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  • Del infinito desierto y del espacio infinito

    1501COWBOYS Y ALIENS

    A estas alturas, posiblemente todo el mundo sepa ya que el origen del argumento de esta historia está en un chiste gráfico para un periódico de hace ya bastantes años. De ahí surgió un cómic (bastante mediocre, según cuentan los que lo han leído), y después esta cinta, que muchos llevábamos meses esperando.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2011 (118′)
    Título original:  Cowboys & Aliens.
    Director:  Jon Favreau.
    Producción: Johnny Dodge, Brian Grazer, Ron Howard, Alex Kurtzman, Damon Lindelof, Roberto Orci, Scott Mitchell Rosenberg.
    Guión:  Roberto Orci, Alex Kurtzman, Damon Liondelof, Mark Fergus y Hawk Ostby, basado en el cómic de Scott Mitchell Rosenberg.
    Fotografía: Matthew Libatique.
    Música: Harry Gregson-Wagner.
    Montaje: Dan Lebental, Jim May.
    Intérpretes: Daniel Craig (Jake Lonergan), Harrison Ford (Woodrow Dolarhyde), Olivia Wilde (Ella Swenson), Sam Rockwell (Doc), Buck Taylor (Wes Clayrbone), Matthew Taylor (Luke Clayrbone), Paul Dano (Percy Dolarhyde), Adam Beach (Nat Colorado), Ana de la Reguera (Maria), Noah Ringer (Emmett Taggart), Abigail Spencer (Alice).{/xtypo_code}

    A priori podría parecer que estamos ante una cinta paródica, ya que la mezcla de géneros no puede ser más extraña. Pero Jon Favreau se lo toma en serio, y nos plantea una ferrea historia de aventuras, con buenas escenas de acción, y toques casi místicos en algunos momentos (la resurrección gracias al fuego), a la que quizás pueda achacársele una secuencia final demasiado larga.

    1873, Arizona. El protagonista de la historia se despierta en medio del desierto, sin saber dónde está, qué le ha ocurrido ni cuál es su nombre. La única pista de su desconocido pasado es una especie de grillete en su muñeca. Caminando sin rumbo llega a Absolution, una pequeña villa en la que nadie se mueve sin que lo ordene Dolarhyde, un autoritario cacique que domina hasta al sheriff del lugar. Él sigue sin recordar nada, ni siquiera a la bella misteriosa que se le acerca, aunque parece que la policía le busca y es capturado. Es entonces cuando unas extrañas naves aparecen en el cielo disparando y destrozándolo todo.

    Favreau, actor que se pasó a la dirección hace algunos años (y que está detrás de grandes éxitos como las dos Iron Man) no tiene un estilo propio visible, pero sabe crear una historia con fuerza,  ayudado por un guión solvente, y unas buenas interpretaciones del dúo protagonista, en especial de un Harrison Ford al que no se le recordaba tan bien. En cambio, Olivia Wilde (bella entre las bellas) no está a la altura en el nivel artístico.

    Cierto que hay algún parón en el ritmo, y que alguna escena se alarga innecesariamente, pero este western inverosímil ofrece más de lo que en un principio se podía esperar para ser lo que es: el último gran taquillazo del verano. Hay quien le achaca que no es divertida, pero es que no pretende serlo; la mezcla bizarra llevó a muchos a pensar que Favreau nos presentaría una película más centrada en el humor. ¿Que podía haber sido mejor? Por supuesto, pero también mucho peor.

    Es una muy buena idea la de mezclar géneros que nunca se habían mezclado y que son tan diferentes entre sí (Wilder ya hizo lo mismo al unir comedia y cine de gángsters en Con faldas y a lo loco). Es un camino a seguir, en una época en la que el cine convencional nos ofrece tan poco con lo que contentar a los cinéfilos.

     

  • Acción que avasalla

    2301IRON MAN 2

    Sin entrar a valorar las similitudes o variaciones de Iron Man 2 con el cómic del que procede, y centrándonos exclusivamente en esta versión cinematográfica, en sus virtudes y debilidades, podríamos decir simplemente, y por ser concisos, que esta segunda parte mejora a la primera, que aborda ciertos temas que pueden resultar conflictivos, sin dejar de aportarle ciertas dosis de humor, que tiene un ritmo endiablado incluso en las escenas de menos acción, pero que no termina de convencer por una parte central que llega a exasperar.

    El actor Jon Favreau, que también dirigió la primera parte, vuelve a ponerse al timón de esta nave, con un libreto del también intérprete Justin Theroux (al que hemos visto, entre otras, en la Mulholland Drive de David Lynch). El resultado es, al menos,  contradictorio. El ritmo visual es avasallador, frenético; la parte inicial (la más clara muestra de egolatría jamás vista por parte de un personaje en una pantalla de cine) es de las que atrapan, incluyendo la secuencia del ‘juicio’, y no te sueltan. A pesar de que incluya esa peligrosa máxima, que es lo más provocador de esta película, y que puede herir algunas susceptibilidades: la privatización de la paz mundial (el multimillonario Tony Stark se vanagloria de ello en una espectacular presentación al inicio del filme).

    Después de este comienzo arrollador, sorprendente para una cinta de este género, la película entra en una fase quizás exageradamente recargada, con un Robert Downey Jr, más que pasado de rosca (no faltará quien haga una extrapolación al pasado excesivo del actor en su vida real), que llega a cansar.

    Las escenas de acción son más físicas de lo esperado, con menos efectos especiales de lo que era de prever. Y eso que son muchos, parte esencial de la cinta, y los principales responsables de ese ritmo tan endiablado que ya hemos mencionado y del que Favreau (que también se guarda un pequeño papel para sí mismo, como ayudante del héroe cuando no lleva armadura) es autor en mayor medida que Theroux.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2010. (124’)
    Título original: Iron Man 2.
    Director: Jon Favreau.
    Producción: Kevin Feige.
    Guión: Justin Theroux, basado en los cómics de Marvel.
    Fotografía: Matthew Libatique.
    Música: John Debney.
    Montaje: Dan Lebental, Richard Pearson.
    Intérpretes: Robert Downey Jr (Tony Stark), Don Cheadle (Tte. Coronel James Rhodes), Gwyneth Paltrow (Pepper Potts), Scarlett Johansson (Natalie Rushman / Natasha Romanoff), Sam Rockwell (Justin Hammer), Mickey Rourke (Ivan Vanko), Samuel L. Jackson (Nick Fury), Clark Gregg (Agente Coulson), John Slattery (Howard Stark), Jon Favreau (Happy Hogan), Garry Shandling (Senador Stern).{/xtypo_code}

    Y no podemos olvidar esos papeles, más secundarios por tiempo en pantalla, pero valiosos por su importancia en la trama, que son Mickey Rourke (también resucitado para el cine, como Downey, desde hace unos años), en un papel de malvado de los de verdad, y la eternamente fascinante (no siempre por sus interpretaciones) Scarlett Johansson.

    Está claro que no es la mejor película de la historia, incluso puede que tenga fragmentos hasta aburridos, pero tiene ese algo que te atrapa, que te hechiza (y por cierto, una escena post- créditos finales que deja abierta ineludiblemente la puerta a una tercera parte eque no tardará en llegar).