Etiqueta: inesperado:

  • La pasión por el turf de Diego Sarabia

    El gentleman, también preparador y propietario de la cuadra Río Cubas, Diego Sarabia vivió el pasado domingo una jornada de ensueño al imponerse contra pronóstico con Ángel Melody en el Premio Cruzcampo, el sprint de 1.400 metros con el que se culminaba la segunda reunión invernal en el Gran Hipódromo de Andalucía Javier Piñar Hafner.

    Pero las sorpresas gratas no culminaron aquí para Sarabia, ya que otro de sus purasangres, Teniente Drebin, protagonizó una sonada sorpresa en el Premio Hípica Rancho Alegre, 1.500 metros reservados a potros de dos años no ganadores.

    {xtypo_rounded_left4}9 DE DICIEMBRE
    a partir de las 12:15 tercera jornada de la temporada. La entrada es gratuita.{/xtypo_rounded_left4}

    También se puede considerar inesperado el triunfo de Barañain en el Premio Estadio Deportivo, que, en la primera parte del hándicap dividido sobre 2.100 metros, ganó con autoridad.

    Mas previsible fue el Premio Grupo Sánchez Noriega, segunda parte del handicap, con Gamberro llevándose el triunfo.
    En la prueba que inauguraba la reunión, Premio Cría Nacional, venció Belate.

     

  • La china del Arenal o Historia de un instante

    Hierática, silenciosa,
    presa tras un mostrador
    donde apenas daba el sol,
    mimetizaba el semblante
    de entre los llenos estantes
    que tenía alrededor.

    Una vez compré el regalo
    fui a la caja —hasta su altura—
    descubriendo la frescura
    de sus manos, su mirada
    y su pose delicada
    que rezumaba tersura.

    La china envolvió el regalo
    con perfección y destreza;
    con tal tacto y sutileza
    que, al rematarlo en un lazo,
    fue a anudarlo en su regazo
    colmándolo de belleza.

    El instante —destilando
    sensibilidad y estilo—
    quiso fraguar un suspiro
    que me brotó inesperado:
    ella puso un gesto raro,
    recatado y sorprendido.

    Al socaire de sus ojos;
    su sensualidad pausada;
    en sus rasgos, su mirada;
    tras un perfume oriental,
    olvidé la Navidad,
    mis regalos y mis prisas,
    el reloj con sus pesquisas
    y el tren en El Arenal…

  • La china del Arenal o Historia de un instante

    Hierática, silenciosa,
    presa tras un mostrador
    donde apenas daba el sol,
    mimetizaba el semblante
    de entre los llenos estantes
    que tenía alrededor.

    Una vez compré el regalo
    fui a la caja —hasta su altura—
    descubriendo la frescura
    de sus manos, su mirada
    y su pose delicada
    que rezumaba tersura.

    La china envolvió el regalo
    con perfección y destreza;
    con tal tacto y sutileza
    que, al rematarlo en un lazo,
    fue a anudarlo en su regazo
    colmándolo de belleza.

    El instante —destilando
    sensibilidad y estilo—
    quiso fraguar un suspiro
    que me brotó inesperado:
    ella puso un gesto raro,
    recatado y sorprendido.

    Al socaire de sus ojos;
    su sensualidad pausada;
    en sus rasgos, su mirada;
    tras un perfume oriental,
    olvidé la Navidad,
    mis regalos y mis prisas,
    el reloj con sus pesquisas
    y el tren en El Arenal…