Etiqueta: gloria

  • Canelo sigue su ruta escolar

    1805La obra de teatro Canelo El Cagoncete del programa de Participación Ciudadana y Salud, De ti depende, sigue de gira por los centros de enseñanza nazarenos. Ya ha llevado sus mensajes sobre los animales de compañía y sus cuidados a los colegios Antonio Gala y La Motilla. Mañana jueves, día 14, tendrá una cita en el colegio Gloria Fuertes de Montequinto, la última del mes de abril, ya que las siguientes serán en mayo.

     

  • Canelo sigue su ruta escolar

    1805La obra de teatro Canelo El Cagoncete del programa de Participación Ciudadana y Salud, De ti depende, sigue de gira por los centros de enseñanza nazarenos. Ya ha llevado sus mensajes sobre los animales de compañía y sus cuidados a los colegios Antonio Gala y La Motilla. Mañana jueves, día 14, tendrá una cita en el colegio Gloria Fuertes de Montequinto, la última del mes de abril, ya que las siguientes serán en mayo.

     

  • La gloria del ser humano

    (Juan 1,1-18) Hay muchas personas que, negándose a su propia experiencia de vida, piensan que toda la existencia humana no es más que un curioso accidente en el proceso físico de la materia-energía, cuyo origen escapa de toda posible experimentación. Su argumento suele ser el conjunto de las hipótesis científicas que se divulgan.

    Digo que la afirmación del sin-sentido de la existencia humana sólo se puede hacer negándose a reconocer la propia experiencia de vida. Hay en toda persona, desde que el hombre es hombre, un anhelo de plenitud y de sentido que nada de este mundo puede colmarlo, que nos aboca a lo que nos desborda. Es más, cuando la cultura se niega a lo trascendente, la dimensión de la religión se sustituye por las más variadas supersticiones. No hablo de oídas.

    El ser humano llega a existir desde un conjunto de causas físicas y biológicas. Pero nace como persona por una llamada profunda, única, luminosa; que desborda toda conceptualización; que le da un nombre propio, su propio nombre. Esta llamada desde las fuentes de la Vida hace que sólo encontremos satisfecho el anhelo de gloria, de paz, de belleza, de vida que tenemos en una dimensión de profundidad siempre inalcanzada.

    Un hombre -sangre, tiempo y palabra, no más- mostró a los que lo contemplaron la gloria del ser humano. Se la mostró con sus palabras, en la lentitud de los días, con su propia sangre. Tanta fue la gloria que vivieron (gloria de sabiduría, de perdón, de entrega, de amor y de vida), que no podían sino contarlo.

    Aquel hombre era la Vida, y pudimos abrazarla; nos dirá Juan.

     

  • Siendo humanos

    SIENDO BARRO el barro, con él se construyeron hace siglos torres, que obligan, todavía, a levantar la vista. ¿Quién puede negar su propia debilidad? ¿Quién puede negar que el paso de los años y el tiempo nos hacen más humildes y realistas?

    ¿Quién puede resistirse a la evidencia de que nuestro corazón de hombres y mujeres es frágil y quebradizo? El orgullo y el fracaso, la intolerancia y nuestras obsesiones circulares y recurrentes… Día a día nos vemos encarados con nuestros pecados, con nuestra fragilidad.

    Pero, también día a día, nos vemos fortalecidos en un amor que nos desborda y sorprende. Dios es amigo de la vida. También de la tuya, de tu libertad y tu felicidad. Dios es amigo de dar las fuerzas necesarias para que cumplamos nuestros buenos deseos. Dios nos entregó a su Hijo para que Él fuera nuestra gloria, y nosotros fuéramos gloria para Él. Ninguna de las oscuridades que de vez en cuando se apoderan de ti es más fuerte que su amor y su entrega. ¿Quién no encontrará amor en la fuente misma de la vida? ¿Si la Vida espera en nuestra puerta a que salgamos, quién no encontrará vida con sólo salir a buscarla?

    Los ladrillos son sólo barro, y como nosotros debilidad, pero el calor, el fuego y la fuerza de apoyarse unos en otros los hace edificar construcciones que admiran durante siglos.

    Mira cerca de ti y verás corazones que, siendo frágiles, merecen admiración por los siglos de los siglos. Tal vez el tuyo también.

     

  • Siendo humanos

    SIENDO BARRO el barro, con él se construyeron hace siglos torres, que obligan, todavía, a levantar la vista. ¿Quién puede negar su propia debilidad? ¿Quién puede negar que el paso de los años y el tiempo nos hacen más humildes y realistas?

    ¿Quién puede resistirse a la evidencia de que nuestro corazón de hombres y mujeres es frágil y quebradizo? El orgullo y el fracaso, la intolerancia y nuestras obsesiones circulares y recurrentes… Día a día nos vemos encarados con nuestros pecados, con nuestra fragilidad.

    Pero, también día a día, nos vemos fortalecidos en un amor que nos desborda y sorprende. Dios es amigo de la vida. También de la tuya, de tu libertad y tu felicidad. Dios es amigo de dar las fuerzas necesarias para que cumplamos nuestros buenos deseos. Dios nos entregó a su Hijo para que Él fuera nuestra gloria, y nosotros fuéramos gloria para Él. Ninguna de las oscuridades que de vez en cuando se apoderan de ti es más fuerte que su amor y su entrega. ¿Quién no encontrará amor en la fuente misma de la vida? ¿Si la Vida espera en nuestra puerta a que salgamos, quién no encontrará vida con sólo salir a buscarla?

    Los ladrillos son sólo barro, y como nosotros debilidad, pero el calor, el fuego y la fuerza de apoyarse unos en otros los hace edificar construcciones que admiran durante siglos.

    Mira cerca de ti y verás corazones que, siendo frágiles, merecen admiración por los siglos de los siglos. Tal vez el tuyo también.

     

  • Hombres de luz

    Os voy a contar una historia,
    Que me  contaron sobre el sur,
    Escuchando subí a la gloria,
    Divisé que su cielo es azul,
    Que tiene unas verdes alfombras,
    Que un gran sol nos regala la luz,
    Su arboleda la fresca sombra,
    Y noches con luna de fino tul.

    Crisol de arte cuna de cultura,
    Donde nacen artistas escultores,
    Que hacen a un Dios de escultura,
    Le ponen espinas de mil dolores,
    Heridas que sangran en su cintura,
    Y frentes que sudan malos sudores.
    Donde nacen artistas que son poetas,
    Aquí que derramaron su sangre,
    Por lanzar al papel algunas letras,
    Aquí que nacen artistas cantantes,
    De sevillana de copla y saeta,
    La canción de hoy el verso de antes,
    Que se funden para forjar el poema,
    Fundiendo la  oración y el cante.
    La cruz con flor de mayo en la calle,
    Mañana romera de fresco rocío,
    La manta al hombro mantón al talle,
    El camino de arena el calor que trae,
    Los sueños soñados a media tarde,
    Verás después una blanca paloma,
    Cuando la aurora y su manto cae.

    Pero aun no se acaba mi historia,
    Porque no quiero yo que se acabe,
    Porque perdura en muchas  memorias,
    Lo que pidió un tal Blas Infante,
    Lo que nos sigue dando gloria
    Lo que tenemos y al fin se sabe.

    Tenemos una Andalucía libre,
    Para España y la humanidad,
    Tenemos una tierra que vive,
    Con esperanza armonía libertad,
    Para hijos de un pueblo que pide,
    La paz el trabajo y la igualdad,
    Cantando aquel himno al que quise,
    Y querré eternamente entonar.

    La bandera blanca y verde
    Vuelve tras siglos