Etiqueta: haïti

  • Por un curso escolar pacífico

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    Los centros nazarenos celebran con variados actos el Día de la Paz

    Cada vez que se acerca el 30 de enero, los centros de enseñanza nazarenos conmemoran el día de la Paz y la no violencia, transmitiendo a su alumnado valores cargados de pacifismo y solidaridad.

     

    En el colegio Fernán Caballero se ha trabajado la solidaridad y los valores a través de un gran mural o de la realización de juegos cooperativos. En el caso del Maestro Enrique Díaz Ferreras se ha hecho hincapié en la resolución de los conflictos mediante el diálogo.

    Con la celebración de la II Semana del Deporte en favor de la paz se ha conmemorado esta fecha en el colegio Maestra Dolores Velasco, realizando juegos cooperativos, aprendiendo el decálogo del buen deportista y participando en la segunda Carrera Solidaria, cuyos fondos se van a destinar a Costa de Marfil y Haití a través de la Ong Save the children. Los niños del colegio Consolación también han colaborado con esta ong, participando en otra carrera solidaria. Murales y diplomas para los alumnos que mejor saben convivir han completado la oferta.

    En el María Zambrano han celebrado el Día de la Paz a través de las canciones con mensajes solidarios, organizando una nueva edición de su tómbola solidaria cuyos beneficios irán destinados a Haití.

    Los niños de El Palmarillo han trabajado la paz a través de sus diferentes soportes: bibligráficos, pictóricos y musicales. Destacó una especial audición de cuentos, en la que eran los propios alumnos los que adquirían las entradas del cuento que querían oir.

    En el 19 de abril se ha llevado a cabo la segunda audición de textos con los padres, centrados en temas pacíficos; se ha decorado una gran paloma y se ha ejecutado la danza por la paz.

    Las actividades plásticas han sido la tónica en el colegio Antonio Gala, predominando un mural con mensajes de paz en todos los idiomas. En la misma tónica los niños del San Alberto Magno se han concienciado  de que “tenemos que vivir sencillamente para que otros puedan sencillamente vivir”. Para ello han creado un muro con buenos deseos, bailado, cantado y recitado poesías.

    En el colegio Olivar de Quintos, los niños han recaudado fondos para Haití con la venta de unas camisetas con el logo diseñado por la alumna Cristina Fernández. Terminando la fiesta con canciones de esperanza.

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    El IES Gonzalo Nazareno recibió la visita de la agrupación vocal-instrumental del IES Mateo Alemán de San Juan de Aznalfarache, integrada por 150 alumnos. Un acto de hermanamiento entre ambos centros en torno a la música.

    La figura de Nelson Mandela ha sido el eje central de la celebración en el CEIP Valme Coronada. Poesías, carteles y otras actividades para una celebración que culminó con la entonación del tema Odio por amor de Juanes, acompañados musicalmente por el profesor de música del centro y un grupo de amigos.

    Los alumnos del colegio San Sebastián también apostaron por formar con sus cuerpos un mural gigante con la palabra paz. Se tocó el Himno de la alegría y se cantó el mítico Imagine, de Jon Lenon. Además de escribir mensajes en cartulinas y atarlas a unos globos, que fueron soltados desde la azotea del centro.

    {xtypo_code}¿Qué es la paz?
    El concepto de la paz es lo que se ha trabajado en el colegio de Los Montecillos, mediante la elaboración de un mural y reflexionando en las aulas sobre la importancia de convivir de una manera pacífica. El día 29, los alumnos formaron en el patio del centro un corazón gigante con la palabra paz en el centro.
    Las actividades se han completado con un visionado sobre las acciones que en otras ediciones se han organizado al respecto, así como la realización de manualidades y la interpretación del tema Las Manos del mundo de Andy y Lucas.{/xtypo_code}

  • La sociedad nazarena se moviliza para ayudar a levantar Haití

    0501Muchas son las iniciativas para recaudar fondos y ayuda humanitaria

    Dos semanas después del terremoto en Haití, el movimiento social nazareno se está movilizando para recabar fondos destinados a los damnificados.

     

    El Ayuntamiento, tras aprobar una moción institucional en el último pleno, mantendrá abierta hasta el día 19 de febrero la cuenta habilitada para tal efecto en la oficina de Cajasol, 2106-0930-68-2101485015.

    A esta iniciativa se suma la puesta en marcha por Ateneo Andaluz quien ha repartido 100 huchas por todo el municipio, cuya recaudación se destinará a la cuenta del consistorio.

    Asimismo, las parroquias de Dos Hermanas siguen recogiendo donativos que se canalizarán a través de Cáritas Española. Hasta la fecha ya se han  recaudado 12.000 euros, aunque existe otra opción y es la de ingresar los fondos directamente en la cuenta que Cáritas Diocesana de Sevilla tiene abierta en el Banco Popular, Cáritas con Haití, 0075-3001-31-0607594885.

    Por su parte, Izquierda Unida ha organizado para el próximo domingo, a las 11:15 horas, en su sede de la plaza Manuel Benítez Rufo una fiesta infantil a cargo de Show Clown King. La entrada es gratuita y lo que se recaude en el bar se destinará a esta causa.

    La ONG Nazarena para la Esperanza también está haciendo una cuestación económica. Las  ayudas se pueden hacer llegar a su sede, en la calle La Hacendita 34 o directamente en la cuenta  2071 0930 70 0190615030 de Cajasol.

    Pero como no todo es ayuda económica, la Unidad Militar de Emergencia de la base de Morón ha iniciado una campaña para la recogida de tiendas de campaña, herramientas, sacos de dormir, utensilios médicos, mosquiteras, utillajes de cocina y todo lo necesario para improvisar un hogar mientras se reconstruye el país. Los interesados pueden llamar al 610 093 880 y se recogerá el material a domicilio.

    La asociación de mujeres vecinales La Oliva también se ha solidarizado con la causa, iniciando hoy una recogida de alimentos en su sede de la calle Juan de Mena 1. Se pueden entregar en horario de 9:30 a 13:00 y de 17:30 a 20:00 horas.

    Las iniciativas solidarias se completan con el gesto que los centros Autor, en la avenida de Los Pirralos y plaza del Arenal, va a tener con Haití. La caja que se realice el sábado, día 30, se destinará íntegra a Cruz Roja.

  • Temblor negro

    Haití, la negra Haití, se ennegreció.
    El aire entre cristales se hizo añicos
    y el tiempo, al son terrible de los gritos,
    cesó su aliento al suelo, que se abrió…

    Apenas unos días y, al asombro
    de ver roto un país —antes ya roto—
    sabemos que aún cercano el terremoto
    media isla se muere en sus escombros.

    Se cumple una máxima cruenta:
    sufrimos las heridas de su suerte
    sirviéndonos imágenes de muerte;
    a medida que el morbo se alimenta.

    Es así como somos: la razón,
    la baza del haitiano en estos días
    si quiere conseguir nuestra empatía,
    es dar y acaparar televisión.

    Sirva aquí este poema entre mis manos
    para ser altavoz del tercer mundo
    que sin televisión, y aún moribundo,    
    sufre al son del dolor de los haitianos.

     

  • El periodista y el obispo

    En relación a la desgracia de Haïti, hemos asistido en la última semana a la polémica surgida por la pregunta que un periodista hizo a un obispo sobre como se concilian la bondad de Dios y los males de este mundo. El periodista hizo una pregunta desde una perspectiva laica. El obispo respondió de una forma desafortunada. Teológica manera, según parece que comentara más tarde. Se olvidó, tal vez, de que la teología, si es algo, lo es de este mundo.

    Los cristianos dicen: no se pidan cuentas a Dios. Los cristianos tienen delante esa maravilla que es el existir de la naturaleza, de la vida, del universo todo, su increíble complejidad, grandeza y sencillez y que todo eso fue entregado a humanos en libertad. Y todo era bueno. Los cristianos no piden justificaciones a Dios por los males de este mundo. Dios no tiene que justificarse de nada. Si de desgracias y males se trata, nadie tiene el programa de ese misterio en el que creen desde la experiencia de la Historia, programa de providencia y libertad.

    El mal, los males nos atan a todos y es difícil desligarse de ellos. No pueden ser más que de aquí. Un error inadvertido puede ocasionar un desastre, un accidente por ejemplo. Una dejadez, una morosidad, una construcción defectuosa, una medicina equivocada. Parece que no pueden convivir, sin una cuota de males, libertad y perfección.

    Se conoce que las placas tectónicas pueden jugar muy malas pasadas, pero sólo algunos países ricos, como Japón, por ejemplo, han podido, hasta cierto punto, controlar los seísmos con edificios construidos con técnicas adecuadas al efecto. No todos los pueblos tienen esa posibilidad, más aún cuando vivimos en una tan injusta distribución de la riqueza.

    Los habitantes de Haïti son víctimas de políticas débiles, economías erróneas como la deforestación o la compra de comida barata en el extranjero. Sufren corrupciones. Son herederos, social y psicológicamente,de tiempos de esclavitud, de colonización. Después de la independencia, a principios del siglo XIX, no supieron, no pudieron, como es frecuente en los países menos favorecidos, ponerse en pie para la formación de un Estado fuerte con políticas sostenibles, duraderas. El terremoto ha caído sobre los menos afortunados, los hacendados no han sufrido tanto el mal como los apiñados en casas más frágiles, venidos de los campos en la emigración por conseguir un puesto de trabajo. Haïti es un país con casi la mitad de sus habitantes menores de catorce años. Llenos de vida, necesitan una estructura que les asegure su porvenir. Existen enseñanzas en todos los ciclos formativos, pero todos los alumnos juntos apenas llegan a un millón trescientos mil, cuando la población total es de nueve millones  y una gran mayoría son niños y jóvenes. De otra parte el 40% de la población es analfabeta.

    Cristianos y laicos, (el 96% de la población es cristiana) agnósticos, todos, como políticos, personas encargadas de la ciudad, del país, deben ponerse a trabajar en una fe común: hacer el Estado. Están los haïtianos, en gran manera derrotados por el sistema. Deben, por el momento, aceptar a los colaboradores de buena voluntad. No tienen otra opción, por de pronto, que recibir los bienes farisaicos del sistema. Tratar de conseguir, poco a poco, un Estado libre, donde se produzcan bienes que hagan posible una libertad efectiva, pues los pobres no son libres, sino candidatos para la libertad.

    De los bienes, mucho podríamos hablar, también de los males o ausencias de bienes, estructurales, corruptos. Del mal metafísico, no sabemos nada, pues pertenece a la dialéctica trasnochada del museo de la filosofía racionalista. El mal como entelequia, el mal del medioevo cayó cuando se desbarató ese mismo y engreído pensamiento. Pero son evidentes, sin embargo, los que destruyen los bienes, los que se los apropian, los que hacen la guerra en lugar de construir la paz. Los críticos de todo, que a la postre no se ponen en marcha, estatuas de cristal.

    Pensar, como en la fábula del periodista y el obispo, que hay dos temas, diversos o paralelos, uno el de la Historia y otro el teológico, no parece correcto. Si Dios es algo, es además, al menos para los cristianos, un trozo de Historia empírica, de experiencias, según que se trata de seguir a Jesús. Los cristianos con Jesús creen en un Dios de bondad y de eso tienen las experiencias. Por ahora, siguen buscando por el Planeta, para poner bien donde hay mal.