Etiqueta: mínimos

  • ¿Piquetes informativos?

    Parece mentira la transformación que sufren las personas ante una situación de huelga. Pasamos de ser personas civilizadas, a seres rescatados de otra época. No comprendo el comportamiento de los llamados «piquetes informativos», que su único propósito en la huelga pasada fue amedrentar a los trabajadores, que por decisión propia o incluso obligada en el caso de tener que hacer servicios mínimos, intentaban llegar a sus puestos de trabajo.

    Creo que estábamos los españoles lo suficientemente informados de la huelga como para tener que soportar que nos recordasen a base de violencia nuestro derecho democrático de ir a la huelga. Pude ver por televisión videos de Madrid, donde los trabajadores de autobús insultaban a sus propios compañeros por intentar salir a cumplir con los servicios mínimos, pactados anteriormente con los propios sindicatos.

    Pero sin duda, la imagen que más me sorprendió fue la ocurrida en Madrid, en la terraza de un bar, donde un hombre fue agredido ante una cámara de televisión mientras disfrutaba de una copa junto con unos amigos. La agresión (un puñetazo en la cabeza), vino por el simple hecho de que ya eran más de las 12 y por lo tanto la huelga ya había comenzado y se vieron con el derecho de amenazar a los dueños de los establecimientos y a sus clientes para que apoyaran la huelga.

    Sin duda, la huelga fue apoyada por un gran número de españoles, pero la pregunta es cual es el porcentaje de aquellos que no pudieron llegar a su trabajo, aquellos a los que nos les dejaron pasar y los que no fueron por miedo a represalias contra su negocio.

     

  • ¿Piquetes informativos?

    Parece mentira la transformación que sufren las personas ante una situación de huelga. Pasamos de ser personas civilizadas, a seres rescatados de otra época. No comprendo el comportamiento de los llamados «piquetes informativos», que su único propósito en la huelga pasada fue amedrentar a los trabajadores, que por decisión propia o incluso obligada en el caso de tener que hacer servicios mínimos, intentaban llegar a sus puestos de trabajo.

    Creo que estábamos los españoles lo suficientemente informados de la huelga como para tener que soportar que nos recordasen a base de violencia nuestro derecho democrático de ir a la huelga. Pude ver por televisión videos de Madrid, donde los trabajadores de autobús insultaban a sus propios compañeros por intentar salir a cumplir con los servicios mínimos, pactados anteriormente con los propios sindicatos.

    Pero sin duda, la imagen que más me sorprendió fue la ocurrida en Madrid, en la terraza de un bar, donde un hombre fue agredido ante una cámara de televisión mientras disfrutaba de una copa junto con unos amigos. La agresión (un puñetazo en la cabeza), vino por el simple hecho de que ya eran más de las 12 y por lo tanto la huelga ya había comenzado y se vieron con el derecho de amenazar a los dueños de los establecimientos y a sus clientes para que apoyaran la huelga.

    Sin duda, la huelga fue apoyada por un gran número de españoles, pero la pregunta es cual es el porcentaje de aquellos que no pudieron llegar a su trabajo, aquellos a los que nos les dejaron pasar y los que no fueron por miedo a represalias contra su negocio.

     

  • La ciudad se prepara para una Huelga General después de ocho años

    0602La convoca UGT y CC.OO. contra una política de recorte social

    Han pasado algo más de ocho años desde que un día 20 de junio de 2002 el Gobierno del por entonces presidente José María Aznar se enfrentara a una huelga general cuyos motivos son muy similares a los que han esgrimido los sindicatos convocantes (UGT y CC.OO.) para la nueva convocatoria de huelga de mañana miércoles, día 29: una reforma laboral que para aquel entonces suponía la supresión de los derechos laborales y el recorte de prestaciones por desempleo.

    Casi una década después el proyecto de reforma laboral de José Luis Rodríguez Zapatero ante la actual situación de crisis económica ha vuelto a movilizar a los sindicatos mayoritarios contra una “política de recorte social y supresión de los derechos de los trabajadores decretada por el Gobierno bajo el amparo de políticas europeas”, según reza el manifiesto difundido por CC.OO y UGT.

    Los sindicatos convocantes hablan además de “un giro radical en la política económica y social” que se traduce en un “severo recorte del gasto público, reducción de la inversión y la imposición de una reforma laboral que elimina derechos de los ciudadanos”.

    Por todo ello, los sindicatos han convocado la huelga para decir “no  a un despido más fácil y más barato, a una temporalidad abusiva, a dar más poder a los empresarios, a la congelación de las pensiones y a un recorte salarial”.

    Servicios mínimos garantizados Los servicios mínimos para el día de la Huelga General se han  garantizado en un 25 por ciento en lo que a transporte público se refiere. Es decir, circularán como si de un fin de semana se tratase.

    En el caso de centros salud y hospitales se refiere,  trabajarán como un domingo o festivo, excepto en Urgencias y en los servicios de tratamiento oncológico, como radioterapia, quimioterapia y diálisis, que funcionarán como día laborable normal.

    En la Universidad de Sevilla y en la Pablo de Olavide no habrá servicios mínimos, y en los colegios e institutos solo estarán obligados a asistir el director del centro educativo y una persona de cocina.

    {xtypo_code}ANPE no apoya la convocatoria
    El Sindicato Independiente de Profesores ANPE no apoya la Huelga General puesto que, según Antonio Brea, su vicepresidente provincial, “los sindicatos convocantes son corresponsables de la situación, al demorar, por motivos políticos, las medidas de presión que hubieran sido necesarias en el comienzo de la crisis”. Por ello, ANPE quiere centrar su actuación en “acciones efectivas que hagan frente a los recortes que han afectado a los profesores de la enseñanza pública, en activo y jubilados, sin perjudicar al conjunto de los ciudadanos”. Concretamente, ha iniciado una batalla legal en el Tribunal Supremo para conseguir la derogación del Real Decreto de medidas extraordinarias para la reducción del déficit público.{/xtypo_code}