Etiqueta: demás

  • FENACO en Sanlúcar

    Quiero agradecer las líneas que me brinda este periódico para trasladarles a todos los participantes de la misma, incluidos los que se presentaron en Sánlucar sin confirmar ni invitación, una conversación con el Gerente de Bodegas Argüeso en la que me transmite que ha recibido instrucciones del Director General del grupo Herederos de Argüeso, Sr. Sánchez Paso en el que le indica que si Fenaco en lo sucesivo efectuase cualquier tipo de evento en la ciudad de Sanlúcar de Barrameda, ponga a su disposición cuantas instalaciones logísticas, bebida, material técnico y personal humano fuese necesario para la realización del mismo.

    También quisiera hacer público mi agradecimiento a todos los colaboradores de esta II Jornada y especialmente a D. Pablo del Toro y a D. Ignacio Mancheño. El primero por su actuación de forma desinteresada para hacer el guiso para todos los demás, si bien desde que se apartó hasta que se puso en la mesa transcurrió cierto tiempo y alguien tuvo la feliz idea de arreglarlo echándole un poquito de agua.

    Y ya por último destacar la presencia del colaborador fantasma, ese que el domingo aparecía por cualquier parte en la bodega y que el lunes cuando pasaron la cuenta desapareció, y lo que es peor, ni está ni se le espera.

    Por cierto la tarta de San Rafael, riquísima.

     

  • Entrevista a Antonio Jesús Echeverría

    1701Pregonero de Semana Santa

    “He hecho un pregón cofrade, pero comprometido y con contenido”

    El domingo, día 21, a las 12:30 horas, el teatro municipal acoge el Pregón de la Semana Santa a cargo de Antonio Jesús Echeverría Campo. Viene avalado por un amplio curriculum cofrade, como hermano de Cautivo, Oración, Valme y la Sacramental y como capataz de La Esperanza y la Virgen de los Dolores.

    ¿Qué siente un pregonero de la Semana Santa a menos de una semana para que pronuncie su pregón?
    A estas alturas, impaciencia, deseando que llegue el día y con la responsabilidad de que todo salga bien y no defraudar a aquellas personas que confiaron en mí al ser designado.

    ¿Había soñado en algún momento o pensaba que podía llegar a ser pregonero?
    Si, mentiría si dijera que no.

    ¿Qué requisito debe tener la persona que se ponga tras el atril a pregonar la Semana Santa?
    Creo que al menos dos:  Que quiera, sienta y viva la Semana Santa, y que sepa de lo que está hablando. Todo lo demás es secundario.

    ¿Cómo definiría su pregón?
    Es difícil autoevaluarse y más en esta clase de actos, ya que a cada uno de los que lo escuchen o lo lean le va a parecer de tal o cual manera. Yo lo definiría como un pregón cofrade, no por ello menos comprometido y con contenido, pero creo que es de lo que se trata y para lo que fue creado: exaltar una vivencia personal y compartirla con los demás.

    ¿Cómo ha sido el proceso de creación de este pregón y dónde lo ha escrito?
    Estoy contento con su elaboración al haber sido realizado a impulsos de inspiración, sin prisas y dentro del tiempo que me concedí para hacerlo. La gran mayoría de él en casa, pero más de una vez ha llegado la inspiración en otros lugares y he tomado notas para incluirlas.

    De todos los pregones a los que ha asistido, ¿ha habido alguno que lo haya marcado o que haya estado mas presente a la hora de crear el suyo?
    He asistido y visto muchos pregones, siempre se saca algo positivo de cada uno de ellos, incluso de los no relacionados con la Semana Santa.

    ¿Quién lo presenta y por qué?
    Será José María Pareja Olmedo, mi amigo y hermano, por toda una vida que llevamos juntos de familia y de hermandad, y obviamente porque me conoce a la perfección.

    ¿Cómo ve el pregonero la Semana Santa en pleno siglo XXI?
    Creo que mientras más avancemos en el tiempo, más necesaria será la vida de las Hermandades, pues ellas atesoran unos valores de los que la sociedad adolece y el hacernos fuertes en este espíritu nos llevará a ser refugio de personas que quieran vivir en Cristo y su Bendita Madre.

    A groso modo, ¿cómo vive la Semana Santa Antonio Jesús Echevarría Campos?
    Mi Semana Santa es todo el año, no entiendo la cofradía sin una vida de Hermandad que nos lleve a esa meta. En el campo puro y duro de capillita de a pié hay dos días, Domingo de Ramos y Miércoles Santo, en los que voy como capataz y todo lo que ello conlleva antes-durante y después; y los demás días a ver todo lo que pueda abarcar, y por supuesto el cuerpo aguante.

    ¿Se ha planificado ya la jornada del domingo? ¿Cómo le gustaría vivirla?
    La agenda es apretada y comienza a las 9:00 con la Función Principal de Instituto de la Hermandad de la Oración, de la que soy secretario 1º. Me iré a casa, me cambiaré y con la Junta Superior tendremos el recorrido de rigor antes de comenzar el pregón. Posteriormente, tendré el almuerzo en mi honor y por la noche el traslado de Cautivo al paso y el traslado de las Imágenes de Oración a su casa hermandad.

     

  • ¡Feliz primer cumpleaños!

    0206
    De tus padres, hermano Juan Manuel y demás familia.
  • ¡Feliz cumpleaños Jairo!

    0203Te deseamos tus padres, abuelos y demás familia.

  • ¡Feliz cumpleaños Jairo!

    0203Te deseamos tus padres, abuelos y demás familia.

  • Dos ediles diferentes

    Estudios sobre gestión
    que al alcalde de Sevilla
    le han clavado la puntilla
    por lo poco valorado,
    a nuestro edil nazareno
    lo han puesto, mejor que bueno,
    saliendo mejor parado.

    Tan cerca… y tan lejos…,
    se diría de estos dos,
    que aún compartiendo la flor
    en la manita agarrada,
    yo diría que casi nada
    les parece compartido,
    salvo el ser los dos sesudos,
    los dos alcaldes barbudos
    y ambos del mismo partido.

    Pero en lo demás, ni sombra…
    así deporte, vivienda,
    aparcamiento y las sendas
    zonas verdes nazarenas,
    han rozado el justo techo
    de este estudio nacional,
    que ha otorgado a la ciudad
    su aprobado por derecho.

    Ahora queda… lo demás.
    Que no hay victoria completa;
    que siempre existe otra meta
    tras el duro día a día:
    mantener alto el listón
    sin ser torpe ni ladrón,
    y sin olvidar tu guía…

  • Dos ediles diferentes

    Estudios sobre gestión
    que al alcalde de Sevilla
    le han clavado la puntilla
    por lo poco valorado,
    a nuestro edil nazareno
    lo han puesto, mejor que bueno,
    saliendo mejor parado.

    Tan cerca… y tan lejos…,
    se diría de estos dos,
    que aún compartiendo la flor
    en la manita agarrada,
    yo diría que casi nada
    les parece compartido,
    salvo el ser los dos sesudos,
    los dos alcaldes barbudos
    y ambos del mismo partido.

    Pero en lo demás, ni sombra…
    así deporte, vivienda,
    aparcamiento y las sendas
    zonas verdes nazarenas,
    han rozado el justo techo
    de este estudio nacional,
    que ha otorgado a la ciudad
    su aprobado por derecho.

    Ahora queda… lo demás.
    Que no hay victoria completa;
    que siempre existe otra meta
    tras el duro día a día:
    mantener alto el listón
    sin ser torpe ni ladrón,
    y sin olvidar tu guía…

  • Dos ediles diferentes

    Estudios sobre gestión
    que al alcalde de Sevilla
    le han clavado la puntilla
    por lo poco valorado,
    a nuestro edil nazareno
    lo han puesto, mejor que bueno,
    saliendo mejor parado.

    Tan cerca… y tan lejos…,
    se diría de estos dos,
    que aún compartiendo la flor
    en la manita agarrada,
    yo diría que casi nada
    les parece compartido,
    salvo el ser los dos sesudos,
    los dos alcaldes barbudos
    y ambos del mismo partido.

    Pero en lo demás, ni sombra…
    así deporte, vivienda,
    aparcamiento y las sendas
    zonas verdes nazarenas,
    han rozado el justo techo
    de este estudio nacional,
    que ha otorgado a la ciudad
    su aprobado por derecho.

    Ahora queda… lo demás.
    Que no hay victoria completa;
    que siempre existe otra meta
    tras el duro día a día:
    mantener alto el listón
    sin ser torpe ni ladrón,
    y sin olvidar tu guía…

  • Reflexiones sobre el andalucismo

    Siempre he defendido desde la profunda convicción que el Andalucismo es un proyecto plenamente vigente y necesario para Andalucía, porque nuestra tierra necesita de la existencia de una formación con sentido progresista, solidario, integrador y plenamente reivindicativo y que tenga como prioritario objetivo lo andaluz. Y es en esa prioridad de objetivo donde radica la necesidad y existencia de nuestro proyecto político.

    Es indiscutible que la Autonomía Andaluza, la conquista de la Autonomía plena, no hubiera sido posible sin la voluntad de millones de andaluces, sin la complicidad obligada o voluntaria de otras formaciones políticas, sin el empuje de los movimientos sociales y sin la existencia del Andalucismo. Esto último fue sin duda crucial y determinante.

    Pero el Andalucismo va más allá de un proyecto político, que lo es, es una forma de concebir, de sentir y de querer a Andalucía.  Desde luego que en sus principios no existe un sentido patrimonialista de nuestra Tierra, ni tampoco excluye a los demás en la defensa de sus intereses, pero sí mantiene que nuestra posición y los principios por los que defendemos los intereses andaluces son distintos, pues nada tiene que ver el ideario de los partidos centralista, PSOE y PP, por ejemplo, con uno nacionalista, en este caso, el Partido Andalucista.  Nosotros tenemos la convicción de pertenecer a un gran País que ha sido a lo largo de la historia vanguardia y recepción de civilizaciones y que dentro de él, Andalucía es parte significativa y diferenciada al resto. Amamos nuestra propia cultura y forma de ser, y la concebimos distinta a la de los demás, y ese es otro de nuestros hechos diferenciales.  Los Andalucistas defendemos la posesión de una historia rica en matices y amplificada por el conjunto de pueblos que a lo largo de los tiempos han convivido con nosotros fundiéndose en nuestras peculiaridades.

    Asumimos a nuestro Pueblo con panderetas y con quejíos, con alegrías y con tristezas, con luces y sombras; un Pueblo cansado de deambular por el mundo en busca de ocupar sus manos; un Pueblo que lejos de enriquecerse se ha empobrecido a base de hacer más rico a otros; un Pueblo obligado a mirar el presente, instigados a olvidar el pasado y con el futuro de la decisión de voluntades ajenas. Las gentes Andalucistas no somos especiales, ni mejores ni peores, pero sí distintos.

    A nuestro pragmatismo político, que lo hay, se le une un sentimiento profundo de cariño, de respeto hacia Andalucía que es lo que hace que pase a los múltiples avatares que se han producido a lo largo del Andalucismo, aún perdure, con fuerza y plena vigencia, en el amplio espectro político andaluz.  Nosotros solemos decir que no hay quien pueda  con el Partido Andalucista y prueba de ello, ahí está nuestra historia.  Hemos resistido la fiereza con la que nos han tratado las demás formaciones; el desprecio, a veces, de nuestro propio pueblo; el cainismo feroz con el que nos hemos comportado y superamos de continuo incluso nuestros muchos errores. Y es que el Andalucismo, ya lo decía antes y vuelvo a reiterar ahora, además de ser política, es un sentimiento, una forma de ser y de sentir Andalucía. Siempre habrá alguien que piense y sienta así, y ese, aunque no lo sepa, mantendrá viva la llama del Andalucismo.

  • Reflexiones sobre el andalucismo

    Siempre he defendido desde la profunda convicción que el Andalucismo es un proyecto plenamente vigente y necesario para Andalucía, porque nuestra tierra necesita de la existencia de una formación con sentido progresista, solidario, integrador y plenamente reivindicativo y que tenga como prioritario objetivo lo andaluz. Y es en esa prioridad de objetivo donde radica la necesidad y existencia de nuestro proyecto político.

    Es indiscutible que la Autonomía Andaluza, la conquista de la Autonomía plena, no hubiera sido posible sin la voluntad de millones de andaluces, sin la complicidad obligada o voluntaria de otras formaciones políticas, sin el empuje de los movimientos sociales y sin la existencia del Andalucismo. Esto último fue sin duda crucial y determinante.

    Pero el Andalucismo va más allá de un proyecto político, que lo es, es una forma de concebir, de sentir y de querer a Andalucía.  Desde luego que en sus principios no existe un sentido patrimonialista de nuestra Tierra, ni tampoco excluye a los demás en la defensa de sus intereses, pero sí mantiene que nuestra posición y los principios por los que defendemos los intereses andaluces son distintos, pues nada tiene que ver el ideario de los partidos centralista, PSOE y PP, por ejemplo, con uno nacionalista, en este caso, el Partido Andalucista.  Nosotros tenemos la convicción de pertenecer a un gran País que ha sido a lo largo de la historia vanguardia y recepción de civilizaciones y que dentro de él, Andalucía es parte significativa y diferenciada al resto. Amamos nuestra propia cultura y forma de ser, y la concebimos distinta a la de los demás, y ese es otro de nuestros hechos diferenciales.  Los Andalucistas defendemos la posesión de una historia rica en matices y amplificada por el conjunto de pueblos que a lo largo de los tiempos han convivido con nosotros fundiéndose en nuestras peculiaridades.

    Asumimos a nuestro Pueblo con panderetas y con quejíos, con alegrías y con tristezas, con luces y sombras; un Pueblo cansado de deambular por el mundo en busca de ocupar sus manos; un Pueblo que lejos de enriquecerse se ha empobrecido a base de hacer más rico a otros; un Pueblo obligado a mirar el presente, instigados a olvidar el pasado y con el futuro de la decisión de voluntades ajenas. Las gentes Andalucistas no somos especiales, ni mejores ni peores, pero sí distintos.

    A nuestro pragmatismo político, que lo hay, se le une un sentimiento profundo de cariño, de respeto hacia Andalucía que es lo que hace que pase a los múltiples avatares que se han producido a lo largo del Andalucismo, aún perdure, con fuerza y plena vigencia, en el amplio espectro político andaluz.  Nosotros solemos decir que no hay quien pueda  con el Partido Andalucista y prueba de ello, ahí está nuestra historia.  Hemos resistido la fiereza con la que nos han tratado las demás formaciones; el desprecio, a veces, de nuestro propio pueblo; el cainismo feroz con el que nos hemos comportado y superamos de continuo incluso nuestros muchos errores. Y es que el Andalucismo, ya lo decía antes y vuelvo a reiterar ahora, además de ser política, es un sentimiento, una forma de ser y de sentir Andalucía. Siempre habrá alguien que piense y sienta así, y ese, aunque no lo sepa, mantendrá viva la llama del Andalucismo.