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  • Cruz Blanca en la calumnia

    La semana pasada nos asaltó, desde diversos medios de comunicación, la noticia de que religiosos de Cruz Blanca de la casa de acogida de Córdoba, estaban denunciados por supuestos abusos deshonestos a discapacitados. Los supuestos abusos se reducen a “tocamientos”, sin llegar la propia acusación, en ningún caso, a mayores.

    Unos meses atrás, esos mismos religiosos, habían denunciado y expulsado de la casa a un joven, interesado en incorporarse a la orden, por abusar de uno de los acogidos. Al calor mediático de esta noticia, y sin ninguna relación con la primera, salta a los titulares otra denuncia a religiosos y trabajadores de la casa de Cruz Blanca en Sevilla, esta vez por supuestos malos tratos a los acogidos, discapacitados psíquicos y físicos profundos.

    En todas las colectividades humanas hay personas resentidas por una razón o por otra. En los centros de trabajo también. Todos lo hemos constatado muchas veces.  Unas veces pueden ser supuestos agravios comparativos, otras intentos de tapar errores propios acusando a los demás, otras veces, simplemente, obsesiones personales que acaban en un deformación grave en la percepción de la realidad.

    Cuando el trabajo es con papeles, o con latas de sardinas, esos agravios u obsesiones se van resolviendo con el tiempo. Pero cuando el trabajo es con personas, y con personas en situación de debilidad por ser niños o por ser discapacitados, la tentación de acusar a quien creemos que nos agravió injustamente es grande. Lo que son gestos de afecto se interpretan como tocamiento indecente; lo que es un mero juego en el que el “niño” se ríe o se enfada dependiendo del día, o una llamada de atención para que deje de hacerse daño o de agredir a los demás, estamos hablando de personas con discapacidades muy graves, se convierte en maltrato.

    En los últimos meses se están multiplicando las acusaciones de abusos deshonestos a los profesores de primaria. Muchos inspectores sospechan que algunas tienen como objetivo el cambio a un centro educativo distinto. Éstas no salen en los medios de comunicación, gracias a Dios. También soy testigo cercano de la acusación a un sacerdote, sin viabilidad jurídica porque no tiene asiento de realidad, al que se le ha hecho un daño grande por lo calumnioso de la intención. Quien delinque ha de asumir sus responsabilidades ante la justicia, esto es insoslayable; pero quien es calumniado merece todo nuestro apoyo.

    La dinámica de los medios de comunicación y el clima de minucioso “seguimiento” a toda actividad de la iglesia ha llevado a estas acusaciones a religiosos de Cruz Blanca a la portada de periódicos y televisiones. El sufrimiento de los religiosos de Cruz Blanca, de la inmensa mayoría de los trabajadores de sus centros, de los voluntarios que colaboran semana tras semana con ellos y que se cuentan por miles, de los familiares de los acogidos, y de los que los conocen de cerca, ha sido grande. Por suerte, los acogidos, en su inocencia, están fuera de esos sufrimientos.

    Es terrible que te acusen de maltratar a un enfermo cuando quieres trabajar honradamente por su bien, en el caso de los contratados; o cuando has dejado muchas cosas atrás por consagrarte al servicio del más necesitado. Es terrible que te acusen de maltrato cuando has estado 14 horas en Urgencias con un acogido, por una crisis neurológica; o cuando has evitado con riesgo de recibir un golpe que un acogido, en una crisis, agreda a alguno de sus compañeros.

    Yo soy voluntario en Cruz Blanca de Sevilla, y puedo ser testigo de que los acogidos son profundamente queridos y quieren a los religiosos y los trabajadores del centro. Con ellos juegan, se ríen. Puedo ser testigo de las graves crisis que tienen los acogidos muchas veces, y el talante de paz y serenidad con que se afrontan. Muchos son los voluntarios que colaboran con este centro, por supuesto ninguna obra hecha por hombres es perfecta, pero todos ellos podrían dar fe del clima de afecto que se respira en esta casa.

    En estos momentos ejerzo de capellán de la casa Miguel de Mañara de los hermanos de Cruz Blanca, en ella se encuentra el noviciado, y puedo ser testigo de la grandeza de la vocación de estos religiosos. Una vocación interpelante, joven, atractiva, provocadora: dedicarse de por vida a cuidar a los más débiles entre los débiles, ver en ellos el rostro de Jesucristo, ser testigo del amor de Dios para con los que más sufren. No me extrañaría que esta situación de cruz provocara un aumento de las muchas vocaciones que ya tienen.

  • Cruz Blanca en la calumnia

    La semana pasada nos asaltó, desde diversos medios de comunicación, la noticia de que religiosos de Cruz Blanca de la casa de acogida de Córdoba, estaban denunciados por supuestos abusos deshonestos a discapacitados. Los supuestos abusos se reducen a “tocamientos”, sin llegar la propia acusación, en ningún caso, a mayores.

    Unos meses atrás, esos mismos religiosos, habían denunciado y expulsado de la casa a un joven, interesado en incorporarse a la orden, por abusar de uno de los acogidos. Al calor mediático de esta noticia, y sin ninguna relación con la primera, salta a los titulares otra denuncia a religiosos y trabajadores de la casa de Cruz Blanca en Sevilla, esta vez por supuestos malos tratos a los acogidos, discapacitados psíquicos y físicos profundos.

    En todas las colectividades humanas hay personas resentidas por una razón o por otra. En los centros de trabajo también. Todos lo hemos constatado muchas veces.  Unas veces pueden ser supuestos agravios comparativos, otras intentos de tapar errores propios acusando a los demás, otras veces, simplemente, obsesiones personales que acaban en un deformación grave en la percepción de la realidad.

    Cuando el trabajo es con papeles, o con latas de sardinas, esos agravios u obsesiones se van resolviendo con el tiempo. Pero cuando el trabajo es con personas, y con personas en situación de debilidad por ser niños o por ser discapacitados, la tentación de acusar a quien creemos que nos agravió injustamente es grande. Lo que son gestos de afecto se interpretan como tocamiento indecente; lo que es un mero juego en el que el “niño” se ríe o se enfada dependiendo del día, o una llamada de atención para que deje de hacerse daño o de agredir a los demás, estamos hablando de personas con discapacidades muy graves, se convierte en maltrato.

    En los últimos meses se están multiplicando las acusaciones de abusos deshonestos a los profesores de primaria. Muchos inspectores sospechan que algunas tienen como objetivo el cambio a un centro educativo distinto. Éstas no salen en los medios de comunicación, gracias a Dios. También soy testigo cercano de la acusación a un sacerdote, sin viabilidad jurídica porque no tiene asiento de realidad, al que se le ha hecho un daño grande por lo calumnioso de la intención. Quien delinque ha de asumir sus responsabilidades ante la justicia, esto es insoslayable; pero quien es calumniado merece todo nuestro apoyo.

    La dinámica de los medios de comunicación y el clima de minucioso “seguimiento” a toda actividad de la iglesia ha llevado a estas acusaciones a religiosos de Cruz Blanca a la portada de periódicos y televisiones. El sufrimiento de los religiosos de Cruz Blanca, de la inmensa mayoría de los trabajadores de sus centros, de los voluntarios que colaboran semana tras semana con ellos y que se cuentan por miles, de los familiares de los acogidos, y de los que los conocen de cerca, ha sido grande. Por suerte, los acogidos, en su inocencia, están fuera de esos sufrimientos.

    Es terrible que te acusen de maltratar a un enfermo cuando quieres trabajar honradamente por su bien, en el caso de los contratados; o cuando has dejado muchas cosas atrás por consagrarte al servicio del más necesitado. Es terrible que te acusen de maltrato cuando has estado 14 horas en Urgencias con un acogido, por una crisis neurológica; o cuando has evitado con riesgo de recibir un golpe que un acogido, en una crisis, agreda a alguno de sus compañeros.

    Yo soy voluntario en Cruz Blanca de Sevilla, y puedo ser testigo de que los acogidos son profundamente queridos y quieren a los religiosos y los trabajadores del centro. Con ellos juegan, se ríen. Puedo ser testigo de las graves crisis que tienen los acogidos muchas veces, y el talante de paz y serenidad con que se afrontan. Muchos son los voluntarios que colaboran con este centro, por supuesto ninguna obra hecha por hombres es perfecta, pero todos ellos podrían dar fe del clima de afecto que se respira en esta casa.

    En estos momentos ejerzo de capellán de la casa Miguel de Mañara de los hermanos de Cruz Blanca, en ella se encuentra el noviciado, y puedo ser testigo de la grandeza de la vocación de estos religiosos. Una vocación interpelante, joven, atractiva, provocadora: dedicarse de por vida a cuidar a los más débiles entre los débiles, ver en ellos el rostro de Jesucristo, ser testigo del amor de Dios para con los que más sufren. No me extrañaría que esta situación de cruz provocara un aumento de las muchas vocaciones que ya tienen.

  • Cruz Blanca en la calumnia

    La semana pasada nos asaltó, desde diversos medios de comunicación, la noticia de que religiosos de Cruz Blanca de la casa de acogida de Córdoba, estaban denunciados por supuestos abusos deshonestos a discapacitados. Los supuestos abusos se reducen a “tocamientos”, sin llegar la propia acusación, en ningún caso, a mayores.

    Unos meses atrás, esos mismos religiosos, habían denunciado y expulsado de la casa a un joven, interesado en incorporarse a la orden, por abusar de uno de los acogidos. Al calor mediático de esta noticia, y sin ninguna relación con la primera, salta a los titulares otra denuncia a religiosos y trabajadores de la casa de Cruz Blanca en Sevilla, esta vez por supuestos malos tratos a los acogidos, discapacitados psíquicos y físicos profundos.

    En todas las colectividades humanas hay personas resentidas por una razón o por otra. En los centros de trabajo también. Todos lo hemos constatado muchas veces.  Unas veces pueden ser supuestos agravios comparativos, otras intentos de tapar errores propios acusando a los demás, otras veces, simplemente, obsesiones personales que acaban en un deformación grave en la percepción de la realidad.

    Cuando el trabajo es con papeles, o con latas de sardinas, esos agravios u obsesiones se van resolviendo con el tiempo. Pero cuando el trabajo es con personas, y con personas en situación de debilidad por ser niños o por ser discapacitados, la tentación de acusar a quien creemos que nos agravió injustamente es grande. Lo que son gestos de afecto se interpretan como tocamiento indecente; lo que es un mero juego en el que el “niño” se ríe o se enfada dependiendo del día, o una llamada de atención para que deje de hacerse daño o de agredir a los demás, estamos hablando de personas con discapacidades muy graves, se convierte en maltrato.

    En los últimos meses se están multiplicando las acusaciones de abusos deshonestos a los profesores de primaria. Muchos inspectores sospechan que algunas tienen como objetivo el cambio a un centro educativo distinto. Éstas no salen en los medios de comunicación, gracias a Dios. También soy testigo cercano de la acusación a un sacerdote, sin viabilidad jurídica porque no tiene asiento de realidad, al que se le ha hecho un daño grande por lo calumnioso de la intención. Quien delinque ha de asumir sus responsabilidades ante la justicia, esto es insoslayable; pero quien es calumniado merece todo nuestro apoyo.

    La dinámica de los medios de comunicación y el clima de minucioso “seguimiento” a toda actividad de la iglesia ha llevado a estas acusaciones a religiosos de Cruz Blanca a la portada de periódicos y televisiones. El sufrimiento de los religiosos de Cruz Blanca, de la inmensa mayoría de los trabajadores de sus centros, de los voluntarios que colaboran semana tras semana con ellos y que se cuentan por miles, de los familiares de los acogidos, y de los que los conocen de cerca, ha sido grande. Por suerte, los acogidos, en su inocencia, están fuera de esos sufrimientos.

    Es terrible que te acusen de maltratar a un enfermo cuando quieres trabajar honradamente por su bien, en el caso de los contratados; o cuando has dejado muchas cosas atrás por consagrarte al servicio del más necesitado. Es terrible que te acusen de maltrato cuando has estado 14 horas en Urgencias con un acogido, por una crisis neurológica; o cuando has evitado con riesgo de recibir un golpe que un acogido, en una crisis, agreda a alguno de sus compañeros.

    Yo soy voluntario en Cruz Blanca de Sevilla, y puedo ser testigo de que los acogidos son profundamente queridos y quieren a los religiosos y los trabajadores del centro. Con ellos juegan, se ríen. Puedo ser testigo de las graves crisis que tienen los acogidos muchas veces, y el talante de paz y serenidad con que se afrontan. Muchos son los voluntarios que colaboran con este centro, por supuesto ninguna obra hecha por hombres es perfecta, pero todos ellos podrían dar fe del clima de afecto que se respira en esta casa.

    En estos momentos ejerzo de capellán de la casa Miguel de Mañara de los hermanos de Cruz Blanca, en ella se encuentra el noviciado, y puedo ser testigo de la grandeza de la vocación de estos religiosos. Una vocación interpelante, joven, atractiva, provocadora: dedicarse de por vida a cuidar a los más débiles entre los débiles, ver en ellos el rostro de Jesucristo, ser testigo del amor de Dios para con los que más sufren. No me extrañaría que esta situación de cruz provocara un aumento de las muchas vocaciones que ya tienen.

  • Los presupuestos para 2010

    El día 29 de diciembre asistí al pleno de nuestro ayuntamiento de Dos Hermanas. He de confesaros que no entendí mucho de lo que allí se decía. Este pleno era para aprobar los presupuestos de este ayuntamiento para el 2010. Se aprobaron con la mayoría absoluta de PSOE, PP votó en contra e IU no se presentó al pleno.

     

    La impresión que me ha dado es la de estar presenciando el reparto de una partida de melones por un grupo de personas, a las que nada les cuesta esos melones porque no son suyos sino de este sufrido pueblo.

    Que se hable tan a la ligera de tantos millones de euros para dudodas partidas, con la cantidad de familias que hay en este pueblo pasando necesidades, es cuando menos una frivolidad.

    La delegada de Hacienda de este ayuntamiento, que por su acento, de un castellano tan puro, no puede ser nazarena, empezó a enumerar todas sus obras y milagros sobre la economía de este pueblo. Ha llegado a decir que estos presupuestos son dignos de ser admirados y que otros ayuntamientos los deberían copiar como modelo a seguir (‘la niña no tiene abuela’).

    Señora, no sé cómo se llama usted, probablemente en Marbella o Madrid tengan más endeudamiento, pero ¿a quién le importa eso en Dos Hermanas?
    Yo le pido honestamente que se dé una vueltecita por la Cáritas, que está justo enfrente del ayuntamiento y verá la de familias que van a pedir porque no tienen para darles de comer a sus hijos. También ancianos, que con los 320 euros que cobran de pensión no les llega para comer, pues con esa cantidad apenas les llega para cubrir los gastos comunes de luz, agua, etc.

    En sus presupuestos tan dignos y austeros hay una partida para Parques y Jardines de 7 millones de euros. ¿Cuántos destinan ustedes para los casos que les estoy describiendo aquí? O no se dijo o yo no me enteré, y eso que estuve atenta.
    Sí me enteré de que se habían reducido un 20% los gastos para las delegaciones de este ayuntamiento, aún así en esta partida se destina para este concepto 3 millones trecientos mil euros.

    También me enteré de que para este año se congelan los sueldos de concejales, funcionarios y trabajadores contratados a dedo. Perdone mi atrevimiento, ¿cuánto cobra usted, el señor alcalde, los delegados y cargos de confianza de este ayuntamiento?, ¿qué cree usted que podrán pensar cada uno de las casi 16.000 personas que hay en este pueblo paradas (el 25% de la población activa en edad de trabajar) de sus magníficos presupuestos, esos que son dignos de ser copiados?

    Lo más triste de toda esta historia es ver cómo elecciones tras elecciones la mayoría de los nazarenos se queda en casa y no van a votar. Este pueblo tiene un censo de más de 90.000 personas, y solo van a votar el 40%, el otro 60% no vota, esta es la gran tragedia de este pueblo.

    Yo, desde aquí, les pido a ese 60% que no vota, que salga a votar aunque lo haga en blanco, y os digan lo mal que lo estáis haciendo.
    No tenéis la mayoría absoluta porque os vota el pueblo, sino todo lo contrario, por la gran mayoría que no ejerce su derecho al voto.

    Desde UPyD (Unión Progreso y Democracia) queremos que todo esto cambie. Somos un partido nuevo, sin hipotecas políticas ni de ningún tipo. Estamos aquí porque creemos que es necesaria una regeneración democrática que haga ilusionar de nuevo a la ciudadanía. Y no estamos dispuestos a que se extienda la opinión de «que todos los políticos son iguales». Ello nos obliga a denunciar la insensibilidad de este ayuntamiento para con los parados y a la ausencia de medidas para corregir, al menos en parte, esta calamitosa situación.

    Para nosotros, lo primero son las personas. Los jardines y los parques pueden esperar un mejor momento.

  • 1858. Aparecen cadáveres en las obras del ferrocarril

    Operarios de la Compañía de Ferrocarriles de Sevilla han dado parte del hallazgo de una multitud de cadáveres en las obras del ferrocarril a la altura de la Hacienda de Doña María, por donde discurrirá el camino de hierro. Algunos de esos cadáveres han aparecido cuidadosamente colocados debajo de una tosca piedra, aunque no se ha averiguado más sobre la época o el tipo de enterramiento al que pertenecen.

  • Contra el aborto

    Aquí estoy, comiéndome el coco con esto del tremendo aborto. Los grandes especialistas en medicina nos aconsejan que cuando algo grande nos oprima el pecho, que hablemos o gritemos si es necesario. Hoy tengo la necesidad de gritar fuertemente contra el aborto. Me uno a todas esas miles de firmas que están recogiendo por todas partes para que haya una más.

    Antes se premiaban a las madres con puntos cuando tenían a sus hijos, y ahora se les permite por ley abortar libremente. ¿Quién es nadie sino Dios, de disponer, permitir o prohibir tal monstruosidad de una vida humana? ¿Cómo ahora se jalean a todas esas chicas jovencísimas de 16 años a que aborten libremente? ¿Qué dicen todos esos padres que tienen hijas, de todo esto?

    A la vez que se deshagan de sus hijos les puede costar la vida a ellas mismas. Con tanta mano de obra barata en clínicas fantasmas, de personas aprovechadas sin ninguna conciencia y sin estudios en la materia.

    ¡Ale machotes! ya podéis terminar vuestra faena tranquilos que a vosotros no os pasará nada. Las consecuencias las sufrirán las chicas y sus padres sin más remedio. Y ¿cómo quedan ellas?, destrozadas. Y ¿cuánto recordarán y se lamentarán al imaginar cómo tendrían sus ojitos esos pequeños inocentes?. Y tampoco sentirán ese tierno calor de sus manitas, no les verán crecer su pelito, ni disfrutarán de ponerle su primer lazo o su primera corbata. Son detalles preciosos que siempre recordamos. Tantas preguntas y remordimientos, todos para ellas para toda la vida.

    Animo a todas esas chicas a que se cuiden y no se sientan actas para todo y para todos. Que aprendáis a quererse mucho y sobre todo a respetarse.
    ¡Juventud, divino tesoro!, conservarlo siempre. Os deseo toda la felicidad.
    Mª. Luisa Ferrer de Couto Romero.

  • Contra el aborto

    Aquí estoy, comiéndome el coco con esto del tremendo aborto. Los grandes especialistas en medicina nos aconsejan que cuando algo grande nos oprima el pecho, que hablemos o gritemos si es necesario. Hoy tengo la necesidad de gritar fuertemente contra el aborto. Me uno a todas esas miles de firmas que están recogiendo por todas partes para que haya una más.

    Antes se premiaban a las madres con puntos cuando tenían a sus hijos, y ahora se les permite por ley abortar libremente. ¿Quién es nadie sino Dios, de disponer, permitir o prohibir tal monstruosidad de una vida humana? ¿Cómo ahora se jalean a todas esas chicas jovencísimas de 16 años a que aborten libremente? ¿Qué dicen todos esos padres que tienen hijas, de todo esto?

    A la vez que se deshagan de sus hijos les puede costar la vida a ellas mismas. Con tanta mano de obra barata en clínicas fantasmas, de personas aprovechadas sin ninguna conciencia y sin estudios en la materia.

    ¡Ale machotes! ya podéis terminar vuestra faena tranquilos que a vosotros no os pasará nada. Las consecuencias las sufrirán las chicas y sus padres sin más remedio. Y ¿cómo quedan ellas?, destrozadas. Y ¿cuánto recordarán y se lamentarán al imaginar cómo tendrían sus ojitos esos pequeños inocentes?. Y tampoco sentirán ese tierno calor de sus manitas, no les verán crecer su pelito, ni disfrutarán de ponerle su primer lazo o su primera corbata. Son detalles preciosos que siempre recordamos. Tantas preguntas y remordimientos, todos para ellas para toda la vida.

    Animo a todas esas chicas a que se cuiden y no se sientan actas para todo y para todos. Que aprendáis a quererse mucho y sobre todo a respetarse.
    ¡Juventud, divino tesoro!, conservarlo siempre. Os deseo toda la felicidad.
    Mª. Luisa Ferrer de Couto Romero.

  • Contra el aborto

    Aquí estoy, comiéndome el coco con esto del tremendo aborto. Los grandes especialistas en medicina nos aconsejan que cuando algo grande nos oprima el pecho, que hablemos o gritemos si es necesario. Hoy tengo la necesidad de gritar fuertemente contra el aborto. Me uno a todas esas miles de firmas que están recogiendo por todas partes para que haya una más.

    Antes se premiaban a las madres con puntos cuando tenían a sus hijos, y ahora se les permite por ley abortar libremente. ¿Quién es nadie sino Dios, de disponer, permitir o prohibir tal monstruosidad de una vida humana? ¿Cómo ahora se jalean a todas esas chicas jovencísimas de 16 años a que aborten libremente? ¿Qué dicen todos esos padres que tienen hijas, de todo esto?

    A la vez que se deshagan de sus hijos les puede costar la vida a ellas mismas. Con tanta mano de obra barata en clínicas fantasmas, de personas aprovechadas sin ninguna conciencia y sin estudios en la materia.

    ¡Ale machotes! ya podéis terminar vuestra faena tranquilos que a vosotros no os pasará nada. Las consecuencias las sufrirán las chicas y sus padres sin más remedio. Y ¿cómo quedan ellas?, destrozadas. Y ¿cuánto recordarán y se lamentarán al imaginar cómo tendrían sus ojitos esos pequeños inocentes?. Y tampoco sentirán ese tierno calor de sus manitas, no les verán crecer su pelito, ni disfrutarán de ponerle su primer lazo o su primera corbata. Son detalles preciosos que siempre recordamos. Tantas preguntas y remordimientos, todos para ellas para toda la vida.

    Animo a todas esas chicas a que se cuiden y no se sientan actas para todo y para todos. Que aprendáis a quererse mucho y sobre todo a respetarse.
    ¡Juventud, divino tesoro!, conservarlo siempre. Os deseo toda la felicidad.
    Mª. Luisa Ferrer de Couto Romero.