producción:  Evan Goldberg, Seth Rogen, James Weaver.
    Guión:  Andrew J. Cohen, Brendan O’Briendd.  
    Fotografía: Brandon Trost.
    Música: Michael Andrews.
    Montaje: Zene Baker.
    Intérpretes: Seth Rogen (Mac Radner), Rose Byrne (Kelly Radner), Zac Efron (Teddy Sanders), Brian Huskey (Bill Wazowkowski), Ike Barinholtz (Jimmy), Carla Gallo (Paula), Dave Franco (Pete), Halston Sage (Brooke), Christopher Mintz-Plasse (Scoonie), Jerrod Carmichael (Garf), Craig Roberts (Assjuice), Ali Cobrin (Whitney), Kira Sternbach (Brittany), Lisa Kudrow (Decana Carol Gladstone). {/xtypo_code}

    Los Radner son un joven matrimonio de treintañeros que se acaba de instalar en su nueva vivienda con su bebé. Es un barrio tranquilo y su vida parece perfecta, hasta que en la casa de al lado se instala una fraternidad universitaria. Al principio todo parece ir sobre ruedas, pero pronto las fiestas salvajes empiezan a chocar con la tranquilidad y el silencio que la pareja busca y comienza el enfrentamiento.

    La cuarta película de Nicholas Stoller es, como las anteriores, una comedia cazurra y de brocha gorda. Pero no demasiado. Parece como si el director se frenase a sí mismo, como si no se atreviese a pasarse demasiado de la raya, porque aunque es cierto que hay momentos desquiciados (la pelea final se acerca a la épica), hay otros muchos en los que, teniendo vía libre para hacer casi lo que quiera, se queda corto y hasta es suave en un final convencional.

    Muy bien construida (faltaría menos), con algunos (escasos) momentos delirantes, y con una sorprendente Rose Byrne (difícil de imaginar en un papel así), la historia comienza bien pero se va desinflando poco a poco a medida que pasan los minutos. Lo más interesante, quizás, es el hecho de que los protagonistas se enfrenten a la disyuntiva de no saber muy bien si quedarse con la tranquilidad que tienen ahora o con las ganas de seguir con las fiestas de antes de tener a su hija. Un no pero sí, vamos.

    Los personajes son algo esquemáticos, algo simples, pero la cinta es simpática, agradable de ver, y la suma de momentos divertidos (aunque ciertamente previsibles) hace que se disfrute mientras se está viendo. Pero lo cierto es que se olvida con la misma facilidad al poco de terminar.