Etiqueta: manos

  • Los trabajadores de Bizcocho Hermanos inician una protesta

    0803La empresa acaba de declararse en suspensión de pagos

    Los trabajadores de Bizcocho Hermanos, empresa dedicada a la fabricación de cercados metálicos, ha iniciado una serie de concentraciones a la puerta de la fábrica ubicada en el polígono industrial La Palmera ante el anuncio de la dirección de declararse en suspensión de pagos.

    Una decisión que se trasladó al delegado de los trabajadores, Manuel Martínez, el pasado viernes y para la que, según el delegado, “la empresa dice que no hay solución”.  Los 24 trabajadores afectados han puesto el asunto en manos de los servicios jurídicos de UGT para solucionar cuanto antes el conflicto.

    Al cierre de esta edición ha sido imposible contactar con la empresa para que pudiera ofrecer su versión.

     

  • Parado

    Apenas le quedaban agujeros
    donde hallar la esperanza ya olvidada
    entre tanta basura apalabrada;
    empapando su duda en aguaceros.

    Siempre quiso forjarse sus senderos:
    su camino era suyo y le bastaba
    con forjarse su historia en la mirada
    sin jamás reclamar abrevaderos.

    Más el recto tesón se le escapó
    a manos de un hogar atenazado
    que seguía esperando su sostén…

    Y así, perdiendo todo, terminó
    cediendo, encajando ser parado
    y un número en la cola del INEM…

  • Pasionaria en el recuerdo

    Se cumplen en estos días veinte años de la muerte de Dolores Ibárruri “Pasionaria”. Veinte años sin la presencia, sin el aliento de una mujer que hizo de su vida, de la lucha por la emancipación de la clase trabajadora, bandera a la que se aferraran miles de hombres y mujeres que vieron en ella, no el icono en que quisieron convertirla, sino la encarnación misma de la esperanza.

    “Quise ser religiosa y terminé renunciando a la fe. Quise ser maestra de niños y me convertí en propagandista política.

    Quise ser feliz y la vida me golpeó en lo más íntimo, en lo más entrañable…”.
    Son palabras de Dolores, palabras de una mujer a la que le fue arrebatado lo que más quería, lo único que realmente era suyo: cuatro de sus seis hijos, a los que tuvo que enterrar cuando apenas comenzaban a andar.

    Palabras duras y amargas que tiñeron su vida de negro luto. Sólo en sus adentros.
    Pasionaria fue ejemplo de entereza. Nunca entendió la vida, esa vida que tanto le golpeó, sino como sinónimo de lucha. Y nadie mejor que ella para saber que la lucha la mayoría de las veces, solo terminaba con la muerte.

    Pasionaria esposa. Pasionaria madre. Pasionaria dirigente política…, pero sobre todo, Pasionaria Mujer. Una mujer en un tiempo en el que por el simple hecho de serlo, a lo más que podía aspirar era a “parir, coser y limpiar”.

    Y Pasionaria parió, Pasionaria cosió, Pasionaria limpió. Pero no quiso, no pudo quedarse ahí. Dolores se rebela. Pasionaria lucha, no contra el hombre que pretende someterla por ser mujer, sino contra la sociedad que les embrutece, que les anula como personas, que les oculta el norte.

    Hombre y mujer son compañeros. Juntos han de cavar la trinchera que frene y termine con el verdadero enemigo: La lucha de clases.  Y lo consigue.
    La palabra de Pasionaria se transforma en clamor. Su voz, coreada por cientos de miles de hombres y mujeres que se ven reflejadas en ella, que sienten como ella que otro mundo es posible, se crece, avanza, se extiende…

    “Fui elegida diputada por el pueblo. Mi lugar es pues, junto al pueblo. Trabajando con el pueblo”. Son palabras de Dolores política. Palabras de Pasionaria para quien su acta de diputada pertenece a los hombres y mujeres que la votaron. La herramienta que tienen en sus manos para intentar paliar el hambre y la miseria que azota a la España de los años treinta.

    Dolores, Pasionaria, deja de pertenecerse a si misma. Su voz es la voz de quienes no tienen voz. Sus manos, las manos de quienes aun queriendo usarlas, no pueden hacerlo.

    Dolores, Pasionaria, esa flor del siglo XX, deja de ser mortal. Dolores, Pasionaria, se transforma en Bandera. Nuestra Bandera.

  • Pasionaria en el recuerdo

    Se cumplen en estos días veinte años de la muerte de Dolores Ibárruri “Pasionaria”. Veinte años sin la presencia, sin el aliento de una mujer que hizo de su vida, de la lucha por la emancipación de la clase trabajadora, bandera a la que se aferraran miles de hombres y mujeres que vieron en ella, no el icono en que quisieron convertirla, sino la encarnación misma de la esperanza.

    “Quise ser religiosa y terminé renunciando a la fe. Quise ser maestra de niños y me convertí en propagandista política.

    Quise ser feliz y la vida me golpeó en lo más íntimo, en lo más entrañable…”.
    Son palabras de Dolores, palabras de una mujer a la que le fue arrebatado lo que más quería, lo único que realmente era suyo: cuatro de sus seis hijos, a los que tuvo que enterrar cuando apenas comenzaban a andar.

    Palabras duras y amargas que tiñeron su vida de negro luto. Sólo en sus adentros.
    Pasionaria fue ejemplo de entereza. Nunca entendió la vida, esa vida que tanto le golpeó, sino como sinónimo de lucha. Y nadie mejor que ella para saber que la lucha la mayoría de las veces, solo terminaba con la muerte.

    Pasionaria esposa. Pasionaria madre. Pasionaria dirigente política…, pero sobre todo, Pasionaria Mujer. Una mujer en un tiempo en el que por el simple hecho de serlo, a lo más que podía aspirar era a “parir, coser y limpiar”.

    Y Pasionaria parió, Pasionaria cosió, Pasionaria limpió. Pero no quiso, no pudo quedarse ahí. Dolores se rebela. Pasionaria lucha, no contra el hombre que pretende someterla por ser mujer, sino contra la sociedad que les embrutece, que les anula como personas, que les oculta el norte.

    Hombre y mujer son compañeros. Juntos han de cavar la trinchera que frene y termine con el verdadero enemigo: La lucha de clases.  Y lo consigue.
    La palabra de Pasionaria se transforma en clamor. Su voz, coreada por cientos de miles de hombres y mujeres que se ven reflejadas en ella, que sienten como ella que otro mundo es posible, se crece, avanza, se extiende…

    “Fui elegida diputada por el pueblo. Mi lugar es pues, junto al pueblo. Trabajando con el pueblo”. Son palabras de Dolores política. Palabras de Pasionaria para quien su acta de diputada pertenece a los hombres y mujeres que la votaron. La herramienta que tienen en sus manos para intentar paliar el hambre y la miseria que azota a la España de los años treinta.

    Dolores, Pasionaria, deja de pertenecerse a si misma. Su voz es la voz de quienes no tienen voz. Sus manos, las manos de quienes aun queriendo usarlas, no pueden hacerlo.

    Dolores, Pasionaria, esa flor del siglo XX, deja de ser mortal. Dolores, Pasionaria, se transforma en Bandera. Nuestra Bandera.

  • Pasionaria en el recuerdo

    Se cumplen en estos días veinte años de la muerte de Dolores Ibárruri “Pasionaria”. Veinte años sin la presencia, sin el aliento de una mujer que hizo de su vida, de la lucha por la emancipación de la clase trabajadora, bandera a la que se aferraran miles de hombres y mujeres que vieron en ella, no el icono en que quisieron convertirla, sino la encarnación misma de la esperanza.

    “Quise ser religiosa y terminé renunciando a la fe. Quise ser maestra de niños y me convertí en propagandista política.

    Quise ser feliz y la vida me golpeó en lo más íntimo, en lo más entrañable…”.
    Son palabras de Dolores, palabras de una mujer a la que le fue arrebatado lo que más quería, lo único que realmente era suyo: cuatro de sus seis hijos, a los que tuvo que enterrar cuando apenas comenzaban a andar.

    Palabras duras y amargas que tiñeron su vida de negro luto. Sólo en sus adentros.
    Pasionaria fue ejemplo de entereza. Nunca entendió la vida, esa vida que tanto le golpeó, sino como sinónimo de lucha. Y nadie mejor que ella para saber que la lucha la mayoría de las veces, solo terminaba con la muerte.

    Pasionaria esposa. Pasionaria madre. Pasionaria dirigente política…, pero sobre todo, Pasionaria Mujer. Una mujer en un tiempo en el que por el simple hecho de serlo, a lo más que podía aspirar era a “parir, coser y limpiar”.

    Y Pasionaria parió, Pasionaria cosió, Pasionaria limpió. Pero no quiso, no pudo quedarse ahí. Dolores se rebela. Pasionaria lucha, no contra el hombre que pretende someterla por ser mujer, sino contra la sociedad que les embrutece, que les anula como personas, que les oculta el norte.

    Hombre y mujer son compañeros. Juntos han de cavar la trinchera que frene y termine con el verdadero enemigo: La lucha de clases.  Y lo consigue.
    La palabra de Pasionaria se transforma en clamor. Su voz, coreada por cientos de miles de hombres y mujeres que se ven reflejadas en ella, que sienten como ella que otro mundo es posible, se crece, avanza, se extiende…

    “Fui elegida diputada por el pueblo. Mi lugar es pues, junto al pueblo. Trabajando con el pueblo”. Son palabras de Dolores política. Palabras de Pasionaria para quien su acta de diputada pertenece a los hombres y mujeres que la votaron. La herramienta que tienen en sus manos para intentar paliar el hambre y la miseria que azota a la España de los años treinta.

    Dolores, Pasionaria, deja de pertenecerse a si misma. Su voz es la voz de quienes no tienen voz. Sus manos, las manos de quienes aun queriendo usarlas, no pueden hacerlo.

    Dolores, Pasionaria, esa flor del siglo XX, deja de ser mortal. Dolores, Pasionaria, se transforma en Bandera. Nuestra Bandera.

  • El lunes se expone la nueva talla que evoca a la Virgen de Valme

    El próximo lunes, día 7, a las 18:00 horas, se inaugura una exposición en la que se podrá contemplar la nueva talla que evoca a la Virgen de Valme y que en el mes de marzo viajará hasta Roma para entronizarse en la capilla italiana del mismo nombre.

    La muestra, ubicada en la calle Nuestra Señora de Valme 31, esquina con la calle San Luis, mantendrá sus puertas abiertas hasta el día 13 de diciembre, en horario de 10:30 a 13:30 y de 17:30 a 20:30 horas, exponiendo, además de la talla, las dos coronas, el manto (salido de una casulla del cardenal Carlos Amigo Vallejo), así como una muestra fotográfica con todo el proceso de tallado a manos del imaginero trianero José Antonio Navarro Arteaga.

    En la clausura, prevista para el día 13, a las 20:00 horas, se espera la visita del vicario general de Sevilla, Francisco Ortiz.

    Asimismo, aún sigue abierto el plazo de inscripción para la peregrinación a Roma (de 9 al 12 de marzo) con el fin de bendecir la nueva talla y entronizarla en su capilla.

  • El lunes se expone la nueva talla que evoca a la Virgen de Valme

    El próximo lunes, día 7, a las 18:00 horas, se inaugura una exposición en la que se podrá contemplar la nueva talla que evoca a la Virgen de Valme y que en el mes de marzo viajará hasta Roma para entronizarse en la capilla italiana del mismo nombre.

    La muestra, ubicada en la calle Nuestra Señora de Valme 31, esquina con la calle San Luis, mantendrá sus puertas abiertas hasta el día 13 de diciembre, en horario de 10:30 a 13:30 y de 17:30 a 20:30 horas, exponiendo, además de la talla, las dos coronas, el manto (salido de una casulla del cardenal Carlos Amigo Vallejo), así como una muestra fotográfica con todo el proceso de tallado a manos del imaginero trianero José Antonio Navarro Arteaga.

    En la clausura, prevista para el día 13, a las 20:00 horas, se espera la visita del vicario general de Sevilla, Francisco Ortiz.

    Asimismo, aún sigue abierto el plazo de inscripción para la peregrinación a Roma (de 9 al 12 de marzo) con el fin de bendecir la nueva talla y entronizarla en su capilla.

  • El lunes se expone la nueva talla que evoca a la Virgen de Valme

    El próximo lunes, día 7, a las 18:00 horas, se inaugura una exposición en la que se podrá contemplar la nueva talla que evoca a la Virgen de Valme y que en el mes de marzo viajará hasta Roma para entronizarse en la capilla italiana del mismo nombre.

    La muestra, ubicada en la calle Nuestra Señora de Valme 31, esquina con la calle San Luis, mantendrá sus puertas abiertas hasta el día 13 de diciembre, en horario de 10:30 a 13:30 y de 17:30 a 20:30 horas, exponiendo, además de la talla, las dos coronas, el manto (salido de una casulla del cardenal Carlos Amigo Vallejo), así como una muestra fotográfica con todo el proceso de tallado a manos del imaginero trianero José Antonio Navarro Arteaga.

    En la clausura, prevista para el día 13, a las 20:00 horas, se espera la visita del vicario general de Sevilla, Francisco Ortiz.

    Asimismo, aún sigue abierto el plazo de inscripción para la peregrinación a Roma (de 9 al 12 de marzo) con el fin de bendecir la nueva talla y entronizarla en su capilla.