Etiqueta: déjala

  • El nazareno y su Virgen

    Nazareno, nazareno que soñáis
    tenéis   que despertar
    que en su carreta de plata
    y perfumada de nardos
    vuestra madre viene ya

    Andar deprisa que los caballos
    ya están en la puerta
    y las carretas cargadas
    de mujeres y de flores
    ya se pueden ver llegar

    Anda nazareno moreno,
    de color de aceituna
    deja ceñir tu cuerpo esbelto
    por tu traje de campero
    que realza tu figura

    Coge tu sombrero
    de ala ancha, que después hará calor
    y cuelga de tu cuello la medalla
    de la Virgen, que tu padre te entregó

    Anda y acompaña a tu Virgen
    que tan bonita que va
    acompáñala que no esté sola
    y rézale una salve
    caminito de su altar

    Déjala allí que descanse
    de tan largo caminar
    y déjala allí que la recen
    todo el que la quiera rezar

    Pero luego nazareno
    no la vayas a dejar
    que de pena
    de seguro lloraría
    porque quiere regresar

    Tráela por el camino de vuelta
    y aunque la luz del día te falte
    con la luna y las estrellas
    entre lágrimas, suspiros y besos
    volverá nuestra virgen de Valme

    Regresará a su Iglesia
    a su tierra natal
    a su Dos Hermanas del alma
    que nunca podrá olvidar

    Gracias, nazareno por traerla,
    ahora si, podrás de nuevo soñar…

  • El nazareno y su Virgen

    Nazareno, nazareno que soñáis
    tenéis   que despertar
    que en su carreta de plata
    y perfumada de nardos
    vuestra madre viene ya

    Andar deprisa que los caballos
    ya están en la puerta
    y las carretas cargadas
    de mujeres y de flores
    ya se pueden ver llegar

    Anda nazareno moreno,
    de color de aceituna
    deja ceñir tu cuerpo esbelto
    por tu traje de campero
    que realza tu figura

    Coge tu sombrero
    de ala ancha, que después hará calor
    y cuelga de tu cuello la medalla
    de la Virgen, que tu padre te entregó

    Anda y acompaña a tu Virgen
    que tan bonita que va
    acompáñala que no esté sola
    y rézale una salve
    caminito de su altar

    Déjala allí que descanse
    de tan largo caminar
    y déjala allí que la recen
    todo el que la quiera rezar

    Pero luego nazareno
    no la vayas a dejar
    que de pena
    de seguro lloraría
    porque quiere regresar

    Tráela por el camino de vuelta
    y aunque la luz del día te falte
    con la luna y las estrellas
    entre lágrimas, suspiros y besos
    volverá nuestra virgen de Valme

    Regresará a su Iglesia
    a su tierra natal
    a su Dos Hermanas del alma
    que nunca podrá olvidar

    Gracias, nazareno por traerla,
    ahora si, podrás de nuevo soñar…