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  • Se aferra como puede a Preferente

    Alineación del Dos Hermanas CF

    El Dos Hermanas vence por 2-6 al Huévar  

    Incontestable victoria del Dos Hermanas CF por 2-6 el Huévar cuando más falta le hacía a los nazarenos, en plena lucha por la permanencia y, para colmo, con el marcador en contra. Y es que los anfitriones se adelantaron por mediación de Oli, lo que puso de manifiesto su control sobre el contrario. Aunque los nazarenos comenzaron a abrir líneas y consiguieron el empate, gracias a Recio, autor también del gol que le dio la ventaja a los de Bohórquez

    Antes del descanso Miguelito marcaba el 1-3 y a la vuelta del descanso consiguió ampliar distancia con un contragolpe. Pasados unos minutos el local Luis Moreno fue expulsado, con lo que el Dos Hermanas pudo respirar aún más tranquilo.

    Entonces, una contra del Huévar se convirtió en gol. Pero la gran sorpresa llegó en el minuto 60, cuando los locales volvieron a quedarse con uno menos, esta vez su portero, Maraver, ocupando Oli la meta.

    Con este panorama, el Dos Hermanas lo tenía muy fácil para rematar la faena, que de por sí ya le sonreía. De este modo, Lara puso el 2-5  y Carrillo el definitivo 2-6. Pese al resultado obtenido, los nazarenos tienen escasas posibilidades de salvación, dado que el Tomares venció y sale del peligro, al igual que el Ciudad Jardín ante Los Palacios.

    Restan dos semanas para el término de la liga. Esta jornada el Dos Hermanas se mide al colista, el Guillena, y cierra la competición el próximo día 1 de junio frente al Brenes. Los nazarenos cuentan con 39 puntos frente a los 40 que tiene el Ciudad Jardín. Les sigue el Paradas, aunque este equipo empatando un partido se salvaría. De este modo, para conseguir salvarse el Dos Hermanas está obligado a ganar los dos partidos que le quedan y que el Paradas no puntúe. Entonces ambos equipos empatarían pero bajaría el conjunto paradense.

     

  • El retorno del monstruo radiactivo

    Imagen de la película Godzilla

    GODZILLA

    De entrada, hay una sensación contradictoria con esta película. Cuando se pudo ver el trailer hace unos meses el primer pensamiento fue “¿era necesario hacer una nueva versión, una nueva historia del mítico monstruo japonés creado por la radiación nuclear?”.

    {xtypo_code}Estados Unidos-Japón, 2014 (123′)
    Dirección:  Gareth Edwards.
    Producción: Bob Ducsay, Jon Jashni, Mary Parent, Brian Rogers, Thomas Tull.
    Guión:  Max Borenstein.  
    Fotografía: Seamus McGarvey.
    Música: Alexandre Desplat.
    Montaje: Bob Ducsay.
    Intérpretes: Aaron Taylor-Johnson (Ford Brody), Ken Watanabe (Dr. Ishiro Serizawa), Bryan Cranston (Joe Brody), Elizabeth Olsen (Elle Brody), Sally Hawkins (Vivienne Graham), Juliette Binoche (Sandra Brody), David Strathairn (Almirante William Stenz), CJ Adams (Joven Ford). {/xtypo_code}

    Pues posiblemente no, después de las veintiocho cintas de la productora Toho en la que peleaba con todo tipo de bichos. Pero claro, la anterior ocasión en la que Hollywood intentó adaptar la historia el resultado fue tan nefasto que peor no podía ir. Además, el reparto resultaba más que interesante, harto sorprendente, e inimaginable. ¿Quién se esperaba ver a Sally Hawkins, Juliette Binoche, Bryan Craston o Elisabeth Olsen en un blockbuster kaiju? Y para rematar, detrás de la cámara estaba Gareth Edwards, el británico que hace cuatro años sorprendió con la fantástica Monsters, con la que esta Godzilla tiene más en común de lo que pudiera parecer en un principio.

    La película comienza con un prólogo en el que una central nuclear y la ciudad que la circunda son destruidas por unas fuerzas desconocidas que hacen temblar la tierra de modo demasiado violento. Quince años después unos seres terroríficos nacidos por culpa de la radiación nuclear creada por el hombre, llamados Muto, despiertan de un letargo de años y emprenden un camino de destrucción. Los ejércitos se ven incapacitados para acabar con ellos, sobre todo porque emiten unos impulsos eléctricos que inhabilitan todo equipamiento eléctrico-electrónico-mecánico en un amplio radio a su alrededor. Para colmo, del fondo del mar emerge Godzilla. Pero, ¿y si fuera ésta precisamente la solución?

    Hay elementos interesantes en la historia, que chocan con lo que hasta ahora sabíamos y habíamos visto del monstruo (que, por cierto, a cada película que pasa se hace más grande), como que Godzilla ahora se convierta en salvador, garante de la pervivencia de la Tierra, en vez de ser el aniquilador de vida que era antes. La nueva (interesante) idea es que la bestia no es sino la herramienta de la Naturaleza para lograr mantener el equilibrio del planeta cuando, por la acción del hombre, o por causas externas, todo parezca irse al garete.

    También posee imágenes poderosas salteadas a lo largo del metraje, escenas de gran belleza plástica, o de portentosa y sobrecogedora fuerza (la escena de los créditos iniciales, por ejemplo, que ‘desvela’ que la bomba atómica de Hiroshima no provocó el nacimiento del monstruo, sino que se lanzó precisamente para acabar con él; o la maravillosa secuencia del salto en paracaídas de los soldados, incluyendo la visión subjetiva aérea del enfrentamiento con los Muto). Además se permite el lujo de ‘matar’ a algunos de los protagonistas de la historia antes siquiera de entrar en faena (Juliette Binoche no llega a los diez minutos, por ejemplo), con lo que desarma al espectador, que no espera tal súbito suceso.

    Edwards consigue mantener la atención y la tensión durante todo momento. Cierto que hay algunas lagunas, escenas que parecen dejarnos a medias (el tsunami, por ejemplo), pero en general no son significativas. Ya con su anterior cinta, donde también había monstruos que amenazaban con destruir el planeta, enamoró a muchos. Y es que, en el fondo, Edwards es un romántico. ¿De qué otro modo si no se explica que tanto en aquella como en esta los monstruos malvados tengan su momento de amor, su escena de encuentro y coqueteo amoroso?.

     

  • Reírse de los tópicos

    Película Ocho apellidos vascos

    OCHO APELLIDOS VASCOS

    Ante la avalancha de buenos comentarios que estaba recibiendo la última cinta de Emilio Martínez-Lázaro había que ir a verla. Y la sensación es agridulce, ya que la película en cuestión, Ocho apellidos vascos, empieza de modo flojo, sube después llegando a alcanzar ciertos momentos de brillantez, para acabar hundiéndose hacia el final. Aunque lo cierto es que era de esperar, ya que las cintas basadas en tópicos raramente funcionan. Y en esta ocasión, tampoco lo hace, a pesar de que el espejismo dura un buen rato.

    {xtypo_code}España, 2014. (98′)
    Dirección: Emilio Gutiérrez-Lázaro.
    Producción: Gonzalo Salazar-Simpson, Ghislain Barrois, Álvaro Agustí.
    Guión: Borja Cobeaga, Diego San Jose.
    Fotografía:  Kalo Berridi.
    Música: Fernando Vázquez.
    Montaje: Ángel H. Zoido.
    Intérpretes: Clara Lago (Ainara), Dani Rovira (Rafa), Carmen Machi (Merche), Karra Elejalde (Koldo), Alfonso Sánchez, Alberto López). {/xtypo_code}

    La historia empieza en Sevilla, a donde las amigas de la protagonista, una chica vasca que odia todo lo español, han traído a esta a “celebrar” su despedida de soltera (entre comillas porque, en realidad, el novio la ha abandonado poco antes). Un sevillano que representa todo lo que ella odia se enamora  de la chica y después de un encuentro fugaz (alcohol mediante), ella se va dejándose atrás su bolso. Y él se decide a ir en su búsqueda, encontrándose a la llegada con un cúmulo de situaciones en las que se verá obligado a hacerse pasar por el novio vasco de la chica ante el padre de esta, que no sabe nada de la ruptura de su hija.

    Aunque el comienzo es bastante flojo, con una secuencia que no termina de arrancar y con unos actores bastante forzados en sus actuaciones. Entonces, la acción se traslada a Euskadi y la cosa mejora, pero sigue sin convencer. Es a partir de la aparición de Karra Elejalde cuando todo sube, cuando llegan las risas de verdad, y la película se hace fuerte. Desafortunadamente, después, desde su momento culmen hasta el final (esperado), la cinta no hace más que descender, caer en picado, hasta estrellarte con estrépito. Las partes que menos funcionan son las que se desarrollan en Sevilla. Posiblemente no sea más que simple casualidad, pero todo puede estar detrás de sus guionistas, los vascos Borja Cobeaga y Diego San José, habituales creadores de los irreverentes gags de las series de la ETB, y que son profundos conocedores de su región, saben perfectamente cómo reirse de ellos mismos, pero parece que el tema andaluz les pilla un poco lejos. Así, la acción que se desarrolla aquí resulta impostada.

    Sin embargo, el guión tiene varios momentos bastante buenos y es muy fácil que aparezca la risa y hasta la carcajada. Del mismo modo, Karra Elejalde, Carmen Machi y Dani Rovira reflejan a la perfección sus papeles (solo Clara Lago, sin estar mal, aparece un par de escalones por debajo de sus compañeros). Es el trabajo de Martínez-Lázaro el que no engancha. La dirección es plana, insulsa, dirige con el piloto automático, sin ser capaz de sacar el partido que muchos momentos demandan. Y ello, indudablemente, arrastra a la película al precipicio por el que casi, casi, acaba despeñándose.

     

  • A medio hacer

    Película Monuments Men

    MONUMENTS MEN

    En las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, un grupo de historiadores y expertos en arte se embarcan en la misión de recuperar las miles de obras de arte robadas por los nazis durante la contienda para devolvérselas a sus legítimos dueños. La misión era harto difícil, ya que ellos tenían poca preparación militar, las obras estaban fuertemente custodiadas, y el ejército alemán tenía la orden de destruirlas en cuanto el Reich cayera. Pero ellos arriesgaron sus vidas para salvar parte de nuestra historia, de nuestro legado cultural.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2014 (118′)
    Título original: The Monuments men.
    Dirección: George Clooney.
    Producción: George Clooney, Grant Heslov.
    Guión:  George Clooney, Grant Heslov, basado en el libro de Robert M. Edsel y Bret Witter.  
    Fotografía: Phedon Papamichael.
    Música:  Alexadre Desplat.
    Montaje: Stephen Mirrione.
    Intérpretes: George Clooney (Frank Stokes), Matt Damon (James Granger), Bill Murray (Richard Campbell), Cate Blanchett (Claire Simone), John Goodman (Walter Garfield), Jean Dujardin (Jean Claude Clermont), Hugh Bonneville (Donald Jeffries), Bob Balaban (Preston Savitz), Dimitri Leonidas (Sam Epstein), Justus von Dohnányi (Viktor Stahl), Holger Handtke (Coronel Wegner). {/xtypo_code}

    Contada así, la película parece interesante, y de hecho, la trama (basada en hechos reales) es ciertamente potente. Pero el resultado no es el deseado ni el esperado. El George Clooney director aparece aquí totalmente desconocido. Alejado, y mucho, de su versión más comprometida (Buenas noches y buena suerte, Los idus de marzo), el actor-director-productos dirige aquí con el piloto automático, del mismo modo casi descuidado que en sus obras menos interesantes (Ella es el partido, por ejemplo), creando una película monótona, aburrida, desaprovechando un reparto de grandes figuras que se pasean y recitan un guión imposible.

    El problema de todo estriba en su guión, un libreto sin sustancia, sin poder de emoción, sin alma. Los malos son de chiste, y los buenos no tienen ni una mancha en su personalidad. Planos y sin aristas todos ellos. Las escenas están mal enlazadas, y parecen que simplemente están puestas unas detrás de otras de cualquier modo. Hay romance tonto y simple; guerra casi sin tiros; acción básica y que no engancha. El problema es que, a pesar de que el mensaje es potente (eso de que la cultura hace al hombre, y de que una nación, una civilización, sin cultura está abocada al fracaso), parece que Clooney no se lo cree. El problema es que da la sensación de que Clooney se ha dado prisa por acabar la película y lo ha hecho de cualquier modo, dándole la apariencia de que está a medio hacer.

     

  • Protección Civil estrena vehículo de logística

    Presentación del vehículo de logística de Protección Civil

    Se destinará al transporte de personas y materiales

    La agrupación de voluntariado de Protección Civil ha estrenado un nuevo vehículo de logística. Para ello se ha llevado a cabo un trabajo de remodelación de la anterior ambulancia que ha sido transformada para realizar las labores de transporte de personas y utensilios de la agrupación en sus diferentes servicios.

    Tras la adquisición de una nueva ambulancia el pasado mes de agosto, por caducidad de la autorización administrativa de la anterior, se ha aprovechado esta para transformarla.  De ese modo la agrupación local cuenta con un nuevo vehículo que se ha  sumado a su dotación.

     

  • El alumnado revoluciona el centro con ‘La canción del vaso’

    Alumnos ensayando el baile de La canción del vaso

    Se va a grabar un vídeo tutorial para Youtube en el cantan y mueven el vaso de distinta forma

    El alumnado de Secundaria del IES Jesús del Gran Poder  está revolucionando el centro con La canción del vaso (The cup song), popularizada en la película Pitch Perfect, de la actriz Anna Kendrick.

    Una uniciativa que parte de la clase de Alternativa de 1º C, a raíz de una entrevista en televisión a esta actriz, donde descubrieron vídeos  de esta canción muy rítmica en los que se interpreta cantando y moviendo un vaso de diferentes formas.  El alumnado se animó y ha hecho partícipe a otros compañeros de 1º e, incluso, de 2º.

    Actualmente son 23 los alumnos y alumnas que manejan a la perfección el baile del vaso y se va a grabar un vídeo que se subirá a Youtube a modo de tutorial. Asímismo, se hacen demostraciones en los recreos  y el día 30 de enero habrá una exhibición por el Día de la Paz.

    En este proyecto se ha implicado el Departamento de Lenguas Extranjeras  y el de EducaciónFísica, mientras que el Club de Pinfuvote   ha subvenciones unas camisetas serigrafiadas para la ocasión.

     

  • Atraco en Sevilla

    1102EL MUNDO ES NUESTRO

    Después de haber arrasado por completo en el mundo de la ficción de Internet con los diversos cortometrajes y los variados personajes creados y desarrollados por la pareja protagonista, lo más obvio hubiera sido dar el salto a la televisión (del mismo modo que otras series ‘weberas’ como Qué vida más triste), pero su creador y cabeza pensante, Alfonso Sánchez, se empecinó en que el paso siguiente debería ser el cine. Y así, tras años de lucha, esfuerzo, y apoyados por miles de fans que financiaron el proyecto a través del ‘crowfounding’, sus personajes estrella (El Culebra y El Cabeza) llegan a la pantalla grande dispuestos a comerse el mundo. O, al menos, la taquilla veraniega.

    {xtypo_code}España, 2012. (87′)
    Escrita y dirigida por: Alfonso Sánchez.
    Producción: Alfonso Sánchez y Álvaro Alonso.
    Fotografía: Daniel Mauri.
    Música: Maravilla Gypsy Band.
    Montaje: Carlos Crespo.
    Intérpretes: Alfonso Sánchez (El Cabeza), Alberto López (El Culebra), Alfonso Valenzuela (Ricardo), Joserra Leza (Don Manuel), María Cabrera (Sabina), Daniel Morilla (Fran), Olga Martínez (Olga), Francisco Torres (Paco), Estrella Corrientes (Marta), Antonia Gómez (Macarena), Miguel Ángel Sutillo (Serafín), Pepa Díaz Meco (Pepa), Kai Zhou (Chino), José Rodríguez Quintos (Fermín), Maite Sandoval (Inspectora Jiménez), Sergio Domínguez (Subinspector Velasco), Elías Pelayo (Julio), Mari Paz Sayago (Redactora), Pepe Quero (Comisario), Antonio Dechent (Delegado del Gobierno).{/xtypo_code}

    La cinta comienza del mismo modo que los cortos que les dieron la fama, con un largo plano secuencia en el que los dos protagonistas, en esta ocasión montados en una moto y ataviados con trajes de nazarenos (enlazando así con el final de su primera creación, Esto ya no es lo que era), dialogan atropelladamente acerca de la situación de la sociedad actual, de los problemas que les han llevado a su situación, de la injusticia social y de la corrupción. Vamos, lo mismo que antes, pero en moto. Su pretensión es atracar una sucursal bancaria donde, casualidades de la vida, tenemos toda la fauna posible de seres sociales susceptibles de ser atacados: desde el parado que realiza trabajos y cobra en negro, al empresario que realiza tejemanejes con el director del banco que se deja mangonear… Pero sus planes de conseguir un montón de dinero y fugarse a Brasil se van al traste cuando, en pleno atraco, aparece un hombre cubierto de explosivos que amenaza con hacerlos explotar si no viene la televisión para contar su historia.

    Aunque los personajes son poderosos (la pareja protagonista es explosiva), la historia no lo es del todo. La trama avanza a trompicones, con acelerones y frenazos, y contando con los mismos elementos (y casi diálogos) que ya conocíamos de sus trabajos anteriores, con lo que el conjunto final da la sensación (en numerosos momentos) de ser uno de sus cortometrajes alargado hasta el extremo. En su lado positivo, esa radiografía caricaturesca, cruel y descarnada de la Sevilla en la que una procesión no cambia su rumbo a pesar de que la calle esté cortada por un atraco a un banco, y en la que las luces de Navidad siguen colocadas en pleno mes de marzo, cosas que resultan incomprensibles para alguien que no ha vivido esto desde pequeño (ejemplificada en la inspectora de policía de Burgos, que ve toda la situación como algo surrealista).

    Divertida, incluso carcajeante por momentos, El mundo es nuestro centra su potencial en el poderoso atractivo de su pareja protagonista, aunque algunos chistes sean demasiado reiterativos (el de la reportera incompetente, por ejemplo), y el conjunto deje algunos cabos sueltos.

     

  • Adios al curso escolar

    1508

    Hay ganas de vacaciones entre el alumnado de los centros de infantil, primaria y secundaria de la ciudad, como quedó patente la semana pasada en sus respectivas celebraciones de las fiestas de fin de curso.

    Los decibelios musicales subieron por las nubes y los temas veraniegos más pegadizos del verano comienzan a recorrer la ciudad, anunciando el tan ansiado periodo estival.

    1506Las actuaciones musicales , de todos los estilos y épocas, han sido la nota predominante en unas fiestas a las que se ha sumado este año por primera vez el Colegio Ibarburu.

    Algunos centros han querido ir más allá, como el caso del colegio Valme Coronada, organizando con su alumnado una iconografía plástica colectiva, a modo de particular museo, con las pinturas más clásicas de la historia del arte.

    Aunque estas fiestas también se aprovechan para despedir al alumnado que culmina etapa educativa con su entrega de diplomas o para premiar a aquellos que han destacado en sus valores educativos.

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  • Spielberg es Spielberg

    1101CABALLO DE BATALLA

    Apenas unos meses después del estreno de su anterior película, Spielberg nos entrega una nueva muestra de su trabajo. Y Spielberg es Spielberg, quiero decir, que hace lo que le da la gana cuando le viene en gana. Si su anterior cinta (Las aventuras de Tintín) planteaba un nuevo modo de hacer cine, con una animación basada en la captura del movimiento de actores reales, con esta Caballo de batalla vuelve a un cine más clásico, tanto en su concepción como en su puesta en escena y creación. Eso sí, como aquella, esta presenta resultados desiguales.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2011. (146′)
    Título original: War horse.
    Director:  Steven Spielberg.
    Producción: Kathleen Kennedy, Steven Spielberg.
    Guión:  Lee Hall, Richard Curtis, basado en la novela de Michael Morpurgo.
    Fotografía: Janusz Kaminski.
    Música: John Williams.
    Montaje: Michael Kahn.
    Intérpretes: Jeremy Irvine (Albert Narracott), Peter Mullan (Ted Narracott), Emily Watson (Rose Narracott), Niels Arestrup (Abuelo), David Thewlis (Lyons), Tom Hiddleston (Capitán Nicholls), Benedict Cumberbatch (Comandante Jamie Stewart), Celine Buckens (Emilie), David Kross (Gunther), Matt Milne (Andrew Easton), Robert Emms (David Lyons) .{/xtypo_code}

    Creada con la intención de contar una gran historia, de hacer y narrar una gran historia, la película tiene momentos verdaderamente mágicos que son innegables, momentos de gran cine, y en casi todos ellos está presente ese bello y noble animal que es el caballo protagonista de la historia (la fantástica huída furiosa y desbocada a través de las alambradas en tierra de nadie, o esa amistad entre el animal y su homónimo en el frente, o -con alguna salvedad- el fragmento con la niña que los encuentra en el molino), pero también tiene otros en los que el director recurre sin importarle lo más mínimo a la lágrima fácil, a lo extremadamente cursi, llegando a rozar el ridículo.

    La historia cuenta la amistad entre un muchacho y su caballo hasta que la guerra los acaba separando al llevarse el ejército al animal para que les sirva de ayuda en el frente. A partir de ahí, vivimos las vicisitudes del equino, sus cambios forzados de bando, sus huidas, sus amos, sus esfuerzos, su visión del horror de la guerra al fin.
    Caballo de batalla nos muestra al Spielberg más puro. Recurre a temas y tratamientos que ya ha usado a lo largo de su carrera. La guerra es tan cruenta o más como en Salvar al soldado Ryan, hay escenas de tanta acción como en su reciente Tintín (o, evidentemente, la trilogía de Indiana Jones), y tanta sensiblería como en ET. El problema es que todo resulta demasiado obvio, y no se le da al espectador la posibilidad de reflexionar, de sacar sus propias conclusiones.

    Ninguno de los personajes humanos termina de calar en el espectador, todos tienen algo que acaba repeliendo de algún modo. Incluso hay alguno que resulta tan típico que llega a exasperar del mismo modo que exasperaba aquel ser insoportable que era Jar Jar Binks (el del episodio I de La Guerra de las Galaxias).

    Película saturada de sentimentalismo, a veces extremo, con algún que otro momento mágico, creada  por la sabiduría de un Spielberg que sabe mejor que nadie cómo va esto del cine, y que sabe cómo mantener al espectador enganchado a una historia (que en el fondo es demasiado sencilla) durante más de dos horas para que, al final, no cuente (en realidad) nada nuevo, y pese a ello no salgamos defraudados de la sala.

     

  • Un SEFF más corto pero más intenso

    1101FESTIVAL DE CINE EUROPEO DE SEVILLA (I)

    Comenzó el viernes pasado la octava edición del SEFF, algo más corta (un día menos), pero con más películas en la Sección Oficial a concurso. Algo que a priori podría resultar problemático en cuanto a horarios, y que así resultó. Con bastante menos presupuesto, el certamen lucha por mantenerse, ya que pese al éxito de público, no tiene la continuidad asegurada. Crisis, maldita crisis.

    La primera cinta en participar a concurso fue la española Los muertos no se tocan, nene. Una película esperada por muchos. Homenaje al gran Rafael Azcona (basada en su obra homónima), la cinta pretendía que continuase con la ‘saga’ iniciada por El pisito y El cochecito, y se nota bastante que pretende acercarse al universo de Ferreri, incluso de Berlanga, pero no lo logra. Es una cinta con demasiados personajes, algunos intérpretes no llegan al nivel mínimo exigible. Y cuando tiene que recurrir al chiste escatológico para hacer reír, mal vamos.

    El molino del tiempo, del polaco Lech Majewski utiliza la monumental obra de Pieter Brueghel ‘El Viejo’ El camino del Calvario para narrar el proceso de su creación y la historia de los muchos personajes que aparecen en el cuadro. Visualmente es fantástica, de hecho se basa en su poderío visual, y hasta pasada la media hora de metraje no se pronuncian las primeras palabras. Es un prodigio técnico y una maravilla el modo en que se construye la historia; preciosista, una película que se gusta a sí misma y se regodea en ella, pero que puede abrumar, puede agotar y cansar al espectador medio.

    La hija del director Costa Gavras, Julie, dirige a William Hurt y a Isabella Rosellini en una comedia agridulce, Tres veces 20 años. Los intérpretes son una pareja que se ve obligada a enfrentarse al inevitable paso del tiempo y al peso que ello conlleva. La cinta tiene humor, ciertas dosis de amargura y diálogos inteligentes (a ratos). Se ve con facilidad, y se agradece, pero quizás sea demasiado comercial para la sección oficial de un festival.

    Las olas es la segunda cinta española del concurso. Película que podía haber sido interesante, por su temática, pero que en manos de Alberto Marais se convierte en una cinta difícil de digerir, repleta de tiempos muertos, con un tempo lentísimo (a veces inexistente) y con numerosos huecos que agotan al espectador. Carlos Álvarez está fantástico y es el que mantiene el tirón de la cinta, pero él sólo no se basta para lograr que la película se mantenga a flote antes de hundirse del todo.

    Del mismo modo, Heart´s boomerang, la primera de las cintas rusas del concurso, en un año en el que la homenajeada es la cinematografía de ese país, es una película extremadamente morosa, con continuos planos estáticos alargados hasta el extremo en los que ni pasa nada ni ayudan a explicar el desarrollo de una trama de por sí bastante exigua.

    Si no nosotros, ¿quién? es una interesante cinta alemana sobre el germen de la fracción del Ejército Rojo, el origen de sus fundadores, y un paseo político y social por la Alemania, la Europa y el resto del planeta de aquellos años sesenta. Basada en hechos reales, en ocasiones puede resultar un terreno arduo, bastante denso por todo lo que se trata, todos los personajes reales a los que se alude y lo extenso de su metraje, pero es ciertamente interesante.

    De Code blue esperábamos bastante, en especial por quién está detrás de ella, Urszula Antoniak, la directora de Nothing personal, la que fue la mejor película del concurso hace dos años. Y la película es sorprendente. Es mucho más oscura en su temática, puede repeler a más de uno y a más de una, en especial por su secuencia final, aunque las atmósferas y los personajes recuerdan a la mencionada, aquí se va más allá, bastante más.