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  • Entrevista a Antonio Dorado

    Antonio Dorado, autor del cartel de Feria de Mayo

    Autor del cartel de la Feria de Mayo

    {xtypo_quote_left}Un buen cartel debe transmitir sensibilidad y animar a ir a la feria {/xtypo_quote_left}

    A Antonio Dorado Guerra son muchas las cosas que le unen con Dos Hermanas. Nacido en Osuna y con domicilio actualmente en Alcalá de Guadaíra, residió durante muchos años en Montequinto, pero sigue frecuentando la ciudad como monitor de pintura en Vistazul y por su pertenencia al colectivo artístico Ventana Plástica. Son muchas las exposiciones, tanto colectivas e individuales, en las que ha participado, así como las ferias, certámenes o concursos artísticos.

    Su caso es un claro ejemplo de que quien la sigue la consigue. ¿Tenía ganas de anunciar la Feria de Mayo?
    Sí, porque para mí es un orgullo ya que me considero nazareno y es una de las ferias más importantes de la provincia.

    ¿ Suele ser un habitual de los concursos de carteles?
    No me he dedicado mucho a este terreno, pero anuncié en 2012 la Cabalgata de Reyes Magos de Campos de Beata en Alcalá de Guadaíra, la Romería de la Virgen de los Ángeles de Montequinto en 1998  y, este año, la Cabalgata de Reyes de esta barriada. A partir de ahora me gustaría hacer más carteles, ya que son las obras de arte que más se exhiben.

    El cartel que anuncia este año la feria de Dos Hermanas es la misma obra que presentó el año pasado cuando se quedó a las puertas.¿Qué ha cambiado en la pintura para hacerla más válida como cartel?
    La retoqué un poco, sobre todo en lo que a tonos y colores se refiere para que llamase más la atención, ya que mi estilo es una pintura de colores muy apastelados. Es una obra figurativa, óleo sobre lienzo, con toques realistas en la que he intentado cuidar al máximo el detalle para que, aunque sea un cartel, no pierda su calidad pictórica.

    Cuando decidió presentarse a este concurso, ¿tenía claro lo que quería transmitir con su obra?
    Sí que lo tenía, ya que quería transmitir el mundo de los niños en la feria en torno a los helados y los cacharritos. La obra muestra a dos niñas que se miran y se preguntan si se compran un helado, a lo que se responden que sí, que uno de fresa y otro de chocolate, mientras al fondo aparece otro niño que ya lo está comprando. Lo único real del cartel son las niñas que son dos primas, sobrinas de mi nuera, así como los trajes que llevan puestos.

    {xtypo_quote}Tenía claro que quería mostrar el mundo de los niños en la feria{/xtypo_quote}

    ¿Qué debe tener un buen cartel anunciador?
    Además de su calidad, que transmita sensibilidad y que anime a la gente a ir al evento que se anuncia, en este caso, la Feria de Dos Hermanas. Es decir, que se interese por lo que se anuncie.

    ¿Cuáles son las primeras reacciones que ha generado su cartel de feria?
    Las impresiones están siendo muy buenas y son muchas las felicitaciones que me están llegando por las redes sociales. Lo que me dicen es que este es el tipo de cartel que les gusta para anunciar la feria.

    ¿Suele visitar la Feria de Dos Hermanas? ¿ Qué es lo que más le gusta de esta celebración?
    Sí que suelo venir y lo que más me llama la atención es la tranquilidad de la feria y la amabilidad de su gente que te hace partícipe de su caseta. Este año será más especial con mi cartel presente.

  • Papel de luz

    El manto de la noche —desigual,
    cautivo entre los cables y las telas,
    ahuyentando la luz y sus estelas—
    iba hablando entre azules al real.

    La feria se quitaba el delantal
    haciendo a los palillos, castañuelas;
    reinventándose en nuevas acuarelas
    y en brillos cada arteria cardinal.

    Un simple interruptor, alguacilillo
    fronterizo entre ferias y mitades
    nos riega de sonrisas infantiles.

    Eternos, limpios, viejos farolillos:
    alumbrando mis huellas en edades;
    jugando a ser estrellas en carriles.

  • Stocks olvidados

    Cuando queda por vender
    tanto o más que lo vendido,
    surge el genio decidido
    a levantarse y crecer.

    Y así una feria se inventa
    devolviendo a los estantes
    nuevos precios donde, antes,
    sobraban faltas de ventas.

    Es una resurrección:
    la nueva oportunidad
    al bolsillo en orfandad
    del comercio —en extinción—.

    Pienso en las ferias ausentes…
    Ferias de stock de otras cosas
    tan críticas e imperiosas;
    tan preciosas como urgentes.

    Y es que están almacenadas
    en algún desván oscuro
    ilusiones de futuro
    en pasados condenadas.

    Y es que hoy, inteligencias,
    la mal-compran alemanes,
    mientras otros haraganes
    malgastan las indulgencias.

    Y es que el stock más precioso
    de jóvenes preparados
    se oxida en los entramados
    del paro más pernicioso.

  • Pasó la feria

    Farolillo y pasado se han fundido
    en la nube de albero del Real;
    dormida en el ocaso del final
    de otra feria habitante en el olvido.

    Pasó en el huracán con que un silbido
    se aloja en la memoria; en el retal
    deshilachado al borde del ferial;
    acantonado, entre cante adormecido.

    Pero es así: se fue, sin más historia
    que ser un hueco más en la memoria;
    plena en arte, grandezas y miserias.

    Curioso es este poso de alegrías
    que en reflejos gozosos de ambrosías
    difuminan esencias de las ferias…