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  • Cristo, crucificado de nuevo en Irak, en Siria, en Libia..

    Creo que este año las ceremonias de los Vía Crucis, como también la salida de los pasos de la Semana Santa se nos ha adelantado.

    Parece ser que el calendario litúrgico de este año se nos ha despistado, al no saber colocar la fecha correcta de los inicios de estos tiempos fuertes. Cuaresma, comienza el miércoles de ceniza, cuyas palabras: “del polvo saliste y al polvo vuelves” se han adelantado bastante este año, pues esta ceniza ya fue marcada a fuego sobre las frentes de todas esas criaturas inocentes e indefensas de población civil de Irak, Siria y Libia, que han perecido convertidos todos en polvo y ceniza tras los criminales bombardeos que efectuaron con la excusa de perseguir a un enemigo fantasma…

    Este es el paisaje desolador -la vía dolorosa- donde se ha celebrado el Vía Crucis este año, y desde donde todavía no cesan de desfilar los pasos vivientes de esta peculiar Semana Santa, con todas las variedades de Cristos, Cautivos, Presentación al Pueblo, con la Cruz a cuestas, Yacentes, Crucificados…

    Pero esta Semana Santa causa estupor, es mucho más cruel, pues en toda esta vía dolorosa no vemos aparecer a ningún cirineo, que ayude, que se acerque a aliviar a este Cristo condenado, tampoco aparece ningua Verónica que con un pañuelo limpie el rostro sufriente, o quizá secar las lágrimas de su total desamparo…

    Y es que esta sociedad de occidente no ha sido capaz de producir un cirineo que convoque manifestaciones, que se coloque alguna camiseta que denuncie las crucifixiones que se están dando en pleno siglo XXI ante la indiferencia de una sociedad europea tan democrática y tolerante, que olvidando sus raíces cristianas, de lo único que se preocupa es de su mercantilismo, y de esas leyes que no reconocen verdades absolutas, ni valores. Cayendo en un perverso relativismo, fruto del positivismo jurídico de Kelsen, el sentido común de lo que dicen las mayorías -no la justicia- éste es el modelo de gobierno de los nuevos Poncios Pilatos, convertidos en lacayos del nuevo César, que desea implantar un nuevo orden mundial.

    Por cuyo fin han llegado a invadir países como Irak, Libia y actualmente Siria, financiando al mismo tiempo el terrorismo yihalista para lograr así un escenario de anarquía y desestabilización para su propio provecho…
    Y es aquí en este escenario, donde está teniendo lugar esta anticipada Semana Santa.
    El secuestro y asesinato del Arzobispo caldeo católico de Mosúl, es uno de los primeros pasos que ya han pasado por esta vía dolorosa, donde todavía siguen pasando pasos de crucificados… No veo ningún cirineo que ayude. Tan solo veo a otro Pilatos lavarse las manos…ante Cristo, que vuelven a crucificarlo en su Cuerpo Místico.

  • Manipular a la audiencia

    1102INVASOR

    Lo nuevo de Daniel Calparsoro se presentó en Sitges, y también pudimos verlo en el Sevilla European Film Festival. Era una cinta esperada, por venir de quien venía, por quienes estaban en el reparto (nombres respetados y reputados como Alberto Amman, Antonio de la Torre, Karra Elejalde, Inma Cuesta…) y porque lo que se conocía de la trama despertaba bastante interés.

    {xtypo_code}España, 2012. (99′)
    Dirección:  Daniel Calparsoro.
    Producción:  Emma Lust, Borja Pena, Juan Gordon.  
    Guión:  Javier Gullón, Jorge Arenillas.
    Fotografía:  Daniel Aranyó.
    Música:  Lucas Vidal.
    Montaje:  David Pinillos, Antonio Frutos.
    Intérpretes: Alberto Amman, Antonio de la Torre, Inma Cuesta, Karra Elejalde, Luis Zahera, Bernabé Fernández, Alex Hafner, Benjamin Nathan-Serio, Isabel Blanco, Sofía Oria, Fran Peleteiro, Julio Pereira, Francisco Vera, Iriome del Toro.{/xtypo_code}

    Y lo cierto es que el filme comienza con fuerza, con vigor. Calparsoro rueda con intensidad y verosimilitud las escenas de guerra. Al menos la primera. Y tras un principio arrollador, Invasor, la última y esperada cinta de Daniel Calparsoro, cae en el más absoluto de los desastres.

    La película nos cuenta la historia de dos soldados españoles (Pablo y Diego) que sufren un atentado en Diwaniya (Irak) y se recuperan de sus heridas en España. Pablo no recuerda nada de lo ocurrido después de la explosión. Sólo despertar en el hospital, junto a su mujer. A medida que las imágenes van llegando a su mente, desde altas instancias parecen querer cerrarle las puertas, que no recuerde lo que verdaderamente ocurrió en Irak. Y su amigo Diego intenta convencerle de que es mejor que lo olvide, que lo deje pasar. Pero él cree que algo oscuro y sucio sucedió e intenta por todos los medios esclarecer los hechos.

    Por definirlo de un modo rápido, la película es un absoluto horror. Vale, tiene una buena factura estética, visualmente tiene magnetismo, a pesar de que en ocasiones cae en errores. Pero en todo lo demás, falla estrepitosamente. El montaje es nefasto y desacertado, carece absolutamente de ritmo, a veces con demasiados cortes, y otras alargando el plano innecesariamente. La música está mal elegida y, lo que es aún peor, está insertada en la película en los momentos erróneos. Pero lo peor son las interpretaciones: aunque Alberto Amman y Antonio de la Torre están aceptables (dentro de lo que cabe), Inma Cuesta poco puede hacer para levantar un papel que ya nació decapitado, demasiado dramático, demasiado engolado e impostado. Pero lo peor es lo de Karra Elejalde, un malo de opereta, que desata carcajadas (sin pretenderlo, lo cual es aún peor) en situaciones supuestamente dramáticas.

    Es una película que tiene muchas más intenciones que resultados, con situaciones que llegan a superar el absurdo y el ridículo. La trama está metida con calzador. Es maniquea, manipuladora, excesiva e innecesaria, llegando al extremo de presentar a la cúpula militar y del ministerio como una banda de mafiosos.

  • La guerra, tal cual

    1501EN TIERRA HOSTIL

    La última muestra de cine bélico en llegar a nuestras pantallas es, quizás, la menos bélica de todas. Pero tampoco lo necesita, ya que Kathryn Bigelow ha creado una de las mejores cintas del año (por no decir la mejor) y que será la más dura competidora de Avatar para los Oscar.

     

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2009 (121’)
    Título original: The hurt locker.
    Director: Kathryn Bigelow.
    Producción: Kathryn Bigelow, Mark Boal, Nicolas Chartier, Greg Shapiro.
    Guión: Mark Boal.
    Fotografía:  Barry Ackroyd.
    Música: Marco Beltrami, Buck Sanders.
    Montaje:  Chris Innis, Bob Murawski.
    Intérpretes: Jeremy Renner (Sargento William James), Anthony Mackie (Sargento J.T. Sanborn), Brian Geraghty (Owen Eldridge), Guy Pearce (Sargento Matt Thompson), Ralph Fiennes (Contratista Jefe), David Morse (Coronel Reed), Evangeline Lilly (Connie James), Christian Camargo (Tte. Coronel John Cambridge), Suhail Aldabbach (Hombre del traje negro), Christopher Sayegh (Beckham).{/xtypo_code}

    En tierra hostil nos cuenta el duro día a día de un grupo de artificieros del ejército de los Estados Unidos en Irak. Todo marcha medianamente bien hasta la muerte del jefe del grupo. Es entonces cuando toma el mando el sargento James, cuyo carácter temerario e impredecible hará que sus dos subordinados empiecen a valorar seriamente el riesgo que corren sus vidas cada día, y a plantearse si verdaderamente merece la pena continuar.

    Muchos han criticado a la directora (a la que muchos aún recordamos por aquella fantástica cinta que era El peso del agua, y mira que ha llovido desde entonces) por su falta de posicionamiento ideológico respecto a la intervención de su país en Irak. Pero es precisamente esto lo fundamental de la película, su mayor baza. Y es que lo que Bigelow hace es mostrar un riguroso planteamiento visual, valorando más el aspecto sensorial por encima de cualquier discurso propagandístico o crítico.
    En tierra hostil fue premiada por la crítica estadounidense y por el sindicato de directores del país, siendo la primera mujer en ganar el premio. Sin embargo, en los Globos de Oro perdió la batalla contra la insulsa Avatar. El próximo enfrentamiento entre ambas será en los Oscar, y podría darse el hecho de que Bigelow ganara a Cameron (lo cual no tendría nada de especial de no ser por que ambos estuvieron casados hace unos años).

    Estamos ante una película de gran intensidad, que mantiene en tensión durante casi todo el metraje. Bigelow dirige su maestría en el manejo de la puesta en escena, su utilización de los escenarios y la planificación de las escenas. La película, hasta el momento, que mejor ha mostrado cómo se siente la guerra de Irak, cómo viven allí los soldados, sin ningún atisbo de heroísmo, sin intentar lanzar mensajes demagógicos de ningún tipo, y con un reparto (desconocido) que actúa a un nivel excelente.

    Gran película, gran historia, a la que sólo le falta ganar el Oscar, más que nada para que la masa, el gran público, piense lo mismo.