Etiqueta: cualidades

  • Segunda jornada, segunda tanda de derrotas

    El Fuente del Rey y la UD Dos Hermanas caen en sus respectivos encuentros

    Los equipos nazarenos de 2ª Provincial no saben aún lo que es vencer en competición este año. Quien más lejos estuvo de hacerse con algún punto fue el Fuente del Rey, que sucumbió por 1-4 ante el Su Eminencia de la capital hispalense, líder de la clasificación. Condenado a uno de los puestos de la zona baja tras el correctivo propinado por el primero de grupo, el cuadro fuenteño recibe este fin de semana al segundo de la tabla, el Pinzón, que llega a la cita tras vencer por 4-3 al Almensilla.

    No le fue mucho mejor a la UD Dos Hermanas. Con un resultado de 2-0 se resolvió su choque ante el Gines, marcador que no hace justicia a las cualidades demostradas sobre el terreno de juego por los pupilos de Pepe Moreno, que dejaron escapar la contienda en los minutos finales de partido y en el descuento. La Unión recibe este domingo, a las 12:00 horas, al Claret, que ha vencido recientemente al Espartinas por 3-2.

    {xtypo_code}Ibarburu: Desquitándose del traspiés
    El Ibarburu CF se desquita del traspié de la pasada jornada ante El Palmar y deja en la cuneta al Cazalla de la Sierra, ante el que se impuso por 2-0. Los de Antonio Ortega se resarcieron pronto, endosándole a los de la Sierra Norte los dos goles de la contienda en el primer tiempo de juego. Un inspirado Jairo fue el autor de los dos goles de los nazarenos: el primero, en el minuto 20; mientras que el segundo ‘cayó’ en el 37. Este fin de semana: viaje a tierras visueñas para medirse a El Viso del Alcor, que ha ganado esta semana al Estepa.{/xtypo_code}

     

  • Entrevista a Sergio Dalma

    1001Cantante

    {xtypo_quote_left}Bailar Pegados o Esa chica es mía son parte de la columna vertebral de Sergio Dalma{/xtypo_quote_left}

    A las 22:30 horas el auditorio municipal recibe el próximo sábado día 23 a Sergio Dalma que presentará al público nazareno su Vía Dalma. Las entradas, a 10 euros, se siguen vendiendo hasta el viernes en el centro cultural La Almona y la oficina municipal de Montequinto. El día del concierto en la taquilla del auditorio desde las 19:30.

    El día 23 llega a Dos Hermanas para presentar su Vía Dalma II. ¿En qué va a consistir el espectáculo que va a ofrecer al público de Dos Hermanas?
    Ofreceré un recorrido por el proyecto Vía Dalma,  tanto el I  como el II, por supuesto sin olvidarme de algunos de mis clásicos. Para ello he apostado por una escenografía que acercará al público a una zona portuaria del Mediterraneo, unión entre España e Italia.

    ¿Cómo es Sergio Dalma en directo?
    Es un Sergio enérgico y  que busca contagiar sus emociones. Un artista que se aleja en la mayor parte del concierto de la etiqueta de ‘baladista romántico’.

    Por sus cualidades vocales e incluso por su estilo musical,¿era inevitable que buceara por los clásicos de la música italiana en algún momento de su carrera?
    Vía Dalma era una idea que rondaba por mi cabeza desde hace muchos años, casi desde que empecé mi carrera, pero para desarrollar este proyecto necesitaba haber alcanzado cierta madurez artística. Es mi primer proyecto de versiones.

    {xtypo_quote}En este concierto me alejo de la etiqueta de baladista romántico{/xtypo_quote}

    Dice que se encuentra en la etapa italiana de su carrera. ¿Va a tener para largo con esta etapa viendo el éxito que está cosechando?
    Por el momento Vía Dalma finaliza, no sé si será punto y seguido o punto y final, pero por ahora mi próximo proyecto es un disco inédito, sobre el que ya estamos trabajando y que verá la luz a finales del 2013.

    Aunque el público está ahora enganchado con sus baladas italianas, más de dos décadas después, ¿le siguen pidiendo el Esa chica es mía o Bailar Pegados?
    Estos dos temas son parte de la columna vertebral de Sergio Dalma, no podría dejar de cantarlas.

    ¿Qué le lleva a afirmar que se encuentra en el mejor momento de su carrera profesional?
    Por supuesto quiero aclarar que no estoy de vuelta de todo, uno no deja nunca de aprender y mejorar en lo posible. Me encuentro en un momento de madurez musical que hace que disfrute de mi trabajo más que nunca, con una serenidad que se consigue con  la experiencia. Lo que uno no debe perder nunca es la ilusión, y a mi me sigue ilusionando y emocionando subirme a un escenario.

    ¿Cómo son los seguidores de Sergio Dalma?
    Hay de todo tipo, aunque mayoritariamente femenino, pero tengo fans de todas las edades. Con el proyecto Vía Dalma se han sumado adolescentes que no conocían los temas italianos y los han descubierto conmigo, es un honor.

    Participa como jurado en un programa de nuevos talentos musicales.¿Qué consejos le hubiese gustado que le diesen en sus comienzos artísticos?
    Para mí una de las cualidades más importantes de un artista es su sello de identidad, la personalidad, que se diferencie del resto, todos somos únicos y diferentes. Trabajé varios años en orquestas con músicos mayores que yo, de los que aprendí muchísimo, un gran regalo que me ofreció la profesión.¿

    ¿Se volvería a presentar a Eurovisión 20 años después de que lo hiciera con Bailar Pegados?
    Hay cosas en la vida que solo hay que hacer una vez, si repites pueden perder la importancia y el recuerdo de ese momento.

     

  • Admiración o envidia

    (Mateo 20,1-16)“Yo no sé ni el color que tiene la envidia”, me decía hace tiempo una mujer mayor. Yo me callaba por respeto, pero sí que lo sabría, porque lo sabemos todos. Tiene color de nausea, de vértigo; de impotencia, de profundo desasosiego que quita el gusto por la vida.

    La envidia prolifera en la comparación. Cuando envidiamos reducimos a la persona –también a nosotros mismos nos reducimos—a una suma de cualidades, que pueden medirse o contarse. Dinero, figura, habilidades, inteligencia, relaciones…: tantas tienes, tanto vales. Podría ser la leyenda de la puerta del infierno; porque ninguna esperanza puede albergar quien asienta su vida en los méritos que posee –sean estos de la clase que sean—de que no nos veamos por alguien superados y vencidos; siempre habrá quien pueda despreciarnos (como nosotros despreciamos a quien le faltan las cualidades que más valoramos).

    Pero un rostro nunca es hermoso por las facciones que lo perfilan. Las figuras de cera siempre dan escalofríos, por muy perfecto que sea el original. Un rostro –el tuyo, por ejemplo—es hermoso por su sonrisa, por cómo miras, por ese gesto de ingenua sorpresa que produce encanto; por tu llanto; por la tenacidad de tu entrecejo… por todo eso que nos hace admirarte. Como a Dios mismo, que al mirarte, se admira.

    No envidies la suerte de nadie, que la vida no está en las cosas caducas que se poseen. La envidia te aleja de ti mismo, de Dios y de los más pobres. Cuando envidiamos dividimos a la personas en tres grupos, los que nos superan, con los que competimos y a los que podemos despreciar.

    ¡Qué alegría da tener a Alguien que siempre nos quiere y nos admira; no por lo que tenemos, sino por quiénes somos!

     

  • La alegría de ser elegido

    (Lucas 3, 10-18) Muchas veces nos refugiamos en el nosotros, en la generalidad de lo que normalmente se hace, se dice o se vive. Nos sentimos cómodos cuando caminamos con el resto de la gente, aunque sepamos que no es el camino bueno del todo. Siempre es más difícil caminar sólo, y más si es contracorriente.

    A Juan Bautista le preguntan unos y otros: “Y nosotros. ¿qué hacemos?”. Y él les responde con acierto y sinceridad. Pero la experiencia de Jesús es distinta. No se basa en consejos morales que pueden seguir la mayoría. Su interpelación es siempre personal: “Ven y sígueme”. Él no te trata como uno más de los de tu sector. No te trata como una maestra, o como un padre de familia, o como un estudiante, o como una trabajadora en el hogar. Jesucristo te mira a los ojos y te elige. Te elige porque te quiere. Te elige por tus cualidades y por tus defectos, pero te elige, en último término, porque te quiere. Y ese amor suyo te irá capacitando para la tarea que te ha elegido. En las situaciones de sombra y de oscuridad será tu luz. En los momentos de alegría, tu plenitud.

    La próxima vez, cuando hables con “el de arriba” no le preguntes: “¿Qué tenemos que hacer ?”; pregúntale, más bien: “¿Qué quieres que haga, Señor; concedeme caminar siempre bendiciendo tu Nombre”.

  • La alegría de ser elegido

    (Lucas 3, 10-18) Muchas veces nos refugiamos en el nosotros, en la generalidad de lo que normalmente se hace, se dice o se vive. Nos sentimos cómodos cuando caminamos con el resto de la gente, aunque sepamos que no es el camino bueno del todo. Siempre es más difícil caminar sólo, y más si es contracorriente.

    A Juan Bautista le preguntan unos y otros: “Y nosotros. ¿qué hacemos?”. Y él les responde con acierto y sinceridad. Pero la experiencia de Jesús es distinta. No se basa en consejos morales que pueden seguir la mayoría. Su interpelación es siempre personal: “Ven y sígueme”. Él no te trata como uno más de los de tu sector. No te trata como una maestra, o como un padre de familia, o como un estudiante, o como una trabajadora en el hogar. Jesucristo te mira a los ojos y te elige. Te elige porque te quiere. Te elige por tus cualidades y por tus defectos, pero te elige, en último término, porque te quiere. Y ese amor suyo te irá capacitando para la tarea que te ha elegido. En las situaciones de sombra y de oscuridad será tu luz. En los momentos de alegría, tu plenitud.

    La próxima vez, cuando hables con “el de arriba” no le preguntes: “¿Qué tenemos que hacer ?”; pregúntale, más bien: “¿Qué quieres que haga, Señor; concedeme caminar siempre bendiciendo tu Nombre”.

  • La alegría de ser elegido

    (Lucas 3, 10-18) Muchas veces nos refugiamos en el nosotros, en la generalidad de lo que normalmente se hace, se dice o se vive. Nos sentimos cómodos cuando caminamos con el resto de la gente, aunque sepamos que no es el camino bueno del todo. Siempre es más difícil caminar sólo, y más si es contracorriente.

    A Juan Bautista le preguntan unos y otros: “Y nosotros. ¿qué hacemos?”. Y él les responde con acierto y sinceridad. Pero la experiencia de Jesús es distinta. No se basa en consejos morales que pueden seguir la mayoría. Su interpelación es siempre personal: “Ven y sígueme”. Él no te trata como uno más de los de tu sector. No te trata como una maestra, o como un padre de familia, o como un estudiante, o como una trabajadora en el hogar. Jesucristo te mira a los ojos y te elige. Te elige porque te quiere. Te elige por tus cualidades y por tus defectos, pero te elige, en último término, porque te quiere. Y ese amor suyo te irá capacitando para la tarea que te ha elegido. En las situaciones de sombra y de oscuridad será tu luz. En los momentos de alegría, tu plenitud.

    La próxima vez, cuando hables con “el de arriba” no le preguntes: “¿Qué tenemos que hacer ?”; pregúntale, más bien: “¿Qué quieres que haga, Señor; concedeme caminar siempre bendiciendo tu Nombre”.

  • La alegría de ser elegido

    (Lucas 3, 10-18) Muchas veces nos refugiamos en el nosotros, en la generalidad de lo que normalmente se hace, se dice o se vive. Nos sentimos cómodos cuando caminamos con el resto de la gente, aunque sepamos que no es el camino bueno del todo. Siempre es más difícil caminar sólo, y más si es contracorriente.

    A Juan Bautista le preguntan unos y otros: “Y nosotros. ¿qué hacemos?”. Y él les responde con acierto y sinceridad. Pero la experiencia de Jesús es distinta. No se basa en consejos morales que pueden seguir la mayoría. Su interpelación es siempre personal: “Ven y sígueme”. Él no te trata como uno más de los de tu sector. No te trata como una maestra, o como un padre de familia, o como un estudiante, o como una trabajadora en el hogar. Jesucristo te mira a los ojos y te elige. Te elige porque te quiere. Te elige por tus cualidades y por tus defectos, pero te elige, en último término, porque te quiere. Y ese amor suyo te irá capacitando para la tarea que te ha elegido. En las situaciones de sombra y de oscuridad será tu luz. En los momentos de alegría, tu plenitud.

    La próxima vez, cuando hables con “el de arriba” no le preguntes: “¿Qué tenemos que hacer ?”; pregúntale, más bien: “¿Qué quieres que haga, Señor; concedeme caminar siempre bendiciendo tu Nombre”.