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  • Amor imposible

    Película The Grandmaster

    THE GRANDMASTER

    Este es el ejemplo perfecto de película que se publicita con una frase que define lo que es, pero que a la vez puede llevar a equívoco a un alto número de personas que vayan pensando que se van a encontrar con algo totalmente distinto a lo que, en realidad, van a ver. Cierto que esto es un biopic del maestro del icono de las artes marciales Bruce Lee. Pero Lee ni aparece, ni se le menciona. Y los que vayan esperando encontrarse con multitud de peleas espectaculares van a llevarse un chasco. A ver, peleas hay, y son espectaculares, pero no es ese el asunto principal.

    {xtypo_code}Hong Kong-China, 2013 (130′)
    Título original: Yi dai zong shi.
    Dirección: Wong Kar Wai.
    Producción:  Jacky Pang Yee Wah, Wong Kar Wai
    Guión:  Wong Kar Wai, Jingzhi Zhu, Haofeng Xu.
    Fotografía:  Philippe Le Sourd.
    Música: Nathaniel Méchaly, Shigeru Umebayashi.
    Montaje: William Chang.
    Intérpretes: Tony Leung Chiu Wai, Zhang Ziyi, Qingxiang Wang, Elvis Tsiu, Cung Le, Hye-kyo Song, Chia Yung Liu, Chiu Yee Tsang, Hoi-Pang Lo, Chun Lau, Xiaofei Zhou, Mancheng Wang, Ting Yip Ng, Mang Keung Cho.{/xtypo_code}

    Dos maestros de kung fu, Ip Man, del sur de China, y la bella Gong Er, del norte, se reunen en Foshan, ciudad natal de Ip Man, en la víspera de la invasión japonesa de 1936. También acude el abuelo de Gong Er, gran maestro de renombre, para su ceremonia de jubilación. Durante los años tumultuosos en los que cayó la última dinastía de China, Ip Man y Gong Er se verán envueltos en una historia de traición, honor y amor.

    Casi todas las películas de Kar Wai cuentan (unas más claramente que otras) historias de amores imposibles, que se enfrentan a mil y un obstáculos (y que en ocasiones ni siqueran llegan a ser). Esta no va a ser menos. El proyecto, en el que el director lleva trabajando más de quince años, y cuyo rodaje le ha ocupado los últimos cinco, incluye algunas de las secuencias de peleas más estilizadas, estéticas y bellas que jamás se hayan visto en pantalla (el enfrentamiento en la estación es fantástico), pero lo que de verdad le importa al director es otra cosa. Y llena la cinta de melancolía, de sosegada belleza, con los planos estilizados a los que nos tiene acostumbrados.

    La película tiene logros visuales maravillosos; estéticamente es casi brillante, y en varias ocasiones logra sobrecoger (la mencionada pelea, el largo plano final con el rostro de Zhang Ziyi… Pero el uso y abuso (también habitual en él, pero aquí aún más exagerado) de planos ralentizados, colocados arbitrariamente y con extensa profusión (y que no aportan nada); y el hecho de que esté constantemente moviéndose hacia atrás y hacia delante en el tiempo, con personajes que aparecen y desaparecen sin mayor explicación, hacen que la historia no termine de emocionar como pretende.

  • Una prueba de fe

    0901LA VIDA DE PI

    Tras no pocas vicisitudes, lógicas si tenemos en cuenta el contenido del libro de Yann Martel en el que se basa la película, por fin llega a nuestras pantallas La vida de Pi. Directores tan conocidos como M. Night Shyamalan, Alfonso Cuarón o Jean-Pierre Jeunet estuvieron a punto de hacerse cargo de este proyecto, pero, por una u otra razón, terminaron dejándolo de lado. Por suerte, Ang Lee asumió el reto de sacar adelante esta complicada adaptación y, desde luego, el resultado no podía haber sido más positivo. No es una obra perfecta y, aunque existe un nexo que une claramente los tres principales actos en los que se divide el filme (el tema de la espiritualidad), unos resultan más apasionantes que otros.

    {xtypo_code}USA, 2012. (127′)
    Dirección:  Ang Lee.
    Producción:  David Womark, Gil Netter y Ang Lee.  
    Guión:  David Magee; basado en la novela homónima de Yann Martel.
    Fotografía:  Daniel Aranyó.
    Música:   Mychael Danna.
    Montaje:  Claudio Miranda.
    Intérpretes:  Suraj Sharma (Pi Patel), Irrfan Khan (Pi adulto), Tabu (Gita Patel), Rafe Spall  (escritor), Adil Hussain (padre de Pi), Gérard Depardieu (Cook). Guion: David Magee; basado en la novela homónima de Yann Martel.{/xtypo_code}

    Personamente me quedaría con el central, esto es, aquel en el que el protagonista de la historia ha de sobrevivir en un bote con la única compañía de un tigre. Que las aventuras de un solo personaje consigan mantener nuestro interés durante tantos minutos, especialmente cuando se desarrollan en un espacio muy pequeño, no es una tarea fácil, y ello a pesar de que aquí aparece una segunda estrella (en este caso en forma de animal). El prólogo sirve para que conozcamos al héroe del relato, aunque quizás podría haberse abreviado un poco, mientras que la conclusión permite resaltar el marcado mensaje religioso que se esconde en La vida de Pi (y que, aunque no coincida con la forma de pensar de cada espectador, tampoco considero que moleste mucho).

    Los mayores halagos de la cinta se los lleva Ang Lee, quien confecciona un título casi perfecto desde un punto de vista técnico. Sus preciosistas imágenes no caen en la pedantería, convirtiéndose en un gran logro el uso que se hace de los efectos especiales (sobre todo si tenemos en cuenta que poseen un marcado tono realista). Eso sí, está claro que, a la hora de abordar los sentimientos de sus personajes, este cineasta no tiene nada que ver con, por ejemplo, Steven Spielberg, de ahí que a veces le cueste transmitirnos sus emociones (algo que, sin embargo, parte del público agradecerá, pues no son pocos los que acusan al responsable de War horse de ser un realizador sensiblero). Para acabar, quisiera destacar la labor de Suraj Sharma, un desconocido joven que debuta en el mundo de la actuación y que es capaz de llevar todo el peso del largometraje. A su lado cabe citar a unos meritorios Irrfan Khan, Rafe Spall, Adil Hussain y Tabu (Gérard Depardieu tan sólo hace un cameo).

     

  • Siempre hay trapos sucios

    1501LA VIDA PRIVADA DE PIPPA LEE

    Casi dos años ha tardado esta cinta, creada casi por completo por la hija del escritor Arthur Miller, ya que ha sido dirigida y escrita por ella, basándose en una novela propia, en llegar a nuestras pantallas. Y ello a pesar de que cuenta con un reparto plagado de caras conocidas (no sólo la protagonista total de la historia, una magnífica Robin Wright, sino que incluye además a Keanu Reeves, Winona Ryder, Monica Bellucci, Julianne Moore, y algunos más).

    {xtypo_code} Estados Unidos, 2008 (93′).

    Título original: The private lives of Pippa Lee.

    Escrita y dirigida: Rebecca Miller, basada en su propio libro.

    Producción: Dede Gardner y Lemore Syvan.

    Fotografía: Declan Quinn

    Música: Michael Rohatyn.

    Montaje: Sabine Hoffmann.

    Intérpretes: Robin Wright (Pippa Lee), Alan Arkin (Herb Lee), Keanu Reeves (Chris Nadeau), Blake Lively (Pippa joven), Winona Ryder (Sandra Nules), Maria Bello (Suky Sarkisian), Zoe Kazan (Grace Lee), Ryan McDonald (Ben Lee), Juliane Moore (Kat), Monica Bellucci (Gigi Lee), Mike Binder (San Shapiro).{/xtypo_code}

    La película nos relata, en primera persona, la historia de Pippa Lee, una mujer que ronda la cincuentena, feliz ama de casa, mujer de un reputado editor muchos años mayor, con el que se ha retirado a su lujosa casa de Connecticut, para pasar sus últimos años juntos. Pero no todo es luz en su existencia, y una serie de acontecimientos le harán recordar períodos de su pasado, unos hechos turbulentos que quizás sean los que están marcando los actuales, y dejarán al descubierto, sobre todo para ella misma, que bajo esa sonrisa de perfecta anfitriona hay un océano de traumas, miserias y temores.

     

    Aunque el argumento de La vida privada de Pippa Lee pueda hacer pensar que es una historia propia de un filme de sobremesa, lo cierto es que tiene ciertos momentos algo marcianos, y en realidad es una película interesante, que está interpretada magistralmente por (casi) todo el elenco de la obra, pero que no termina de despegar por diversos motivos, fundamentalmente por una voz en off asfixiante, agotadora, omnipresente y que va enlazando momentos, en ocasiones, de modo algo deslavazado.

    La cinta, basada como decimos en la exitosa novela de la propia directora, no consigue separarse del tópico y del cliché, aunque es cierto que la puesta en escena está por encima de muchas de las películas del estilo, lo cierto es que no termina de despegar del todo en ningún momento y centra todo su potencial en las actuaciones de sus estrellas, con una solvente (como siempre) Robin Wright, con ese halo de tristeza en la mirada que entrega a todos sus personajes, y Alan Arkin y Winona Ryder (en un papel que no es del todo simpático), para contar la aparente vida perfecta de una mujer que esconde (como todo ser humano, por cierto) zonas oscuras y trapos sucios.