Etiqueta: cruces

  • Jóvenes Cofrades y Los Ángeles cierran las Cruces de Mayo

    1501Procesionaron el pasado sábado por el centro de la ciudad

    El pasado sábado se puso el punto y final a los cortejos de las Cruces de Mayo en Dos Hermanas con las procesiones de las asociaciones de Los Ángeles y Los Jóvenes Cofrades.

    La Cruz de Mayo de Los Ángeles lo hacía, además de con cambios en su recorrido, estrenando para su paso la crestería tallada, perillas y ocho guardabrisas con sus basamentos.

    1502Acompañada por los sones de la agrupación musical de La Estrella, la Cruz de Mayo de Jóvenes Cófrades se acercó al epicentro de la ciudad desde la Casa Hermandad de Cautivo en una tarde marcada por la buena meteorología.

     

  • Fin de semana de velaítas, cruces de mayo y jornadas culturales

    0802Las entidades vecinales se sumergen en la celebración de sus fiestas

    El pasado fin de semana estuvo marcado por la celebración de diversos festejos en las entidades vecinales de la ciudad. Fue el pistoletazo de salida para una época en la que estos eventos se sucederán en el mundo vecinal hasta la llegada de las vacaciones estivales.

    En la A.VV. La Pólvora se celebraron unas jornadas culturales en las que se expusieron y exhibieron los trabajos realizados en los distintos talleres de la entidad. En Ibarburu, la A.VV. Antonio Machado celebró una velaíta al aire libre, mientras que la A.VV. Salvador Dalí, de la barriada del Rocío, y un grupo de vecinos de la calle Picolimón, en Ibarburu, festejaron las Cruces de Mayo.

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    Fiesta en La Motilla
    El centro social La Motilla celebra este fin de semana su tradicional fiesta de la primavera. El viernes, día 3, a partir de las 23:00 horas está prevista la actuación de grupos locales. Será el sábado, día 4, cuando se lleven a cabo el grueso de las actividades desde las 10:30, con un desayuno de chocolate con churros, partidas de ajedrez, animación infantil, actuación de la banda municipal, degustaciones de tapas y una gran paella. A las 23:30 horas habrán actuaciones y una gran verbena.

     

  • Repaso a la historia de las Cruces de Mayo nazarenas

    2401Germán Calderón pronunció el pasado sábado la Exaltación de esta fiesta

    Como no podía ser de otra manera la historia estuvo muy presente en la Exaltación de las Cruces de Mayo que pronunció el pasado sábado en la capilla de San Sebastián el historiador Germán Calderón.

    Utilizando como hilo conductor la historia de estas fiestas y de Dos Hermanas, con alusiones a la gente del pueblo, Germán hizo un recorrido por las diferentes Cruces de Mayo que procesionan por la ciudad, así como por aquellas que se han celebrado como velaítas. Una exaltación en la que Calderón no se quiso olvidar de su devoción al Cristo de la Vera-Cruz y a la Virgen del Mayor Dolor.

    Hasta un punto reivindicativo tuvo su exaltación, solicitando  al Ayuntamiento la declaración de las Cruces de Mayo como Fiesta Mayor.

     

  • Aún hay plazas para el viaje a Córdoba

    Mujeres Vecinales Oliva está organizando una visita a Córdoba el domingo, día 8 de mayo, para la fiesta de las Cruces de Mayo. La salida está prevista a las 8:30 horas desde el colegio El Palmarillo. Las mujeres interesadas pueden inscribirse en la sede de Unidad Nazarena, en la calle Juan de Mena, o llamando al teléfono 95 566 37 60.

  • Aún hay plazas para el viaje a Córdoba

    Mujeres Vecinales Oliva está organizando una visita a Córdoba el domingo, día 8 de mayo, para la fiesta de las Cruces de Mayo. La salida está prevista a las 8:30 horas desde el colegio El Palmarillo. Las mujeres interesadas pueden inscribirse en la sede de Unidad Nazarena, en la calle Juan de Mena, o llamando al teléfono 95 566 37 60.

  • Nueva cita con el ciclo ‘El Flamenco: su origen y evolución’

    1401Será mañana jueves a las 20:00 horas en La Almona

    Los cantes básicos será el tema central de la segunda cita del ciclo El Flamenco: su origen y evolución que el pasado día 2 se inauguró en el centro cultural La Almona. Será mañana cuando se continúe adelante con esta iniciativa conjunta de la Fundación Machado y Emasesa Cultural, con la colaboración de la Concejalía de Juventud y Cultura del Ayuntamiento de Dos Hermanas y la peña flamenca Juan Talega.

    La ponencia correrá a cargo de Cristina Cruces Roldán, antropóloga y profesora de la Universidad de Sevilla, quien disertará durante 30 minutos sobre los cantes matrices del flamenco. Se tocará en esta exposición didáctica la toná, la debla, el martinete, la seguiriya, la soleá y sus derivados.

    Tras la parte teórica, le tocará el turno al cantaor José Valencia quien, con la guitarra de Salvador Gutiérrez, ofrecerá a los presentes un recital flamenco para ilustrar musicalmente la exposición de Cristina Cruces.

    {xtypo_rounded_left3}20:00 horas
    Dará comienzo la segunda cita del ciclo flamenco.{/xtypo_rounded_left3}

    Este ciclo tendrá su continuidad en el mes de abril, donde se han previsto dos nuevos encuentros. En uno se profundizará sobre el fadango y sus derivados, el día 7, y en otro se hablará de los cantes de fiesta, el día 14. Con la presencia de figuras del flamenco como Segundo Falcón y Enrique Soto ‘Sordera’.

    Inauguración de lujo
    La inauguración de este ciclo flamenco, de entrada gratuita, corrió a cargo de un elenco de lujo. El escritor Emilio Jiménez Díaz dio algunas pinceladas sobre los orígenes del flamenco, que corrieron paralelos al desarrollo cultural de Andalucía, para dar paso a un breve pero intenso recital flamenco a cargo del cantaor Juan Peña El Lebrijano. El que ha sido considerado, y lo sigue siendo, un genio de este arte, dio buena muestra de su sencillez y buen hacer ante el público congregado en el centro cultural La Almona, quien despidió su intervención con un aplauso prolongado y de pie.

     

  • Ya hay exaltador de las Cruces de Mayo

    Las distintas asociaciones parroquiales que conforman la celebración de las Cruces de Mayo en la ciudad de Dos Hermanas ya han elegido a su exaltador. El encargado de pronunciar la cuarta exaltación de las Cruces de Mayo ha sido el historiador Germán Calderón Alonso.

  • Preguntas con respuestas

    Si viven en Montequinto quizás se hayan preguntado alguna vez, o quizás todos los días, por qué aquí son tan molestos los badenes, o por qué no hay construido ningún paso de peatones sobreelevado, o por qué en las horas punta pitan los coches y se repiten los frenazos en cruces como el del Mercadona o el de la puerta principal del Parque de los Pinos, o por qué los pocos ciclistas que se atreven a circular por el barrio lo hacen por las aceras, aceras que se levantan enteras como la de la Avda. de Portimao, cuando podían haber sido reparadas; quizás se hayan preguntado alguna vez por qué no dejamos que los niños vayan solos al colegio, o por qué los vehículos de urgencia no pueden acceder a algunos bloques de viviendas y edificios públicos, o por qué se cortan árboles que podían haber seguido viviendo durante 50 ó 60 años más, o por qué los coches tienen que estar a pleno sol en los nuevos aparcamientos que se construyen en superficie como los de las estaciones de metro, preguntas que están ahí, en la calle.
    Preguntas todas, que aunque parezcan inconexas, en verdad tienen un común denominador responsable, que no es otro, que el mismo ciudadano conformista que ni plantea, ni demanda soluciones. No podemos echar la culpa de todo al político de turno sin más, pues entiendo que él es un simple gestor de la demanda. Como bien dice el slogan “esto lo arreglamos entre todos”, pero si nadie pide que se homologuen los badenes según la instrucción técnica del Estado que regula su diseño y que está en vigor desde el año 2008, o que se construyan nuevas rotondas en los cruces conflictivos, o carriles bici como los de Sevilla por los que podamos circular seguros, o que se instalen las señales verticales que les faltan a los pasos de peatones que hay en los caminos escolares para hacer que éstos sean más seguros, o que se señalicen las salidas de emergencia de esos mismos centros escolares y de numerosos bloques de viviendas que tienen comprometida su seguridad, si no planteamos nada de esto, ni nuevas leyes como las que ya existen en otras comunidades autónomas que prohíben el corte caprichoso de  árboles veinteañeros o que obligan a plantar esa sombra natural de un árbol por cada dos plazas de aparcamiento en esas nuevas losas de asfalto que se crean, la verdad es que malo está el cuento.

    Si viven en Montequinto quizás se hayan preguntado alguna vez, o quizás todos los días, por qué aquí son tan molestos los badenes, o por qué no hay construido ningún paso de peatones sobreelevado, o por qué en las horas punta pitan los coches y se repiten los frenazos en cruces como el del Mercadona o el de la puerta principal del Parque de los Pinos, o por qué los pocos ciclistas que se atreven a circular por el barrio lo hacen por las aceras, aceras que se levantan enteras como la de la Avda. de Portimao, cuando podían haber sido reparadas; quizás se hayan preguntado alguna vez por qué no dejamos que los niños vayan solos al colegio, o por qué los vehículos de urgencia no pueden acceder a algunos bloques de viviendas y edificios públicos, o por qué se cortan árboles que podían haber seguido viviendo durante 50 ó 60 años más, o por qué los coches tienen que estar a pleno sol en los nuevos aparcamientos que se construyen en superficie como los de las estaciones de metro, preguntas que están ahí, en la calle.

    Preguntas todas, que aunque parezcan inconexas, en verdad tienen un común denominador responsable, que no es otro, que el mismo ciudadano conformista que ni plantea, ni demanda soluciones. No podemos echar la culpa de todo al político de turno sin más, pues entiendo que él es un simple gestor de la demanda.

    Como bien dice el slogan “esto lo arreglamos entre todos”, pero si nadie pide que se homologuen los badenes según la instrucción técnica del Estado que regula su diseño y que está en vigor desde el año 2008, o que se construyan nuevas rotondas en los cruces conflictivos, o carriles bici como los de Sevilla por los que podamos circular seguros, o que se instalen las señales verticales que les faltan a los pasos de peatones que hay en los caminos escolares para hacer que éstos sean más seguros, o que se señalicen las salidas de emergencia de esos mismos centros escolares y de numerosos bloques de viviendas que tienen comprometida su seguridad, si no planteamos nada de esto, ni nuevas leyes como las que ya existen en otras comunidades autónomas que prohíben el corte caprichoso de  árboles veinteañeros o que obligan a plantar esa sombra natural de un árbol por cada dos plazas de aparcamiento en esas nuevas losas de asfalto que se crean, la verdad es que malo está el cuento.

  • Preguntas con respuestas

    Si viven en Montequinto quizás se hayan preguntado alguna vez, o quizás todos los días, por qué aquí son tan molestos los badenes, o por qué no hay construido ningún paso de peatones sobreelevado, o por qué en las horas punta pitan los coches y se repiten los frenazos en cruces como el del Mercadona o el de la puerta principal del Parque de los Pinos, o por qué los pocos ciclistas que se atreven a circular por el barrio lo hacen por las aceras, aceras que se levantan enteras como la de la Avda. de Portimao, cuando podían haber sido reparadas; quizás se hayan preguntado alguna vez por qué no dejamos que los niños vayan solos al colegio, o por qué los vehículos de urgencia no pueden acceder a algunos bloques de viviendas y edificios públicos, o por qué se cortan árboles que podían haber seguido viviendo durante 50 ó 60 años más, o por qué los coches tienen que estar a pleno sol en los nuevos aparcamientos que se construyen en superficie como los de las estaciones de metro, preguntas que están ahí, en la calle.
    Preguntas todas, que aunque parezcan inconexas, en verdad tienen un común denominador responsable, que no es otro, que el mismo ciudadano conformista que ni plantea, ni demanda soluciones. No podemos echar la culpa de todo al político de turno sin más, pues entiendo que él es un simple gestor de la demanda. Como bien dice el slogan “esto lo arreglamos entre todos”, pero si nadie pide que se homologuen los badenes según la instrucción técnica del Estado que regula su diseño y que está en vigor desde el año 2008, o que se construyan nuevas rotondas en los cruces conflictivos, o carriles bici como los de Sevilla por los que podamos circular seguros, o que se instalen las señales verticales que les faltan a los pasos de peatones que hay en los caminos escolares para hacer que éstos sean más seguros, o que se señalicen las salidas de emergencia de esos mismos centros escolares y de numerosos bloques de viviendas que tienen comprometida su seguridad, si no planteamos nada de esto, ni nuevas leyes como las que ya existen en otras comunidades autónomas que prohíben el corte caprichoso de  árboles veinteañeros o que obligan a plantar esa sombra natural de un árbol por cada dos plazas de aparcamiento en esas nuevas losas de asfalto que se crean, la verdad es que malo está el cuento.

    Si viven en Montequinto quizás se hayan preguntado alguna vez, o quizás todos los días, por qué aquí son tan molestos los badenes, o por qué no hay construido ningún paso de peatones sobreelevado, o por qué en las horas punta pitan los coches y se repiten los frenazos en cruces como el del Mercadona o el de la puerta principal del Parque de los Pinos, o por qué los pocos ciclistas que se atreven a circular por el barrio lo hacen por las aceras, aceras que se levantan enteras como la de la Avda. de Portimao, cuando podían haber sido reparadas; quizás se hayan preguntado alguna vez por qué no dejamos que los niños vayan solos al colegio, o por qué los vehículos de urgencia no pueden acceder a algunos bloques de viviendas y edificios públicos, o por qué se cortan árboles que podían haber seguido viviendo durante 50 ó 60 años más, o por qué los coches tienen que estar a pleno sol en los nuevos aparcamientos que se construyen en superficie como los de las estaciones de metro, preguntas que están ahí, en la calle.

    Preguntas todas, que aunque parezcan inconexas, en verdad tienen un común denominador responsable, que no es otro, que el mismo ciudadano conformista que ni plantea, ni demanda soluciones. No podemos echar la culpa de todo al político de turno sin más, pues entiendo que él es un simple gestor de la demanda.

    Como bien dice el slogan “esto lo arreglamos entre todos”, pero si nadie pide que se homologuen los badenes según la instrucción técnica del Estado que regula su diseño y que está en vigor desde el año 2008, o que se construyan nuevas rotondas en los cruces conflictivos, o carriles bici como los de Sevilla por los que podamos circular seguros, o que se instalen las señales verticales que les faltan a los pasos de peatones que hay en los caminos escolares para hacer que éstos sean más seguros, o que se señalicen las salidas de emergencia de esos mismos centros escolares y de numerosos bloques de viviendas que tienen comprometida su seguridad, si no planteamos nada de esto, ni nuevas leyes como las que ya existen en otras comunidades autónomas que prohíben el corte caprichoso de  árboles veinteañeros o que obligan a plantar esa sombra natural de un árbol por cada dos plazas de aparcamiento en esas nuevas losas de asfalto que se crean, la verdad es que malo está el cuento.

  • Preguntas con respuestas

    Si viven en Montequinto quizás se hayan preguntado alguna vez, o quizás todos los días, por qué aquí son tan molestos los badenes, o por qué no hay construido ningún paso de peatones sobreelevado, o por qué en las horas punta pitan los coches y se repiten los frenazos en cruces como el del Mercadona o el de la puerta principal del Parque de los Pinos, o por qué los pocos ciclistas que se atreven a circular por el barrio lo hacen por las aceras, aceras que se levantan enteras como la de la Avda. de Portimao, cuando podían haber sido reparadas; quizás se hayan preguntado alguna vez por qué no dejamos que los niños vayan solos al colegio, o por qué los vehículos de urgencia no pueden acceder a algunos bloques de viviendas y edificios públicos, o por qué se cortan árboles que podían haber seguido viviendo durante 50 ó 60 años más, o por qué los coches tienen que estar a pleno sol en los nuevos aparcamientos que se construyen en superficie como los de las estaciones de metro, preguntas que están ahí, en la calle.
    Preguntas todas, que aunque parezcan inconexas, en verdad tienen un común denominador responsable, que no es otro, que el mismo ciudadano conformista que ni plantea, ni demanda soluciones. No podemos echar la culpa de todo al político de turno sin más, pues entiendo que él es un simple gestor de la demanda. Como bien dice el slogan “esto lo arreglamos entre todos”, pero si nadie pide que se homologuen los badenes según la instrucción técnica del Estado que regula su diseño y que está en vigor desde el año 2008, o que se construyan nuevas rotondas en los cruces conflictivos, o carriles bici como los de Sevilla por los que podamos circular seguros, o que se instalen las señales verticales que les faltan a los pasos de peatones que hay en los caminos escolares para hacer que éstos sean más seguros, o que se señalicen las salidas de emergencia de esos mismos centros escolares y de numerosos bloques de viviendas que tienen comprometida su seguridad, si no planteamos nada de esto, ni nuevas leyes como las que ya existen en otras comunidades autónomas que prohíben el corte caprichoso de  árboles veinteañeros o que obligan a plantar esa sombra natural de un árbol por cada dos plazas de aparcamiento en esas nuevas losas de asfalto que se crean, la verdad es que malo está el cuento.

    Si viven en Montequinto quizás se hayan preguntado alguna vez, o quizás todos los días, por qué aquí son tan molestos los badenes, o por qué no hay construido ningún paso de peatones sobreelevado, o por qué en las horas punta pitan los coches y se repiten los frenazos en cruces como el del Mercadona o el de la puerta principal del Parque de los Pinos, o por qué los pocos ciclistas que se atreven a circular por el barrio lo hacen por las aceras, aceras que se levantan enteras como la de la Avda. de Portimao, cuando podían haber sido reparadas; quizás se hayan preguntado alguna vez por qué no dejamos que los niños vayan solos al colegio, o por qué los vehículos de urgencia no pueden acceder a algunos bloques de viviendas y edificios públicos, o por qué se cortan árboles que podían haber seguido viviendo durante 50 ó 60 años más, o por qué los coches tienen que estar a pleno sol en los nuevos aparcamientos que se construyen en superficie como los de las estaciones de metro, preguntas que están ahí, en la calle.

    Preguntas todas, que aunque parezcan inconexas, en verdad tienen un común denominador responsable, que no es otro, que el mismo ciudadano conformista que ni plantea, ni demanda soluciones. No podemos echar la culpa de todo al político de turno sin más, pues entiendo que él es un simple gestor de la demanda.

    Como bien dice el slogan “esto lo arreglamos entre todos”, pero si nadie pide que se homologuen los badenes según la instrucción técnica del Estado que regula su diseño y que está en vigor desde el año 2008, o que se construyan nuevas rotondas en los cruces conflictivos, o carriles bici como los de Sevilla por los que podamos circular seguros, o que se instalen las señales verticales que les faltan a los pasos de peatones que hay en los caminos escolares para hacer que éstos sean más seguros, o que se señalicen las salidas de emergencia de esos mismos centros escolares y de numerosos bloques de viviendas que tienen comprometida su seguridad, si no planteamos nada de esto, ni nuevas leyes como las que ya existen en otras comunidades autónomas que prohíben el corte caprichoso de  árboles veinteañeros o que obligan a plantar esa sombra natural de un árbol por cada dos plazas de aparcamiento en esas nuevas losas de asfalto que se crean, la verdad es que malo está el cuento.