Etiqueta: mirada

  • Di adiós a tus ojeras de una forma natural en Centro Sobrinos

    Tratamiento de la doctora Cristina Carrasco contra las ojeras en la Clínica Sobrinos

    La Doctora Cristina Carrasco presenta un tratamiento revolucionario con resultados naturales, inmediatos y sin modificar la vida de sus pacientes

    La mirada es un elemento fundamental de la persona. Una mirada fresca y juvenil produce una impresión de lozanía consiguiendo un rostro atractivo que se pierde con las ojeras y las bolsas de debajo de los ojos.

    La aparición de las ojeras se suele asociar con cansancio, enfermedad o preocupación. En otras ocasiones son permanentes y su aparición suele vincularse a causas  genéticas o al paso del tiempo. Por ello, con su corrección se consigue rejuvenecer la mirada y eliminar los signos de fatiga o tristeza que proporcionan al rostro.

    La doctora Carrasco, tras 18 años trabajando en Medicina Estética, realiza en su consulta, y en sesiones cortas, tratamientos de rejuvenecimiento facial que hasta hace algunos años sólo se podían llevar a cabo en quirófano de forma totalmente intrusiva, con unos resultados no siempre satisfactorios y a precios muy elevados.

    Técnica Atenea
    Atenea es como se llama esta revolucionaria técnica que desde la primera sesión consigue alisar las ojeras y mejorar la calidad y coloración de la piel. Mediante microcánulas totalmente indoloras se aplica en la zona de las ojeras un gel de ácido hialurónico que contiene una novedosa fórmula a base de aminoácidos, antioxidantes y vitamina B, rellenando las ojeras de forma natural y duradera y estimulando la formación de colágeno y elastina, armas muy eficaces para luchar contra el proceso de envejecimiento.

    El producto utilizado es reabsorbible, no permanente, estéril, transparente e incoloro. Y su efecto se puede ver desde la primera sesión, el rostro mejora y se hace  más armonioso sin perder en ningún momento la naturalidad. Efecto que se mantiene durante 18 meses, aunque pasado ese tiempo se sigue notando la mejoría producida sobre el colágeno y la elastina de la zona.

    Una técnica para todos los públicos
    Este tratamiento es para todos los públicos, hombres, mujeres, pacientes jóvenes, de mediana edad o de edad avanzada.

    Y el protocolo de trabajo de la Dra. Carrasco siempre es el mismo. El primer paso es elaborar un completo informe médico en el que analiza en su historia clínica todos los aspectos de la salud de su paciente que pueden tener algún tipo de relación con el tratamiento. Después, estudia  y planifica, de forma personalizada, su aplicación teniendo en cuenta los plazos preferidos.

    Centro Sobrinos, con el trabajo realizado po  Cristina Carrasco, ofrece un tratamiento multidisciplinar aportando soluciones de salud y estética no sólo a nivel dental sino  también de rejuvenecimiento facial. Un servicio integral que ayuda a sus pacientes a ofrecer su mejor imagen, contando con los mejores profesionales y la última tecnología.
    Y todos sus tratamientos a precios muy ajustados y posibilidades de financiación a medida de sus pacientes.

    Tratamiento de la doctora Cristina Carrasco contra las ojeras en la Clínica SobrinosTratamiento de la doctora Cristina Carrasco contra las ojeras en la Clínica Sobrinos

    Rosa (52 años). “Veía mi cara triste y envejecida, pero no sabía exactamente qué necesitaba. Desde la primera sesión todo cambió y ahora mi marido me dice que no sabe lo que me he hecho pero estoy genial”.

    Tratamiento de la doctora Cristina Carrasco contra las ojeras en la Clínica SobrinosTratamiento de la doctora Cristina Carrasco contra las ojeras en la Clínica Sobrinos

    Laura (28 años). “Estaba resignada a vivir con mis ojeras. Cuando hablé con la doctora Carrasco y me propuso este tratamiento, no me lo podía creer, una solución eficaz y de forma ambulatoria”.

    Tratamiento de la doctora Cristina Carrasco contra las ojeras en la Clínica SobrinosTratamiento de la doctora Cristina Carrasco contra las ojeras en la Clínica Sobrinos

    Eva (40 años). “Me informaron que la solución a mi problema era una cirugía del párpado inferior. Pero la doctora ha conseguido unos resultados asombrosos en muy poco tiempo”.

    CENTROS SOBRINOS & Co
    C/ Isaac  Peral 45
    Teléfono: 955 66 92 54
    www.centrosobrinos.es

  • Invitados

    (Mateos 24,1-14) CUANDO VIVIMOS desde la verdad profunda de ser hijos de Dios y que Dios es Padre y nos acoge y nos protege, vivimos de una manera distinta, como invitados a un banquete. Eso nos dice el Evangelio.

    Podemos quedarnos con una mirada superficial sobre lo que vivimos y nos pasa. Entonces la enfermedad será sólo un problema serio; la crianza de los niños, una tarea exigente; hasta la amistad la viviremos con distancia porque sabemos que nadie es completamente fiel…

    Pero podemos asumir una mirada distinta, la mirada de la fe. Desde esa mirada cada amanecer se convierte en un regalo; el gesto amable y cada caricia de quien nos aprecia en una llamada de Dios mismo a vivir en amor y alegría; cada dificultad que se nos presenta en un reto, en una oportunidad para superarnos, para mantenernos firmes, para mostrar que nos sentimos hijos de Dios, o para acogernos a su bondad si nuestras fuerzas flaquean.

    Sin esa mirada de profundidad en la que descubrimos los ojos de Alguien que nos mira y se nos entrega con cariño, nada es bastante bueno, nada es suficiente, nada nos satisface. Nuestro mundo está entretejido con hilos de limitación y pobreza, pero esos mismos hilos mirados con perspectiva, resaltan el arcoíris que se dibuja en cada trozo del paño.
    Hemos de aprender a vivir sin alienarnos en la inmediatez de lo que sentimos, ni de lo agradable ni de lo desabrido. Vivir desde la fe convierte nuestra vida en una invitación inesperada e inmerecida a un banquete. Esto nos lo dice quien sabe de dificultades y problemas; quien sabe de ellas es quien lo dice con más convicción.

  • La mirada vacía

    Desde que perdió su último empleo hacia más de tres años y lo abandono su mujer por otro hombre llevándose a los niños, si no estaba releyendo Firmin: Aventuras de una alimaña humana, de Sam Savage, libro que le recomendó su vecino Manuel Castillo, un peligroso adicto a la literatura al que las autoridades deberían detener.

    Gran parte de sus indolentes días los pasaba frente al televisor viendo el canal de información, era como un adicto a las noticias. Sin familia ni los amigos que nunca había tenido,  se convirtió en un lobo solitario que culpaba de todos sus problemas a los políticos que continuamente llenaban los contenidos de la información. Incluso les había puesto sobrenombres: al presidente del gobierno el canalla, al ministro de economía la rata, a la ministra de trabajo la bienpagá, al jefe de la oposición el desaparecido.

    A veces tenia momentos de lucidez, y se daba cuenta que se había convertido en un extremista social. Un antisistema, parecido al pirado de su vecino que prestaba libros por doquier; él, que siempre había sido una persona de ley y orden, que maquinalmente leía la prensa de derechas. Y, a pesar de sus principios religiosos le subía una mala sangre asesina. Aunque rápidamente volvía a caer en la marginación intelectual de sus recuerdos oníricos, la felicidad vivida, su familia perfecta y el cuento de hadas de su anterior vida. Susurrando ¿Porque me ha pasado esto? se quedaba con la mirada vacía… mientras sonaba de fondo aquella canción que tantas veces había escuchado abrazado ella: Stolen child, de la incomparable  Lorena Mckeennitt.

    «Siempre hay que perdonar a los que sufren». A. Casona

     

  • Navidad sin juguetes

    Frío, abrigos… Llega la Navidad, esa época del año destinada a reunir a la familia, festejar el estar con los seres queridos y contar con el sabor amargo de sentir la ausencia de los que ya se han ido.

    Sin embargo, cuando hay niños a tu alrededor todo se lleva mejor, los niños dan felicidad y recuerdan la ilusión que se tenía antaño, y a los mayores se les olvidan todas sus penas observando la mirada ilusionada y sus mejillas sonrosadas esperando que sus sueños lleguen en forma de juguetes…

    El problema está cuando esos juguetes no van a aparecer jamás; entonces el resto de la cadena se rompe, se recuerda más a los que ya no están porque, además, te das cuenta de que ese tiempo pasado fue mejor, de que tus hijos ya no volverán a tener esa mirada de impaciencia, de que nada volverá a ser igual, porque su felicidad se la han robado.
    Su felicidad ya se la robaron hace tiempo por un despido improcedente, por un desahucio injusto, por tantas razones que existen hoy. Pero ahora el plato de comida de personas que subsisten de los comedores sociales también se lo han robado. Hay tantas personas que están llegando a esta situación que sin aumentar el dinero destinado a los que más lo necesitan, no hay comida para todos.

    Porque el dinero que hay en este país se reparte entre los que más tienen, dejando a los que menos tienen, con menos recursos aún.

    Queremos hacer público nuestro dolor por todos esos sueños robados a los más pequeños, a todas aquellas personas que si tenían poco para comer ahora tienen menos, porque la educación de nuestros hijos, aquellos herederos de un mundo mejor, está retrocediendo a un pasado al que no queremos volver, porque tenemos que luchar, salir a la calle y manifestarnos, por los que no pueden luchar , por aquellos que si no luchan ahora, puede que no puedan luchar en un futuro próximo, por nuestros niños, queremos que vivan mejor de lo que nosotros hemos vivido

     

  • África en la mirada llega a la barriada de Montequinto

    Durante todo el mes de septiembre se puede visitar en el centro social y cultural Montequinto la exposición África en la mirada: la mujer el único camino, organizada por la ONGD Todos Son Inocentes en colaboración con la Agrupación literaria María Muñoz Crespillo.
    La exposición está compuesta por 45 fotografías que ofrecen un repaso por Sierra Leona, un país devastado por 11 años de guerra civil, a través de  imágenes de mujeres y niñas que muestran una mirada en la que no se ve ni la derrota ni el abatimiento.

    Durante todo el mes de septiembre se puede visitar en el centro social y cultural Montequinto la exposición África en la mirada: la mujer el único camino, organizada por la ONGD Todos Son Inocentes en colaboración con la Agrupación literaria María Muñoz Crespillo.La exposición está compuesta por 45 fotografías que ofrecen un repaso por Sierra Leona, un país devastado por 11 años de guerra civil, a través de  imágenes de mujeres y niñas que muestran una mirada en la que no se ve ni la derrota ni el abatimiento.

     

  • Una mirada de África para el alcalde

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    El alcalde, Francisco Toscano Sánchez, ha recibido la donación de una fotografía de Miguel Serrano, autor de la exposición de fotografías que, hasta el pasado día 20, ha ocupado una de las salas del Centro Cultural La Almona, bajo el título África en la mirada, de la ONGD Todos son Inocentes.

  • Otra mirada

    Cada día tengo más claro que si algo necesitamos en este momento tan difícil es volver nuestra mirada hacia las personas, saber recibir de ellas, apreciar y considerar siempre lo mejor que llevan dentro. Y desde ahí, ser capaces de dar también lo mejor de nosotros mismos.

    Probablemente así conseguiremos una sociedad más justa y solidaria, en la que compartir sea realidad. Compartir, no ya solo en el más riguroso sentido de lo económico. Compartir también el tiempo, del que carecemos; las alegrías y las penas, aunque estas últimas nos supongan sacrificio; compartir la vida, incondicionalmente, y los besos y abrazos, aún cuando incluso los añoremos para nosotros mismos…

    Pensar en estas cosas me ayuda cada día en mi humilde intención de aportar algo a un mundo más feliz. Pero llevarlo a la práctica, no es fácil.

    A veces pienso que sí sería más fácil si no perdiésemos la perspectiva de que tenemos que mirar la realidad de otra manera, sin estar tan pendientes de nosotros mismos, siendo sensibles a cada persona, a cada circunstancia, a cada momento…

    Con los mismos ojos, pero con otra forma de mirar. Con ojos que incluso en el espejo no ven sino a los demás, con la certeza de que cuando damos, no debemos esperar nada a cambio. Me gustaría que algún día, por ejemplo, todos mirásemos a los demás con los ojos apasionados con que mira una madre a su hijo en su primer encuentro. Eso debe ser fantástico.

    Me anima pensar que hay gente así. Lo sé porque tengo la suerte de conocerla. El día que conocí a Aurora Huelva, la directora de la Cáritas Parroquial de Nuestra Señora de la Oliva, que recientemente nos ha dicho adiós, supe que era una de ellas. Tenías esa otra mirada, esa otra forma de amar la vida.

    Pero se nos fue, se fue esa otra forma de mirar de Aurora. Eso sí, dejó una gran huella y siempre estará en nuestro recuerdo, y en el corazón de las Cáritas de Dos Hermanas.

    Por eso me atrevo a decir, en el nombre de mucha gente, “Aurora, Gracias”.

     

  • Unas miradas de esperanza desde el horror de Sierra Leona

    0901La Almona acoge una exposición de la ONG Todos son Inocentes

    Hasta el próximo día 20 de mayo el centro cultural La Almona invita a los nazarenos y nazarenas a adentrarse en la mirada de una serie de niñas y mujeres africanas capturadas a través del objetivo gráfico del fotógrafo Miguel Serrano.

    África en la Mirada es el nombre de la exposición que la ONG Todos son Inocentes presentó el pasado jueves en el centro cultural, como una oportunidad de “mostrar una realidad que cuesta mucho ver”. La muestra, según su fotógrafo, presenta un doble carís. Por una parte, “un mensaje de esperanza a través de los retratos de mujeres de Sierra Leona que han vivido 11 años de Guerra Civil y no se pueden rendir”. Por otra, “el reto de que la ciudadanía les devuelva la mirada y le digan que sí apuestan por su esperanza y su futuro”.

    Asimismo, Miguel insistió en que “Dos Hermanas debe saber que algunas de esas niñas no son esclavas por ustedes, a los que les deben la libertad y la vida”. Se refería a la adhesión del Ayuntamiento de Dos Hermanas al manifiesto de la ONG contra la explotación infantil, como recordó Agustín Morón, portavoz del equipo municipal y responsable del Programa de Cooperación y Solidaridad del consistorio nazareno, durante su intervención. Morón adelantó que la corporación prepara un acto público para materializar esta adhesión al que no se descarta la presencia de algunas de estas niñas o mujeres.

    Cadáveres  exquisitos
    La Almona también acoge hasta el día 20 de mayo otra curiosa muestra expositiva que llega de la mano de la Diputación Provincial de Sevilla. Cadáveres Exquisitos es el título que da nombre a una interesante propuesta en la que  se presentan una colección de obras que ha sido creada por varios artistas con la peculiaridad de que cada uno pinta su parte sin conocimiento de lo que ha hecho el resto.  Sólo disponen de unas guías o indicaciones que deja visible el anterior.

     

  • Miradas y caricias

    (Marcos 1,40-45) CADA VEZ que paso por un cruce de carreteras la veo. En verano tenía una sombrilla que la protegía débilmente del sol y del aire abrasador de agosto, ahora en invierno (más tapada con ropa ceñida) sigue en su puesto de trabajo o, por mejor decir, en el lugar donde una inmisericorde esclavitud la ha relegado. Unos la miran con deseo, de ellos sobrevive. Otros la miran con asco. Otros con lástima, o con indiferencia. Pero, todas nuestras miradas le hacen daño.

    Sentirnos observados y mirados, como bichos raros; sentirnos juzgados, condenados o amnistiados, a todos nos molesta. La mirada tiene una fuerza personal que salva o esclaviza. Con una mirada podemos avergonzar y hundir a alguien.

    Mirando a los ojos lo afrontamos en su realidad personal desde nuestra realidad personal, para contarle lo que nos ha ocurrido, para escuchar un retazo de su propia vida, para decirle lo que pensamos. En el evangelio de esta semana se nos narra cómo Jesús cura a un enfermo de lepra tocándolo, acariciándolo. Nuestra piel, nuestras enfermedades, nuestras virtudes, nuestras capacidades, todo lo que somos, o hacemos, es expresión de nuestra persona y nuestra vida. Cuando miramos a alguien sin tener presente su dignidad de persona, cuando lo tratamos como “delincuente”, “enfermo”, “discapacitado”, “drogadicto”, “corrupto”… él siente que lo estamos juzgando y condenando.

    En el evangelio de este domingo, Jesús nos enseña a mirar a todas las personas a los ojos, como lo que son, hijos de Dios. Y a ayudar humildemente a quien lo necesite, pidiéndole internamente perdón por habernos dado cuenta de su carencia y su necesidad.

  • Miradas y caricias

    (Marcos 1,40-45) CADA VEZ que paso por un cruce de carreteras la veo. En verano tenía una sombrilla que la protegía débilmente del sol y del aire abrasador de agosto, ahora en invierno (más tapada con ropa ceñida) sigue en su puesto de trabajo o, por mejor decir, en el lugar donde una inmisericorde esclavitud la ha relegado. Unos la miran con deseo, de ellos sobrevive. Otros la miran con asco. Otros con lástima, o con indiferencia. Pero, todas nuestras miradas le hacen daño.

    Sentirnos observados y mirados, como bichos raros; sentirnos juzgados, condenados o amnistiados, a todos nos molesta. La mirada tiene una fuerza personal que salva o esclaviza. Con una mirada podemos avergonzar y hundir a alguien.

    Mirando a los ojos lo afrontamos en su realidad personal desde nuestra realidad personal, para contarle lo que nos ha ocurrido, para escuchar un retazo de su propia vida, para decirle lo que pensamos. En el evangelio de esta semana se nos narra cómo Jesús cura a un enfermo de lepra tocándolo, acariciándolo. Nuestra piel, nuestras enfermedades, nuestras virtudes, nuestras capacidades, todo lo que somos, o hacemos, es expresión de nuestra persona y nuestra vida. Cuando miramos a alguien sin tener presente su dignidad de persona, cuando lo tratamos como “delincuente”, “enfermo”, “discapacitado”, “drogadicto”, “corrupto”… él siente que lo estamos juzgando y condenando.

    En el evangelio de este domingo, Jesús nos enseña a mirar a todas las personas a los ojos, como lo que son, hijos de Dios. Y a ayudar humildemente a quien lo necesite, pidiéndole internamente perdón por habernos dado cuenta de su carencia y su necesidad.