Etiqueta: exigencias

  • Sociedad civil

    (Mateo 22, 15-22) La comprensión que Jesús de Nazaret tiene de la sociedad es profundamente realista, liberadora y actual. Sus parábolas nos muestran una mirada penetrante y crítica a los problemas que golpeaban a los más pobres e indefensos, y una gran libertad para señalar a quienes les hacían sufrir.

    Una de las intuiciones más fecunda y actual de esta comprensión es la no confusión entre el ámbito religioso y el político: “dad al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios” –escucharemos el próximo domingo-.

    Ningún gobierno, ningún grupo político, ningún legislador va a responder plenamente a las exigencias de la justicia; como ninguno de nosotros respondemos plenamente a las exigencias de la bondad. Todos estamos llamados por Dios –creyentes y no creyentes- a construir un mundo más humano y más justo; todos hemos de colaborar con su construcción.
    Los creyentes, desde la fe, acogemos la luz de la bondad de Dios Padre, y buscamos los caminos que nos lleven a un mundo más fraterno; en pie de igualdad con el resto de los hombres y mujeres de nuestra sociedad: sin imponer, sin arrinconarnos.

    Sin imponer porque la fe no se impone, y porque las que consideremos leyes justas, también tendrán elementos ambiguos y podrán ser causa de marginación y sufrimiento. Sin arrinconarnos, como algunos querrían, entretenidos en asuntos de sacristía y procesiones. La luz de la fe nos permite vivir en la esperanza de un mundo nuevo, y nos da fuerza para impulsarlo con humildad, con sacrificios, también con  alegría.

  • Graves problemas de accesibilidad en la estación de tren de Dos Hermanas

    El pasado día 29 de noviembre me dispongo a recoger a mi madre, señora de 70 años -calificada por el órgano competente como persona con minusvalía- en la estación de tren de Dos Hermanas (Sevilla). Cuando voy a entrar en el anden a las 14:15 horas aproximadamente, para ayudarla con la maleta, una empleada de la estación me indica que sólo está permitido el acceso si se dispone de título de viaje, que en mi caso, al no poseerlo, no puedo acceder.

     

    Cabe señalar, que la Estación de Tren de Dos Hermanas presenta importantes barreras arquitéctonicas: para acceder desde el tren en que llega mi madre hasta la estación tiene que sortear una bajada de 30 peldaños, recorrer un pasillo y subir un segundo tramo de otros 30 peldaños.

    Por tanto le explico a la empleda de la estación que se trata de una persona mayor que lleva una maleta y que necesita ayuda para subir y bajar las escaleras con el equipaje. Ante mi observación me reitera la imposibilidad de acceder al andén. Ante su negativa decido presentar una queja en el libro de reclamaciones de la estación.
    La Ley 51/2003 de 2 de diciembre, de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad, establece en su artículo 10 las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación, estableciendo exigencias de accesibilidad de edificios y entornos, como es una Estación de Ferrocarril.

    Exigencias, que obviamente se encuentran muy lejos de su cumplimiento. Resulta muy indignante, no sólo que no contemos con un medio de transporte y estación de tren accesible para todos y sin barreras arquitectónicas, sino que cuando tratas de apoyar a una persona con dificultades por razones derivadas de su edad no te lo permitan.

    Sirvan estas líneas para denunciar cómo un municipio de gran población, con más de 100.000 habitantes como es Dos Hermanas, donde diariamente miles de viajeros se desplazan a Sevilla u otros municipios, que cuenta con un importante servicio de cercanías; cuente con una Estación de Tren con gravísimos problemas de accesibilidad, que discrimina el acceso de todos y todas en igualdad de oportunidades. Sirva igualmente para denunciar el funcionamiento de RENFE, al impedirme facilitar la ayuda necesaria a una persona mayor.