Etiqueta: intentando

  • Dibujo a lápiz y carboncillo para anunciar el Rocío

    Presentación del cartel del Rocío

    Su autor es Alejandro Jurado, un joven de 19 años  

    A sus 19 años, Alejandro Jurado  se ha estrenado como cartelista y lo ha hecho con una de sus principales devociones: la Virgen del Rocío. La Hermandad de Dos Hermanas presentó el pasado sábado, durante los cultos, el cartel anunciador de la romería. Un dibujo a lápiz y carboncillo en el que Alejandro ha intentando plasmar su visión del Rocío.

    Para estos cultos el Simpecado ha estrenado nuevas flores de tela  realizadas a mano: margaritas, lirios y amapolas.

  • Año nuevo

    Siempre he sido anti tópico; que me dijeran cuándo tengo que reír, que divertidme, que sufrir, que estar feliz, me hizo estar de rechazo en las situaciones sociales. Con los años he aprendido a revertir el arquetipo de conductas en actitudes personales positivas. Creo que merece más la pena que ir de rechazo, como los es, ser buena persona.
    En este nuevo año seguiré intentando ser positivo, trabajador, buen padre y mejor esposo. Así os lo recomiendo.

  • Gracia, sabiduría y prudencia

    (Marcos 6, 7-13) LAS PERSONAS no vivimos de lo que aprendemos intelectualmente; eso, sin dejar de ser importante, no es lo trascendental en nuestras vidas. Las personas vivimos de lo que se nos entrega, día a día, en la vida de las personas con quien convivimos. Como se dice tantas veces: los niños no hacen lo que sus padres le dicen, sino lo que ven que sus padres hacen.

    Jesucristo es, para nosotros, un tesoro de gracia, sabiduría y prudencia. Y, sólo, mirando y remirando su vida, sólo contemplándolo día tras día, podemos participar de su bondad y su plenitud. Ni un día ha de pasar sin que contemplemos su sensibilidad hacia los pobres; su capacidad de decir la verdad, desnuda de intereses; su constante perdón hacia los pecadores; su confianza en que sus discípulos –hoy, nosotros—podemos colaborar con su misión para la humanidad.
    Todavía sin mucha preparación, sin mucha sabiduría, sin tener todavía su Espíritu, Jesús envía a los discípulos para proclamar y extender su reino. Y ellos van intentando hablar como Jesús lo hacía, intentando mirar como Jesús miraba, intentando vivir al modo de Jesús. Aprendemos de nuestros aciertos y errores; viviendo y reflexionando sobre lo que vivimos.

    En este primer intento, como es natural, los apóstoles no aciertan del todo. Se ponen a ungir a los enfermos con aceite, como ellos veían a los curanderos, pero nunca habían visto a Jesús. Predican sólo la conversión de los pecados; mientras que Jesús anunciaba una buena noticia de esperanza… Pero cuando lleguen, no les regañará; los acogerá con cariño, los invitará a ir a un lugar apartado para descansar, valorará todo lo bueno que han hecho, y, con mucha sabiduría y prudencia, les volverá a hablar de la gracia, del amor que el Padre tiene para todos. Signo claro de asertividad. El verano, tiempo propicio para cultivarla.