Etiqueta: esencia

  • La edición 2011 del Muévete se abre a toda España

    0801Será el día 3 de diciembre con concurso, masterclass y shows

    Tras un año de ausencia el Muévete vuelve a la oferta de la Concejalía de Participación Ciudadana con el mismo formato que en su última edición de 2009.

     

    El concurso se concentra en una sola jornada con exhibiciones de profesionales del baile. Como novedad, esta edición no se dirige sólo al público nazareno, sino que su oferta se ha extendido a toda España.

    El Muévete Dance Festival 2.0 se celebrará el día 3 de diciembre en las instalaciones del club Vistazul. Como estrellas invitadas que ofrecerán sus master class destacan Maribel del Pino y Nito Solsona, del programa de televisión Fama.

    {xtypo_info}INSCRIPCIÓN:  Toda la información sobre el Muévete está en el blog ganasdh.blogspot.com.{/xtypo_info}

    También hay previsto un concurso, esencia del Muévete, abierto a 10 equipos, entre cuatro y ocho participantes mayores de 16 años. Así como las exhibiciones de Jesús y Cía, Marta Vilaveda, academia Paso a Paso y Doble Giro.

    El precio del pase completo es de 25 euros si se  adquiere antes del día 21 de noviembre. A partir de esta fecha asciende a 30 euros.

     

  • Festival de teatro

    Que se caigan los muros de ignorancia;
    que se extingan las cláusulas al arte;
    que la vulgaridad se quede aparte;
    que las musas descubran sus peanas;
    que el sendero al oficio deje libre;
    que al sello, lo esencial dé su calibre;
    que ha llegado el Festival a Dos Hermanas.

    El teatro será siempre el maestro.
    No le importan las famas, los actores,
    la extraña extravagancia en los autores,
    su poso, su adherencia o referente,
    que, en esencia, es el caldo de cultivo
    en que fueron fraguados los activos
    que preñaron tendencias y corrientes.

    Por eso vaya el brindis de esta glosa
    dedicado a las tablas españolas
    que —aún siendo a veces caldo de moviola,
    y a veces en complejos amainadas—,
    su máxima es pintar la sociedad,
    su estirpe y su salud, la libertad,
    meciendo en nuestros sueños, sus pisadas.

  • Festival de teatro

    Que se caigan los muros de ignorancia;
    que se extingan las cláusulas al arte;
    que la vulgaridad se quede aparte;
    que las musas descubran sus peanas;
    que el sendero al oficio deje libre;
    que al sello, lo esencial dé su calibre;
    que ha llegado el Festival a Dos Hermanas.

    El teatro será siempre el maestro.
    No le importan las famas, los actores,
    la extraña extravagancia en los autores,
    su poso, su adherencia o referente,
    que, en esencia, es el caldo de cultivo
    en que fueron fraguados los activos
    que preñaron tendencias y corrientes.

    Por eso vaya el brindis de esta glosa
    dedicado a las tablas españolas
    que —aún siendo a veces caldo de moviola,
    y a veces en complejos amainadas—,
    su máxima es pintar la sociedad,
    su estirpe y su salud, la libertad,
    meciendo en nuestros sueños, sus pisadas.

  • Cabalgata optimista

    Hoy el tiempo va a pararse.
    Desmóntense, en este día
    de galope-algarabía,
    cualquier retazo de mal,
    que es hoy cuando soñamos
    a ser quienes impregnamos
    de sol al paso real.

    Miles de soles pequeños
    -sin que importen sus edades-
    posando en Sus Majestades
    cada brizna de ilusión;
    cada mención deseada;
    cada oración musitada
    entre golpes de tambor.

    Y la cabalgata pasa;
    y los niños se amontonan;
    y, en mi esencia, se acantonan
    los deseos de vivir
    lejos de contradicciones
    vistiéndose en tradiciones
    mi alma con su elixir.

    Hoy decido no escapar.
    Muy quedo musito el credo
    atrapando el caramelo
    de inocencias en fragancias,
    pues, a más de los fracasos,
    cierto en la vida es el paso
    y el valor de las infancias.

  • Cabalgata pesimista

    El tiempo se me atraganta.
    Se me confunden olores.
    Desdoblo -al doblar tambores-
    las páginas arrugadas
    de este show enloquecido
    en arenas construido
    y que apenas sabe a nada.

    Las carrozas se suceden
    como las horas perdidas:
    nunca ya reconocidas
    en el vaivén de los años
    que, mecidos con la vida,
    transforman alma-guarida
    en la cáscara de extraños.

    Y la cabalgata pasa;
    y los niños se amontonan;
    y, en mi esencia, se acantonan
    los efluvios a basura
    de tantas contradicciones
    vestidas de tradiciones
    y atracones sin mesura.

    Y yo no escapo: me sumo.
    Muy quedo musito el credo
    atrapando el caramelo
    desposeído de mi,
    que periclita en mi historia
    tras las impuestas memorias
    que hace, ya tanto, perdí…

  • Relevo sevillano

    Una vez Jesucristo fue enterrado,
    Su palabra, Su vida, Su mensaje,
    la lección de Su muerte y Su bagaje
    se empezaron a anclar en Su pasado.

    Llegaron a pensar que la promesa
    de vencer a la muerte con Su vida
    se empezaba a perder con Su partida
    como un fuego a la efímera pavesa.

    Aún así, la promesa se cumplió
    completando el encargo del Mesías,
    de forma que aún muriendo, a los tres días,
    Jesús de Nazaret resucitó…

    Y aquí resucitar suena a clarines,
    a explosión de colores sempiternos,
    a emoción, a querencias entre cuernos
    que están ya en nuestra esencia y sus confines.

    Así es Sevilla: una mezcla que entrevera
    la lágrima en el rostro y en la copa,
    seguidas, seguiditas entre notas
    que son el dulce son de primavera,
    sacando, tras un palio, los tendidos…
    una forma especial de dar sentido
    al ruán y al volante a su manera.