Etiqueta: hecha

  • Un verano para recordar

    Un verano para recordar por siempre
    La vida está hecha de pequeños momentos llenos de felicidad, disfrutarlos a vuestro lado es muy fácil. Gracias y feliz otoño.

  • La imagen y el vacío

    (Juan 10,1-10) OTRAS RELIGIONES, conscientes de la inmensidad de Dios, no se han atrevido a proponer otra imagen de la divinidad que la del vacío. Tanto en el budismo, con el nirvana, como en la religión musulmana, con el mihrad, cada uno a su manera, el creyente se deja afrontar por el vacío como camino para acceder a Dios. Sorprendentemente en el evangelio de este domingo Jesús se compara a sí mismo con una puerta: “Yo soy la puerta por la que se entra a la vida verdadera”. Una puerta es un hueco, un vacío, que permite a todos entrar.

    Dejar espacio al otro para que pueda crecer y decidir por sí mismo es uno de los atributos de la humildad. Parece que mientras más protegemos y dirigimos, más queremos; pero algunas veces nuestros sentimientos nos hacen ocupar demasiado espacio y errar.

    Ante una imagen –hermosa, devocional, querida- nos sentimos invitados a hablar, a dar las gracias, a pedir. No abren el horizonte de nuestra vida. Ante la inasible inmensidad de Dios nos sentimos invitados a ensancharnos, a caminar, a buscarlo sin detenernos, a olvidarnos de nuestro yo.

    Las imágenes religiosas tienen otro peligro, un peligro muy serio: que las tratemos con actitud idolátrica. Honramos a una imagen de madera; agasajamos a una imagen hecha por obra del hombre; enaltecemos a nuestra imagen, que en el fondo es enaltecernos a nosotros mismos.

    “No permitas, Señor, que sustituyamos la santidad que te rodea por una imagen hecha por nuestras manos. Al contrario, que todo lo que nos llame a abrirte nuestro corazón nos haga encontrarnos contigo y entregarnos nuestros hermanos con más verdad”.

     

  • Sin cadáver no hay delito

    1101EL CUERPO

    El coguionista de aquella terrible película que fue Los ojos de Julia debuta en la dirección con esta nueva historia, rodada casi con el mismo equipo, y que se puede insertar en el mismo género que la anterior. Si bien es cierto que esta historia (que también protagoniza Belén Rueda, en esta ocasión acompañada de Hugo Silva y un José Coronado de pelazo imposible) no es tan mala como aquella, también lo es que, después de un arranque interesante, recurre a los mismos tópicos, lugares comunes y clichés que otras tantas cintas del mismo estilo: tormentas, apagones, lugares cerrados, polis torpes, etc, etc.

    {xtypo_code}España, 2012. (99′)
    Dirección:  Oriol Paulo.
    Producción: Joaquín Padró, Mar Targarona, Mercedes Gamero, Mikel Lejarza.  
    Guión:  Oriol Paulo, Lara Sendim.
    Fotografía:  Óscar Faura.
    Música:  Sergio Moure.
    Montaje:Joan Manel Vilaseca.
    Intérpretes: José Coronado (Jaime Peña), Hugo Silva (Álex Ulloa), Belén Rueda (Mayka Villaverde), Aura Garrido (Carla Miller), Juan Pablo Shuk (Pablo), Cristina Plaza (Doctora Tapia), Oriol Villa (Agente Mateos), Nausicaa Bonin (Patricia), Patricia Bargalló (Agente Norma), Montse Guallar (Gloria Villaverde), Mia Estve (Luna Villaverde).{/xtypo_code}

    El guion es tramposo y tiene numerosas lagunas, huecos por los que se podría colar un tren, y es el final, un desenlace sorprendente, el que salva a la historia de la hecatombe total, y el que levanta la película. El director se pasea por el filo de la navaja en todo momento. Y en numerosas situaciones está a punto de despeñarse sin llegar a caer en el ridículo en ningún momento (pero quedándose muy, muy cerca). Pero, y aquí está el problema, sin salvarse de lo pueril, de lo manido y de lo ya visto mil veces.

    Después de que el vigilante nocturno de la morgue sea atropellado cuando huía aterrorizado, la policía descubre que un cadáver ha desaparecido del depósito. El cuerpo es el de una adinerada mujer que murió de un infarto. El inspector que investiga el caso (un policía cabreado y de triste pasado) intenta avisar al marido, pero este no se encuentra en casa, sino con su joven amante, lo cual hace crecer las sospechas de su implicación en el asunto. Entre ellos se establece un tour de force en un interrogatorio que dura toda la noche, en la búsqueda de la verdad, por saber dónde está el cuerpo desaparecido y quién está detrás de todo.

    El planteamiento de la trama está logrado, y consigue que el espectador quede enganchado. Pero después la historia recurre a elemento vistos mil veces, a situaciones manidas, a tópicos y clichés, a momentos poco o nada creíbles, que desembocan en un giro final que sorprende y que deja con la boca abierta, pero que (si se piensa un poco con detenimiento) está rayando el absurdo más total. Aún así, tiene la ventaja de que el conjunto (o cualquiera de sus partes por separado) es mejor que su ‘antecesora’ (si es que podemos llamar así a Los ojos de Julia, película del mismo género y hecha por el mismo equipo). Por que está mejor hecha, los personajes y la historia son mejores. Aunque se deja ver, hay momentos en que uno siente un profundo cabreo, y una gran incredulidad ante lo que está presenciando.

     

  • Felicidades

    0202 La vida está hecha de momentos como estos.
    No te pierdas el ahora.
  • Hecha para gustar

    1101THE FIGHTER

    El boxeo quizás haya sido uno de los deportes que más se ha visto reflejado en el cine, el que más. Ya desde los comienzos del cinematógrafo, en aquellos inicios de cámara estática, películas cortas, mudas y en blanco y negro, abundaban las grabaciones de combates reales de este deporte.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2010. (115′)
    Título original: The fighter.
    Director: David O. Russell.
    Producción: Dorothy Aufiero, David  Hoberman, Ryan Kavanaugh, Todd Lieberman, Paul Tamasy, Mark Wahlberg.
    Guión: cott Silver, Paul Tamasy, Eric Johnson.
    Fotografía:  Hoyte van Hoytema.
    Música: Michael Brook.
    Montaje: Pamela Martin.
    Intérpretes: Mark Wahlberg (Micky Ward), Christian Bale (Dicky Eklund), Amy Adams (Charlene Flemming), Melissa Leo (Alice Ward), Mickey O´Keefe (Él mismo), Jack McGee (George Ward), Bianca Hunter (Cathy), Erica McDermott (Cindy), Jill Quigg (Donna), Dendrie Taylor (Gail), Kate O’Brien (Phyllis), Jenna Lamia (Sherri), Frank Renzulli (Sal Lanano).{/xtypo_code}

    Y en las últimas décadas, incluso directores importantes y conocidos por todos se han acercado al tema, desde Scorsese en su Toro salvaje a Eastwood en Million dollar baby, ambos (hay que decirlo) de modo brillante. El último en hacerlo, David O. Russell, con esta buena cinta que es The fighter, una de las sorpresas de la temporada y una de las películas que más reconocimientos y premios está recogiendo en los últimos meses.

    No es una obra mala, jamás podría decir eso, nadie podría decirlo (y de hecho, si se pregunta a todos los que han visto la película, es extremadamente difícil encontrar a alguien que diga que no le ha gustado), pero lo cierto es que tampoco es tan buena como algunos quieren hacer ver. Está bien dirigida, las interpretaciones (sobre todo el cuarteto principal, Wahlberg, Leo, Adams y especialmente un demacrado Christian Bale), pero se ve a la legua que está construida para que guste, siguiendo unos patrones y unas pautas mil veces usadas, que saben que atraen al público, que emociona, sin ofrecer (en realidad demasiado), y que conocemos y podemos prever sin miedo a equivocarnos.

    Y no me refiero aquí al hecho (hablo de la previsibilidad) de que esté basada en hechos reales. Es algo más. Es la estructura del filme, demasiado clásica, sin tomar ningún riesgo, ni en las formas, ni en los modos, ni en los contenidos. Es la misma historia que ya nos han contado montones de veces, la del boxeador con entorno familiar complejo y difícil, de bajo estrato social, que debe vencer todas las adversidades posibles, dejar de lado a los suyos, una madre opresiva y un hermano, otrora ídolo del protagonista, que ha devenido en un perdido adicto al crack, que se enamora de una chica que le apoya y con la que tiene problemas, pero al final triunfa el amor, el pundonor, el tesón, y la chica se queda, se reconcilia con la familia, y consigue el éxito deportivo.

    The fighter es una película entretenida, está bien hecha, incluso hay momentos que emociona, pero se queda corta en los que elementos más crudos de la historia, las adicciones a las drogas de un inmenso Christian Bale (el Oscar está ya en sus manos), son el ejemplo más palpable de lo que digo, ya que el director es demasiado amable, demasiado indulgente, se nota que no quiere hacer sangre, y al final casi se convierte en un cliché, con los protagonistas reales de la historia apareciendo en los créditos finales, demostrando que se han redimido de su pasado, que todo marcha bien. Está hecha para gustar, y gusta, pero no tiene alma, no consigue ser más que un producto que dura lo que dura la proyección, y una vez que se encienden las luces, a otra cosa.

     

  • Aprobadas por unanimidad las nuevas reglas de la Cena

    El texto ha incluido una alegación para cambiar una simbología del escudo

    El pasado domingo, día 16, la Hermandad de La Cena, con la autorización del Arzobispado, celebró su primer Cabildo General para la aprobación de las Reglas que han de regir la corporación, una vez sean aprobadas por Palacio.

    Estas Reglas han sido elaboradas por el comisionado que la autoridad eclesiástica designó en el proceso de normalización jurídica de la hermandad, tras el levantamiento de la suspensión cautelar que pesaba sobre la misma. 

    Posteriormente han sido retocadas por la junta rectora para adecuarlas a la realidad actual de la corporación y de la comunidad parroquial

    Tanto el conjunto de las Reglas como una alegación, hecha por un hermano, sugiriendo la modificación en una de las simbologías del escudo de la hermandad fueron aprobadas por unanimidad.

    La asistencia de hermanos superó las expectativas de la corporación y el desarrollo del cabildo fue dentro de la más cordial normalidad, lo que hace “presagiar y esperar para el futuro inmediato el clima de confraternidad y entendimiento exigible en todo grupo cristiano”, apunta la hermandad.

     

  • Leyes o Evangelio

    ¿Y ESE tal Jesús es como los fariseos que siempre te están recordando lo que no haces bien y que debes cumplir todos los mandamientos? Uno de esos maestros de la ley que van de condena en condena…

    – Pues la verdad es que no. Jesús nunca hace sentir a nadie que es indigno de su amistad. Al contrario, quien más pecador es considerado por los demás, más cuenta con su comprensión y su cercanía.

    -Total que va de moderno. ¿No? Uno de los que para contar con la aceptación de la gente calla los mandamientos de Dios y deja que se condenen sin ni siquiera saberlo.

    – Contigo no se acierta nunca. ¿Verdad? Si hace una cosa: malo; y si hace la contraria, peor. Pues ni una cosa, ni la otra.

    – Es verdad que de los maestros de la ley no me fío nada. Me hablan tan mal de ellos…

    – Y si no lo conoces, ¿porqué lo juzgas y lo condenas? Lo de Jesús es distinto. El no pone leyes, su testimonio es lo que más te compromete a cambiar de vida y a respetar de verdad a las personas que te rodean. Su forma de hablar te convence de que tienes que tratar a todos como hermanos, que cada persona está hecha, en verdad, a imagen de Dios.

    – ¿Y cada uno puede hacer lo que le dé la gana con la ley del sábado, con las oraciones, con los ayunos, son todos los preceptos de la religión?

    – Él nos dice que la ley está hecha para la persona, no la persona para la ley. Pero seguirlo a Él, vivir siguiendo su testimonio es muy exigente. No porque Él te exija nada. Viviendo con Él tú sabes que no puedes servir a Dios y al dinero, que ninguna tradición está por encima del mandamiento del amor, que no puedes permanecer indiferente ante la injusticia. Siguiéndolo a Él, sin darte cuenta, cambias.