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  • Juan de Mora presenta nuevo libro de ficción y autoayuda

    Juan de Mora presenta nuevo libro de ficción y autoayuda

    El estrés que le generaba su puesto de jefe de logística en una empresa llevó a Juan de Mora a “buscarme interiormente y se abrió ante mí el camino de las terapias alternativas”. Corría el año 2017, cuando comenzó como terapeuta holístico, “apostando por la escritura como una buena herramienta para ayudar a las personas”.

    Desde el año 2018, Juan ha publicado cuatro libros e, incluso, una baraja del Tarot, El Camino de la Vida. El último, Un mapa para tu alma, ha visto la luz en este 2024 y, de la mano de su editorial, Letrame, pudo estar el pasado día 23 de abril en Barcelona, firmando ejemplares de su libro en la festividad de Sant Jordi.

    A Juan de Mora, desde pequeño, siempre le ha gustado la escritura, “como un desahogo personal”, pero, tras iniciarse en el ámbito de las terapias, “me dio por escribir para intentar ofrecer respuestas a las personas que necesitan ayuda”.

    El camino de la vida a través de un cuento

    En Un mapa para tu alma, como en los libros anteriores, Juan mezcla la ficción con la literatura de crecimiento personal y autoayuda. En este caso, explica su autor, “se centra en un padre que narra a su hijo el camino de la vida a través de un cuento, abordando las diferentes etapas, como las relaciones de pareja, la gestión emocional, la figura del padre o la madre o la muerte”. Cada capítulo, añade, va ilustrado con una de las cartas de la baraja del tarot que él mismo ha creado.

    Cuando se pone a escribir, Juan de Mora no sigue “un guion o una estructura preestablecida, sino que me guío por la inspiración hasta el final”. Eso sí, siempre enfocando la historia hacia «el crecimiento personal y el poder encontrar herramientas, con su lectura, para que las personas lectoras se sientan bien«.

    Este libro, que se presentó el pasado mes de marzo en Dos Hermanas y que cuenta con un prólogo de Alonso Pulido, como el resto, “está teniendo muy buena acogida, sobre todo en personas que buscan respuestas ante situaciones complicadas de sus vidas”, asegura el autor.

    El día 25, Juan de Mora estará en Madrid, donde su editorial, Letrame, premiará a los mejores escritores del año. Por primera vez, Juan es uno de los diez finalistas que opta al premio en el apartado de autor de crecimiento personal.

    Por ahora, este terapeuta y escritor nazareno no tiene en mente la publicación de un nuevo libro, “necesito un descanso creativo”, ya que, en los últimos seis años “he creado cuatro novelas y una baraja de cartas”.

    Más información en www.juandemora.com.

  • Ciencia vs. Espíritu

    Película Orígenes

    ORÍGENES

    Después de deslumbrar con su debut en el largo de ficción con aquella magnífica película que fue Otra tierra, coescrita con la actriz Brit Marling (que, por cierto, también trabaja aquí), Mike Cahill nos plantea en su nueva creación una historia tejida con mimbres parecidos, pero que, a pesar de la fuerza de sus componentes, y de lo aprendido por el camino, no llega a los niveles de la anterior, quizás porque embarulla un poco el tramo inicial, haciendo que el espectador tarde en entrar al juego que le plantea esta Orígenes (que en su título original tiene el juego de palabras de ‘I’ y ‘eye’, que se pierde en la versión española), que fue premiada en Sundance y en Sitges.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2014 (106′)
    Título original:  I Origins.
    Escrita y dirigida: Mike Cahill.
    Producción: Mike Cahill, Hunter Gray, Alex Orlovsky.
    Fotografía: Markus Förderer.
    Música: Will Bates, Phil Mossman.
    Montaje: Mike Cahill.
    Intérpretes: Michael Pitt (Ian), Brit Marling (Karen), Astrid Bèrges-Frisbey (Sofi), Steven Keun (Jenny), Cara Seymour (Dra. Simmons), Archie Panjabi (Priya Varma), Kashish (Salomina). {/xtypo_code}

    Y es que de ojos va el tema (al menos, en principio). La trama nos presenta al doctor en biología molecular Ian Gray, que está investigando la evolución del ojo humano junto a Karen, una becaria bastante aplicada, cuando surge la idea de crear un ojo de la nada. Entonces, aparece en la vida de Ian Sofi, una joven de iris multicolor que pone su mundo patas arriba. Con el paso del tiempo y el desarrollo de sus estudios, Ian y Karen se encontrarán con un hecho que se opone frontalmente a todo lo que creían establecido, y Ian se embarcará en un viaje por medio mundo para tratar de encontrar respuestas y validar o refutar su teoría.

    Estamos ante una película de ciencia ficción sin efectos especiales (como Coherence, de la que hablamos no hace demasiado), que únicamente patina ligeramente en su parte inicial, con toda esa palabrería y jerga técnica de laboratorio que demuestra, que los personajes se dedican a lo que dicen que se dedican, pero que hace difícil seguir sus pasos en la investigación. Después, la cinta evoluciona hacia una ‘lucha’ (el eterno enfrentamiento) entre ciencia y espiritualidad (por un momento parece que la religión va a hacer acto de presencia, pero finalmente no es así), entre evolucionistas y creacionistas. Las ideas de Ian chocan con las de Sofi, y logran que el espectador piense. Incluso el más cerrado de los científicos, se plantea el temido ¿y si?.

    Cahill mantiene un buen ritmo durante toda la película, incluso utilizando algún que otro macguffin (el del número once que se cruza indiscriminadamente en su camino) y sigue demostrando que es un director al que hay que seguir porque puede depararnos gratas sorpresas en el futuro. Lo mismo ocurre con la española Astrid Bergès-Frisbey, que parece estar asentando su base en el cine de Hollywood.

     

  • El amor está escrito

    1101RUBY SPARKS

    Hija de guionistas y nieta del cuasi mítico y doblemente oscarizado Elia Kazan, la joven Zoe Kazan debuta como autora del libreto de una película después de un puñado de papeles secundarios y unos pocos protagonistas en películas más o menos conocidas (La vida privada de Pippa Lee, Revolutionary Road, Happythanktoumoreplease, Fracture…). Casi casi lo mismo que recientemente ha hecho Brit Marling, escribir las historias que le gustaría protagonizar e interpretarlas. Así nació Ruby Sparks, una comedia romántica algo diferente (es la pretensión), que ahonda en los temas de los problemas de las relaciones con un controlador, a la vez que recurre a la metaficción, a las historias dentro de historias.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2012 (104′)
    Directores: Jonathan Dayton y Valerie Faris.
    Producción:  Albert Berger, Ron Yerxa.  
    Guión: Zoe Kazan.
    Fotografía: Matthew Libatique.
    Música: Nick Urata.
    Montaje: Pamela Martin.
    Intérpretes: Paul Dano (Calvin Weir-Fields), Zoe Kazan (Ruby Sparks), Chris Messina (Harry), Annette Bening (Gertrude), Antonio Banderas (Mort), Toni Trucks (Susie), Aasif Mandvi (Cyrus Modi), Steve Coogan (Langdon Tharp), Deborah Ann Woll (Lila), Elliott Gould (Dr Rosenthal), Alia Shawkat (Mabel).{/xtypo_code}

    Calvin Weir-Fields tuvo un éxito rotundo con su primera novela siendo aún casi un adolescente. Desde entonces sufre un bloqueo creativo y es incapaz de crear nada. Además, acaba de salir de modo doloroso de una relación y está bastante hundido. Un día sueña con una chica de la que se enamora, y surge la chispa que le hace volver a crear, con una voracidad increible, una buena historia en la que él es el protagonista junto a la chica de sus sueños, a la que le crea una vida, una historia, y a la que llama Ruby Sparks. Hasta que una mañana, Ruby aparece en carne y hueso en su cocina.

    El tema del personaje que sale de la ficción y se pasea por el mundo real no es nuevo. Ni siquiera el hecho de que el personaje no se percate de que su existencia no es real. Tampoco que el creador, consciente de su poder, controle al personaje cuando las cosas no salen como quiere. Ejemplos de las opciones anteriores los hay (casi) a patadas: Más extraño que la ficción, la holandesa Öber, o la mítica La rosa púrpura del Cairo, una de las obras maestras de Woody Allen. Lo que Zoe Kazan hace aquí es mezclarlo todo con la comedia romántica. Presenta la tesis de una pareja en la que amor y control van de la mano, y lo hace con frescura y cierto tono ácido. También habla del miedo al papel en blanco del creador, de la presión ante el trabajo tras un triunfo en un primer trabajo,

    Aunque tiene ciertos momentos de lucidez, algunos toques de comedia ciertamente simpáticos, y otros tantos emotivos, aunque el tratamiento de la historia se aleja de la clásica comedia romántica, a pesar de que los personajes (sobre todo los secundarios) tienen enjundia, lo cierto es que Ruby Sparks termina cayendo en los mismos clichés de los que pretende burlarse. Tras un buen arranque y un apetecible desarrollo, al final cierra con un final arquetípico que ya hemos visto en otras ocasiones.

     

  • Jugar con el tiempo

    1301LOOPER

    Cuando un director cualquiera se plantea realizar una película en cuya trama tienen vital importancia los viajes en el tiempo, tiene que tener un cuidado extremo, ya que el asunto es complejo, y no es raro que quede algún cabo suelto, que algo se escape, una frase dicha en un momento que no debería, un aparato usado fuera de época, para que todo se caiga de golpe y la cinta se vaya al traste. No sería la primera vez que ocurre.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2012 (118′)
    Escrita y dirigida: Rian Johnson.
    Producción:  Ram Bergman, James D. Stern.  
    Fotografía: Steve Yedlin.
    Música: Nathan Johnson.
    Montaje: Bob Ducsay.
    Intérpretes: Joseph Gordon-Levitt (Joe), Bruce Willis (Viejo Joe), Emily Blunt (Sara), Paul Dano (Seth), Noah Segan (Kid Blue), Piper Perabo (Suzie), Jeff Daniels (Abe), Pierce Gagnon (Cid), Qing Xu (Mujer del viejo Joe), Tracie Thoms (Beatrix).{/xtypo_code}

    Looper es la última en llegarnos que recurre a dichos viajes temporales. Aunque, a decir verdad, la cinta de Rian Johnson es más una buena película que se sirve de la ciencia ficción para desarrollar su trama, que está mucho más cercana al cine negro de siempre.

    La acción transcurre en el 2042 (llamémosle, Presente), y los viajes en el tiempo aún no se han inventado. Pero sí existen en el 2072 (digamos, Futuro). Pero aunque existe la tecnología, dichos viajes están absolutamente prohibidos. Por ello las mayores y más poderosas organizaciones criminales las usan para enviar a quienes quieren eliminar al pasado (o sea, Presente) donde un grupo especializado contratado a tal fin se dedica a matarlos y hacerlos desaparecer. Son los loopers. Joe es uno de ellos. Es bueno en su trabajo, hasta que debe cerrar el bucle asesinándose a sí mismo, después de que lo envíen desde el Futuro. Eso es lo que le ocurre, y queda en shock al verse, tarda en reaccionar y su yo futuro tiene tiempo de escapar.

    Looper tiene elementos suficientes para convertirse en una de las cintas esenciales para la ciencia ficción. A pesar de que en su primera media hora aparecen varios elementos que no concuerdan con lo que se está contando, su compleja trama va encajando poco a poco, como un puzle, y acaba sin dejar un solo resquicio, una sola duda, un solo cabo suelto. Y lo que es aún mejor (y menos común), es totalmente coherente con los planteamientos de partida. Avanza con fuerza creciente, enganchándote a la butaca, dejándote sin respiración, a través de los bucles, de los vericuetos, de los entresijos tan endemoniadamente complejos que una buena historia como esta posee, hasta llegar a un final que (si bien contraviene todo lo establecido comercialmente con el (ya tan manido) ‘happy ending’) es el único posible para que la cinta guarde toda la coherencia que ha venido manteniendo hasta entonces.

    Incluso Bruce Willis (que, salvo la excepción de Moonrise kingdom, llevaba tiempo algo perdido) tiene una buena interpretación, superado por la pareja formada por Emily Blunt y Joseph Gordon-Levitt (cuyo maquillaje para parecerse a Willis de joven es, cuanto menos, chocante).

    Looper es una de las cintas esenciales de la temporada, y una de las mejore películas de ciencia ficción de lo que llevamos de siglo.

  • Puesta de largo de un nuevo novelista

    1204El centro cultural La Almona albergó el pasado viernes la puesta de largo como novelista del escritor Álvaro Cueli Caro, quien presentaba Ojos Verdes, su primera novela ambientada en la Sevilla de 1929. Segundo libro editado en 2012 por la asociación cultural La Plazoleta de Valme y el noveno de sus siete años de historia, además de ser el primer volumen de ficción.

    El acto estuvo presentado por el periodista Tomás Muriel y contó con la participación de la directora de la biblioteca Pedro Laín Entralgo, Mª Carmen Gómez, así como por los integrantes de la asociación, Hugo Santos y Rafael López.

     

  • Mujeres en celo y el piloto automático

    1301MAGIC MIKE

    El prolífico Steven Soderbergh, del que el pasado año vimos dos de las tres películas que rodó, nos entrega su nuevo trabajo, una cinta de encargo, en la que se metió de lleno por la amistad que le une al actor protagonista (Channing Tatum, con el que trabajó en Haywire), que también es productor del filme y en cuya juventud como stripper se basa la historia que nos cuenta.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2012 (110′)
    Dirección: Steven Soderbergh.
    Guión: Reid Carolyn.
    Producción:  Nick Weschler, Gregory Jacobs, Channing Tatum, Reid Carolyn.  
    Fotografía: Peter Andrews (Steven Soderbergh).
    Montaje: Mary Ann Bernard (Steven Soderbergh).
    Intérpretes: Channing Tatum (Magic Mike), Alex Pettyfer (Adam, The Kid), Matthew McConaughey (Dallas), Joe Manganiello (Big Dick Richie), Cody Horn (Brooke), Olivia Munn (Joanna), Matt Bomer (Ken), Riley Keough (Nora), Kevin Nash (Tarzan), Adam Rodriguez (Tito), Gabriel Iglesias (Tobias), Micaela Johnson (Portia), Denise Vasi (Ruby).{/xtypo_code}

    Sólo se basa, porque si bien Tatum ha reconocido su pasado desnudándose para grupos de mujeres que gritaban enloquecidas, lo que se narra es ficción. Pura ficción. Es decir, tópicos que funcionan en la pantalla.
    Y Soderbergh, que es todo un profesional al que le gusta lo que hace, se dedica en cuerpo y alma a sacar adelante la película, con su estilo reconocible, con su montaje, sus movimientos de cámara y la selección musical que suele acompañar a sus creaciones. Pero sólo en la primera media hora. Después, pone el piloto automático y se deja ir. Mantiene un ritmo constante hasta el final, pero ya no es lo mismo.

    Mike es un emprendedor que persigue el ‘sueño americano’ de todas las formas que se le ocurren, reparando tejados, lavando coches, diseñando muebles… Pero por la noche se convierte en Magic Mike, la estrella del club Xquisite. Un día introduce en el espectáculo a Alan, un joven compañero de trabajo. Alan se ve seducido por un mundo repleto de dinero, fiestas, mujeres y drogas que desconocía. Únicamente Brooke, la hermana de Alan, percibe que su hermano quizás está dejandose llevar demasiado.

    Aunque Soderbergh es un director más que competente, este proyecto no es su proyecto. Y eso se nota. El guion de Reid Carolyn está repleto de tópicos y convencionalismos. La historia que nos plantea la hemos visto mil veces en filmes sobre deportistas, su ascenso y posterior caída, motivado por los excesos de dinero, mujeres y droga a los que no estaba acostumbrado. Pero consigue sacar adelante el filme gracias a su trabajo multitarea (como es costumbre en él, se encarga además del montaje y de la fotografía, firmadas ambas con seudónimo), y gracias a las grandes interpretaciones de Channing Tatum y (sobre todo) Matthew McConaughey.

    El sello personal de Soderbergh queda patente, aunque más velado que en otras ocasiones, y Magic Mike, con un presupuesto minúsculo, está mucho más cerca de sus cintas menores (Full frontal o The girlfriend experience entre ellas), que de las más conocidas Traffic, Ocean’s eleven, Erin Brockovich o la infravalorada Un romance muy peligroso, por nombrar algunas de muy variado corte.

    Soderbergh pretende denunciar el exceso de ambición capitalista, el dinero que todo lo mueve. No juzga, simplemente muestra. Pero la cinta, que (aunque con altibajos) va manteniendo un cierto nivel, termina hundiéndose y siendo muy convencional.

  • Volver a los orígenes

    1101WILAYA

    Tras pasar por el reciente Festival de Cine Español de Málaga, donde se ha llevado el premio a la mejor banda sonora (también ha pasado por otros certámenes y ha ganado algún que otro trofeo), Wilaya es una cinta a medio camino entre la ficción y el documental. Aunque existe un guión, la trama que se cuenta es la que han vivido (más o menos) las protagonistas del filme, que (además, como todo el resto del plantel) no son actores profesionales.

    {xtypo_code}España, 2012 (88′).
    Escrita y dirigida: Pedro Pérez Rosado.
    Producción: José María Morales.
    Fotografía: Óscar Durán.
    Música: Aziza Brahim.
    Montaje: Iván Aledo.
    Intérpretes: Nadhira Mohamed (Fatimetu), Memona Mohamed (Hayat), Aziza Brahim (Sdiga), Ainina Sidagmet (Said), Mohamed Moulud (Jatri), Jatra Malainin Mami (Brahim), Lasria Gasem Mahamed (Aichetu), Buyema Fateh Lahsen (Buyema).{/xtypo_code}

    No es la primera vez que el director valenciano aborda el tema del conflicto del Sahara Occidental y los campamentos en los que el pueblo saharaui vive (en campos de refugiados, llamados wilayas), olvidado por todas las autoridades desde que el gobierno de nuestro país abandonara la que era su provincia 53 en manos de Marruecos y Mauritania. En la que fue su primera película de ficción, Cuentos de la guerra saharaui (2004), ya trató el conflicto, y antes aún ya lo había hecho en el documental Sahara, un pueblo (1996).

    Wilaya nos cuenta la historia de Fatimetu, una joven saharahui que ha vivido en España con una familia de acogida desde los diez años, que vuelve a los campamentos tras la muerte de su madre. Allí se reencuentra con su hermana Hayat y su hermano Jatri.

    Las dos protagonistas, que a pesar de compartir apellido en la vida real son hermanas sólo en la ficción, tienen química cuando están juntas, destilan verismo y son creíbles en su deambular por la vida, en su enfrentamiento a los problemas que la vida les pone delante. A pesar de que en ocasiones los diálogos que se ven obligadas a soltar suenen forzados, impostados. Pérez Rosado hace un buen trabajo y consigue que nos sintamos conmovidos por las duras condiciones de vida en los campamentos, por la falta de esperanza que tienen los que allí habitan. Aunque en ocasiones uno puede sentir una mezcla de resignación y desidia, una mezcla de “no se puede hacer nada” y “ya me ayudará alguien” en algunos de los personajes (que no podemos dudar que sea realmente así).

    El guión tiene alguna carencia, los intérpretes (no profesionales) obviamente también (aunque menos de lo que se podía esperar, y muchas menos de las que hemos visto en otras cintas con las mismas características). Pérez Rosado no es paternalista, no denuncia, a veces quizás se va demasiado hacia el sentimentalismo, y ahí se pierde. Cuando muestra la vida en la wilaya, los problemas para subsistir del día a día, la sociedad y sus ‘tradiciones’, el aspecto más documental de la cinta, el interés está asegurado y Wilaya engancha. Pero empieza a difuminarse cuando se adentra en el drama, en la ficción de las protagonistas, por mucho que ellas se esfuercen y resulten creibles en pantalla (ellas, que no sus vidas).

     

  • El futuro está escrito

    1501NUNCA ME ABANDONES

    Hay ocasiones en las que uno se pregunta cómo demonios es posible que una determinada película no haga más que ganar premios allá donde va. Ejemplos hay muchos más de los que nos gustaría. Y del mismo modo, hay cintas que, inexplicablemente, pasan sin pena ni gloria por los certámenes y las entregas de premios que cada año se celebran (y son muchas).

    {xtypo_code}Reino Unido, 2010. (103′)
    Título original: Never let me go.
    Dirección: Mark Romanek.
    Producción: Alex Garland, Andrew MacDonald, Allon Reich.
    Guión: Alex Garland, basado en la novela de Kazuo Ishiguro.
    Fotografía:  Adam Kimmel.
    Música: Rachel Portman.
    Montaje: Barney Pilling.
    Intérpretes: Carey Mulligan (Kathy), Andrew Garfield (Tommy), Keira Knightley (Ruth), Isobel Meikle-Small (Kathy, joven), Charlie Rowe (Tommy, joven), Ella Purnell (Ruth, joven), Charlotte Rampling (Miss Emily), Sally Hawkins (Miss Lucy), Kate Bowes Renna (Miss Geraldine).{/xtypo_code}

    Nunca me abandones forma parte de este segundo grupo. No me entiendan mal, la cinta ha recogido algún que otro galardón, pero menos, bastantes menos, de los que han recopilado algunas de sus rivales, y menos de los que merece. Ello se ha debido, sobre todo, a que ha tenido la mala fortuna de coincidir en el mismo año con otra película británica que le ha arrebatado todo: El discurso del rey.

    Nunca me abandones, basada en el libro homónimo de Kazuo Ishiguro, llega con mucho retraso a nuestras pantallas (de hecho, estaba previsto para el próximo viernes, pero se ha vuelto a atrasar una semana más) se desarrolla en una realidad alternativa, en una Inglaterra de ficción. Los tres protagonistas (Kathy, Tommy y Ruth) pasan su infancia en un internado exclusivo. Son felices, pese al excesivo control al que son sometidos, hasta que un día todo les queda revelado, y les comunican que su futuro ya está escrito, que su destino ya está atado, y que irremediablemente tendrán que acatarlo una vez que se hagan adultos.

    Romanek (que ya dirigió Retratos de una obsesión) despliega un estilo visual elegante y engañosamente simple, y va desgranando una historia dura, dolorosa y triste, con unos personajes que no tienen futuro, pero que siempre albergan esperanzas.

    Bellamente fotografiada, Nunca me abandones es una película demoledora e inquietante, una mezcla de cine romántico (con un triángulo amoroso) con la ciencia ficción que estructura toda la trama, ya desde su propia concepción como universo distópico, en la que (contrariamente a lo que ocurre en muchas otras cintas del género) no se lucha contra un gobierno opresor, sino que, al contrario, los protagonistas fueron educados para abrigar un sentimiento de orgullo por el lugar que ocupan en la sociedad, y no intentan huir, porque, de todos modos, no hay donde escapar.

    Nunca me abandones es una película que perdura en la memoria, gracias, entre otras cosas a la soberbia banda sonora de Rachel Portman y las grandes interpretaciones del trío protagonista: Keira Knightley, que está estructurando una sólida carrera, intercalando filmes taquilleros de Hollywood con las obras de calidad que rueda en su país; Andrew Garfield, que será el nuevo Spider-Man; pero sobre todo Carey Mulligan, una estupendísima actriz que ofrece toda una lección de tristeza contenida, en su mirada, en su voz.

  • Amor con aliens al fondo

    1101MONSTERS

    Hace un par de años, una película pequeña, con un presupuesto reducido, daba la sorpresa y se convertía en todo un éxito, aclamada por gran parte de la crítica y del público que, por el boca a boca, fue acudiendo a las salas a ver aquello de lo que casi todo el mundo hablaba. Era Distrito 9, una cinta de ciencia ficción, con extraterrestres, aunque no eran ellos el tema principal de la historia.

    {xtypo_code}Reino Unido, 2010. (94′)
    Título original: Monsters.
    Director: Gareth Edwards.
    Producción: Allan Niblo, James Richardson.
    Guión: Gareth Edwards.
    Fotografía:  Gareth Edwards.
    Música: Jon Hopkins.
    Montaje: Colin Goudie.
    Intérpretes: Whitney Able (Samantha Wynden), Scott McNairy (Andrew Caulder).{/xtypo_code}

    Ahora, siguiendo su estela, el especialista en efectos especiales Gareth Edwards debuta en la dirección con esta historia más pequeña aún, rodada casi completamente con dos intérpretes, con un presupuesto irrisorio para el tipo de filme que es (menos de un millón de dólares), una película de extraterrestres, donde los alienígenas apenas aparecen y sirven de excusa para contar otras cosas.

    Monsters sorprende por su arriesgada mezcla de géneros que a priori no parecen que vayan a congeniar. Hay quien ha dicho (con acierto) que es una película romántica para chicos, o una película extraterrestres para chicas. Lo cierto es que los invasores (que no lo son tanto) son una excusa para contar un viaje en el que dos personas se van conociendo poco a poco, en el que una relación va surgiendo, es casi una cinta romántica, con rasgos de road-movie, y en la que (ocasionalmente) aparecen monstruosos seres. Pero lo que termina por fascinar y enamorar del todo es su final, que rompe todos los esquemas que uno se haya podido hacer hasta entonces, y se presenta con cierto toque lírico, casi alegórico, y totalmente poético.

    La trama nos sitúa en México. Seis años atrás se descubrieron signos de vida en nuestro Sistema Solar, y se mando una sonda para recopilar muestras, pero al regresar a la Tierra hubo un fallo y la nave se estrelló en México. Poco después empezaron a desarrollarse nuevas formas de vida, y la mitad de la población del país fue puesta en cuarentena y gran parte del estado declarado ‘zona infectada’. Hoy, los ejércitos mexicano y estadounidense siguen luchando contra las criaturas. En esta situación, un periodista se ve obligado a escoltar a una turista (hija de su jefe) para volver a casa, y un cúmulo de desventuras les lleva a tener que cruzar la ‘zona infectada’ hasta la frontera con los Estados Unidos.

    Monsters es la prueba fehaciente de que no se necesitan grandes presupuestos para hacer buenas películas de ciencia ficción (con historias que, en teoría, sí piden grandes cantidades de dinero), ni grandes efectos especiales, ni alharacas, ni un reparto conocido para hacer que el público disfrute. Es una película pequeña, una mezcla de géneros que (en principio) no deberían estar juntos, una buena historia bien narrada, bien mostrada, con un aire indie que enamora. Monsters es una cinta de alienígenas sin alienígenas (o casi), los demás asuntos que toca (la militarización frente a una amenaza externa, la parábola sobre la inmigración), apenas le importan. Lo verdaderamente interesante es la relación entre los personajes. Es una historia de amor con aliens de fondo.

     

  • Cineclub DH35mm organiza las primeras jornadas de ciencia ficción

    2002Tendrán lugar el sábado y el domingo en el salón multiusos de la biblioteca

    El cineclub DH35mm organizarán el próximo fin de semana las primeras jornadas que se celebran en la ciudad de Dos Hermanas dedicadas a la ciencia ficción.
    Los miembros del cineclub han configurado para ello una programación de lo más variada  y entretenida con la que  se espera que todos los aficionados a la ciencia ficción, el cine y la literatura se sientan sobradamente satisfechos . Sobre todo, teniendo en cuenta que se trata de una experiencia piloto.

    Las jornadas darán comienzo el próximo sábado, día 4, a las 17:00 horas, en la sala multiusos de la biblioteca Pedro Laín Entralgo. Virginia Pérez de la Puente, escritora de genero fantástico, presentará a los asistentes su libro La elegida de la muerte, una novela publicada por Ediciones B en la que da muestra de un mágico mundo habitado por seres fantásticos.

    Tras la presentación, con su consiguiente apartado para las preguntas y firmas de ejemplares, se proyectará un capítulo de serie nacional Crónicas Drakonianas, así como de la cinta de Danny Boyle Sunshine.

    El domingo, día 5, a las 17:00 horas, Laura Sánchez Becerra y Joaquín Relaño presentarán sus respectivos libros La luz de Leoen y El Hechicero del Monte Perdido.

    Tras su exposición, se procederá a la proyección de la película Moon del director Duncan Jones. Al término de la proyección se pasará a la entrega de premios del certamen de microrelatos de ciencia ficción.

    La entrada a estas jornadas es libre.

    {xtypo_code}Información en red
    Para más información sobre estas jornadas y otras actividades organizadas por este cineclub se puede consultar en los blogs: www.dh35mm.blogspot.com y www.unblogdefanafan.blogspot.com.{/xtypo_code}