Etiqueta: justicia

  • JSA organiza su segunda jornada de Memoria Histórica

    Será el próximo lunes a las 20:00 horas en la Casa del Pueblo

    El próximo lunes, día 17, tendrá lugar en la Casa del Pueblo Joaquín Torres la II Jornada de Memoria Histórica organizada por Juventudes Socialistas de Dos Hermanas . Bajo el título La recuperación de la Memoria: una lucha por la Verdad, la Justicia y la Reparación, el acto dará comienzo a las 20:00 horas y contará con las ponencias de Rafael López, presidente de la Asociación de Memoria Histórica y Justicia de Andalucía; el que fuera senador y consejero de Trabajo de la Junta de Andalucía José María Romero; y como moderador el secretario general de Juventudes Socialistas de Dos Hermanas, Juan Pedro Rodríguez.

    Este acto, impulsado desde la Secretaría de Memoria Histórica y Libertades Públicas pretende, en palabras de su titular Pablo Calderón, «acercar la recuperación de la memoria a los más jóvenes para que seamos conscientes de que dicho trabajo es una obligación que tenemos con aquellos que dieron su vida o libertad por la democracia».
    El acto está abierto a todo el público interesado en esta materia.

     

  • Justicia para ricos y pobres

    Artículo 14 de la Constitución Española: “los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

    La justicia debe tratar a todos por igual, sin hacer distinciones. Este es el motivo por el que habitualmente la justicia es representada por la diosa griega Temis. Una venda tapa sus ojos, indicando que la justicia no entiende de clases sociales, riquezas o intereses particulares. En una mano Temis sostiene una balanza en la que debe poner los hechos y argumentos de ambas partes. En la otra mano, empuña una espada para castigar al infractor. Pero esta representación de la justicia está cambiando. Temis ya no tiene venda en los ojos. Ahora puede ver, y lo que es peor, puede discriminar. Ya no somos iguales ante la ley, ahora valemos el dinero que llevamos en la cartera.

    Este cambio es el resultado de la implantación de las tasas judiciales, una iniciativa con la que la derecha, a través del ministro Gallardón pretende descongestionar los juzgados; una medida contra la que se han manifestado jueces, abogados y fiscales. A partir de ahora se van a aplicar unas tasas totalmente injustas y que impiden a los que menos tienen el acceso a la justicia.

    Pero el problema de la saturación en la justicia española no es un problema de dinero. Faltan medios, falta personal, faltan instalaciones y por encima de todo, hace falta informatizar un sistema tan obsoleto como es nuestro sistema judicial.

    Cuando Gallardón fue nombrado ministro de Justicia afirmó que iba a ser un ministro reformista. Ahora entendemos bien por qué dijo esto. Su objetivo parece ser el de modificar todas las leyes que garantizan nuestros derechos para satisfacer a la derecha más rancia, las que dejan a los trabajadores al margen, las que castigan a los que menos tienen. Las que dividen a la sociedad entre ricos y pobres.

     

  • Segunda jornada, segunda tanda de derrotas

    El Fuente del Rey y la UD Dos Hermanas caen en sus respectivos encuentros

    Los equipos nazarenos de 2ª Provincial no saben aún lo que es vencer en competición este año. Quien más lejos estuvo de hacerse con algún punto fue el Fuente del Rey, que sucumbió por 1-4 ante el Su Eminencia de la capital hispalense, líder de la clasificación. Condenado a uno de los puestos de la zona baja tras el correctivo propinado por el primero de grupo, el cuadro fuenteño recibe este fin de semana al segundo de la tabla, el Pinzón, que llega a la cita tras vencer por 4-3 al Almensilla.

    No le fue mucho mejor a la UD Dos Hermanas. Con un resultado de 2-0 se resolvió su choque ante el Gines, marcador que no hace justicia a las cualidades demostradas sobre el terreno de juego por los pupilos de Pepe Moreno, que dejaron escapar la contienda en los minutos finales de partido y en el descuento. La Unión recibe este domingo, a las 12:00 horas, al Claret, que ha vencido recientemente al Espartinas por 3-2.

    {xtypo_code}Ibarburu: Desquitándose del traspiés
    El Ibarburu CF se desquita del traspié de la pasada jornada ante El Palmar y deja en la cuneta al Cazalla de la Sierra, ante el que se impuso por 2-0. Los de Antonio Ortega se resarcieron pronto, endosándole a los de la Sierra Norte los dos goles de la contienda en el primer tiempo de juego. Un inspirado Jairo fue el autor de los dos goles de los nazarenos: el primero, en el minuto 20; mientras que el segundo ‘cayó’ en el 37. Este fin de semana: viaje a tierras visueñas para medirse a El Viso del Alcor, que ha ganado esta semana al Estepa.{/xtypo_code}

     

  • Coherencia personal

    (Juan 2,13-21) – LA VERDAD es que me sorprendí mucho cuando me entere que ibas a bautizarte, ahora, ya de mayor. Tú no eres “capillita” y siempre has sido de izquierdas. ¿A qué viene ahora hacerte “cristianito”?

    – Es curioso; mis amigos nunca ridiculizáis ninguna de mis decisiones importantes; sin embargo, cuántas bromitas estoy teniendo que aguantar con esta decisión. Si hubiese “salido del armario” no habría habido tanta sorna, a veces, de mal gusto.
    – ¡No te molestes hombre!, que no es esa mi intención.
    – No, no me molesto. No merece la pena. En nuestros ambientes ridiculizar a los cristianos está de moda.
    – Eso sí es verdad; y a veces nos pasamos.
    – Como tú sabes fui concejal en la pasada legislatura, pero los cristianos en partidos de izquierdas recibimos por todos lados. Por parte de la institución eclesial no hay más que críticas e incomprensiones. Ni una palabra de ánimo por luchar por la justicia social y el bien común. Por parte del aparato del partido siempre miradas de recelo. No se nos perdona que seamos críticos, y que pongamos la honradez y los derechos de los más pobres por encima de los intereses partidistas.
    – Algunos no entienden que seáis de izquierda y cristianos.
    – Mira, mi fe está muy por encima de mi vinculación a un partido. Cuando mi partido se apartó de la búsqueda de la justicia y cayó en la corrupción y el amiguismo dejé de colaborar con él. Una de las cosas que la fe cristiana me aporta es una exigencia constante de rectitud, y poner los intereses de los más débiles por encima de todo. Todas las instituciones tienen la tentación de creerse por encima del fin por el que nacieron. Para mí, Jesucristo es lo primero y lo último. Si hay comportamientos de miembros de la Iglesia que están en contra del Espíritu de las Bienaventuranzas, lo criticaré. Tampoco contarán conmigo para ser cómplice de los abusos administrativos de nadie.
    -¡Tú pides demasiada coherencia! Eso ya no lo pide nadie…

     

  • La Justicia rechaza la intención del PP de acusar y perseguir a los responsables del Ayuntamiento

    0301La Justicia asegura que el bien jurídico está cubierto con la actuación de la corporación y del Ministerio Público

    El pasado día 1 de agosto y de nuevo recientemente, el concejal del Partido Popular en Dos Hermanas, Luis Alberto Paniagua López, como viene siendo habitual en él, intentó ejercer de acusación popular contra los responsables del Ayuntamiento de Dos Hermanas, a los que pidió periodísticamente que se les investigara.

    La Justicia ha rechazado su pretensión al entender que el bien jurídico protegido “velar por los intereses de la colectividad” está cubierto con la actuación de la Corporación Local, así como por el Ministerio Público en las diligencias abiertas en el juzgado.

    Asimismo se razona jurídicamente que, requerido el concejal del PP para que justifique su interés que dice defender, no justifica en ningún momento cuál es su vinculación con los hechos ni su interés referido a la colectividad y sí, en cambio, un ánimo de persecución frente a los posibles responsables del organigrama de la Corporación. Pudiendo deducirse de su forma de actuar un fin ajeno al proceso o, al menos, meramente político, por lo que se deniega la petición de Paniagua de actuar como acusador popular.

    Por otro lado, en cambio sí se ha admitido la personación del Ayuntamiento de Dos Hermanas, ejercida por su alcalde, como perjudicado en las diligencias abiertas en el juzgado.

     

  • El ilustre converso

    Cuento

    Ésta es la historia de Leonardo Fructuoso, más conocido entre los de su ambiente como “el ilustre converso.” Perteneció a la gran cofradía de gente entregada al raciocinio, a la docta razón, afiliado a sus bienes, sus servicios, sus luces y ejercicios. Vestido de etiqueta o, tal vez, de vaqueros, chaqueta con cierto desenfado, rotos los protocolos de uso habitual, se metió por raíles    sistemáticos y posiciones absolutas, hasta el punto  de confundir la justicia con las leyes de los que hacen la Historia (ya lo advirtió Camus) en lugar de  entenderla a la manera de aquellos que las sufren.

    Burlón bachiller y universitario, probó las botellonas y mucho desperdicio de horas y de días. Graduado en la economía del embudo, rigurosa disciplina, lo encauzaron al suma y sigue  (y sigue sumando) sin compasión ni descanso. Obedece las órdenes del jefe, que manda mucho. Y cállate, que estás más guapo. Realiza las estratégicas operaciones, tautologías secretas y rutas ultramontanas que te conciernen, por donde el euro mana y mana.

    Los filibusteros del desorden establecido le decían que los dividendos son bendición de los cielos, el trabajo y el celo. Y que es por ahí por donde podemos encontrar, de entrada, la salida airosa e imperiosa del poder y la gloria sin quebranto.

    Así que Leonardo Fructuoso se vio tan desmadrado que acabó muy corrido, que solo un gran silencio alimentara sus esencias e identidad dolida. Toda su mente era fluir de sonidos, caleidoscópicos reflejos. Perdido estuvo en un mundo descarnado y, sin advertirlo apenas, su existencia fue herida en tiempos de la nada. Callado sonreía a inútiles amigos, superfluos metafísicos del bien y del mal. Y al hablar  a sí mismo se observó devenido un triste palabrero sin sentido.

    No se ubicaba tal que en casa con tanto laberinto de corbatas variopintas de aparentes cercanos, cómplices sin embargo, implicados. Su mundo discurría en simetrías aéreas, soplos noéticos, sin lugar y sin tiempo. Ausente de la bulla y su reír, su riqueza, su misterio. Llegó pues, de buen grado, a ser piltrafa grande, colgado de las leyes estadísticas, simulador de poco arriesgar y de mucho ganar selecta plus valía y mirar a otro lado. Ventas fraudulentas, la corrupción a mano y el futuro vano.

    Mas he aquí que una llama pequeñita, sencilla, lucía casi apagada allí donde el alma se esconde avergonzada. Llegó un tiempo en el que triste y desolado, sumido en observaciones interiores, abandonó su suerte. Se fue por las senditas a pasear los campos y labranzas, las aldeas modestas, las viñas, las mieses, los bosques, el cantar de los pájaros, los ríos presurosos, la majestad del alba, el mirar verdadero, un beso en el camino, la mar inmensa.

    Degustó las bellezas escondidas, lozanas, místicos arrebatos, alegrías y risas y pronto pudo ver  cuanto hermoso en su entorno sucedía, gran tesoro oculto en las cosas que ocurrían al andar. Se dejó seducir del desfile continuo del amor, el trabajo, los gozos y alborozos.  No le faltaron cuitas, incomprensiones y disgustos, mas él, bien convertido y muy a gusto, a todos sonreía. El sexo, la ternura, sentir las ganas de estar en compañía de hambrientos de fruición   sin daño ni queja ni lamento.

    Pasado a ser romántico, no buscó la riqueza, si no fuera en justicia merecida, arrancada del barro y el trabajo bien cumplido. Y prefirió ser libre a colgar de un racimo adocenado. Hacer de sus quereres, querer sincero. Y las líneas antiguas, las cuánticas medidas se tornaron en llana humanidad sin asperezas, solución de problemas, de haceres gratuitos, inteligencias múltiples, amigos cercanos, verdaderos. Y sin dejar la geometría necesaria, le renació la vida y se apartó del frío raciocinio y el docto razonar que otrora hubiera.

  • Un hombre justo perseguido

    DICEN ALGUNOS especialistas en la Biblia que los evangelios de la pasión se redactaron teniendo presentes textos del Antiguo Testamento, el cuarto cántico del Siervo (Isaías 52-53) y el Salmo 22. Las coincidencias son tales que no hay porqué dudarlo. Es más, los primeros sorprendidos por la similitud de la pasión de Jesucristo y estos antiguos textos serían los propios discípulos.

    El Salmo 22 es un poema de fuerza desgarradora y de expresividad sin parangón. “¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado? Te queda lejos mi clamor, el rugido de mis palabras”. Es un requerimiento intenso, urgente, de quien se sabe radicalmente necesitado de su Dios. No es una protesta, brota de la necesidad de explicarse un hecho incomprensible: “Me persiguen a muerte, precisamente, por buscar tu justicia, Señor”. Una oración tan personal indica una intimidad radical con Dios, en medio de la angustia y de un dolor inhumano.

    Los que lo persiguen son dibujados con rasgos de fieras salvajes. Son como un “tropel de novillos”, como “toros que me cercan”, como “león que descuartiza y ruge”, “como mastines que amenazan desgarrar mis brazos y mis piernas”. El que así reza no los condena, no los juzga; sólo describe la amenaza que siente cernirse sobre él.
    Dios no está lejos del clamor del justo perseguido, y salva su vida de la espada, de las fauces del león. Por eso, el que reza no sólo le da las gracias, sino que “cuenta su fama ante sus hermanos, ante la gran asamblea”; y “hasta los confines de la tierra, todas las familias de los pueblos” sabrán que Dios salva y consuela, da fortaleza y llena de ánimo a los que por buscar la justicia se ven envueltos en cualquier tipo de problemas.

     

  • Un hombre justo perseguido

    DICEN ALGUNOS especialistas en la Biblia que los evangelios de la pasión se redactaron teniendo presentes textos del Antiguo Testamento, el cuarto cántico del Siervo (Isaías 52-53) y el Salmo 22. Las coincidencias son tales que no hay porqué dudarlo. Es más, los primeros sorprendidos por la similitud de la pasión de Jesucristo y estos antiguos textos serían los propios discípulos.

    El Salmo 22 es un poema de fuerza desgarradora y de expresividad sin parangón. “¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado? Te queda lejos mi clamor, el rugido de mis palabras”. Es un requerimiento intenso, urgente, de quien se sabe radicalmente necesitado de su Dios. No es una protesta, brota de la necesidad de explicarse un hecho incomprensible: “Me persiguen a muerte, precisamente, por buscar tu justicia, Señor”. Una oración tan personal indica una intimidad radical con Dios, en medio de la angustia y de un dolor inhumano.

    Los que lo persiguen son dibujados con rasgos de fieras salvajes. Son como un “tropel de novillos”, como “toros que me cercan”, como “león que descuartiza y ruge”, “como mastines que amenazan desgarrar mis brazos y mis piernas”. El que así reza no los condena, no los juzga; sólo describe la amenaza que siente cernirse sobre él.
    Dios no está lejos del clamor del justo perseguido, y salva su vida de la espada, de las fauces del león. Por eso, el que reza no sólo le da las gracias, sino que “cuenta su fama ante sus hermanos, ante la gran asamblea”; y “hasta los confines de la tierra, todas las familias de los pueblos” sabrán que Dios salva y consuela, da fortaleza y llena de ánimo a los que por buscar la justicia se ven envueltos en cualquier tipo de problemas.

     

  • El hombre del saco onubense.

    Como héroe déspota y cruel, de afamada idolatría, la triste fábula del hombre del saco volvió a recrearse en Huelva.

    De carácter reservado y peculiar, este hombre presumía de ser el Don Juan de la inocente infancia, el sucio ligón de turno, el que alardeaba de haber “estado” con niñas. Maldito ruín, maldito seas todos y cada uno de los días de tu vida. Lo más despreciable es que te hagas llamar “hombre”. Ni siquiera la más desmedida y agresiva fiera puede asemejarse a tu sacrílega maldad. ¿Qué sentistes cuando la tuvistes en tus brazos? ¿quizás pensantes que eras un dios? ¿tal vez jugastes a ser el prícipe de un cuento inacabado? ¿no vistes que era solo una niña? No creo que sientas ni veas, ni padezcas, en realidad.

    Cobarde, y me quedo en el rellano de mi osadía, cobarde. Y no sólo eso se me ocurre. Y me extiendo más allá de una simple opinión ¿en qué sociedad estamos viviendo? No doy crédito al escuchar cómo un profesorado puede llegar a admitir que esta alimaña alardeaba de haber estado con niñas. ¿Nadie tuvo el valor y el coraje de denunciar esta actitud cuando este ser despreciables trataba con personas en la más pura inocencia? ¿realmente hay un número limitado de presuntos culpables o quizás la culpa se derrame y salpique a más gente en nuestra sociedad?

    La desprotección que viven los menores en nuestro país queda patente en casos tan tristes como éste. Se ha juzgado en Huelva al hombre del saco, a Santiago del Valle, mientras su esposa escupía palabras como “ahora nos toca a nosotros forrarnos a costa de la Familia Cortés”. Es pésimo intentar traducir estas palabras al lenguaje de la consciencia, cuesta trabajo digerir infamias como ésta.

    Y para colmo de males, nos encontramos ante morbosas entrevistas que sólo buscan la audiencia, el gentío frente a la caja tonta, el debate en la calle. Tal vez estemos perdiendo el norte y estemos burlando el toro de la hipocresía. ¿Nadie se para a pensar cuántas lágrimas han llorado esos padres y cuánto sacrificiose han clavado en el pecho para no desatar la furia de sus adentros?

    Creo, sinceramente, que nuestra sociedad se está vovlviendo una selva pero no de animales sino de machos cabríos de la mancebía. Cada vez hay más libertad que se torna libertinaje, más “señores”que cuelgan vídeos o se aprovechan de la inocencia de un niño, pero que si no tienen antecedentes, con irónica y sarcástica suerte, ni pisarán la cárcel.

    No quiero desviarme del tema y sólo quiero decir que por más años que pasen, la luz de María, esa luz de pocos años pero de eterna sonrisa, de mirada cálida y de inmensa vida nunca terminará de evaporarse por que nadie podrá olvidar a esta niña que conmovionó a toda España y mucho menos a ese padre, que con infranqueable entereza, recorrió toda nuestra geografía tan sólo pidiendo justicia, ni más ni menos, justicia. Admirable, Sr. Cortés, Admirable.

    Para concluir, desear el “mejor” desenlace ansiado por todos/as: justicia, justa e irrevocable, Justicia. Ojalá esta familia recupere su vida y puedan descansar de su lucha infatigable por su única y constante: Mari Luz.

     

  • Cínico o hipócrita

    (Mateo 7,21-27) EN LO CONCRETO de la vida se juega la verdadera figura de nuestro ser. No son tus sentimientos, ni tu ideología lo que te define. Es lo que haces lo que te define: ¿Cuáles son tus diversiones?, ¿en qué empleas tu dinero?, ¿cómo te comportas en tu trabajo, con tus compañeros; en tu casa, con los tuyos? ¿Cuánto tiempo dedicas a la solidaridad con los más pobres? ¿Qué es lo que buscabas al elegir tu profesión? ¿Cómo reaccionas ante el que tiene poder?, ¿y ante el débil y sin recursos? ¿Son los pobres tus amigos? (…)

    Como en cada una de sus palabras, Jesús da en el clavo: “No todo el que dice “Señor, Señor” entrará en el Reino de los Cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo”.

    Somos muy dados a creernos nuestros propios engaños y a pensar que somos solidarios por tener buenos sentimientos delante del televisor. Aunque despreciemos a personas de otras razas o de otros países no nos consideramos xenófobos o racistas porque ante una película de “nazis” nos sentimos solidarios con los judíos. Somos tan sensibles a la lucha por la justicia que apoyamos, desde el bar de la esquina, las rebeliones de los pueblos del norte de África.

    La tentación de la hipocresía no es privativa de los cristianos. Cualquier persona que busque vivir conforme a un horizonte exigente de vida, que quiera asumir valores verdaderamente trascendentes, que opte por desarrollar la fuerza de su propia humanidad, tiene que lidiar con esa tentación. Los únicos que se ven libres de la hipocresía son los cínicos que hacen de su propio egoísmo el único horizonte de vida. Por eso, no te desanimes cuando descubras que sólo dices “Señor, Señor”. Ese es el primer paso para cimentar tu vida en la verdad.