Tras una tarde de Jueves Santo tormentosa y un Viernes Santo para el que los malos augurios meteorológicos serían de nuevo una realidad, la Madrugá volvió a ser del Señor del Gran Poder.
La madrugá del Viernes Santo se calmó, las lluvias se despidieron hasta nuevo aviso y el Señor con la cruz al hombro volvió a caminar por las calles de su ciudad. Y lo hizo como sólo Él sabe hacerlo: de frente y con el paso decidido, llevando su consuelo a todos los rincones del municipio y atendiendo con su mirada dulce las súplicas de sus devotos.
Lo hizo entrando por rincones inéditos, como Goyeneta o San Sebastián, buscando la capilla de Vera-Cruz. Retomando su recorrido tradicional por el centro de la ciudad, arropado por su gente que camina siempre a su lado, en la noche más larga del año.
Una Madrugá en la que el foco de atención estuvo puesto en su madre, la Virgen del Mayor Dolor y Traspaso con San Juan Evangelista, que estrenaba nuevo palio. Sus bambalinas frontales bordadas, con diseño de Francisco Javier Sánchez de los Reyes y ejecutadas en el taller de Josefa Maya González, ofrecieron una pincelada del palio que caminará por las calles de Dos Hermanas en madrugadas de Viernes Santos venideras.
Una imagen diferente y que no dejó indiferente a nadie. Palio que lució un nuevo aire a marismas almonteñas, con una pequeña talla de la Virgen del Rocío, que presidió la delantera del paso y que era otro de los estrenos de esta jornada, que concluyó pasadas las ocho y media de la mañana.
El viernes, día 26, a las 20:30 horas, Misa de Acción de Gracias por la Estación de Penitencia.







Su nuevo paso fue uno de los grandes estrenos de la noche
Aunque, como es lógico, a más de uno se le debió de coger un pellizco, recordando el crujir y la sobriedad del antiguo paso de caoba que ha servido de soporte al Señor en las últimas décadas. Y para no olvidarse de golpe de él, el nuevo paso lució el antiguo llamador, ante la imposibilidad de poder estrenar el nuevo para esta Semana Santa
A todo esto se sumó el detalle, también histórico, de compartir la salida de su capilla con los dos pasos de la Hermandad de la Santa Cruz, que se refugiaron en este templo el pasado Lunes Santo a causa de la lluvia.
El pasado sábado, la capilla de San Sebastián acogió el tradicional recital de marchas procesionales a cargo de la Asociación musical utrerana, organizado por la hermandad de Vera Cruz. Sonaron Cristo de la Vera Cruz, Macarena, Amarguras, La Madrugá o Soleá dame la mano, entre otras.