Etiqueta: misa

  • Misa de difuntos en las hermandades

    El próximo viernes, día 5, a las 19:00 horas, la Hermandad de Cautivo celebra en la Parroquia del Rocío Santa Misa por los hermanos difuntos. Asimismo, el lunes, día 8, en la capilla de Santa Ana, a las 21:00 horas, tendrá lugar la misa del Consejo de Hermandades y Cofradías por los hermanos difuntos.

    El día 14, a las 9:30 horas, la Virgen de la Paz, de la asociación parroquial de las Tres Caídas, presidirá la misa de difuntos en el cementerio de San Pedro. La Imagen partirá previamente desde su capilla de Las Infantas a las 8:00 horas en Rosario de la Aurora y tras la misa en el camposanto, oficiada por Gregorio Sillero, párroco de la Oliva y su director espiritual, la Virgen visitará el convento de las Carmelitas en Las Infantas.

     

  • La Policía Nacional celebró el día de su festividad

    0902Una misa y un acto oficial centraron la celebración

    El Cuerpo Nacional de Policía conmemoró el pasado lunes, 4 de octubre, el día de su festividad. Los integrantes del Cuerpo Nacional en la Comisaría Conjunta de Dos Hermanas, así como sus invitados, se dieron cita a las 12:00 horas en la parroquia de Santa María Magdalena para la celebración de la Santa Misa.

    A continuación, la comitiva se trasladó al salón de plenos del Ayuntamiento de la ciudad, donde se procedió a la entrega de la Cruz al Mérito Policial con distinción blanca a un subinspector y un oficial de policía por los méritos contraidos.

    El acto estuvo presidido por la concejala de Educación del Ayuntamiento, Ana Conde, la jueza de Violencia de Género, Rosario Navarro, y el comisario Luis Lucena.

  • Juan José Asenjo oficiará la Función Principal

    Será la primera que presida desde su toma de posesión como arzobispo de Sevilla

    El próximo viernes, día 8, darán comienzo los cultos en honor a la Virgen de Valme con la celebración de la Santa Misa, a las 20:00 horas, y a su término traslado procesional de la Virgen desde la Capilla Sacramental hasta el altar mayor de la parroquia de Santa María Magdalena.

    El sábado, día 9, a las 19:30, rezo del Santo Rosario, Felicitación Sabatina y celebración de la Santa Misa. A su término, imposición de medallas a los nuevos hermanos y acto homenaje a los hermanos más antiguos.

    El domingo, día 10, a las 11:00 horas, Función Principal en honor de Valme, presidida por el arzobispo de Sevilla Juan José Asenjo Pelegrina. A las 13:00 horas, XXXVIII Pregón de Valme a cargo de José Ortega Ramos.

    Desde el lunes, día 11, al viernes, día 15, tendrán lugar las ofrendas florales por los centros educativos de la ciudad a las 11:00; a las 12:00, ejercicio matutino de Quinario, y a las 20:45, solemne Quinario, oficiado por Alfredo Fernández Martín, párroco de Nuestra Señora de Valme en Roma.

    Iluminación de la ermita
    Esta tarde, a partir de las 20:30 horas, la Hermandad de Valme procederá a la inauguración de la nueva iluminación artística de la Ermita de Cuarto. Un acto en el que se esperan representantes de la Fundación Sevillana Endesa, encargada de los trabajos de iluminación tanto exteriores como interiores, así como del alcalde de la ciudad, Francisco Toscano, en representación del Ayuntamiento.

  • 1927. los seises de la catedral de sevilla, en el colegio san hermenegildo

    Dentro de los actos festivos de inauguración de la iglesia del Colegio de San Hermenegildo (que se celebran desde el 14 de septiembre hasta mañana, 17), concurrieron ayer los famosos seises de la Catedral de Sevilla, que colaboraron con su presencia con la magnitud del acontecimiento. Acompañados de orquesta, interpretaron, junto a la Schola Cantorum de la colonia, la “Misa de San Hermenegildo”.

  • 1992. unas 500 mujeres peregrinan al rocío

    Unas 500 mujeres participan desde ayer en la “VII Peregrinación Andante de Mujeres al Rocío” que organiza como cada año la Hermandad del Rocío de Dos Hermanas. Ayer rezaron la salve en la parroquia de Villamanrique y hoy, día 13, acudirán a la misa ante el altar de la Blanca Paloma. Como cada año, la peregrinación ha sido un ejemplo de fervor y feliz convivencia.

  • Misa por el 58 aniversario de la Hermandad de Amargura

    Tendrá lugar el día 24 a las 21:00 horas en la capilla de la hermandad

    La Fervorosa e Ilustre Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Descendido de la Cruz, Nuestra Madre y Sra. de la Amargura y Santa Ángela de la Cruz conmemora su 58 aniversario fundacional con una misa de hermandad. La homilía se celebrará el próximo día 24, festividad de San Juan, a las 21:00 horas en la capilla de la corporación del Viernes Santo; siendo ofertada por el párroco del Ave María, Antero Pascual Rodríguez.

  • 1956. La princesa Dolores, entre los asistentes a la primera misa del nuevo cura Manuel Gómez

    La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento
    1 David HIDALGO PANIAGUA
    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.
    La calle Real, engalanada
    La calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.
    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz.
    Las lágrimas de su madre
    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla. Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.
    Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

    2401La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento

    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.La calle Real, engalanadaLa calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  

    En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.  

    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz. 

    2402Las lágrimas de su madre

    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  

    Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla.

    Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

     

  • 1956. La princesa Dolores, entre los asistentes a la primera misa del nuevo cura Manuel Gómez

    La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento
    1 David HIDALGO PANIAGUA
    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.
    La calle Real, engalanada
    La calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.
    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz.
    Las lágrimas de su madre
    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla. Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.
    Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

    2401La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento

    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.La calle Real, engalanadaLa calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  

    En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.  

    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz. 

    2402Las lágrimas de su madre

    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  

    Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla.

    Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

     

  • 1956. La princesa Dolores, entre los asistentes a la primera misa del nuevo cura Manuel Gómez

    La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento
    1 David HIDALGO PANIAGUA
    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.
    La calle Real, engalanada
    La calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.
    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz.
    Las lágrimas de su madre
    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla. Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.
    Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

    2401La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento

    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.La calle Real, engalanadaLa calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  

    En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.  

    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz. 

    2402Las lágrimas de su madre

    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  

    Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla.

    Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

     

  • 1956. La princesa Dolores, entre los asistentes a la primera misa del nuevo cura Manuel Gómez

    La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento
    1 David HIDALGO PANIAGUA
    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.
    La calle Real, engalanada
    La calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.
    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz.
    Las lágrimas de su madre
    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla. Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.
    Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

    2401La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento

    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.La calle Real, engalanadaLa calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  

    En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.  

    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz. 

    2402Las lágrimas de su madre

    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  

    Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla.

    Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.