Etiqueta: daros

  • Gracias por vuestra generosidad

    Les escribo estas breves líneas para daros las gracias personalmente por lo que habéis contribuido, en estas fechas tan señaladas. Me parece que con la ayuda de todos podemos hacer un mundo mucho mejor y pequeñas o grandes aportaciones como las que habéis realizado contribuyen a este respecto.

    Por esta razón en nombre de todos GRACIAS, de verdad porque habéis hecho casi sin daros cuenta, feliz a muchas personas y esto es muy importante, como decía antes, para los tiempos que corren. Esto es sintomático de que el corazón de las personas como vosotros está y es consciente de, no que estamos en crisis que lo sabemos, sino de que queremos salir de ella.

    Gracias a todos y a todas por vuestra colaboración y lo que tenemos los Cristianos, no es más que daros a aquél que nos ha nacido en Navidad. Que se ha encarnado no solo para entendernos y acompañarnos sino para hacer más fácil nuestro acercamiento a la Vida Eterna, a la salvación, a la Felicidad que todos deseamos.

     

  • No deis, daros

     Lucas 24, 46-53

    En los caminos de Galilea o Judea, Jesús de Nazaret tenía siempre el arte de nunca dar cosas, sino de darse a sí mismo. Ningún favor de los que hacía lo alejaba de la persona necesitada que a sus pies se ponía. Siempre lo levantaba con cariño y le devolvía la salud, la esperanza, la reconciliación y la libertad: la conciencia de ser hijo querido de Dios.
    Cuando los primeros cristianos se sienten enviados por Dios tienen claro que su misión no es dar cosas diversas, sino entregar la experiencia que los está constituyendo y dando sentido a su vida: la experiencia de Jesucristo. Curaban enfermos, ayudaban a los más pobres, intercedían por los débiles, conseguían la libertad de esclavos; pero lo que ellos querían entregar era lo más genuino de sí mismos: su fe en Cristo.
    Quien ama da siempre lo mejor de sí mismo. No deis meramente cosas; en ellas siempre tenéis que daros, dando a Quien constituye el fundamento de vuestro servicio y el centro de vuestra vida.