Etiqueta: cristiano

  • 1951. Cinco toreros se postran ante la Virgen de Valme

    Tras la corrida de ayer domingo, recibieron la Medalla de Oro de la Virgen de Valme los toreros Alfredo Jiménez, José Rodríguez Pichardo, Juan Pareja Obregón, Eduardo Álvarez ‘El Andaluz’ y Antonio Astolfi Cuesta. Terminada la imposición de medallas, de rodillas ante la Virgen, se entonó una salve y el joven párroco, José Ruiz Mantero, encomió su “espíritu caballeresco y cristiano”, al unir “lo sagrado de la religión con lo profano de su arte”. Ya en la sacristía, el torero Astolfi se echó la mano a la cartera y, ante la sorpresa de todos, le dio al hermano mayor ¡un billete de mil pesetas! Que Dios y la Virgen lo protejan.

  • ¿Adorno?

    (Marcos 9,1-9) Es verdad, que se puede ayudar a los demás sin necesidad de ser cristiano. En eso que dices tienes razón. También es verdad que hay muchas formas de creer en Dios, incluso creer que hay “otra vida”; y que, para tener el consuelo de que la vida de nuestros difuntos no se pierde en la nada, no hay que comulgar con todo lo que dice la Iglesia. Sí; sí; es verdad que la persona de Jesús es fuente de inspiración para muchos, como otros grandes hombres de la historia… Todo eso es verdad. Pero mi gran dificultad para creer en Cristo no está en nada de eso que me dices.

    Mi dificultad para creer está en la cruz. Ese pequeño “adorno”, que muchos llevamos, es lo que me hace dudar de bautizarme o no… Yo quiero ser feliz, y creo que Dios me ayudará a ello, independientemente de si me hago cristiano o no. Pero si me hago cristiano he de aceptar coger la cruz de Cristo. Y esa “cruz” no es sólo una enfermedad que, quiera o no, me va a llegar. Esa “cruz” no son las dificultades que todos tenemos en la vida. Esa “cruz” es, como la de Cristo, fruto de ayudar a los más pobres, de acoger a quienes son despreciados, de poner la voluntad de Dios en mi vida por encima de mis deseos o de mi beneficio… Y no sé si seré capaz de vivir así. No sé si cuando me llegue la hora de sufrir por ser su testigo, por denunciar la corrupción y el mal, por vivir impulsando la justicia, diré como Él, en el Huerto de los Olivos: “Si es posible que pase de mi este cáliz, pero no se haga mi voluntad sino la tuya”.

    No me pongas esa cara. Si me bautizo con 30 años no es para cumplir un rito, ni porque necesito ser más aceptado por nadie. Si me bautizo el día de la Vigilia Pascual es porque quiero vivir la fe con sinceridad; porque quiero vivir, no un cristianismo sociológico, sino una fe que me transforme y me salve.

     

  • La decisión

    (Marcos 1,12-15) DESPUES de dos años preparándome para el bautismo, cuando faltan sólo unos días para la Vigilia Pascual en la que me consagraré como cristiano, me decís que me lo piense de nuevo; que vuelva a meditar seriamente si estoy preparado para bautizarme…

    Yo no entiendo la iglesia como el grupo de los perfectos, así que mis pecados y limitaciones no me asustan. Si fuera así hace tiempo que habría dejado las catequesis de adultos. Pero si mi vida como cristiano es tan falsa y superficial como la de muchos que se bautizaron e hicieron la comunión de pequeños, y se casaron por la Iglesia para nada… mejor me quedo sin bautizar y, por lo menos, seré un poco más coherente y sincero.

    (…) Lo siento, ya estoy otra vez juzgando a los demás, y sólo Dios sabe lo que hay en el corazón de cada persona.

    (…) No sé si con el tiempo llegaré a vivir un cristianismo acomodado y superficial. Pero, ahora mismo, sé que sin Cristo mi vida no llegará nunca a ser clara, ni transparente. Sólo en Él puedo confiar, porque siendo como nosotros en todo, estaba tan volcado en el amor que en su corazón no cabía pecado. En él yo no veo un hombre perfecto; quizás hubo algún momento en el que se equivocó, eso no me importa; creo que siempre miró a todos a los ojos, como quiero que me mire a mí.
    Hubo un tiempo en el que creía que Él me acompañaba en mi vida. Ahora sé que lo que quiere es que yo lo siga. Y eso me da miedo: ¿seré capaz de compadecerme de los pobres como Él?, ¿podré enfrentarme con la injusticia y el odio como Él?, ¿tendré la constancia de entregarle al Padre cada día mi vida como hizo Él?

     

  • El pescador pescado

    (Marcos 1,14-20) PESCADORES DE hombres es el oficio que Jesús le ofrece a sus discípulos. Todos recordamos sus palabras: “Veníos conmigo y os haré pescadores de hombres.

    En el Evangelio se dan algunas paradojas curiosas. En el de esta semana tenemos un ejemplo, sólo el que es ‘pescado’ puede convertirse en pescador. No es la única; acordaros de la frase de Juan Bautista: “Ese es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Pues bien, el ‘cordero’ es Dios mismo hecho pastor para llevar al pueblo por caminos de justicia y compasión. Sólo el cordero degollado puede ser pastor.

    Si no te dejas pescar por Jesucristo, no podrás ser pescador de hombres, no serás cristiano como Cristo te pide.

    Dejarse pescar por Jesús es dejarse liberar por las cadenas que nos tienen presos y esclavizados. Quizás es el afán por el dinero, o por quedar bien ante los demás; o tu obsesión por la propia perfección, o el rencor o la envidia que te carcome por dentro, o considerarte siempre el centro de la gravedad del universo. No, no te confundas, no son tus debilidades y pecados los que te impiden ser cristiano, es el no reconocerlas y no dejarte ‘pescar’ y liberar por Él.

    Quién ha experimentado su propia debilidad, su propio y autodestructivo pecado, y la presencia interpelante y liberadora de Cristo, esa persona es la que está capacitada para acercarse con afecto, tender la mano -también encallecida-al hermano, animar constantemente a los otros para que nunca se conformen con lo que impide la felicidad.

    Ser pescador es duro, no te lo oculto; pero, ¿quién renuncia a estrechar la mano de Jesucristo cuanto te la tiende?

     

  • Paradoja existencial

    (Mateo 13,1-23) La vida se resuelve muchas veces en la paradoja. Para recoger la riqueza y la profundidad de nuestras experiencias vitales no podemos sino afirmar una cosa y la contraria, a la vez, y en nuestra propia persona. Somos valientes y cobardes, somos generosos y tacaños, somos ateos y creyentes, somos buenas personas, pero para quién no nos conoce como nosotros nos conocemos…

    Al comienzo de cada eucaristía confesamos nuestros pecados y pedimos perdón al Señor. Y, sin embargo, el Evangelio nos dice que Cristo murió para el perdón de nuestros pecados y que su vida en nosotros es ya fuente de plenitud. “Vosotros ya habéis vencido al pecado”, dice San Pablo en muchas ocasiones; y constatamos palmariamente que el pecado nos vence día tras día mundanos. ¿Cuándo decimos y sentimos lo verdadero?  

    La vida del cristiano es una lucha constante contra el egoísmo y el mal que ha anidado en nuestra vida. Quizás muchos de los males económicos de nuestra sociedad son causados por una falta de honradez y moralidad, tanto de los políticos como de los que se han podido beneficiar de su cercanía e influencia, por dejarnos llevar por la corriente de lo más fácil, pensando que nuestra pequeña corrupción no era relevante. Y lo ha sido.

    La vida del cristiano es lucha constante contra la corrupción de la vida que se nos ha entregado. Pero esa vida ya la tenemos, en forma de germen, de semilla, de prenda. Es verdad que cada día hemos de arrepentirnos de nuestro pecado, pero si confiamos en que el perdón y la bondad del propio Jesucristo están con nosotros, ni nos angustiaremos con una culpabilidad paralizante, ni nos conformaremos con la corrupción que nos carcome.

     

  • In Memoriam. A mi gran amigo Mariano Moreno Soto

    Estando de viaje, me llega una llamada comunicándome: «Mariano ha muerto». Me quedé hecho un trapo. Días antes estuve visitándole en el Hospital «Virgen del Rocío» por una recaída de gravedad que había. No puedo olvidar, estando a los pies de su cama, que al saludarlo le di la mano y un beso, cogiendo mis manos, me apretaba queriéndome decir algo, pero no le entendía, y con una pequeña sonrisa, me mantuvo cogido hasta que me despedí de él. Esta vez fue la última que lo vi.

    Durante su larga enfermedad lo visitaba en su casa, y cuando tardaba en volverlo a visitar, me reñía cariñosamente. Hablábamos de futbol, especialmente de nuestro Betis, de Hermandades y de Iglesia. Recordábamos los tiempos de juventud, y nuestras pequeñas «batallitas», nos hacía reírnos. Lo pasábamos muy bien.

    Yo me imagino cómo estarás en el Cielo. Se acabó el dolor, tus limitaciones físicas, y tus sufrimientos, que llevaste como un auténtico hombre y mejor cristiano. Hoy estarás con tus Cristos de La Borriquita, Oración en el Huerto y Gran Poder, acompañados de la Virgen de la Estrella, del Mayor Dolor, Mayor Dolor y Traspaso y  tu Virgen de Valme. ¿Cabe mayor alegría? En esos momentos de felicidad, intercede por nosotros, especialmente por tu ejemplar compañera Dolores, y el regalo de tu hijo Mariano, que te quisieron a pleno corazón, sin limitaciones.

    Cuando estés reunido con tus amigos, especialmente con tu padre, dales un abrazo en nuestro nombre, y cuéntales cómo les recordamos de siempre. Amigo Mariano, un fuerte abrazo y un ¡adiós! hasta que nos encontremos.

     

  • Los Ángeles presenta el cartel de su Cruz de Mayo

    2502La asociación parroquial de Nuestra Señora de los Ángeles ha presentado el cartel de la XII Cruz de Mayo. El autor vuelve a ser Daniel Jesús Muriel González, quien ha realizado una pintura, en óleo sobre tabla, de líneas muy simples y pinceladas muy sueltas pero con un corte más clásico que en sus carteles anteriores. La imagen representa una cruz arbórea sobre un monte calvario cubierto por las flores de mayo, rodeada de un fondo luminoso que evoca la divinidad y esplendor del símbolo triunfal cristiano.

     

  • No todo vale

    (Juan 2, 1-12) Algunas veces podemos pensar que para ser cristiano todo vale. Que la misericordia de Dios es tan grande que todo lo perdona y todo lo acepta. Que nunca va a enfadarse con nosotros y que siempre va a estar de nuestro lado. Como una abuela cariñosa que da todos los caprichos a sus nietos.

    Es cierto que la misericordia del Señor está siempre rodeándonos y fundamentando nuestra vida, siempre. Pero a Jesucristo le duele profundamente que nos destruyamos a nosotros mismos, que hagamos daño a los demás, que no les ayudemos en lo que necesitan, que tomemos su nombre en vano.

    Así que señoras y señores empingorotados que pensáis que ser cristiano es ir el domingo a lucir ropa cara a la misa. Eso, no vale. Así que, amigos y amigas que en vez de vivir el perdón y la reconciliación, cualquier momento es bueno para criticar y despotricar del vencino, del compañero. Eso, no vale. Así que, tú, que tomas la fe en Jesús tal y como te interesa y no buscas con sinceridad escuchar lo que Dios te pide. Eso no vale. Así que cristianos y cristianas que pensáis que una cosa es la religión y otra lo que yo haga con “mi” dinero, con “mi” negocio, con “mi” cuerpo, con “mi”… Eso no vale.

    Una religiosidad sin fe verdadera es como aquellas grandes tinajas vacías de las que nos habla el evangelio, si no se llena de vida acaba siendo nido de culebras. Jesucristo fue a una boda y, porque se lo pidió su madre, llenó las tinajas vacías de buen vino para alegrar la vida y convertirla en fiesta.

    ¿Es tu religiosidad como una tinaja vacía? ¿Es tu vida una fiesta sin vino?

  • La sagrada escritura centra el Plan Formativo

    Ayer martes la Hermandad de Santa Ana presentó su plan formativo 2009/2010 . Bajo el lema de La sagrada escritura, herramienta para la vida, el plan está compuesto por siete sesiones, una al mes, hasta el mes de junio.

    La primera sesión tendrá lugar el día 24, en la capilla de Santa Ana a las 20:30 horas, de la mano del vicario general de la Archidiócesis de Sevilla, Francisco Ortiz Gómez, sobre El evangelio como centro de la vida del cristiano.

     

  • La sagrada escritura centra el Plan Formativo

    Ayer martes la Hermandad de Santa Ana presentó su plan formativo 2009/2010 . Bajo el lema de La sagrada escritura, herramienta para la vida, el plan está compuesto por siete sesiones, una al mes, hasta el mes de junio.

    La primera sesión tendrá lugar el día 24, en la capilla de Santa Ana a las 20:30 horas, de la mano del vicario general de la Archidiócesis de Sevilla, Francisco Ortiz Gómez, sobre El evangelio como centro de la vida del cristiano.