Etiqueta: cuando

  • Concurso de pintura para niños en La Galería

    El plazo de inscripción está abierto hasta el día 22 de diciembre

    El café-bar La Galería está organizando un concurso de pintura para menores de 12 años, con el fin de que los niños pinten, vean su obra expuesta y puedan ganar hasta un premio.

    La organización ha previsto dos modalidades a concurso, una para niños de  dos a siete años y otra de ocho a doce; otorgándose un premio por cada una de las categorías.

    Las obras deben presentarse hasta el día 22 de diciembre, fecha en la que se inaugurará la exposición hasta el día 3 de enero, cuando se procederá a la entrega de premios a las 18:00 horas. Todos los concursantes recibirán un obsequio.

    Para más información sobre el concurso, llamar al teléfono 955 98 56 70.

  • Concurso de pintura para niños en La Galería

    El plazo de inscripción está abierto hasta el día 22 de diciembre

    El café-bar La Galería está organizando un concurso de pintura para menores de 12 años, con el fin de que los niños pinten, vean su obra expuesta y puedan ganar hasta un premio.

    La organización ha previsto dos modalidades a concurso, una para niños de  dos a siete años y otra de ocho a doce; otorgándose un premio por cada una de las categorías.

    Las obras deben presentarse hasta el día 22 de diciembre, fecha en la que se inaugurará la exposición hasta el día 3 de enero, cuando se procederá a la entrega de premios a las 18:00 horas. Todos los concursantes recibirán un obsequio.

    Para más información sobre el concurso, llamar al teléfono 955 98 56 70.

  • Concurso de pintura para niños en La Galería

    El plazo de inscripción está abierto hasta el día 22 de diciembre

    El café-bar La Galería está organizando un concurso de pintura para menores de 12 años, con el fin de que los niños pinten, vean su obra expuesta y puedan ganar hasta un premio.

    La organización ha previsto dos modalidades a concurso, una para niños de  dos a siete años y otra de ocho a doce; otorgándose un premio por cada una de las categorías.

    Las obras deben presentarse hasta el día 22 de diciembre, fecha en la que se inaugurará la exposición hasta el día 3 de enero, cuando se procederá a la entrega de premios a las 18:00 horas. Todos los concursantes recibirán un obsequio.

    Para más información sobre el concurso, llamar al teléfono 955 98 56 70.

  • Concurso de pintura para niños en La Galería

    El plazo de inscripción está abierto hasta el día 22 de diciembre

    El café-bar La Galería está organizando un concurso de pintura para menores de 12 años, con el fin de que los niños pinten, vean su obra expuesta y puedan ganar hasta un premio.

    La organización ha previsto dos modalidades a concurso, una para niños de  dos a siete años y otra de ocho a doce; otorgándose un premio por cada una de las categorías.

    Las obras deben presentarse hasta el día 22 de diciembre, fecha en la que se inaugurará la exposición hasta el día 3 de enero, cuando se procederá a la entrega de premios a las 18:00 horas. Todos los concursantes recibirán un obsequio.

    Para más información sobre el concurso, llamar al teléfono 955 98 56 70.

  • Mi palabra no pasará

    (Marcos 13, 24-32) Conforme la vida nos curte con años, vamos reconociendo lo limitados y débiles que somos. Por eso, si escucháramos a alguien decir: “Mi palabra no pasará”, pensaríamos que es un adolescente en fase de afirmación personal absoluta o que está loco.

    No sabemos a ciencia cierta si Jesús dijo estas mismas palabras, para qué engañarnos; pero todavía es más increíble que sus discípulos, lejos de la euforia de un encuentro impactante, sin la disculpa de la inmadurez de los pocos años, en una dinámica de reflexión comunitaria lenta y progresiva, la pusieran en sus labios. ¿Cómo experimentaron la presencia de Cristo en sus vidas para que se dijeran: “Pasará el imperio de Roma como pasó el de Alejandro Magno. Pero sus palabras no pasarán”?

    Y es que hay palabras que no deben y no pueden pasar; hay palabras que estamos seguros, desde la fe en un Dios Padre, que no van a pasar.

    Cuando estás abrumado por la vida y sus problemas y escuchas dentro, muy dentro: “Ven bendito de tu Padre a descansar en mi regazo de tantas circunstancias difíciles…” Esas palabras ni han pasado ni pasarán. Cuando ves de cerca el rostro de la injusticia y el sufrimiento del inocente y escuchas casi a flor de piel:

    “Bienaventurados los pobres porque para ellos va a reinar Dios en el mundo”. Esas palabras ni han pasado ni pasarán. Escoge tú, ahora, dos palabras de Cristo que ni han pasado ni van a pasar en tu vida, porque gracias a ellas puedes seguir viviendo en la humildad y en la verdad de saberte débil, pero de saberte también hijo.
    Rvdo. José Joaquín Castellón.

  • Mi palabra no pasará

    (Marcos 13, 24-32) Conforme la vida nos curte con años, vamos reconociendo lo limitados y débiles que somos. Por eso, si escucháramos a alguien decir: “Mi palabra no pasará”, pensaríamos que es un adolescente en fase de afirmación personal absoluta o que está loco.

    No sabemos a ciencia cierta si Jesús dijo estas mismas palabras, para qué engañarnos; pero todavía es más increíble que sus discípulos, lejos de la euforia de un encuentro impactante, sin la disculpa de la inmadurez de los pocos años, en una dinámica de reflexión comunitaria lenta y progresiva, la pusieran en sus labios. ¿Cómo experimentaron la presencia de Cristo en sus vidas para que se dijeran: “Pasará el imperio de Roma como pasó el de Alejandro Magno. Pero sus palabras no pasarán”?

    Y es que hay palabras que no deben y no pueden pasar; hay palabras que estamos seguros, desde la fe en un Dios Padre, que no van a pasar.

    Cuando estás abrumado por la vida y sus problemas y escuchas dentro, muy dentro: “Ven bendito de tu Padre a descansar en mi regazo de tantas circunstancias difíciles…” Esas palabras ni han pasado ni pasarán. Cuando ves de cerca el rostro de la injusticia y el sufrimiento del inocente y escuchas casi a flor de piel:

    “Bienaventurados los pobres porque para ellos va a reinar Dios en el mundo”. Esas palabras ni han pasado ni pasarán. Escoge tú, ahora, dos palabras de Cristo que ni han pasado ni van a pasar en tu vida, porque gracias a ellas puedes seguir viviendo en la humildad y en la verdad de saberte débil, pero de saberte también hijo.
    Rvdo. José Joaquín Castellón.

  • Mi palabra no pasará

    (Marcos 13, 24-32) Conforme la vida nos curte con años, vamos reconociendo lo limitados y débiles que somos. Por eso, si escucháramos a alguien decir: “Mi palabra no pasará”, pensaríamos que es un adolescente en fase de afirmación personal absoluta o que está loco.

    No sabemos a ciencia cierta si Jesús dijo estas mismas palabras, para qué engañarnos; pero todavía es más increíble que sus discípulos, lejos de la euforia de un encuentro impactante, sin la disculpa de la inmadurez de los pocos años, en una dinámica de reflexión comunitaria lenta y progresiva, la pusieran en sus labios. ¿Cómo experimentaron la presencia de Cristo en sus vidas para que se dijeran: “Pasará el imperio de Roma como pasó el de Alejandro Magno. Pero sus palabras no pasarán”?

    Y es que hay palabras que no deben y no pueden pasar; hay palabras que estamos seguros, desde la fe en un Dios Padre, que no van a pasar.

    Cuando estás abrumado por la vida y sus problemas y escuchas dentro, muy dentro: “Ven bendito de tu Padre a descansar en mi regazo de tantas circunstancias difíciles…” Esas palabras ni han pasado ni pasarán. Cuando ves de cerca el rostro de la injusticia y el sufrimiento del inocente y escuchas casi a flor de piel:

    “Bienaventurados los pobres porque para ellos va a reinar Dios en el mundo”. Esas palabras ni han pasado ni pasarán. Escoge tú, ahora, dos palabras de Cristo que ni han pasado ni van a pasar en tu vida, porque gracias a ellas puedes seguir viviendo en la humildad y en la verdad de saberte débil, pero de saberte también hijo.
    Rvdo. José Joaquín Castellón.

  • Contra el aborto

    Aquí estoy, comiéndome el coco con esto del tremendo aborto. Los grandes especialistas en medicina nos aconsejan que cuando algo grande nos oprima el pecho, que hablemos o gritemos si es necesario. Hoy tengo la necesidad de gritar fuertemente contra el aborto. Me uno a todas esas miles de firmas que están recogiendo por todas partes para que haya una más.

    Antes se premiaban a las madres con puntos cuando tenían a sus hijos, y ahora se les permite por ley abortar libremente. ¿Quién es nadie sino Dios, de disponer, permitir o prohibir tal monstruosidad de una vida humana? ¿Cómo ahora se jalean a todas esas chicas jovencísimas de 16 años a que aborten libremente? ¿Qué dicen todos esos padres que tienen hijas, de todo esto?

    A la vez que se deshagan de sus hijos les puede costar la vida a ellas mismas. Con tanta mano de obra barata en clínicas fantasmas, de personas aprovechadas sin ninguna conciencia y sin estudios en la materia.

    ¡Ale machotes! ya podéis terminar vuestra faena tranquilos que a vosotros no os pasará nada. Las consecuencias las sufrirán las chicas y sus padres sin más remedio. Y ¿cómo quedan ellas?, destrozadas. Y ¿cuánto recordarán y se lamentarán al imaginar cómo tendrían sus ojitos esos pequeños inocentes?. Y tampoco sentirán ese tierno calor de sus manitas, no les verán crecer su pelito, ni disfrutarán de ponerle su primer lazo o su primera corbata. Son detalles preciosos que siempre recordamos. Tantas preguntas y remordimientos, todos para ellas para toda la vida.

    Animo a todas esas chicas a que se cuiden y no se sientan actas para todo y para todos. Que aprendáis a quererse mucho y sobre todo a respetarse.
    ¡Juventud, divino tesoro!, conservarlo siempre. Os deseo toda la felicidad.
    Mª. Luisa Ferrer de Couto Romero.

  • Contra el aborto

    Aquí estoy, comiéndome el coco con esto del tremendo aborto. Los grandes especialistas en medicina nos aconsejan que cuando algo grande nos oprima el pecho, que hablemos o gritemos si es necesario. Hoy tengo la necesidad de gritar fuertemente contra el aborto. Me uno a todas esas miles de firmas que están recogiendo por todas partes para que haya una más.

    Antes se premiaban a las madres con puntos cuando tenían a sus hijos, y ahora se les permite por ley abortar libremente. ¿Quién es nadie sino Dios, de disponer, permitir o prohibir tal monstruosidad de una vida humana? ¿Cómo ahora se jalean a todas esas chicas jovencísimas de 16 años a que aborten libremente? ¿Qué dicen todos esos padres que tienen hijas, de todo esto?

    A la vez que se deshagan de sus hijos les puede costar la vida a ellas mismas. Con tanta mano de obra barata en clínicas fantasmas, de personas aprovechadas sin ninguna conciencia y sin estudios en la materia.

    ¡Ale machotes! ya podéis terminar vuestra faena tranquilos que a vosotros no os pasará nada. Las consecuencias las sufrirán las chicas y sus padres sin más remedio. Y ¿cómo quedan ellas?, destrozadas. Y ¿cuánto recordarán y se lamentarán al imaginar cómo tendrían sus ojitos esos pequeños inocentes?. Y tampoco sentirán ese tierno calor de sus manitas, no les verán crecer su pelito, ni disfrutarán de ponerle su primer lazo o su primera corbata. Son detalles preciosos que siempre recordamos. Tantas preguntas y remordimientos, todos para ellas para toda la vida.

    Animo a todas esas chicas a que se cuiden y no se sientan actas para todo y para todos. Que aprendáis a quererse mucho y sobre todo a respetarse.
    ¡Juventud, divino tesoro!, conservarlo siempre. Os deseo toda la felicidad.
    Mª. Luisa Ferrer de Couto Romero.

  • Contra el aborto

    Aquí estoy, comiéndome el coco con esto del tremendo aborto. Los grandes especialistas en medicina nos aconsejan que cuando algo grande nos oprima el pecho, que hablemos o gritemos si es necesario. Hoy tengo la necesidad de gritar fuertemente contra el aborto. Me uno a todas esas miles de firmas que están recogiendo por todas partes para que haya una más.

    Antes se premiaban a las madres con puntos cuando tenían a sus hijos, y ahora se les permite por ley abortar libremente. ¿Quién es nadie sino Dios, de disponer, permitir o prohibir tal monstruosidad de una vida humana? ¿Cómo ahora se jalean a todas esas chicas jovencísimas de 16 años a que aborten libremente? ¿Qué dicen todos esos padres que tienen hijas, de todo esto?

    A la vez que se deshagan de sus hijos les puede costar la vida a ellas mismas. Con tanta mano de obra barata en clínicas fantasmas, de personas aprovechadas sin ninguna conciencia y sin estudios en la materia.

    ¡Ale machotes! ya podéis terminar vuestra faena tranquilos que a vosotros no os pasará nada. Las consecuencias las sufrirán las chicas y sus padres sin más remedio. Y ¿cómo quedan ellas?, destrozadas. Y ¿cuánto recordarán y se lamentarán al imaginar cómo tendrían sus ojitos esos pequeños inocentes?. Y tampoco sentirán ese tierno calor de sus manitas, no les verán crecer su pelito, ni disfrutarán de ponerle su primer lazo o su primera corbata. Son detalles preciosos que siempre recordamos. Tantas preguntas y remordimientos, todos para ellas para toda la vida.

    Animo a todas esas chicas a que se cuiden y no se sientan actas para todo y para todos. Que aprendáis a quererse mucho y sobre todo a respetarse.
    ¡Juventud, divino tesoro!, conservarlo siempre. Os deseo toda la felicidad.
    Mª. Luisa Ferrer de Couto Romero.