Etiqueta: humildes

  • Esperanza y utopía

    LOS CRISTIANOS creemos en la bondad primera de la humanidad; es creada por Dios; pero sabemos, a fuerza de experiencia, que la fuerza del pecado es capaz de convertir las más loables intenciones, al cabo de algún tiempo, en corrupción, en inautenticidad y en vacío. La esperanza de los cristianos se vive en la tensión de vivir el mundo como sacramento del amor del Padre, que nos invita a realizar histórica y concretamente su Reino de paz y de justicia, y la esperanza última de la resurrección que restaña cualquier herida que la violencia y la irracionalidad de este mundo, a veces inmundo, infringe a los más débiles.

    Somos personas de utopía, que buscan plasmar en lo concreto la voluntad de Dios para con su pueblo. Somos personas de esperanza que, fundados en el amor de Dios, mantenemos la paz y la lucha cuando todo parece que está en contra. Somos personas que  buscan en lo concreto y lo sencillo la mano de Dios; y allí donde otros no ven sino oscuridad, porque aun no ha amanecido, nosotros contemplamos el lucero de la mañana.

    En un trabajador pobre, en un profeta que anuncia el evangelio del amor, los discípulos son invitados a contemplar el rostro del Padre: “Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre”. Los sacramentos son siempre pequeños, son siempre humildes, son siempre cotidianos –agua, aceite, pan, vino… un hombre que parece un hombre cualquiera-. Pero en esos acontecimientos aparentemente insignificantes está la fuerza y la luz del Padre que nos conduce a su Reino.

    Tú también estás llamado a amasar con tus manos signos con los que compartir la esperanza con los humildes y sencillos.

     

  • Educación para “Borjas”

    De todos es sabido, la tan angustiosa situación que nuestro país atraviesa, así como las dificultades añadidas que las familias estamos destinadas a sufrir, debido a los ya famosos recortes.

    Uno de los ámbitos más afectados ha sido el de la educación, en concreto la pública, la de las personas humildes que no descendemos de políticos o presidentes. Así pues, en la actualidad estudiar se ha convertido en un privilegio y no es visto como un derecho público que en realidad es lo que es, dicha situación es debida a las supuestas medidas que el gobierno ha adoptado para apaciguar el azote de la crisis.

    La situación actual recuerda y mucho a las de finales del siglo XVIII, donde España se componía mediante una sociedad estamental, con un monarca absoluto, donde no había posibilidad de ascensión social para aquellos que nacían en un ámbito humilde, sino que en dicha sociedad las oportunidades las otorgaba la sangre, algo parecido sucede ahora, con la diferencia que en lugar de ser la sangre quien rige las oportunidades es el poder económico, ya que con las medidas adoptadas, se cortan las alas para el estudio a personas humildes, otorgando ese derecho a la minoría, los ricos, que se pueden permitir este lujo.

    Esperemos que las manifestaciones venideras hagan retroceder al gobierno y que el estudio deje de ser un lujo para ser un derecho, del que podamos disfrutar todos.

     

  • La barriada de El Rocío también existe

    Sra. directora: quisiera trasladarle mi preocupación al comprobar que muchas personas de mi barrio nos quedamos sin poder acceder a la información fresca y actual del municipio, la que solo un periódico local sabe ofrecer.

    Mi idea es que la persona responsable del reparto, hiciese llegar un buen número de ejemplares de cada edición a la AA.VV. Salvador Dalí, situada junto al campo de fútbol La Rociera (que por cierto, en tan buen lugar está dejando al deporte nazareno a pesar de sus humildes instalaciones y tan poco apoyo de quien corresponda), generando así un espacio social y cultural de debate e intercambio de opiniones entre distintas generaciones, sexo, ideología o religión, que solo una asociación de vecinos es capaz de conseguir.

    Le agradezco de antemano su colaboración.