Etiqueta: intenciones

  • El Ayuntamiento decide actuar en las cesiones de terrenos para proyectos que no se han cumplido

    Incoará expediente y actuará según los casos secuestrando la concesión administrativa u optando por su caducidad

    El Ayuntamiento de Dos Hermanas ha decidido intervenir en aquellas cesiones de terrenos que se hicieron en su día para el desarrollo de algún proyecto urbanístico y que finalmente no ha llegado a buen puerto. Así lo ha confirmado el portavoz del equipo de gobierno, Agustín Morón, quien ha asegurado que a partir de ahora será muy común que las juntas de gobierno local aprueben la puesta en marcha de expedientes para ver cuál es la situación de todos estos proyectos y tomar medidas al respecto.

    Así va a ocurrir en el caso de Cinequinto, con el que se ha incoado expediente para conocer las intenciones de la entidad bancaria, BBVA, tras iniciar la ejecución hipotecaria de este centro de ocio y cines después del cierre de Cinequinto. Este multicines, con sus locales comerciales, construido en unos terrenos, según Morón, “que se cedieron a Cinéapolis en el año 2003 para la construcción y explotación de este complejo hasta el año 2054, 48 años después de la finalización de sus obras”.

    En la actualidad es la entidad bancaria quien tiene la concesión y el consistorio lo que quiere es conocer sus intenciones, ya que no se pueden emprender otras acciones que no sea el uso de estos locales con fines de ocio.

    El procedimiento que se va a seguir en todos estos casos será similar, optando por el secuestro de la concesión administrativa o la caducidad de la misma.  Así se hará en otros proyectos que no han fructificado como uno de construcción de viviendas en Montequinto o el del centro de personas psicodeficientes en el entorno del SNP-18 Ibarburu.

  • El Dos Hermanas de Corbacho no termina de arrancar

    El cuadro rojiazul cae derrotado por 3-0 ante el Lora

    El ‘nuevo’ Dos Hermanas CF de Juanma Corbacho no termina de arrancar. El cuadro rojiazul anotó esta semana su enésima derrota (ante el Lora, por 3-0), lo que lo ha abocado a una sempiterna penúltima en la clasificación.

    Poco demostró el conjunto nazareno durante el partido. Tras una sucesión de fallos defensivos Enrique inauguró el marcador en el minuto 13, a lo que le siguió una cadena de despistes por parte de los nazarenos, que no hicieron otra cosa sino ponerle en bandeja el encuentro a los anfitriones. Esta ocasión de oro la aprovecharon los loreños, que materializaron su segundo tanto en el minuto 39 por mediación de Álvaro tras una cesión de Rubio.

    En el segundo tiempo los de Dos Hermanas saltaron con otro espíritu al campo. En buena medida, gracias a los cambios efectuados por Corbacho, que justo tras el descanso le dio entrada a Caramelo (en sustitución de Adri León) así como a Pantoja por un Melquiades falto de mordente a mitad del periodo.

    Las buenas intenciones del técnico no bastaron. El equipo no terminaba de despuntar y para colmo se continuaron sucediendo errores defensivos, como el que le permitió al loreño Iván marcar el 3-0 definitivo tras colocársela su compañero Enrique.

    Tras este tropiezo tocará probar suerte este domingo a las 12:00 horas en el Miguel Román ante el Gerena, que viene de vencer por un contundente 7-0 al Arahal.

     

  • Buenas intenciones, malos resultados

    1901¿PARA QUÉ SIRVE UN OSO?

    Tras haber trabajado juntos en La torre de Suso, los actores Javier Cámara y Gonzalo de Castro, dos de los cómicos más populares de nuestro país, gracias a la televisión, vuelven a coincidir con el director de aquella cinta, Tom Fernández, en esta ¿Para qué sirve un oso?, que inauguró el pasado sábado la decimocuarta edición del Festival de Cine Español de Málaga.

    {xtypo_code}España, 2011. (100′)
    Escrita y dirigida: Tom Fernández.
    Producción: Jaume Roures, Enrique González Macho.
    Fotografía:  Arnau Vall Colomer.
    Música: Mauricio Villavecchia.
    Montaje: Ángel Hernández Zoido.
    Intérpretes: Javier Cámara (Guillermo), Gonzalo de Castro (Alejandro), Jesse Johnson (Chaval), Oona Chaplin (Rosa), Emma Suárez (Natalia), Geraldine Chaplin (Josephine), Sira García (Daniela).{/xtypo_code}

    No nos engañemos: la película logrará su objetivo de atraer a un público numeroso a las salas, porque es una historia sencilla, accesible, una comedia que sus dos protagonistas venden muy bien, y que además pretende (y puede) llegar a todos los públicos (ni hay truculencias, ni violencia -más allá de algunos golpes cómicos-, ni nada que se pueda acercar a una intención sexual, en ningún momento). Pero esa es también, aunque parezca mentira, su principal handicap. Es una historia muy facilona, con buenas intenciones (el ecologismo, salvar al planeta, reciclar…) pero con malos resultados.

    La película nos cuenta la vida de dos hermanos muy distintos. Guillermo es un biólogo de talento que, tras años en la Antártida, pierde la fe en lo que está haciendo y lo deja todo para volver a su pueblo; allí, la mujer que le crió (Josephine) le obliga a ir a buscar a su hermano, Alejandro, un zoologo que sólo tiene fe, que vive en un árbol en el medio del bosque y que, con la ayuda de un californiano recién diplomado pretende demostrar que hay osos en el bosque, para evitar la construcción de una urbanización.

    Las intenciones, como decimos, del director son buenas, y las de sus protagonistas, también (de ellos son los mejores momentos de la cinta), pero el resultado no es el esperado, porque Fernández se pierde en el camino, se preocupa casi más por las tramas paralelas, la de las relaciones amorosas (o los intentos de lograrla) entre Alejandro y Natalia, la veterinaria del pueblo (una sorprendentemente sosa Emma Suárez), o las del joven investigador con la (también jovencita) profesora del colegio (Oona Chaplin, que se paseó la mañana del estreno por Málaga con unos altísimos tacones) y que no hay por donde cogerla; o la de la niña de la historia (en toda película que quiera llegar y educar a los pequeños tiene que haber una niña) que cada vez que aparece, relentiza todo, le quita ritmo, brillo…

    ¿Para qué sirve un oso? es una película de altibajos. Comienza mal, va mejorando poco a poco, pero después se pierde, por completo, parece que se recupera, pero es un espejismo y acaba completamente perdida, sin conseguir sus objetivos. Muy buenas intenciones, sí, pero pocos, casi ningún, logro. Además, se la ve venir desde muy lejos, y cualquiera puede adivinar cómo va a terminar la historia, para todos (y digo, todos) sus personajes, desde poco después de empezar.