Etiqueta: favores”

  • Religiosidad no evangélica

    (Mateo 5,13-16) En el nombre del Templo de Jerusalén se asesinó a Jesucristo. Y lo hicieron hombres que decían hacerlo en nombre de la religión verdadera. Jesús de Nazaret fue acusado de hereje y de blasfemo; la pena para esos delitos era la de muerte.

    No valoramos ahora los motivos verdaderos de su condena y asesinato; ni en cómo Jesús acoge y transforma el Espíritu de la Ley antigua; sino en señalar cómo no toda forma de religiosidad, aunque use nombres y símbolos cristianos, es auténticamente evangélica. Muchas veces podemos caer en una manipulación  más burda o más sutil de la fe cristiana.

    En el Templo de Jerusalén los pobres iban a hacer ofrendas a Dios para ganarse sus favores y beneficios. Junto con esto se les pedía que observaran una serie de normas y tradiciones religiosas. En el nombre de esta religiosidad se asesinó a Jesús.

    Jesucristo no se opuso sistemáticamente a la religiosidad de su pueblo, pero ofreció una experiencia de Dios radicalmente nueva. En él, Dios, como un hombre cualquiera, viene a ofrecer Vida a los pobres y desvalidos, a los pecadores y excluidos, sin esperar a cambio nada más que abran su corazón a esta buena noticia, desde la alabanza y la fraternidad.

    Nuestras Iglesias no pueden ser lugares donde los pobres van a pedir favores a Dios, a cambio de unas ofrendas; sino comunidades donde los pobres y pecadores queremos testimoniar la predilección del Padre por sus hijos más débiles, desamparados y sufrientes; comunidades en las que brota la alabanza al Dios de la Vida, hecho carne en Jesucristo.

  • 1951. El cura pide a los nazarenos que no tomen uvas en Nochevieja

    “No cerreis el año haciendo tonterías. Lo de las 12 uvas en Nochevieja es una práctica incolora e insípida”. Así ha aconsejado a los nazarenos el párroco de Santa María Magdalena, José Ruiz Mantero, en la última hojita parroquial. El cura ha comentado, en tono jocoso, que “es mejor comerse 12 merengues” que toser y atragantarse con las uvas. “Honrad al Señor dándole gracias por sus favores”, ha sido su último consejo.

  • 1951. El cura pide a los nazarenos que no tomen uvas en Nochevieja

    “No cerreis el año haciendo tonterías. Lo de las 12 uvas en Nochevieja es una práctica incolora e insípida”. Así ha aconsejado a los nazarenos el párroco de Santa María Magdalena, José Ruiz Mantero, en la última hojita parroquial. El cura ha comentado, en tono jocoso, que “es mejor comerse 12 merengues” que toser y atragantarse con las uvas. “Honrad al Señor dándole gracias por sus favores”, ha sido su último consejo.