Uno de los elementos más destacados de la iglesia de Santa María Magdalena, que perecieron en la trágica quema de 1936 fue un hermoso banco perteneciente a la familia hidalga de los Rivas. Como es bien conocido, el tener banco o silla propia en las iglesias era un privilegio reservado a unos pocos en la época del Antiguo Régimen, y en la parroquia nazarena tan sólo el concejo de la villa y el marqués de Dos-Hermanas podían gozar de tal privilegio. (más…)