Etiqueta: hollywood

  • Sentimentalismo baboso

    1501UN SUEÑO POSIBLE

    El pasado 2009 fue un año completito para Sandra Bullock. En el terreno personal, pudo adoptar al niño que tanto tiempo llevaba persiguiendo, pero por otro lado sufrió un doloroso divorcio tras las infidelidades de su marido. En el apartado profesional, recibió el Golden Rapsberry (o el Razzie, como es más conocido) a la peor actriz del año por su papel en Loca obsesión, aunque un par de días después recogió el Oscar por esta película, como la mejor actriz del mismo año.

    {xtypo_code} Estados Unidos, 2009 (129′).

    Título original: The blind side.

    Director:  John Lee Hancock.

    Producción: Broderick Johnson, Andrew A. Kosove, Gil Netter.

    Guión: John Lee Hancock, basado en el libro de Michael Lewis.

    Fotografía: Alar Kivilo.

    Música: Carter Burwell.

    Montaje: Mark Livolsi.

    Intérpretes: Sandra Bullock (Leigh Ann Tuhoy), Tim McGraw (Sean Tuhoy), Quinton Aaron (Michael Oher), Jae Head (S.J. Tuhoy), Lily Collins (Collins Tuhoy), Ray McKinnon (Entrenador Burt Cotton), Kim Dickens (Sra. Boswell), Adriane Lenox (Denise Oher), Kathy Bates (Srta. Sue), Catherine Dyer (Sra. Smith), Andy Stahl (Director Sandstrom). {/xtypo_code}

    La verdad es que la protagonista demuestra mucho más talento de lo que había hecho hasta la fecha (aunque las cintas predecesoras tampoco se prestaban a demasiado), y que puede interpretar papeles más allá de la comedia romántica en la que estaba prácticamente afincada, aunque de ahí a darle un premio de la Academia de Hollywood hay un trecho, y tampoco habría extrañado que la ganadora hubiese sido cualquiera de las otras cuatro candidatas rivales.Un sueño posible (ignoremos la traducción española del título, que obvia todo el sentido del original, basado en el deporte que es protagonista de la historia) es una película de buenos sentimientos, extremadamente buenos, con una familia acomodada, triunfadora y feliz que no tiene el más mínimo problema en ningún aspecto de sus vidas, en ningún momento.

     

    Basada en hechos reales, nos cuenta la historia de Michael ‘Big Mike’ Oher, un joven negro, casi un sin techo, que sobrevive como puede, y al que un día la matriarca de la familia le ofrece pasar la noche en su casa. Poco a poco, el silencioso grandullón va conquistando a la familia, y gracias a sus aptitudes deportivas logrará éxitos inesperados.Aunque está bien contada, está rodada con innumerables estereotipos y muchos tópicos ya demasiado manidos.

    Pero el principal error es que el argumento se centra exclusivamente en la familia, en lo bien que les va a todos con la llegada del nuevo miembro (antes ya le iba de lujo al padre empresario rico, a la madre solidaria y orgullosa de serlo y demostrarlo a los demás, al hijo divertido y chistoso -el descubrimiento de la cinta- y a la guapa hija animadora del equipo del instituto -por cierto, hija en la vida real del cantante Phil Collins-), pero no se molesta en considerar repercusiones sociales más amplias.

    La película es demasiado blanda, tan sentimental y condescendiente que llega a molestar en algunos momentos y que raya el racismo y la vergüenza en otros. Y lo que es peor: es maniquea y demagoga. Nos quiere convencer de que la bondad existe, de que los buenos sentimientos mueven al mundo. Pero Hollywood ha evolucionado poco desde los años treinta, y los negros siguen en guetos, dedicados al robo y al tráfico y consumo de droga, y son los ricos y generosos blancos los que ayudan a sacarlos del hoyo del que por sí mismos no son capaces de salir. Aunque basada en hechos reales, hay mejores modos (y más creíbles) de contar la historia.

  • Una sátira muy suave

    2101ALGO PASA EN HOLLYWOOD

    No es una novedad utilizar el mundo del cine para contar una historia. Han sido numerosas las cintas que tienen por argumento el cine, los rodajes, la industria… El cine dentro del cine, vamos. Desde clásicos como El crepúsculo de los dioses, a cintas más recientes como Tropic Thunder, sin olvidar obras fundamentales como El juego de Hollywood de Robert Altman o tan variopintas como Cómo conquistar Hollywood (una de las debilidades no confesadas de este que les habla).

    Estados Unidos, 2009. (106’)
    Título original: What just happened.
    Dirección:  Barry Levinson.
    Producción: Mark Cuban, Robert de Niro, Barry Levinson, Art Linson, Jane Rosenthal.
    Guión: Art Linson, basado en su propia novela.
    Fotografía: Stéphane Fontaine.
    Música: Marcelo Zarvos.
    Montaje: Hank Corwin.
    Intérpretes: Robert de Niro (Ben), Catherine Keener (Lou), Sean Penn (Sean Penn), Bruce Willis (Bruce Willis), John Turturro (Dick Bell), Robin Wright Penn (Kelly), Stanley Tucci (Scott Solomon), Kristen Stewart (Zoe), Michael Wincott (Jeremy Bruell).

    En esta cinta, dirigida por el irregular Barry Levinson, que cuenta con un cada vez más flojo Robert de Niro como protagonista y productor, y basada en una novela del productor Art Linson (que cuenta sus propias experiencias), Algo pasa en Hollywood (por cierto, otra muestra de una mala traducción de un título original) cuenta las desventuras de un productor durante dos semanas duras de su vida, en las que tiene que lidiar con un director que se niega a remontar su película, a las exigencias de una estrella, a otras sanguijuelas varias de la industria, mientras sufre las presiones de sus jefes e intenta mantener lo poco que queda vivo de la relación con su familia.

    Algo pasa en Hollywood tiene algunos momentos en los que se puede percibir la sátira que intenta plasmar, los juegos de poder que se ocultan en la industria y las miserias del negocio. El problema es que, estando detrás uno de los grandes estudios, como es el caso, se podía prever que no iba a haber tanta mala hostia como se podría esperar. Si a ello le sumamos que Levinson es un director que no es muy propicio a morder la mano que le da de comer, el resultado es este, una cinta que pretende ser mordaz, pero que se queda en una película ligera, mucho más suave que otras (como la del maestro Altman, por ejemplo, donde, por cierto, también aparecía Bruce Willis interpretándose a sí mismo, como en ésta)

    El argumento va de un lado a otro sin mucho acierto en casi todo su metraje, pasando de una de las historias a otra (del director a la estrella quejosa, a los problemas familiares…), resultando muy previsible en la finalización de todas ellas. No es tan mordaz como pretende, incluso tiene momentos que son hasta aburridos, provocados por un ritmo cansino. Si a ello le sumamos el hecho de que ninguno de los protagonistas está en su mejor momento (de Niro lleva años lejos de sus grandes trabajos), el resultado es éste, una película con un argumento que se prevé interesante, pero que (como en otras ocasiones) carece de la mordacidad que se le presupone.

  • Una sátira muy suave

    2101ALGO PASA EN HOLLYWOOD

    No es una novedad utilizar el mundo del cine para contar una historia. Han sido numerosas las cintas que tienen por argumento el cine, los rodajes, la industria… El cine dentro del cine, vamos. Desde clásicos como El crepúsculo de los dioses, a cintas más recientes como Tropic Thunder, sin olvidar obras fundamentales como El juego de Hollywood de Robert Altman o tan variopintas como Cómo conquistar Hollywood (una de las debilidades no confesadas de este que les habla).

    Estados Unidos, 2009. (106’)
    Título original: What just happened.
    Dirección:  Barry Levinson.
    Producción: Mark Cuban, Robert de Niro, Barry Levinson, Art Linson, Jane Rosenthal.
    Guión: Art Linson, basado en su propia novela.
    Fotografía: Stéphane Fontaine.
    Música: Marcelo Zarvos.
    Montaje: Hank Corwin.
    Intérpretes: Robert de Niro (Ben), Catherine Keener (Lou), Sean Penn (Sean Penn), Bruce Willis (Bruce Willis), John Turturro (Dick Bell), Robin Wright Penn (Kelly), Stanley Tucci (Scott Solomon), Kristen Stewart (Zoe), Michael Wincott (Jeremy Bruell).

    En esta cinta, dirigida por el irregular Barry Levinson, que cuenta con un cada vez más flojo Robert de Niro como protagonista y productor, y basada en una novela del productor Art Linson (que cuenta sus propias experiencias), Algo pasa en Hollywood (por cierto, otra muestra de una mala traducción de un título original) cuenta las desventuras de un productor durante dos semanas duras de su vida, en las que tiene que lidiar con un director que se niega a remontar su película, a las exigencias de una estrella, a otras sanguijuelas varias de la industria, mientras sufre las presiones de sus jefes e intenta mantener lo poco que queda vivo de la relación con su familia.

    Algo pasa en Hollywood tiene algunos momentos en los que se puede percibir la sátira que intenta plasmar, los juegos de poder que se ocultan en la industria y las miserias del negocio. El problema es que, estando detrás uno de los grandes estudios, como es el caso, se podía prever que no iba a haber tanta mala hostia como se podría esperar. Si a ello le sumamos que Levinson es un director que no es muy propicio a morder la mano que le da de comer, el resultado es este, una cinta que pretende ser mordaz, pero que se queda en una película ligera, mucho más suave que otras (como la del maestro Altman, por ejemplo, donde, por cierto, también aparecía Bruce Willis interpretándose a sí mismo, como en ésta)

    El argumento va de un lado a otro sin mucho acierto en casi todo su metraje, pasando de una de las historias a otra (del director a la estrella quejosa, a los problemas familiares…), resultando muy previsible en la finalización de todas ellas. No es tan mordaz como pretende, incluso tiene momentos que son hasta aburridos, provocados por un ritmo cansino. Si a ello le sumamos el hecho de que ninguno de los protagonistas está en su mejor momento (de Niro lleva años lejos de sus grandes trabajos), el resultado es éste, una película con un argumento que se prevé interesante, pero que (como en otras ocasiones) carece de la mordacidad que se le presupone.