Etiqueta: mentiras

  • Nerea Riesco visita el club de lectura de literatura fantástica

    Será el día 17 para hablar con sus lectores de la novela ‘Tempus’

    El martes, día 17,  los miembros del club de literatura fantástica de la biblioteca Pedro Laín Entralgo tendrán la oportunidad de disfrutar de un encuentro literario con la autora Nerea Riesco, cuya novela Tempus están leyendo.

    El club de literatura fantástica comenzó su andadura hace ya dos años coordinados por la autora Concha Perea. Este grupo se reúne un lunes al mes para comentar libros de género fantástico. Los interesados  pueden inscribirse en la página web bibliotecaspublicas.es/doshermanas.

    Cuentos viejos para oídos nuevos
    La Biblioteca Pedro Laín Entralgo ha puesto en marcha un nuevo ciclo de cuentacuentos para el mes de febrero bajo el título Cuentos viejos para oídos nuevos.  Una colección de cuentos de siempre que se encuentran en el imaginario colectivo. Mañana jueves, día 12, cuentos cobre maldiciones con La Bella y la Bestia y La Princesa Sapo. El día 19, Mentiras de toda la vida, con Pinocho, Simón Mentiras y El traje nuevo del emperador. Mientras que el día 26 serán cuentos de toda la vida con Blancanieves, Garbancito y Cenicienta. Todas las citas serán a las 18:00 horas en la sala infantil de la biblioteca.

     

  • El lunes no habrá taxis de 10:30 a 16:00 horas

    El lunes, día 14, los taxistas de Dos Hermanas se sumarán a la concentración y manifestación, convocada en Sevilla por la Federación Andaluza de Autónomos del Taxi. Una medida de protesta “contra el intrusismo y la competencia desleal, por el incumplimiento de leyes de la administración, contra las mentiras y promesas incumplidas, contra el acoso de la administración y las sanciones políticas/recaudatorias”. De 10:30 a 16:00 horas no habrá servicio de taxi.

  • Érase una vez… un periodista

    Había una vez una ciudad sureña, en la que todo discurría con normalidad, donde ni siquiera las temperaturas altas de su caluroso verano conseguían perjudicar a las mentes de sus vecinos. Me estoy acordando de un pueblo llamado Dos Hermanas y de las buenas personas que lo habitan; en él ha irrumpido un personaje, “ el periodista“, en Dos Hermanas se quiere hacer notar y pasar de ser desconocido a hacerse popular, y no me estoy refiriendo en lo de popular a lo político, sino a hacerse famoso a costa de los demás.

    Érase una vez un periodista en Dos Hermanas llamado Alberto García Reyes que quiso hacer de una información mentirosa una verdad injuriosa, con las informaciones que vertía y desparramaba los pasados días en su periódico. Este sr. mentía en la acusación que escribía del alcalde del pueblo. Es necesario que rectifique de una vez en la forma adecuada y le pida perdón no solo a él sino a todas las personas del Patronato Municipal de Deportes sobre las que ha vertido falsedades.

    Érase una vez un señor, sí, digo señor porque a los periodistas que escriben de flamenco los considero señores, pero cuando escriben de lo que no saben dejan de serlo, bien pues está haciéndose un hueco en la prensa escrita y no dudéis que le quitará el puesto a otro “superperiodista” de su mismo medio; pues como les cuento en su artículo del día 14 de septiembre en el ABC escribe quince posibles titulares y de ellos diez son mentiras (por ejemplo: la hija del Gerente nunca ha trabajado en el Patronato Municipal de Deportes y nunca ha estado bajo su mando) y cinco inexactitudes. Al “periodista” Alberto se le suma un “redactor”, y se le pega como una lapa, este otro que se tiñe de “deportista” o de “dirigente deportista”, un “redactor que también se tiñe de “coordinador político”, se esconde y dice casi lo mismo y lo ratifica y por ende se va a las casas ajenas y oficinas de pedigüeño.

    Alberto te felicito, eres un campeón de campeones, no sé si al final del cuento te convertirás en una rana o en un príncipe, te ruego no cuentes conmigo para escribir ese final. Ahora y con la intención de volver al cuento, os digo que pasaron días y días y “el periodista” no reaccionaba, recibía quejas, peticiones varias de rectificación, recibió artículos en prensa diciéndole cosas totalmente claras y verdades en respuesta a sus mentiras. “El periodista” no reaccionaba, veía pasar gente y escuchaba respuestas y dada esta situación se creó una gran plataforma (en Internet antiguo) de ayuda a “el periodista”, lo estaba pasando mal, pero como los ciudadanos son buenos por naturaleza consiguieron darle un tratamiento por especialistas, lo que produjo que “el periodista” mejorara y saliera de la tremenda depresión a la que se vio sometido por tanta información falsa que le llegó y a la cual dio crédito. Por otra parte los informadores malintencionados se dieron cuenta de cuanto mal le habían hecho a sus propios vecinos, pidieron perdón y prometieron no hacerlo más y menos con una persona indefensa e ignorante del mundo en el que escribía.

    Como este cuento existirán otros muchos y de otra manera y con otro final, pero desgraciadamente éste termina sin comernos las perdices. Suerte, eres un campeón, tu a tu “rollo” y que no nos fastidien a los demás con mentiras.

     

  • Mentiras vertidas

    La pasada semana alguien que se considera periodista, Alberto García, escribe un artículo en ABC y se permite decir que yo, María Pérez, trabajadora del Ayuntamiento de Dos Hermanas, soy una enchufada del Sr. Toscano.

     

    En esta Campaña contra Toscano por lo visto todo vale, yo llevo trabajando en este Ayuntamiento casi 20 años, la primera vez que trabajé fue a través de unos convenios que firmaban los ayuntamientos con las diputaciones, desde una bolsa de empleo de Diputación, es decir no por ser conocida, amiga o familia de nadie, empecé a tener contratos en distintos negociados de este Ayuntamiento, contratos mejores o peores, más o menos estables y ahora al cabo de 20 años tengo un contrato estable de auxiliar administrativo.

    Por supuesto que después de tantos años tengo amigos y muy buenos amigos en mi trabajo, pero no por mis buenos amigos tengo trabajo. Un trabajo que súper valoro en estos tiempos que corren, es decir no soy ninguna enchufada como este señor ha dicho, yo hasta el día de hoy creía que los periodistas contrastaban las informaciones que recibían antes de publicarlas, pero como dice el dicho, “de la mentira viven muchos de la verdad casi nadie”.

    Pienso que se puede hacer mucho daño contando mentiras, aunque luego se rectifique las cosas quedan dichas. Cuando ha pasado todo esto, he sentido tambalear mis ideas, pero he mirado a mi alrededor y he visto el tesoro que tengo en la vida, mis amigos incondicionales y dispuestos a lo que haga falta por defender la verdad. Yo soy nazarena, nacida en Dos Hermanas, de lo cual me siento orgullosa, orgullosa de mi ciudad y de sus gentes, que no creo que se dejen engañar por esta serie de personas sin escrúpulos. Quiero dar las gracias por todo el apoyo que he recibido de mis amigos, de mis compañeros, de mi familia, y a mi marido le digo que siga luchando en la vida con la misma energía que hasta ahora y que no podemos dejar que se viertan mentiras, por alguien que se dice periodista.

     

  • Su Excelentísima Majestad: Doña Crisis

    Mi joven amiga Sara, hoy quieres que te hable de la crisis que ha llegado, y yo debo decirte que aunque parece que fuera ayer, en realidad lleva mucho tiempo aquí, creciendo sin parar, sin que quisiéramos verla, hasta que se ha convertido en la gran Reina, y no ha habido más remedio que presentarla en sociedad.

    Doña Crisis ha nacido en un mundo de “fantasía”, en un mundo sustentado con mentiras y especulaciones, dirigido por su Corte de dioses del poder, los magnates fabricantes de las “burbujas” empresariales, las “nubes” financieras, mentiras diseñadas especialmente para obtener beneficios desorbitados y conseguir mayores dominios económicos.

    Doña Crisis crece en un mundo donde existen Leyes y Derechos que hablan de las mejores formas conocidas de convivencia igualitaria y en feliz armonía, que adornan elegantemente las paredes del palacio. En esos tratados, donde se conjugan las mejores intenciones, fruto de las mentes más privilegiadas del planeta, y resultado de muchos siglos de aprendizaje de Historia Humana… están escritas las mayores “Mentiras”, en cuanto que se contradicen con la verdadera realidad. Uno de los más bellos y decorativos postulados es el de que “Todas las personas somos iguales ante la Ley” que da lugar al principio de Igualdad.

    En el mundo Real concebido para su majestad Doña Crisis y su corte de poder hay distintos estratos sociales bien definidos y bien Desiguales, que voy a resumir en tres. En un primer estrato se encuentran la mayoría de los habitantes del planeta, y viven en la pobreza más o menos extrema. Un segundo estrato es el de las personas que vivimos gracias a que recibimos una pequeña parte del fruto de un trabajo realizado. Y un tercer estrato, es el de una minoría de personas que ha conseguido adueñarse (más o menos legalmente) de la mayor parte de los recursos naturales, y de la mayor parte de los beneficios o riqueza generada por nuestro trabajo, apropiándose para ello (legalmente) de todos los Derechos que les corresponden al primer grupo de personas, mayoritariamente pobres, que viven sin ellos. Esta sociedad, este universo real pero falsificado, se edifica en los cimientos de esta profunda Desigualdad.

    Muchas columnas sustentan el palacio del sistema capitalista actual, donde reina su nefasta majestad: la industria del consumismo que devora los recursos y contamina irremediablemente el planeta, creciendo gracias a la explotación de muchas personas (entre ellas niños y niñas, en muchos casos esclavos); las enfermedades (que producen los mayores estragos entre los más débiles), y su gran aliada: la industria farmacéutica (medicinas de alto precio sólo para países ricos, poca investigación…); los medios de comunicación que se han convertido en el mayor instrumento para el engaño; y los gobiernos que se transforman en títeres de los señores del poder, a través de la corrupción, la falta de ética y honestidad, o simplemente ignorando los grandes Principios o Derechos Humanos; y un largo etcétera. Los arquitectos del palacio son los políticos y políticas, y los ha habido tan chapuceros como para construir chabolas en terrenos donde podían arrasar terremotos o sunamis.

    A Doña Crisis un día se le cayó la corona y la capa que todo lo tapa y entonces empezamos a verle las orejas de rapaz, y mientras las burbujas (inmobiliarias, bancarias…) explotan, se derrumba un sistema asentado en terreno pantanoso.
    ¡Pero los magnates de la corte nada tienen que temer! Tienen sus grandes fortunas a buen recaudo, y sus contratos bien blindados, expertos malabaristas manipulando leyes (un ejército de abogados/as)… Las paredes siempre caen para afuera, y destruyen nuestros puestos de trabajo, y se llevan por delante los pocos derechos de los más pobres. La corte intenta mantener sus privilegios a toda costa, uno de sus instrumentos (legalmente permitido) son los enormes sueldos o jubilaciones millonarias (millones de euros).

    – ¡¿Con qué principio ético puede la Ley permitir esto?! – pregunta Sara- ¿y en tiempo de crisis?
    – Bueno… y a las demás nos exprimen aún más con subidas de impuestos…
    – ¿Es un chiste? ¡Cuéntamelo otra vez que no le encuentro la gracia!
    – Mejor reir que llorar, Sara, porque esta reina trae una larguísima cola.
    (Continuará….)

  • Su Excelentísima Majestad: Doña Crisis

    Mi joven amiga Sara, hoy quieres que te hable de la crisis que ha llegado, y yo debo decirte que aunque parece que fuera ayer, en realidad lleva mucho tiempo aquí, creciendo sin parar, sin que quisiéramos verla, hasta que se ha convertido en la gran Reina, y no ha habido más remedio que presentarla en sociedad.

    Doña Crisis ha nacido en un mundo de “fantasía”, en un mundo sustentado con mentiras y especulaciones, dirigido por su Corte de dioses del poder, los magnates fabricantes de las “burbujas” empresariales, las “nubes” financieras, mentiras diseñadas especialmente para obtener beneficios desorbitados y conseguir mayores dominios económicos.

    Doña Crisis crece en un mundo donde existen Leyes y Derechos que hablan de las mejores formas conocidas de convivencia igualitaria y en feliz armonía, que adornan elegantemente las paredes del palacio. En esos tratados, donde se conjugan las mejores intenciones, fruto de las mentes más privilegiadas del planeta, y resultado de muchos siglos de aprendizaje de Historia Humana… están escritas las mayores “Mentiras”, en cuanto que se contradicen con la verdadera realidad. Uno de los más bellos y decorativos postulados es el de que “Todas las personas somos iguales ante la Ley” que da lugar al principio de Igualdad.

    En el mundo Real concebido para su majestad Doña Crisis y su corte de poder hay distintos estratos sociales bien definidos y bien Desiguales, que voy a resumir en tres. En un primer estrato se encuentran la mayoría de los habitantes del planeta, y viven en la pobreza más o menos extrema. Un segundo estrato es el de las personas que vivimos gracias a que recibimos una pequeña parte del fruto de un trabajo realizado. Y un tercer estrato, es el de una minoría de personas que ha conseguido adueñarse (más o menos legalmente) de la mayor parte de los recursos naturales, y de la mayor parte de los beneficios o riqueza generada por nuestro trabajo, apropiándose para ello (legalmente) de todos los Derechos que les corresponden al primer grupo de personas, mayoritariamente pobres, que viven sin ellos. Esta sociedad, este universo real pero falsificado, se edifica en los cimientos de esta profunda Desigualdad.

    Muchas columnas sustentan el palacio del sistema capitalista actual, donde reina su nefasta majestad: la industria del consumismo que devora los recursos y contamina irremediablemente el planeta, creciendo gracias a la explotación de muchas personas (entre ellas niños y niñas, en muchos casos esclavos); las enfermedades (que producen los mayores estragos entre los más débiles), y su gran aliada: la industria farmacéutica (medicinas de alto precio sólo para países ricos, poca investigación…); los medios de comunicación que se han convertido en el mayor instrumento para el engaño; y los gobiernos que se transforman en títeres de los señores del poder, a través de la corrupción, la falta de ética y honestidad, o simplemente ignorando los grandes Principios o Derechos Humanos; y un largo etcétera. Los arquitectos del palacio son los políticos y políticas, y los ha habido tan chapuceros como para construir chabolas en terrenos donde podían arrasar terremotos o sunamis.

    A Doña Crisis un día se le cayó la corona y la capa que todo lo tapa y entonces empezamos a verle las orejas de rapaz, y mientras las burbujas (inmobiliarias, bancarias…) explotan, se derrumba un sistema asentado en terreno pantanoso.
    ¡Pero los magnates de la corte nada tienen que temer! Tienen sus grandes fortunas a buen recaudo, y sus contratos bien blindados, expertos malabaristas manipulando leyes (un ejército de abogados/as)… Las paredes siempre caen para afuera, y destruyen nuestros puestos de trabajo, y se llevan por delante los pocos derechos de los más pobres. La corte intenta mantener sus privilegios a toda costa, uno de sus instrumentos (legalmente permitido) son los enormes sueldos o jubilaciones millonarias (millones de euros).

    – ¡¿Con qué principio ético puede la Ley permitir esto?! – pregunta Sara- ¿y en tiempo de crisis?
    – Bueno… y a las demás nos exprimen aún más con subidas de impuestos…
    – ¿Es un chiste? ¡Cuéntamelo otra vez que no le encuentro la gracia!
    – Mejor reir que llorar, Sara, porque esta reina trae una larguísima cola.
    (Continuará….)

  • Su Excelentísima Majestad: Doña Crisis

    Mi joven amiga Sara, hoy quieres que te hable de la crisis que ha llegado, y yo debo decirte que aunque parece que fuera ayer, en realidad lleva mucho tiempo aquí, creciendo sin parar, sin que quisiéramos verla, hasta que se ha convertido en la gran Reina, y no ha habido más remedio que presentarla en sociedad.

    Doña Crisis ha nacido en un mundo de “fantasía”, en un mundo sustentado con mentiras y especulaciones, dirigido por su Corte de dioses del poder, los magnates fabricantes de las “burbujas” empresariales, las “nubes” financieras, mentiras diseñadas especialmente para obtener beneficios desorbitados y conseguir mayores dominios económicos.

    Doña Crisis crece en un mundo donde existen Leyes y Derechos que hablan de las mejores formas conocidas de convivencia igualitaria y en feliz armonía, que adornan elegantemente las paredes del palacio. En esos tratados, donde se conjugan las mejores intenciones, fruto de las mentes más privilegiadas del planeta, y resultado de muchos siglos de aprendizaje de Historia Humana… están escritas las mayores “Mentiras”, en cuanto que se contradicen con la verdadera realidad. Uno de los más bellos y decorativos postulados es el de que “Todas las personas somos iguales ante la Ley” que da lugar al principio de Igualdad.

    En el mundo Real concebido para su majestad Doña Crisis y su corte de poder hay distintos estratos sociales bien definidos y bien Desiguales, que voy a resumir en tres. En un primer estrato se encuentran la mayoría de los habitantes del planeta, y viven en la pobreza más o menos extrema. Un segundo estrato es el de las personas que vivimos gracias a que recibimos una pequeña parte del fruto de un trabajo realizado. Y un tercer estrato, es el de una minoría de personas que ha conseguido adueñarse (más o menos legalmente) de la mayor parte de los recursos naturales, y de la mayor parte de los beneficios o riqueza generada por nuestro trabajo, apropiándose para ello (legalmente) de todos los Derechos que les corresponden al primer grupo de personas, mayoritariamente pobres, que viven sin ellos. Esta sociedad, este universo real pero falsificado, se edifica en los cimientos de esta profunda Desigualdad.

    Muchas columnas sustentan el palacio del sistema capitalista actual, donde reina su nefasta majestad: la industria del consumismo que devora los recursos y contamina irremediablemente el planeta, creciendo gracias a la explotación de muchas personas (entre ellas niños y niñas, en muchos casos esclavos); las enfermedades (que producen los mayores estragos entre los más débiles), y su gran aliada: la industria farmacéutica (medicinas de alto precio sólo para países ricos, poca investigación…); los medios de comunicación que se han convertido en el mayor instrumento para el engaño; y los gobiernos que se transforman en títeres de los señores del poder, a través de la corrupción, la falta de ética y honestidad, o simplemente ignorando los grandes Principios o Derechos Humanos; y un largo etcétera. Los arquitectos del palacio son los políticos y políticas, y los ha habido tan chapuceros como para construir chabolas en terrenos donde podían arrasar terremotos o sunamis.

    A Doña Crisis un día se le cayó la corona y la capa que todo lo tapa y entonces empezamos a verle las orejas de rapaz, y mientras las burbujas (inmobiliarias, bancarias…) explotan, se derrumba un sistema asentado en terreno pantanoso.
    ¡Pero los magnates de la corte nada tienen que temer! Tienen sus grandes fortunas a buen recaudo, y sus contratos bien blindados, expertos malabaristas manipulando leyes (un ejército de abogados/as)… Las paredes siempre caen para afuera, y destruyen nuestros puestos de trabajo, y se llevan por delante los pocos derechos de los más pobres. La corte intenta mantener sus privilegios a toda costa, uno de sus instrumentos (legalmente permitido) son los enormes sueldos o jubilaciones millonarias (millones de euros).

    – ¡¿Con qué principio ético puede la Ley permitir esto?! – pregunta Sara- ¿y en tiempo de crisis?
    – Bueno… y a las demás nos exprimen aún más con subidas de impuestos…
    – ¿Es un chiste? ¡Cuéntamelo otra vez que no le encuentro la gracia!
    – Mejor reir que llorar, Sara, porque esta reina trae una larguísima cola.
    (Continuará….)