(Mateo 18, 15-20) ¡Qué difícil es hablar a solas con alguien! Incluso con alguien a quien quieres. En nuestras conversaciones hay tantos “acompañantes indeseables” que perturban nuestra comunicación… Las historias del pasado, los comentarios de la gente, lo que creo que el otro va a sentir, lo que creo que debería yo decir por ser quien soy, lo que pienso que va a pasar cuando acabe aquella conversación… todos estos son personajes indeseables en nuestras conversaciones que malean y perturban para hablar a solas con alguien.
Todavía es más difícil cuando buscamos hacer ver a quien queremos algún error que está cometiendo, alguna actitud personal suya que está perjudicando la convivencia, que lo está perjudicando a él. Entonces vienen otros “acompañantes indeseables” a quienes nosotros invitamos: el “pues tú también”, el “yo tengo derecho”, el “tú no sabes nada”… Y no es la otra persona sola la que aporta personajes indeseables, también nosotros.
¿Habremos hablado alguna vez, con quien queremos, a solas de verdad? Puede ser que no; y puede ser que nunca lo consigamos; así de limitados somos. Pero el amor no se para en dificultades, y quien ama de verdad a su hijo, a su esposo o a su esposa, a su madre o a su amigo buscará una y otra vez la forma de hablar con él sinceramente, buscando la verdad, acogiendo sus sentimientos y sus razones, expresando con dulzura y autenticidad lo que pensamos y sentimos.
Por último una pregunta, si me permites: ¿con quién tendrías que hablar en este momento a solas y con sinceridad?; o también, ¿de quién aceptarías que quisiera hablar a solas contigo?
El club de lectura Manantial, de la biblioteca Pedro Laín Entralgo, recibió ayer martes la visita de Juan Ramón Biedma. El club de lectura se dio cita para comentar el libro El espejo del monstruo de este autor sevillano, aprovechando la ocasión para plantearle dudas, hacer comentarios y solicitar aclaraciones. Ya que, como comentó el propio Biedma, «no hay mejor forma de ocupar el tiempo que hablar de libros en buena compañía»
Director del Festival de Jazz
Benito Zambrano visitó La Almona para hablar de su película La Voz Dormida
LA DEUDA