Con apenas tres horas de descanso, los costaleros que al filo de la medianoche metían con delicadeza extrema al Santísimo Cristo de la Vera Cruz en su templo del barrio de San Sebastián, se metían bajo el exquisito paso de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. Antes, el capataz Curro Díaz Vicario pasó a recoger a muchos de ellos a sus casas, con un papelón de pescao frito en las manos para restablecer fuerzas. Pero no hay mayor fuerza que la que da la fe, posada en la mirada del Gran Poder.
A las tres de la madrugada, ante el imponente silencio de miles de nazarenos, solo interrumpido por la penetrante voz de Curro Vicario, el Señor con su cruz a cuestas enfiló la calle Conde Ibarra, seguido por su madre María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso.
Tras continuar por Álvarez Quintero, Plaza Hidalgo Carret, Churruca, San Sebastián, Portugal, Castelar, Antonia Díaz, Paraíso y Queipo de Llano, le recibió el callejón Cruz en el ecuador de su estación. Con Diego Santana en el recuerdo, hermano mayor perpetuo de la hermandad (fallecido el año pasado), al Nazareno le sorprendió el alba en su trasiego doloroso por el centro de Dos Hermanas hasta llegar, desde El Arenal, a la Plaza de José Antonio. Allí, una expectante muchedumbre le esperaba para rezarle y decirle “adiós, hasta el año que viene”. En esta impresionante fotografía, tomada a las nueve menos cinco antes de entrar en Santa María Magdalena, el Gran Poder parece dibujar, en su rostro, más que su dolor por su inminente muerte, su pena por despedirse de sus devotos… hasta 1964.

El dúo Chez Luna ha puesto en marcha una campaña en Internet con la que recaudar fondos para la grabación del videoclip de My Fair Tale, segundo corte del disco de debut de este grupo al que le pone voz la cantante nazarena Vicky Luna. Los interesados pueden entrar en www.verkami.com/projects/3816-grabacion-del-videoclip-de-my-fairy-tale y hacer sus aportaciones. A partir de 10 euros, la donación lleva regalo incluido.
Esta noche, en la velaíta de El Chaparral, llama la atención la actuación de Luci Espinar y Kristo Strabagantha, el dúo de transformistas que está gozando de gran éxito no solo en Dos Hermanas, sino también en el resto de Andalucía. Casi 6.000 personas asistieron a su desternillante espectáculo de la pasada semana en Tíjola (Almería). Tras el maquillaje de “Luci Reina” (la de la izquierda) se esconde el joven nazareno José Espinar, que se decidió a entrar en este mundo tras cantar un día, de manera improvisada, la sevillana de Los Bloques, de Martirio. Ahora, el personaje que más le piden es el de Rocío Jurado. Su pareja de show es Juan Cristobal Báez, de San Roque, al que le van más los play backs de Mónica Naranjo.
Ha tardado dos años en llegar a nuestras pantallas, algo difícilmente explicable cuando se trata de una cinta que reúne los ingredientes necesarios para triunfar en taquilla simplemente con que se sepa vender y promocionar del modo adecuado. La estética que nos presenta Gerald McMorrow, afamado director de videoclips y publicidad, en su debut en la dirección de largos, bien podría compararse a la de filmes como Dark City o V de Vendetta, una ciudad tenebrosa y de oscuros intereses políticos.