Etiqueta: metraje

  • El viejo y el mar

    Película Cuando todoe está perdido

    CUANDO TODO ESTÁ PERDIDO

    Minimalismo extremo es lo que nos ofrece la nueva película de J.C. Chandor. Un único protagonista (la única presencia humana que vemos en toda la película es la de Robert Redford), un único decorado (un barco en medio del océano Índico) y apenas un par de frases (el protagonista apenas habla durante las casi dos horas de metraje). Y funciona, aunque solo a ratos.

     

    {xtypo_code} Estados Unidos, 2013 (106′)
    Título original: All is lost.
    Escrita y dirigida : J. C. Chandor.
    Producción: Neal Dodson, Anna Gerb, Justin Nappi, Teddy Schwarzman.
    Fotografía:  Frank G. DeMarco, Peter Zuccarini.
    Música: Alex Ebert.
    Montaje: Pete Beaudreau.
    Intérpretes: Robert Redford. {/xtypo_code}

    La historia de un hombre que navega en solitario y que al despertar una mañana se encuentra con que el casco de su barco se ha roto tras chocar contra un contenedor a la deriva y que el agua está empezando a anegarlo todo. Entonces empieza una lucha de días, sin compañía, sin comunicaciones, para sobrevivir a varias tormentas, a la escasez de alimentos, a la soledad, a la fatalidad, a la espera de que alguien pueda rescatarle.

    La película se abre con un brevísimo monólogo en off del protagonista que bien podría haber sido eliminado, porque tampoco aporta nada relevante (aparte de que en esos escasos segundos se supera el número de palabras pronunciadas del resto de metraje). Eso sí, una vez planteado el desastre inicial, el director se decanta por la sencillez formal. Nada de alardes, nada de efectos deslumbrantes. Simplemente un hombre luchando contra los elementos. Lo cual es bueno, siempre que no haya excesos. Tan pocos alardes hay que ni siquiera Robert Redford (vaca sagrada de Hollywood, pero que ya hace unos años que anda de capa caída) parece angustiado de verdad, y su rostro permanece impertérrito (quizás sea por el botox). Qué hace un hombre, del que no sabemos absolutamente nada, ni siquiera su nombre, y que bordea la ochentena, solo en un velero en medio del Índico, es algo que tampoco nos cuentan. Aunque, la verdad, ¿qué más da? Está y punto.

    La cinta, que cuenta con una buena banda sonora (ganadora del Globo de Oro) y una más que notabble fotografía, podría interpretarse del mismo modo que Gravity (al enfrentar al ser humano ante la inmensidad, ante la soledad más absoluta, en territorio hostil), pero sin contar con el majestuoso despliegue visual de aquella. Puede sobrecoger, pero a ratos resulta aburrida, cansina, sobre todo por la multitud de desgracias que le ocurren al protagonista una detrás de otra. El colmo de la mala suerte.

  • Hermanos con sed de sangre

    1501HANSEL Y GRETEL, CAZADORES DE BRUJAS

    Dejemos las cosas claras desde el principio: si alguien espera ver una versión cinematográfica del cuento infantil que crearon los hermanos Grimm, que se olvide. El cuento acaba a los cinco minutos de metraje, cuando los dos niños han sido abandonados a su suerte en el bosque, secuestrados por una bruja, y los dos consiguen acabar con ella. Después, la acción se traslada a quince años después, donde la pareja, embutida en unos trajes de cuero y portando unas armas totalmente anacrónicas se dedican a eliminar a todas las brujas que atemorizan a los ciudadanos de bien a cambio de unas pocas (o muchas) monedas.

    {xtypo_code}Estados Unidos-Alemania, 2013 (88′)
    Escrita y dirigida: Tommy Wirkola.
    Producción: Will Ferrell, Beau Flynn, Chris Henchy, Adam McKay, Kevin J. Messick.
    Fotografía: Michael Bonvillain.
    Música: Atli Örvasson.
    Montaje: Jim Page.
    Intérpretes: Jim Page. Intérpretes: Jeremy Renner (Hansel), Gemma Arterton (Gretel), Famke Janssen (Muriel), Pihla Viitala (Mina), Derek Mears (Edward), Ingrid Bolso Berdal (Bruja cornuda), Joanna Kulig (Bruja pelirroja), Thomas Mann (Ben), Peter Stormare (Sheriff Berringer).{/xtypo_code}

    Así que si pensaban llevar a los pequeños de la casa para que disfrutaran con la película, mejor cambien de idea, ya que si son demasiado pequeños lo único que pueden provocarles es un trauma de mucho cuidado, con la sangre, las vísceras y la violencia que impera en la cinta. Ahora bien, lo bueno de esta película, lo que sorprende, por inesperado, es precisamente eso, su espíritu gamberro, sus intenciones macarras, su estética rayana con el gore en algunos momentos. Tampoco es una novedad, todo hay que decirlo, pero hay que ser justos y confirmar que el argumento no se toma en serio a sí mismo, que no es más que una gran broma con algunos momentos que despiertan la sonrisa.

    Es divertido buscar los anacronismos que recorren toda la cinta (desde esos trajes de cuero que llevan los protagonistas, hasta las armas imposibles, o los dibujos de niños perdidos en las botellas de leche (por decir sólo unos pocos), y algunos momentos sangrientos incluso invitan a la  carcajada (no se pierdan al troll que elimina a unos pocos de los ‘malos’, y cómo lo hace). Pero a pesar de que la cinta se disfruta, de que sorprende por inesperada en su espíritu y en su aspecto visual, también es cierto que este espíritu macarra en una adaptación de un cuento infantil no es nada nuevo, y que, a pesar de que la mayor parte de la historia no estaba en lo que nos contaron los hermanos Grimm, el argumento se ve venir desde lejos, y son pocas las sorpresas que depara, muy a su pesar, a lo largo del metraje.

    Uno de los puntos que debían ser su fuerte es la caracterización de las brujas, y lo consigue sólo en ocasiones. Famke Janssen está un nivel por encima de los protagonistas, y nos da un par de buenos momentos. Pero en el resto de brujas el maquillaje es burdo y simplista. La ambientación, tanto del poblado como de los bosques es más que correcta, y logra transmitir esa sensación lóbrega, logra que dé miedo pasear por allí.

    Un buen trabajo visual, con ritmo, macarrismo, grandes toques de humor, y brevedad (la cinta no llega a la hora y media, lo que ayuda sustancialmente a que el rato que se pasa viéndola sea agradable y no se haga pesada), a pesar de un evidente desarrollo en el que es fácil anticiparse a lo que va a ocurrir.

     

  • Claustrofobia

    1901ENTERRADO

    El cine español, y ni hablemos de las series españolas, no son muy dadas a enfrascarse en aventuras de altos riesgos, y aunque siempre hay honrosas y escasas excepciones, se suelen decantar por géneros y argumentos ya probados y que saben a ciencia cierta que funcionan.

    {xtypo_code}España, 2010. (95′)
    Título original:  Buried.
    Dirección:  Rodrigo Cortés.
    Producción:  Adrián Guerra, Peter Safran. Guión: Chris Sparling.
    Guión: Chris Sparling.
    Fotografía: Eduard Grau.
    Música: Víctor Reyes.
    Montaje: Rodrigo Cortés.
    Intérpretes: Ryan Reynolds (Paul Conroy), Ivana Miño (Pamela Lutti).{/xtypo_code}

    Por eso, el caso de Rodrigo Cortés es tan extraño en nuestra industria. Tras dirigir Concursante hace tres años, una cinta más interesante de lo que en un principio pudiera parecer, en esta su segunda película, el gallego va más allá y se mete de lleno en un proyecto arriesgadísimo, con un único escenario (algo que ya habían hecho otros, por ejemplo el maestro Hitchcock en Naufragos, aunque quizas la referencia más clara para Cortés sea el fragmento de Kill Bill 2 donde Uma Thurman es enterrada) y, lo que supone una novedad, un único personaje en pantalla.

    Paul Conroy despierta herido y a oscuras. Encuentra un encendedor junto a él que le permiten descubrir que está en un ataúd, enterrado. Es un transportista civil que trabajaba en Irak, su convoy sufrió una emboscada y él perdió el conocimiento en el ataque. Despertó sepultado vivo, sin saber quién lo había puesto allí, ni por qué. Un móvil que le han dejado al lado es su único vínculo con el exterior, con sus captores y con la posible ayuda. Pero tiene poco tiempo, hasta que se agote el oxígeno o se acabe la batería del móvil.

    Cortés demuestra tener los redaños suficientes para lanzarse al vacío sin red en una producción dificilísima, al desarrollar toda la trama, toda la historia, hora y media de metraje, en el reducido espacio que supone un ataúd, por el que la cámara se mueve, recorre en innumerables ocasiones, y sirve a su único protagonista para demostrar un talento que muchos no pensaban que tenía. El guión apenas tiene fisuras (si es que las tiene), y mantiene la tensión en todo momento, sin necesidad de trucos baratos, de recurrir a flash-backs o a la temible (destruye más películas de las que salva) voz en off del protagonista contando sus opiniones, sus sentimientos.

    Además, se permite el lujo de contar con algún que otro leve toque de humor corrosivo. La única imagen del mundo exterior que tenemos en todo el metraje, es el vídeo que sus captores le mandan a Conroy con la imagen de una compañera, también secuestrada.

    Enterrado es una película de terror claustrofóbico, una propuesta complicada, un thriller agotador que te deja sin aliento, con un muy buen trabajo de edición y un gran trabajo de cámara (sólo un par de planos imposibles, de travellings que se alejan del protagonista, el primero lateral, con más simbolismo que otra cosa, y el segundo hacia arriba que señalan la profundidad a la que está enterrado el protagonista). Cortés ha construido una cinta magnífica que, aunque no es cine político, no escatima más de una bofetada a las grandes corporaciones, compañías de seguros y algunos gobiernos.