Etiqueta: hijos

  • El PP propone un punto de encuentro para familias separadas

    0402Se adaptaría como espacio para la entrega-recogida de los hijos

    La Coordinadora de Bienestar Social del Partido Popular, encabezada por María Fernanda Torres, elevará una propuesta al gobierno local para la puesta en marcha en la ciudad de un punto de encuentro para la entrega-recogida de los hijos en el caso de las familias separadas.

    Se trataría de una sede regulada por profesionales, como trabajadores sociales, psicólogos o mediadores sociales y hasta un médico, con el fin de hacer al menor menos traumático este proceso.

    De esta forma, según María Fernanda, “se asume un compromiso por parte del PP para llevarla a cabo al tratarse de una problemática importante”. No obstante, prosigue la coordinadora, sólo existe un punto de encuentro en Ciudad Jardin (Sevilla), “que está saturado y con una importante lista de espera”, y Carmona ha sido el primer ayuntamiento de la provincia en aprobar uno que aún no se ha puesto en marcha.

    Asimismo, en otro orden de cosas, la agrupación local del Partido Popular ha fletado un autobús que acercará a los militantes del PP al acto que el partido ha programado el domingo, día 19, en la plaza de toros de Antequera. El autobús saldrá de los juzgados a las 7:50 horas y luego tendrá otra parada prevista en Montequinto. Los interesados en acudir pueden llamar al 606 32 03 79 (Ana Valme) ó 618 73 01 57 (María José).

  • La profesora Aurora Fernández celebra su siglo de vida “con muchas ganas”

    2001

    Participó en la apertura de los colegios La Almona y San Sebastián 

    Con “muchas ganas y buena salud” celebró Aurora Fernández Fernández-Agüera sus cien años de vida. Una efemérides muy especial que la familia de esta profesora jubilada, que fuera esposa del también maestro y practicante Enrique Díaz Ferreras, han querido celebrar por todo lo alto. Unos 70 invitados se dieron cita el pasado fin de semana en su domicilio de la barriada de La Motilla, entre familiares y hasta un grupo de antiguas alumnas, que no quisieron perderse esta emotiva celebración.

    Aurora Fernández nació en Sanlúcar de Barrameda y como hija que era del delegado de la Unión Española de Explosivos viajó desde muy pequeña de ciudad en ciudad, cursando sus estudios a caballo entre Córdoba, La Coruña y Sevilla, animada y apoyada en todo momento tanto por su familia como por su profesorado dadas sus cualidades. Aurora desarrolló la mayor parte de su carrera profesional, entre  los años 1934 y 1966, en la ciudad de Dos Hermanas. T

    ras aprobar las oposiciones, a Aurora le conceden una plaza en el colegio Calvo Sotelo (actual San Sebastián), que aún no estaba construido. Mientras tanto, la profesora imparte clases en una nave habilitada en la calle Canónigo. Tras desempeñar su labor durante dos años en el conocido como colegio del Cementerio, Aurora pasa al también recién inaugurado colegio José Antonio Primo de Rivera, más conocido como  La Almona.

    A la profesora le toca vivir en Dos Hermanas en plena posguerra, compaginando su trabajo como profesora con el cuidado de sus cinco hijos. Además, Aurora se sumerge en una campaña nacional de alfabetización para reducir los altos índices de analfabetismo. Sus hijos recuerdan aquella época como una “vida dura” en la que sus padres “cobraban unos sueldos ínfimos” pero debían mantener un estatus social al ser considerados los profesores en aquella época como personalidades importantes del pueblo.  Además, realizaron un sobreesfuerzo, recuerdan, para que todos sus hijos pudiesen tener una educación.

    Un momento crucial para la familia fue la iniciativa puesta en marcha por un grupo de alumnos del patriarca para que un colegio de Dos Hermanas llevara su nombre. Tras varias iniciativas frustradas, se logra que el recién inaugurado colegio de La Moneda llevase el nombre del maestro Enrique Díaz Ferreras, con el que siguen manteniendo una estrecha relación y siguen participando en los actos a los que se les invitan.Un claro ejemplo de la vinculación de esta familia con Dos Hermanas y con el ámbito educativo en el que desempeñaron su labor durante décadas.

    {xtypo_code} Marcha a Sevilla

    Aurora Fernández abandona la ciudad de Dos Hermanas para continuar con su labor docente en los centros de San Jacinto y Borbolla, en Sevilla. En este último se jubiló con 70 años en la década de los 80, manteniendo un buen recuerdo de todos sus colegios. “Me he encontrado a gusto en todos, ya que han sido muy buenos conmigo y yo también me he portado bien con ellos”, recuerda.{/xtypo_code}


     

     

  • La profesora Aurora Fernández celebra su siglo de vida “con muchas ganas”

    2001

    Participó en la apertura de los colegios La Almona y San Sebastián 

    Con “muchas ganas y buena salud” celebró Aurora Fernández Fernández-Agüera sus cien años de vida. Una efemérides muy especial que la familia de esta profesora jubilada, que fuera esposa del también maestro y practicante Enrique Díaz Ferreras, han querido celebrar por todo lo alto. Unos 70 invitados se dieron cita el pasado fin de semana en su domicilio de la barriada de La Motilla, entre familiares y hasta un grupo de antiguas alumnas, que no quisieron perderse esta emotiva celebración.

    Aurora Fernández nació en Sanlúcar de Barrameda y como hija que era del delegado de la Unión Española de Explosivos viajó desde muy pequeña de ciudad en ciudad, cursando sus estudios a caballo entre Córdoba, La Coruña y Sevilla, animada y apoyada en todo momento tanto por su familia como por su profesorado dadas sus cualidades. Aurora desarrolló la mayor parte de su carrera profesional, entre  los años 1934 y 1966, en la ciudad de Dos Hermanas. T

    ras aprobar las oposiciones, a Aurora le conceden una plaza en el colegio Calvo Sotelo (actual San Sebastián), que aún no estaba construido. Mientras tanto, la profesora imparte clases en una nave habilitada en la calle Canónigo. Tras desempeñar su labor durante dos años en el conocido como colegio del Cementerio, Aurora pasa al también recién inaugurado colegio José Antonio Primo de Rivera, más conocido como  La Almona.

    A la profesora le toca vivir en Dos Hermanas en plena posguerra, compaginando su trabajo como profesora con el cuidado de sus cinco hijos. Además, Aurora se sumerge en una campaña nacional de alfabetización para reducir los altos índices de analfabetismo. Sus hijos recuerdan aquella época como una “vida dura” en la que sus padres “cobraban unos sueldos ínfimos” pero debían mantener un estatus social al ser considerados los profesores en aquella época como personalidades importantes del pueblo.  Además, realizaron un sobreesfuerzo, recuerdan, para que todos sus hijos pudiesen tener una educación.

    Un momento crucial para la familia fue la iniciativa puesta en marcha por un grupo de alumnos del patriarca para que un colegio de Dos Hermanas llevara su nombre. Tras varias iniciativas frustradas, se logra que el recién inaugurado colegio de La Moneda llevase el nombre del maestro Enrique Díaz Ferreras, con el que siguen manteniendo una estrecha relación y siguen participando en los actos a los que se les invitan.Un claro ejemplo de la vinculación de esta familia con Dos Hermanas y con el ámbito educativo en el que desempeñaron su labor durante décadas.

    {xtypo_code} Marcha a Sevilla

    Aurora Fernández abandona la ciudad de Dos Hermanas para continuar con su labor docente en los centros de San Jacinto y Borbolla, en Sevilla. En este último se jubiló con 70 años en la década de los 80, manteniendo un buen recuerdo de todos sus colegios. “Me he encontrado a gusto en todos, ya que han sido muy buenos conmigo y yo también me he portado bien con ellos”, recuerda.{/xtypo_code}


     

     

  • La profesora Aurora Fernández celebra su siglo de vida “con muchas ganas”

    2001

    Participó en la apertura de los colegios La Almona y San Sebastián 

    Con “muchas ganas y buena salud” celebró Aurora Fernández Fernández-Agüera sus cien años de vida. Una efemérides muy especial que la familia de esta profesora jubilada, que fuera esposa del también maestro y practicante Enrique Díaz Ferreras, han querido celebrar por todo lo alto. Unos 70 invitados se dieron cita el pasado fin de semana en su domicilio de la barriada de La Motilla, entre familiares y hasta un grupo de antiguas alumnas, que no quisieron perderse esta emotiva celebración.

    Aurora Fernández nació en Sanlúcar de Barrameda y como hija que era del delegado de la Unión Española de Explosivos viajó desde muy pequeña de ciudad en ciudad, cursando sus estudios a caballo entre Córdoba, La Coruña y Sevilla, animada y apoyada en todo momento tanto por su familia como por su profesorado dadas sus cualidades. Aurora desarrolló la mayor parte de su carrera profesional, entre  los años 1934 y 1966, en la ciudad de Dos Hermanas. T

    ras aprobar las oposiciones, a Aurora le conceden una plaza en el colegio Calvo Sotelo (actual San Sebastián), que aún no estaba construido. Mientras tanto, la profesora imparte clases en una nave habilitada en la calle Canónigo. Tras desempeñar su labor durante dos años en el conocido como colegio del Cementerio, Aurora pasa al también recién inaugurado colegio José Antonio Primo de Rivera, más conocido como  La Almona.

    A la profesora le toca vivir en Dos Hermanas en plena posguerra, compaginando su trabajo como profesora con el cuidado de sus cinco hijos. Además, Aurora se sumerge en una campaña nacional de alfabetización para reducir los altos índices de analfabetismo. Sus hijos recuerdan aquella época como una “vida dura” en la que sus padres “cobraban unos sueldos ínfimos” pero debían mantener un estatus social al ser considerados los profesores en aquella época como personalidades importantes del pueblo.  Además, realizaron un sobreesfuerzo, recuerdan, para que todos sus hijos pudiesen tener una educación.

    Un momento crucial para la familia fue la iniciativa puesta en marcha por un grupo de alumnos del patriarca para que un colegio de Dos Hermanas llevara su nombre. Tras varias iniciativas frustradas, se logra que el recién inaugurado colegio de La Moneda llevase el nombre del maestro Enrique Díaz Ferreras, con el que siguen manteniendo una estrecha relación y siguen participando en los actos a los que se les invitan.Un claro ejemplo de la vinculación de esta familia con Dos Hermanas y con el ámbito educativo en el que desempeñaron su labor durante décadas.

    {xtypo_code} Marcha a Sevilla

    Aurora Fernández abandona la ciudad de Dos Hermanas para continuar con su labor docente en los centros de San Jacinto y Borbolla, en Sevilla. En este último se jubiló con 70 años en la década de los 80, manteniendo un buen recuerdo de todos sus colegios. “Me he encontrado a gusto en todos, ya que han sido muy buenos conmigo y yo también me he portado bien con ellos”, recuerda.{/xtypo_code}


     

     

  • La profesora Aurora Fernández celebra su siglo de vida “con muchas ganas”

    2001

    Participó en la apertura de los colegios La Almona y San Sebastián 

    Con “muchas ganas y buena salud” celebró Aurora Fernández Fernández-Agüera sus cien años de vida. Una efemérides muy especial que la familia de esta profesora jubilada, que fuera esposa del también maestro y practicante Enrique Díaz Ferreras, han querido celebrar por todo lo alto. Unos 70 invitados se dieron cita el pasado fin de semana en su domicilio de la barriada de La Motilla, entre familiares y hasta un grupo de antiguas alumnas, que no quisieron perderse esta emotiva celebración.

    Aurora Fernández nació en Sanlúcar de Barrameda y como hija que era del delegado de la Unión Española de Explosivos viajó desde muy pequeña de ciudad en ciudad, cursando sus estudios a caballo entre Córdoba, La Coruña y Sevilla, animada y apoyada en todo momento tanto por su familia como por su profesorado dadas sus cualidades. Aurora desarrolló la mayor parte de su carrera profesional, entre  los años 1934 y 1966, en la ciudad de Dos Hermanas. T

    ras aprobar las oposiciones, a Aurora le conceden una plaza en el colegio Calvo Sotelo (actual San Sebastián), que aún no estaba construido. Mientras tanto, la profesora imparte clases en una nave habilitada en la calle Canónigo. Tras desempeñar su labor durante dos años en el conocido como colegio del Cementerio, Aurora pasa al también recién inaugurado colegio José Antonio Primo de Rivera, más conocido como  La Almona.

    A la profesora le toca vivir en Dos Hermanas en plena posguerra, compaginando su trabajo como profesora con el cuidado de sus cinco hijos. Además, Aurora se sumerge en una campaña nacional de alfabetización para reducir los altos índices de analfabetismo. Sus hijos recuerdan aquella época como una “vida dura” en la que sus padres “cobraban unos sueldos ínfimos” pero debían mantener un estatus social al ser considerados los profesores en aquella época como personalidades importantes del pueblo.  Además, realizaron un sobreesfuerzo, recuerdan, para que todos sus hijos pudiesen tener una educación.

    Un momento crucial para la familia fue la iniciativa puesta en marcha por un grupo de alumnos del patriarca para que un colegio de Dos Hermanas llevara su nombre. Tras varias iniciativas frustradas, se logra que el recién inaugurado colegio de La Moneda llevase el nombre del maestro Enrique Díaz Ferreras, con el que siguen manteniendo una estrecha relación y siguen participando en los actos a los que se les invitan.Un claro ejemplo de la vinculación de esta familia con Dos Hermanas y con el ámbito educativo en el que desempeñaron su labor durante décadas.

    {xtypo_code} Marcha a Sevilla

    Aurora Fernández abandona la ciudad de Dos Hermanas para continuar con su labor docente en los centros de San Jacinto y Borbolla, en Sevilla. En este último se jubiló con 70 años en la década de los 80, manteniendo un buen recuerdo de todos sus colegios. “Me he encontrado a gusto en todos, ya que han sido muy buenos conmigo y yo también me he portado bien con ellos”, recuerda.{/xtypo_code}


     

     

  • 1832. El ex alcalde José Rubio hace su testamento

    A los 68 años, y viendo cercana su muerte, ha otorgado testamento José Rubio Barbero, quien, entre otros cargos, fue alcalde de Dos Hermanas en 1813. Está casado desde 1789 con Ana Ramos Vaquero y tiene 10 hijos.

  • 1832. El ex alcalde José Rubio hace su testamento

    A los 68 años, y viendo cercana su muerte, ha otorgado testamento José Rubio Barbero, quien, entre otros cargos, fue alcalde de Dos Hermanas en 1813. Está casado desde 1789 con Ana Ramos Vaquero y tiene 10 hijos.

  • 1832. El ex alcalde José Rubio hace su testamento

    A los 68 años, y viendo cercana su muerte, ha otorgado testamento José Rubio Barbero, quien, entre otros cargos, fue alcalde de Dos Hermanas en 1813. Está casado desde 1789 con Ana Ramos Vaquero y tiene 10 hijos.

  • 1832. El ex alcalde José Rubio hace su testamento

    A los 68 años, y viendo cercana su muerte, ha otorgado testamento José Rubio Barbero, quien, entre otros cargos, fue alcalde de Dos Hermanas en 1813. Está casado desde 1789 con Ana Ramos Vaquero y tiene 10 hijos.

  • La flor y nata del fútbol sala local cierra la liga con sus trofeos

    2801El teatro del CSDC Vistazul acogió el pasado viernes el acto de entrega de trofeos que acredita a los mejores equipos de la Liga Local de Fútbol Sala, organizada por el Patronato Municipal de Deportes.

    Entre los equipos más destacados, el Cátering El Emigrante, primer clasificado en División de Honor, máximo goleador y menos goleado de la categoría.

    Entre otras categorías, el Canterbury FS ha sido el primer clasificado, máximo goleador y menos goleado de Primera A; Retasur, primero y máximo goleador de Primera B; Peña Sevillista lo fue en Segunda A; Jarmot de Segunda B; e Hijos de Caín, de Segunda C.

    2802 2803

    En Veteranos A, Zlatko-Tiric fue el primer clasificado y en Veteranos B Hermaceba.
    Mientras tanto, en la categoría Juvenil los tres primeros clasificados fueron Maracaná, Cantely FS y Bar Linero.