Etiqueta: hija

  • ¡Feliz cumpleaños!

    0212
    Para la madre más maravillosa del mundo. Feliz cumple, mamá, y que cumplas muchos más. Te queremos mucho tu hija y marido. Muchos besos.

  • ¡Feliz cumpleaños!

    0212
    Para la madre más maravillosa del mundo. Feliz cumple, mamá, y que cumplas muchos más. Te queremos mucho tu hija y marido. Muchos besos.

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    0212
    Para la madre más maravillosa del mundo. Feliz cumple, mamá, y que cumplas muchos más. Te queremos mucho tu hija y marido. Muchos besos.

  • A Carrefour

    Carrefour regala de nuevo sus bolsas. Estoy segura de que le han visto los siete pies al gato, por eso, se han puesto tan generosos.

    Mías, por lo menos, no tendrán más ganancias. 152,13 euros fue la compra que les hice el día 10 de abril sábado y no me trajeron el pedido hasta el lunes por la mañana, conforme. Mi hija compró otro tanto.

    No creíamos que nos cobrarían cinco euros por traerme el pedido. Mi hija tenía el maletero lleno de cosas de su trabajo y metió todo lo que compró para ella. Y me dijo: Mamá, como a las personas mayores de 65 años no le cobran el porte, pues que te lo lleven a casa.

    En Supercor nunca me lo cobraron. ¿Por qué lo quitaron? Era todo amabilidad y se compraba muy a gusto. No sabemos apreciar las cosas buenas.

    Sí, señores, compramos por la mañana y apenas había público. Creo que «cobrando los portes tendréis muy poco futuro» le dije al cajero. Así no vendrá mucha gente. No les dejé el pedido allí por no disgustar a mi hija.

    Señores de Carrefour, más detalles y cariño para las personas que necesitamos de los demás. Ya no se entiende la caridad cristiana y por eso estamos perdidos de la mano de Dios. Gracias, muchas gracias, por los regalos que nos hacen a los mayores.

     

  • A Carrefour

    Carrefour regala de nuevo sus bolsas. Estoy segura de que le han visto los siete pies al gato, por eso, se han puesto tan generosos.

    Mías, por lo menos, no tendrán más ganancias. 152,13 euros fue la compra que les hice el día 10 de abril sábado y no me trajeron el pedido hasta el lunes por la mañana, conforme. Mi hija compró otro tanto.

    No creíamos que nos cobrarían cinco euros por traerme el pedido. Mi hija tenía el maletero lleno de cosas de su trabajo y metió todo lo que compró para ella. Y me dijo: Mamá, como a las personas mayores de 65 años no le cobran el porte, pues que te lo lleven a casa.

    En Supercor nunca me lo cobraron. ¿Por qué lo quitaron? Era todo amabilidad y se compraba muy a gusto. No sabemos apreciar las cosas buenas.

    Sí, señores, compramos por la mañana y apenas había público. Creo que «cobrando los portes tendréis muy poco futuro» le dije al cajero. Así no vendrá mucha gente. No les dejé el pedido allí por no disgustar a mi hija.

    Señores de Carrefour, más detalles y cariño para las personas que necesitamos de los demás. Ya no se entiende la caridad cristiana y por eso estamos perdidos de la mano de Dios. Gracias, muchas gracias, por los regalos que nos hacen a los mayores.

     

  • A Carrefour

    Carrefour regala de nuevo sus bolsas. Estoy segura de que le han visto los siete pies al gato, por eso, se han puesto tan generosos.

    Mías, por lo menos, no tendrán más ganancias. 152,13 euros fue la compra que les hice el día 10 de abril sábado y no me trajeron el pedido hasta el lunes por la mañana, conforme. Mi hija compró otro tanto.

    No creíamos que nos cobrarían cinco euros por traerme el pedido. Mi hija tenía el maletero lleno de cosas de su trabajo y metió todo lo que compró para ella. Y me dijo: Mamá, como a las personas mayores de 65 años no le cobran el porte, pues que te lo lleven a casa.

    En Supercor nunca me lo cobraron. ¿Por qué lo quitaron? Era todo amabilidad y se compraba muy a gusto. No sabemos apreciar las cosas buenas.

    Sí, señores, compramos por la mañana y apenas había público. Creo que «cobrando los portes tendréis muy poco futuro» le dije al cajero. Así no vendrá mucha gente. No les dejé el pedido allí por no disgustar a mi hija.

    Señores de Carrefour, más detalles y cariño para las personas que necesitamos de los demás. Ya no se entiende la caridad cristiana y por eso estamos perdidos de la mano de Dios. Gracias, muchas gracias, por los regalos que nos hacen a los mayores.

     

  • A Carrefour

    Carrefour regala de nuevo sus bolsas. Estoy segura de que le han visto los siete pies al gato, por eso, se han puesto tan generosos.

    Mías, por lo menos, no tendrán más ganancias. 152,13 euros fue la compra que les hice el día 10 de abril sábado y no me trajeron el pedido hasta el lunes por la mañana, conforme. Mi hija compró otro tanto.

    No creíamos que nos cobrarían cinco euros por traerme el pedido. Mi hija tenía el maletero lleno de cosas de su trabajo y metió todo lo que compró para ella. Y me dijo: Mamá, como a las personas mayores de 65 años no le cobran el porte, pues que te lo lleven a casa.

    En Supercor nunca me lo cobraron. ¿Por qué lo quitaron? Era todo amabilidad y se compraba muy a gusto. No sabemos apreciar las cosas buenas.

    Sí, señores, compramos por la mañana y apenas había público. Creo que «cobrando los portes tendréis muy poco futuro» le dije al cajero. Así no vendrá mucha gente. No les dejé el pedido allí por no disgustar a mi hija.

    Señores de Carrefour, más detalles y cariño para las personas que necesitamos de los demás. Ya no se entiende la caridad cristiana y por eso estamos perdidos de la mano de Dios. Gracias, muchas gracias, por los regalos que nos hacen a los mayores.

     

  • A Carrefour

    Carrefour regala de nuevo sus bolsas. Estoy segura de que le han visto los siete pies al gato, por eso, se han puesto tan generosos.

    Mías, por lo menos, no tendrán más ganancias. 152,13 euros fue la compra que les hice el día 10 de abril sábado y no me trajeron el pedido hasta el lunes por la mañana, conforme. Mi hija compró otro tanto.

    No creíamos que nos cobrarían cinco euros por traerme el pedido. Mi hija tenía el maletero lleno de cosas de su trabajo y metió todo lo que compró para ella. Y me dijo: Mamá, como a las personas mayores de 65 años no le cobran el porte, pues que te lo lleven a casa.

    En Supercor nunca me lo cobraron. ¿Por qué lo quitaron? Era todo amabilidad y se compraba muy a gusto. No sabemos apreciar las cosas buenas.

    Sí, señores, compramos por la mañana y apenas había público. Creo que «cobrando los portes tendréis muy poco futuro» le dije al cajero. Así no vendrá mucha gente. No les dejé el pedido allí por no disgustar a mi hija.

    Señores de Carrefour, más detalles y cariño para las personas que necesitamos de los demás. Ya no se entiende la caridad cristiana y por eso estamos perdidos de la mano de Dios. Gracias, muchas gracias, por los regalos que nos hacen a los mayores.

     

  • Aditivos alimentarios

    Una madrugada de feria, hace 12 ó 13 años, volvía mi hija a casa nerviosa y asustada. ¿Qué te ocurre? le preguntamos.Enciende la luz del salón, respondió. Mirad mi cara. Mi esposa y yo no dábamos crédito a lo que estábamos viendo. Tenía un ojo hinchado y cerrado; los labios dilatados; las mejillas engrosadas; … el rostro deformado.

     

    Al punto acudimos a urgencias donde se le diagnosticó intoxicación alimentaria. A partir de ahí comenzó un largo, larguísimo, proceso de consultas médicas en que los profesionales sanitarios iban dando «palos de ciego» enviando a mi hija de un galeno a otro.

    Entretanto ella periódicamente padecía hinchazones (angioedemas) en manos, pies, garganta sin conocer el motivo. Al fin el destino quiso que hallásemos el profesional definitivo: un alergólogo pragmático, preparado, experto, con unas dosis de humanidad fuera de lo común.

    Siguió el riguroso método científico, esto es, observación, experimentación, recopilación de datos, etcétera, que me recordaba a mis años de enseñante de Química. Al cabo sobrevino el veredicto. Aditivos alimentarios. Alguno de ellos era la causa del problema. Pero ¿cuál?

    Indagué, estudié y conseguí un tratado sobre reaccines perniciosas de los aditivos que me proporcionó el Instituto de Toxicología. La investigación, por mi parte fue ingente. Todos los alimentos que compramos y consumimos llevan aditivos. Yogures, carnes, pescados, flanes, gambas, helados, lentejas, garbanzos, mayonesas, vinos, refrescos, caramelos, zumos, embutidos, ¡incluso el jamón!
    Ahora entiendo porqué no se estropean los alimentos. Están codificados sistemáticamente de esta manera, llevan la letra E en el envase y un número: Colorantes desde E 100 hasta E 180; conservantes desde E 200 hasta 290; antioxidantes E 300 a E 321; estabilizantes E 322 a E 494; edulcorantes E 420 – E 421; disolventes, hidrocarburos, almidones y otros.

    No deseo aburrir al lector. Todo ello aparece en el dorso de las bolsas de congelados, en las latas de conserva, en las cajas de cereales, en las tartas y dulces. Miren la letra pequeña, pequeñísima, y leerán un E 306 o E 225…
    Pero no leerán los efectos perniciosos para la salud del consumidor. Porque los aditivos son como las medicinas. Siempre producen, o pueden producir, reacciones adversas. A veces letales.

    Por cierto, mi hija no puede ingerir jamás chocolate. Si en alguna ocasión tienen diarreas, vómitos, erupcines en la piel o alguna otra anomalía orgánica piensen e indaguen en lo que han comido.

  • Felicidades 14749

    0301

    0302

    ¡Bienvenido!
    El 18 de septiembre vino al mundo Adrián para alegría de sus padres, abuelos, tíos y primos.
    ¡Felicidades, Mari Valme!
    Feliz día de tu santo y cumpleaños. De tu hija, madre, hermanas y sobrinas.

    0303

    0304

    ¡Feliz cumpleaños, Claudia!
    De tu abuela Carmen, titas y prima.
    ¡Ánimo, Julio!
    Te deseamos una pronta recuperación. Un fuerte abrazo de tus amigos.