A sus 20 años, el niño que daba pases de pecho a los gatos de su calle se consolida entre la élite de los toreros
Plenamente restablecido de la cogida sufrida el año pasado, cuando toreaba en La Maestranza junto a Galloso y Curro Romero, Antonio Rubio ‘Macandro’ continúa creciendo como torero. Fue el claro triunfador de la corrida goyesca celebrada ayer en Ronda, donde compartió cartel con Raúl Aranda (palmas y silencio) y José Antonio Campuzano (ovación y oreja). El diestro nazareno supo sacar partido a la mansedumbre de los toros del Marqués de Ruchena y levantó al público con su faena: dos orejas al primero y una, al segundo.
La presencia del joven torero de Dos Hermanas en Ronda ha venido precedida de varias anécdotas. Una de ellas es que no estaba en el cartel de la goyesca. Fue llamado in extremis para sustituir a Manolo Cortés, de manera que tuvo que improvisar su atuendo. Su hermana Eva, que siempre le acompaña en sus actuaciones, se puso a la improvisada faena de adaptarle un traje. Con aguja e hilo, dos horas antes de la corrida pudo terminarlo. Y le ha traído suerte, porque la excelente corrida de su hermano ha provocado un aluvión de llamadas para nuevas contrataciones.
Toreaba a los gatos con una toalla
No es ninguna sorpresa que Macandro sea torero. Su padre es tratante de ganado, y su abuelo Antonio fue novillero. De él heredó el apodo. En el puerto de Sevilla, donde iba a acompañar a su padre en la carga y descarga de barcos, el niño se entretenía toreando de salón. Había un barco, el ‘McAndrews’, al que le metían más carga de la cuenta, y al niño le decían: “¡Eres más valiente que el ‘Macandriu’!”. Y de ahí lo de ‘Macandro’.
A sus 20 años, y uno después de haber tomado la alternativa en Castellón, Antonio cuenta ya a sus espaldas con una larga trayectoria . Con ocho años ya se puso delante de un toro en una finca de Montellano. Muchos le recuerdan, más pequeño aún, toreando con una sábana o una toalla a los perros y gatos que se encontraba en la calle Segismundo Moret (Lope de Vega). Desde aquí le deseamos el mayor de los éxitos.


Lo hizo con una comedia, Estrena como puedas, mientras que Cuatro Gatos se llevó el segundo con Melvin y sus hermanas
El segundo premio del festival fue para el grupo sevillano Cuatro Gatos Teatro que con la obra Melvin y sus hermanas, se convirtió en la segunda mejor obra de la sexta edición. La recompensa, 1.000 euros de premio, trofeo y certificado. La compañía también se llevó otra mención, la de mejor actor secundario para Pablo Canela, en su papel de Atropos.
El centro ha acogido la feria del libro y actividades de animación a la léctura
La Unión protectora y defensora de los animales acaba de poner a la venta un calendario solidario con el fin de recabar fondos con su venta y poder continuar con su labor.