Etiqueta: La glosa del Surubí

  • Reciclaje

    Se dice que el civismo y la cultura
    que definen a un pueblo, son patentes,
    en la forma ordenada en que sus gentes
    se dirigen al cubo de basura.
     

    Sin embargo, se siguen viendo espacios
    en los que el trabajar y el reciclaje,
    parecen encajar, sólo en los menos:
    es caso de los bares nazarenos
    que rompieron el vidrio del mensaje.

    Lo que sí que recicla Dos Hermanas
    al Sáhara en las próximas semanas:

    es cariño, salud, ropa, comida,
    familia, caridad, juego, cuidado,
    infancia, carcajada, paz, helado,    
    continua sensación de bienvenida,

    sensación de sosiego sin huida,
    curiosidad por grifo y por tejado,
    ternura a cada instante, a cada lado,
    y miedo al ver llegar la despedida…

    ¡Recicla, Dos Hermanas, tu bondad!
    No cedas ante el  triste embotamiento
    de este mundo egoísta y sus pesquisas.

    Y orgullosa, demuestra ser ciudad,
    comprendiendo el valor del sedimento
    que da enseñar a un niño sus sonrisas…

  • Sueños y feria

    La imagen aún presente en la memoria
    de farolillo, albero y sevillanas,
    obliga un año más, a Dos Hermanas,
    a empezar con un año por delante,
    la eterna cuenta atrás hasta el distante
    momento de empezarla con más ganas. La feria se ha marchado con la imagen
    cuidada de caballo y caballista;
    de ser más bella, menos camorrista,
    cada vez más estética y coqueta
    que demuestra al vestir cada caseta
    con el sol por aguja y por modista.

    Lo mismo que la feria se nos va,
    aparece el farol de la cultura
    en la siempre total literatura:
    esta vez, celebrando una jornada
    que a la letra fantástica, olvidada,
    propondrá como fiel cabalgadura…

    Pensando en cabalgar sobre los sueños,
    se me ocurre al ver como se clausuran
    los cursos de mujeres que procuran
    conseguir formación y calidad,
    que a veces, imposibles y quimeras
    se escapan de los cuentos de lecheras
    haciendo de los sueños realidad.

  • Internet hasta en la sopa

    Quien no tilde a Internet de omnipresente
    en esta sociedad de ordenadores,
    pertenece a un grupúsculo de gente
    que evita ver su avance y referente
    y apenas cuenta ya con seguidores.

    Que la red va avanzando paso a paso
    con fuerza, diligencia y prontitud,
    es una realidad, como es el caso,
    que evita en las consultas el retraso
    llevándola hasta el centro de salud.

    Asimismo otro ejemplo en Dos Hermanas
    de cómo van los ‘megas’ progresando,
    lo vemos justo aquí, en La Semana,
    que propone a su web como ventana,
    de qué, cómo, quién, dónde, porqué y cuándo.

    Con tanto microchip alrededor
    y miles de adeptos al teclado,
    no te extrañe si en breve algún jurado
    dé un premio a alguna Miss de ordenador.

  • A los pregoneros

    Hoy dedico mi glosa a la ilusión,
    al amor, el cuidado y el esmero,
    con que pule su esencia un pregonero
    cada vez que se enfrenta a su pregón.

     

    Pregón, Pasión, cofrade, sevillana,
    palio, Cristo, costal, el caramelo,
    llanto de Dolorosa, varal, cielo,
    saeta, percusión, puente, Triana…

    silencio, penitencia, la jarana,
    recorridos, las obras del subsuelo,
    la infancia, el capirote del abuelo,
    corneta – omnipresente esta semana –,

    el incienso, el acólito, el cirial,
    la faja, la alpargata, el costalero,
    el barrio y el horario, Catedral,

    la forma en que trabaja un buen patero
    su cuadrilla, su andar tan especial,
    ¡¡todo esto ha de mezclarlo un pregonero!!

    Todo esto ha de mezclarlo un pregonero,
    meterlo en la olla exprés de su cabeza
    diciendo adiós mil veces, con tristeza
    a intentos que recoge el basurero.

    Confecciona y va dando al cancionero
    su impronta, su virtud y su belleza
    intentando no herir la sutileza
    con que quiere impregnar su derrotero.

    Pregunta a los amigos, los cofrades
    y entendidos que exhiben, ya de entrada,
    por querencia el citar sus Hermandades.

    Y así, sin ver su línea concretada,
    tratando de evitar mediocridades,
    se da cuenta que aún no tiene nada…